Viajando por Francia

        Con motivo de la celebración del 75º Aniversario del Desembarco de Normandía, se organizó por parte de la Asociación de Recreación Histórica "3º Acorazada Spearhead" un viaje para participar en los actos que tendrían lugar en la región francesa, incluyendo el despliegue de vehículos y de la lancha de desembarco que, junto a Codex Bélix, poseen, dando así una oportunidad única de desembarcar en las playas originales de uno de los sucesos más importantes de la Segunda Guerra Mundial, una oportunidad que desde la UEO se pudo afortunadamente aprovechar.

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        EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA: 75º ANIVERSARIO

        El año 2019 supone la llegada de la conmemoración de una fecha emblemática en la mayor conflagración mundial que ha vivido el ser humano, al cumplirse justo el 75º aniversario del Desembarco de Normandía, que marcó el inicio de la liberación de Francia y la apertura del nuevo frente tan solicitada por Stalin a sus aliados occidentales.

        Aunque ya desde hace tiempo se vienen celebrando actos cada 5 años en relación con la conmemoración de dicho suceso, lo cierto es que el 75º aniversario marca un punto de inflexión de especial importancia, en especial porque supone una de las grandes celebraciones que tradicionalmente se realizan (que suelen ir marcadas cada 25 años), y que con toda seguridad será la última oportunidad de estar en presencia, en una de esas grandes celebraciones, de veteranos que vivieron este apartado de la historia, por lo que la oportunidad de participar en los actos era única en la vida y no debía dejarse pasar la ocasión.

        La celebración de los actos conmemorativos ha ido aumentando con el tiempo en tamaño e importancia, hasta el punto de que asisten los dirigentes de los países implicados, destacando la presencia de los líderes europeos y del Presidente de los Estados Unidos, que en el año que nos ocupa fue Donald Trump.

        Además, junto con los líderes políticos de las naciones implicadas, las fuerzas armadas de dichas naciones realizan también multitud de ceremonias para honrar a sus caídos en los cementerios diseminados por la región, por lo que también se tuvo la oportunidad de interactuar con los contingentes militares desplegados en la zona, en especial norteamericanos, ya que estuvieron presentes los herederos de todas las unidades militares que participaron en la campaña, junto con sus contingentes, equipos y transportes, así como helicópteros y otras aeronaves.

        INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

        El 6 de junio de 1944, los ejércitos aliados bajo el mando del General Eisenhower se lanzaban a la conquista de la costa de Normandía en la llamada Operación "Overlord", el mayor desembarco que registra la historia.

        Divididos en cinco playas (dos americanas, dos británicas y una canadiense), hasta 150.000 hombres se lanzaron contra las defensas germanas, coordinando la acción con el lanzamiento de tres divisiones paracaidistas en la retaguardia enemiga, cuyos objetivos incluían la ocupación de varios puntos estratégicos. Sin embargo, la climatología adversa, en especial los vientos, afectarían en gran medida esos lanzamientos paracaidistas, y las unidades caerían dispersas por toda la región, logrando sólo algunos de sus objetivos.

 

        En lo que respecta a las playas, la más sangrienta de todas fue la conocida como "Omaha", donde las tropas norteamericanas sufrieron un alto número de bajas hasta que lograron hacerse con el control. Fue especialmente cruenta la llegada de la primera oleada, y al terminar el día, se contabilizaron más de 2.000 bajas de los 10.000 efectivos desembarcados en la playa. Como comparativa de referencia, en la otra playa asignada da los norteamericanos, la llamada "Utah", las bajas apenas alcanzaron algunos centenares, lo que da una idea de la resistencia germana en "Omaha".

     

        Por su parte, en los sectores anglocanadienses (en especial en la parte británica), el uso de vehículos especialmente diseñados para superar los obstáculos y las defensas enemigas supusieron una gran ventaja para los sufridos combatientes de la Commonwealth, que unos años antes habían sido vapuleados en un pequeño desembarco a modo de experimento en las playas de Dieppe, perdiéndose casi todo el contingente canadiense. Estos vehículos especiales, modificaciones de carros de combate, incluían limpiaminas, excavadoras, lanzapuentes y armas anti búnkeres, que ayudaron en gran medida a reducir el número de bajas entre los soldados.

        Como quiera que se esperaba que los mandos alemanes trataran de destruir los puertos de la zona, los aliados diseñaron también unos puertos artificiales, los llamados "Mulberrys", formados a base de bloques de hormigón con cámaras de aire para poder ser remolcados a través del Canal de La Mancha, y acompañados de una verdadera flotilla que debía ser hundida para crear escolleras artificiales. Los restos de uno de los dos "Mulberrys" que se crearon sigue, de hecho, pudiendo visitarse en la Playa de Arromanches, como un silencioso tributo a la ingeniería humana en tiempo de guerra.

        La campaña de Normandía se recrudeció especialmente en la zona de Caen, en el sector británico, donde los alemanes ofrecieron una mayor resistencia, de modo que el Mariscal Montgomery no logró cumplir con el calendario previsto, mientras que en la zona norteamericana se cercaba la Península de Contentin por un lado y se iniciaba la penetración hacia el interior por el otro. Finalmente, un cambio de estrategia desencadenaría la "Operación Cobra", que culminaría con la Bolsa de Falaise, pero esto ya es otra historia...

        LOS PREPARATIVOS PARA EL VIAJE

        Como ya se ha indicado anteriormente, la organización del viaje corrió a cargo de la Asociación de Recreación Histórica "3º Acorazada Spearhead", coordinando las actividades y a los componentes de los diferentes grupos venidos desde toda España. Destaca en ese sentido que en nuestra particular expedición española hubo asociaciones y recreadores de Madrid, Valencia, Cataluña, Andalucía... ¡hasta de Melilla!, lo que da una idea de lo dispar del grupo en el que, sin embargo, prevaleció la buena sintonía, el compañerismo y la camaradería, elementos fundamentales para el éxito de la empresa.

        Desde la Unidad de Estrategia y Operaciones se coordinó un pequeño grupo que partiría desde la Sede Central, que sirvió de punto de reunión y para dejar los vehículos de una parte del mismo, que venían desde Andalucía, y para de ese modo aunar recursos, abaratar el viaje y hacerlo en general más llevadero.

        En efecto, un rápido vistazo al mapa dará una idea de la distancia a recorrer, que desde Madrid hasya Bayeux (donde se ubicaba el alojamiento y el "Cuartel General" de la 3º) suma la nada desdeñable cifra de 1.300 kilómetros y una duración de 13 horas sin hacer paradas, algo que la prudencia desaconseja, por lo que decidimos alargar el viaje para poder hacer descansos.

 

        Todo ello supuso que en el caso de nuestro grupo, la llegada a Bayeux fuera el lunes a las 11 de la mañana, tras viajar toda la noche, donde afortunadamente las cuestiones logísticas habían obligado al resto del contingente a retrasar la partida por Normandía, que estaba prevista para las 9. Así, aunque agotados desde el viaje, dicha circunstancia nos permitió incorporarnos al grupo, pudiendo así disfrutar de un día que de otro modo se habría perdido lamentablemente con respecto al plan previsto.

     

        Desde la organización de la 3º Acorazada "Spearhead" se habían marcado una simples directrices de lugares a visitar, más que un calendario con horarios fijos, a fin de que los diferentes recreadores pudiéramos elegir alternativas y opciones sobre la marcha, y de ese modo las cosas se hicieran más cooperativas. La oferta museística de la región de Normandía es, como puede imaginarse, inmensa, por lo que la opinión general fue la de dejarse guiar por quienes hubieran estado anteriormente, a fin de maximizar el tiempo y poder estar en los lugares más emblemáticos e interesantes, incluyendo además tiempo para visitar algunas ferias de militaria.

        LUNES 3 DE JUNIO

        -Playa Sword: La playa Sword era una de las dos zonas asignadas para el desembarco al Ejército Británico, junto con Gold, dejando Juno para los canadienses, algunos de los cuáles habían participado en el desastre de Dieppe dos años atrás. Al contrario que los norteamericanos, que desconfiaban de los prototipos experimentales británicos de carros de combate para sortear las defensas alemanas, la ayuda en el sector inglés de estos "funnies" resultó un elemento importante para salvar vidas y acelerar el desembarco. Esta playa es especialmente famosa porque desde ella partieron los comandos de Lord Lovat, al son de su gaitero, hasta enlazar con los paracaidistas británicos que habían ocupado el Puente Pegasus, que se conserva expuesto en la actualidad.

        -Museo de la Batería de Merville: La Batería de Merville es en la actualidad un conjunto de fortificaciones abierto al público que se encuentra situada entre Cabourg y Ouistreham, que ha sido reconvertida, como gran parte de las antiguas instalaciones germanas en Normandía, en un museo, permitiendo al visitante adentrarse en múltiples aspectos de la campaña, que son narrados y expuestos en cada uno de los búnkeres.

        Destacan especialmente algunas piezas de artillería, la simulación dentro de una de las construcciones de un ataque aéreo aliado y el espectacular C-47 Dakota restaurado y abierto al público.

        -Memorial del Puente Pegasus: El Puente Pegasus es uno de los lugares más emblemáticos de la Campaña de Normandía. Su ocupación estaba asignada a las fuerzas de la 6º División Aerotransportada británica, que se desplegaría en la zona en los famosos planeadores "Horsa", uno de los cuáles se encuentra expuesto en el museo. Las tropas aerotransportadas lograron tomar el objetivo, y aguantaron una serie de contraataques alemanes, hasta que una unidad de Comandos, bajo el mando de Lord Lovat, logró penetrar desde las playas y, al son de un gaitero, avanzaron hasta dar el relevo en el puente.

        En la actualidad, el puente original ha sido sustituido por una reconstrucción del mismo, ya que el verdadero se encuentra colocado dentro del museo, para su mayor conservación. Alrededor del mismo se pueden apreciar diversos carros, vehículos y artillería, junto a una nave que abarca proyecciones y material expuesto, que narra el desarrollo de la campaña y de la actuación de las fuerzas aerotransportadas británicas.

        MARTES 4 DE JUNIO

        -Cementerio militar alemán de La Cambe: Se trata de uno de los seis cementerios alemanes que se encuentran en la zona de Normandía, y que alberga el descanso de 21.300 soldados del III Reich que combatieron en la campaña.

 

        La extensión del lugar, que abarca casi 8 hectáreas, el monumento del centro y las características tumbas de los cementerios alemanes, muy diferentes del resto de cementerios (como los norteamericanos, por ejemplo), transmite una especial sensación de inmensidad, una verdadera inmersión en el tiempo y en la calma, que invita al respeto y a la reflexión. Destaca el enorme número de tumbas sin nombre, de soldados desconocidos que no pudieron ser identificados, con sus lápidas lisas sobre el suelo, así como la de una celebridad del ejército germano del momento, el famoso comandante de carro Whittman, que destacó por su excepcional habilidad contra los elementos blindados aliados.

     

        -Omaha Beach: Quizás la Playa de Omaha, en el sector norteamericano, sea la más famosa de todas las del desembarco, por múltiples motivos. Primeramente, fue sin duda el punto más sangriento de la operación, sufriendo las tropas estadounidenses alrededor de 2.000 bajas, siendo especialmente cruenta, por razones evidentes, la primera oleada. Además, el cine se ha encargado de inmortalizar a lo largo de varios filmes los combates que en ella tuvieron lugar.

        Rodeando la playa, y tras los silenciosos búnkeres que todavía protegen el lugar donde las olas lamen la orilla, se encuentran diferentes lugares de interés, así como monumentos y monolitos, de los que destaca especialmente el erigido en honor de los combatientes de la 1º División de Infantería de los Estados Unidos (Big Red One), que participó en la mayoría de las campañas norteamericanas en Europa durante la Segunda Guerra Mundial (y durante la Primera, pero eso ya es otra historia), estando considerada como la mejor unidad de choque a ese nivel que tenía el mando del SHAEF.

        La visita al sector de la Playa de Omaha permitió al grupo pasar por algunos otros lugares emblemáticos, como Carentan, pero sin duda la joya del día fue el poder circular con los vehículos históricos por la arena, recorriendo el que sin duda fue uno de los más famosos campos de batalla de la II Guerra Mundial, aprovechando también para poder visitar algunos campamentos de recreadores organizados en la zona, que incluían un espectacular parque de vehículos que incluía un Sherman, donde se aprovechó a hacer la correspondiente foto de grupo.

        -Batería de Point Du Hoc: Si Omaha Beach es la playa más famosa de las del desembarco de Normandía, Point Du Hoc es sin duda uno de los puntos más emblemáticos de dicho sector. Se trataba de una batería que debido a su estratégica posición podía barrer las áreas de desembarco, por lo que se ordenó a los Rangers norteamericanos tomarla.

        El asalto de los sufridos soldados americanos fue trepando por el acantilado, que a pesar de los ensayos pronto quedó demostrado que es muy diferente escalar en zona amiga que hacerlo bajo fuego y con la tensión del combate. Lo más terrible de todo fue que cuando tomaron sus objetivos, los Ranger comprobaron que los búnkeres estaban vacíos, y es que los cañones se habían retirado en fechas anteriores, por temor al fuego de la artillería naval...

        El recinto de la Batería de Point Du Hoc permite una interesante observación sobre el tamaño de las baterías germanas más allá de sus simples cañones, pues permite apreciar las aspilleras y puntos de ametralladora que cubren los accesos a los edificios, dando una idea del número de personal simplemente de protección y cobertura contra ataques de infantería enemiga, además de la correspondiente dotación de artilleros.

        Además, el estado de la zona, que se ha conservado inmutable al paso del tiempo, también ofrece la visión de los inmensos cráteres abiertos por el fuego de la artillería naval, así como el efecto de los impactos de los pesados cañones de los acorazados y cruceros que dieron cobertura al desembarco, y que destruyeron diversas fortificaciones. En este punto conviene destacar una leve reseña sobre el fuego naval proporcionado durante el desembarco, y es que resulta curioso que, siendo la mayor invasión anfibia que registra la historia, lo cierto es que el apoyo de buques de combate no fue especialmente relevante, y ahora se aclarará esa cuestión.

        En efecto, las dimensiones del conflicto, que abarcaba todo el globo terráqueo, obligaba a que las principales y más modernas unidades navales norteamericanas estuvieran en otros teatros de operaciones. Acorazados especialmente poderosos, como la clase Sotuh Dakota o North Carolina, se encontraban en el Océano Pacífico, dejando la cobertura naval para el desembarco de Normandía a buques muy antiguos, como el USS Texas y el USS Arkansas, ambos veteranos de la Primera Guerra Mundial y armados con cañones de 356 mm y 305 mm, cuando ya existían acorazados con artillería de 406 mm. La ausencia de flota germana fue sin duda un factor determinante para este despliegue.

        

        -Batería Maisy: Esta batería conserva una interesante red de túneles, búnkeres y trincheras que abarca 3 kilómetros de recorrido, completadas por las 6 plataformas para piezas de 155 mm a las que daban servicio. Fue un punto estratégico importante, cuya conquista también se asignó a las unidades de Rangers, en concreto a los Batallones 2º y 5º (los Rangers, al contrario que otras unidades, eran Batallones independientes, una especie de "fuerzas especiales" o de choque, a las que se les asignaban objetivos concretos) que finalmente lograron hacerse con ella el 9 de junio, tras una dura lucha que abarcó cinco horas de combates de importancia.

        MIÉRCOLES 5 DE JUNIO

        -El salto paracaidista: De entre las actividades más llamativas que estaban previstas para conmemorar el 75º aniversario de Normandía se encontraba el lanzamiento de paracaidistas, que se realizaría desde aviones C-47 Dakota de la época, algunos de los cuáles fueron escoltados por cazas también del período, y algunos de los cuáles partieron de los aeródromos ingleses desde los que originalmente despegaron los transportes en 1944, por lo que reprodujeron totalmente el vuelo histórico que hicieron las tropas norteamericanas de la 82º y la 101º Divisiones Aerotransportadas.

        Se permitió a recreadores realizar el histórico salto, a través de un proceso que se alargó durante meses, a fin de que no pudiera participar ninguna persona que no estuviera capacitada para ello, y que incluyeron, en este caso acompañado por un especialista, a un veterano que en su día fue lanzado sobre Normandía y que participó en la batalla.

        Destacar en este punto también que uno de los componentes del grupo en el que participamos en el aniversario tuvo el privilegio de poder lanzarse en los saltos que se produjeron, una experiencia sin duda inolvidable, al igual que lo tuvo que se el hecho de que uno de los saltadores fuera un anciano veterano que participó realmente en el salto de combate de 1944.

       -Carentan y el D-Day Experience: La localidad de Carentan fue escenario de diversos combates en el sector norteamericano, destacando los acaecidos en el llamado "Dead´s Man Corner", donde un carro de combate de reconociento M-3 Stuart cayó en una emboscada alemana, falleciendo su tripulación en el carro incendiado. La confusión de los combates y la ausencia de líneas de frente, debido a la dispersión de las unidades paracaidistas norteamericanas, supusieron que el cadáver del jefe de carro permaneció varios días, de cintura para arriba, sobre la escotilla superior del tanque, dando así el nombre al lugar.

        En la actualidad, el "D-Day Experience" cuenta con tres bloques principales: El primero de ellos, el más emblemático, es el museo en sí, que se encuentra en el edificio original, y que incluye una planta de exposición y una segunda planta, la baja, donde se encuentra la tienda. Por otro lado, con el tiempo, el complejo fue aumentando de tamaño, hasta incluir una nueva nave completa en la que se permite a los visitantes recrear la experiencia del vuelo de los paracaidistas norteamericanos en un C-47 Dakota, dando un aspecto totalmente innovador e interactivo para el interesado en la experiencia bélica.

        -Feria de militaria: Otra de las características propias de moverse en los aniversarios de los grandes acontecimientos militares de la historia es la aparición de las inevitables ferias de militaria, que son punto de encuentro y, por supuesto, de compraventa de toda clase de material de coleccionismo, reproducciones, etc. Y tan inevitable como resulta su aparición, igual de inevitable resulta para el coleccionista y el recreador acercarse a ellas y dejarse llevar por el entusiasmo del entorno con las compras...

 

        A lo largo del viaje se pasó por diferentes ferias y mercadillos, donde cada componente del grupo se dirigió a la parte que más le interesaba para completar sus uniformidades, ya fueran las del viaje o las que todavía tiene en casa esperando salir al siguiente evento. En el caso concreto de la Unidad de Estrategia y Operaciones, en esta primera feria se aprovechó para adquirir diverso material de réplica, mucho del cuál se reconvertiría para proyectos en los que actualmente se encuentran en desarrollo.

     

        Así, en ese sentido, se adquirieron dos reproducciones de cascos M-1 para su uso en Segunda Guerra Mundial, así como otras 4 del ejército belga, cuya intención es pintarlas de azul para emplearse como Cascos Azules de la ONU en sus primeros despliegues (y según qué ejércitos en otros no tan alejados en el tiempo...), además de una bandera regimental británica, también una reproducción a precio de saldo, así como diversos complementos de uniformidad de la US Navy, incluyendo polainas blancas, camisa y chaqueta. Finalmente, también se adquirió una gorra de plato del US Army y dos "Garrison", que también servirían para completar otros uniformes en sucesivos eventos (y es que todos sabemos que el recreador y el coleccionista son fáciles de autoconvencerse para volver a casa con un cargamento de cosas inútiles...).

        JUEVES 6 DE JUNIO

        -Batería de Longues-Sur-Mer: La Batería de Longues-Sur-Mer era un conjunto de piezas de artillería de costa que se encontraba situada entre la Playa de Omaha y la de Gold, teniendo un papel estratégico de importancia en la zona. Se componía de varios búnkeres que albergaban un puesto de mando y comunicaciones, así como diversas piezas de 150 milímetros, cuatro de las cuáles se conservan en la actualidad.

        Además de la presencia de los búnkeres y baterías en sí, también se encontraba en un extremo de la zona un campamento de recreadores que representaba a las tropas británicas, que incluía multitud de vehículos como camiones, motocicletas, blindados y hasta un DUKW, estando agrupadas las diferentes unidades de modo que daba la impresión de un campamento real, con su zona de tropa u oficiales, el hospital de campaña, la zona de Estado Mayor, con su propia versión de Montgomery y los mensajeros en bicicletas y motos.

        Junto a todo el campamento, y colocada al lado de la oficina de turismo, también había diferentes puestos de restauración, por lo que se aprovechó a comer allí, para permitir un rato de descanso y continuar con las actividades del día.

        -Museo Overlord, Omaha Beach: El Museo Overlord es uno de los mayores de la región, con más de 10.000 piezas y 35 vehículos y piezas de artillería, que incluyen varios carros de combate. Las instalaciones cuentan con una serie de escenarios totalmente ambientados que en los últimos tiempos han sustituido en los museos europeos las tradicionales vitrinas, y que en la actualidad aún no se encuentra instaurado en España.

        Así, el visitante recorre las diferentes fases de la Campaña de Normandía, incluyendo el desembarco, las operaciones de combate alrededor de las zonas de la costa, la llegada de refuerzos alemanes y los intentos de contraataque, la liberación de Paris, las acciones de penetración de la Operación "Cobra" y la Bolsa de Falaise.

        VIERNES 7 DE JUNIO

        -Sainte-Mère-Eglise: El 7 de junio se decidió, a fin de poder visitar más sitios a mayor velocidad, dejar los vehículos históricos más lentos, como el semioruga, en el camping, de modo que el grupo pudiera recorrer una distancia mayor y aprovechar el día. Así pues, se formaron grupos más pequeños y estos se desplazaron a los lugares acordados de forma cuasindependiente. En el caso del grupo que habíamos venido juntos a través de la UEO, se decidió adelantarnos al resto del convoy, a fin de aprovechar aún más el día y visitar la zona de la Playa Utah y Sainte-Mère-Eglise.

     

        La localidad de Sainte-Mère-Eglise fue un punto emblemático de encuentro entre unidades aerotransportadas norteamericanas y la guarnición alemana, sobre cuyas cabezas comenzaron a aterrizar soldados enemigos. Destaca especialmente la figura de un desgraciado paracaidista, al que las corrientes de aire le hicieron perder el control de su paracaídas y se enganchó en el techo de la iglesia, en cuya conmemoración continúa colgando un maniquí uniformado de soldado norteamericano, recordando los sucesos que allí tuvieron lugar, pudiendo visitarse la propia iglesia.

        -Campamento Gerónimo: Uno de los lugares más conocidos de los campamentos que se organizan en los aniversarios de Normandía es el llamado "Campamento Gerónimo", que reúne quizás la mayor concentración de vehículos históricos de toda la conmemoración. Ya justo a la entrada quedaban alineados varios Sherman, con diferentes modelos del carro de combate que se fabricaron, así como algunos modelos del famoso cazacarros Wolverine M-10 o de una pieza de artillería autorpropulsada de 105 mm M7 Priest.

        El campamento en sí, cuya temática principal son los vehículos, se encuentra dividido por zonas que representan temáticas o unidades. Así, junto al grupo blindado de la entrada, conforme se avanza por toda la extensión podíamos encontrar el Cuartel General (HQ), el grupo de Ingenieros, que incluían pontones, botes, grúas y demás, la zona de intendencia con los camiones de suministros e incluso una zona destinada a la temática de la US Navy, con varios coches de mando y jeep willys de enlace.

        Sin duda una de las mejores experiencias de todo el viaje, la visita a este museo vivo cuyo despliegue y entorno sumerge al visitante en la historia de la II Guerra Mundial, siendo altamente recomendable su visita en todas las ediciones del aniversario del Día D a las que acudamos, no sólo por los vehículos, que ya de por sí lo convierten en una herramienta indispensable, sino por el propio despliegue y organización del campamento en sí.

        -Museo de las Fuerzas Aerotransportadas: Sin duda otra de las visitas indispensables, el museo recorre las andanzas de las tropas norteamericanas que fueron lanzadas sobre la retaguardia alemana. Con una distribución inteligente, y siguiendo la doctrina de contar la historia a lo largo de varias escenas ambientadas por todo el recorrido, destaca especialmente la presencia de una Planeador Waco estadounidense, que puede apreciarse tanto en su interior como en su exterior.

        Cada una de las naves visitables incluye una temática diferente, estando presentes, por supuesto, diversos aviones de transporte C-47, uno de los cuáles se encuentra partido por la mitad, a fin de que el visitante pueda recorrer su interior con el sonido de los motores de fondo, y rodeado de los paracaidistas a punto de saltar. El gran detalle de calidad viene cuando el visitante se asoma por la puerta y a través de una pasarela transparente puede visualizar el avión en vuelo, con otros modelos lanzando a su vez paracaidistas a diferentes alturas.

        A continuación, una serie de escenas recrean puntos de resistencia alemanas, así como diversas situaciones de combate entre los paracaidistas y los defensores germanos, incluyendo el asalto a centinelas, y también contiene el uniforme del General Gavin, que estaba al mando de la 82º División Aerotranspotada US. Todo el conjunto es sin duda otro de los lugares indispensables para visitar.

        -Playa Utah: La Playa de Utah era la segunda de las zonas asignadas a las tropas norteamericanas para el desembarco, y buscaba penetrar en territorio enemigo, a fin de aislar la Península de Contentin y el importante puerto de Cherburgo. Las operaciones en este sector se complicaron no tanto en la playa como en la penetración posterior, ya que los alemanes habían inundado la región, aprovechando los lagos de la zona, lo que dificultó además el lanzamiento y despliegue de los paracaidistas norteamericanos.

     

        En la actualidad, la Playa de Utah contiene su correspondiente museo, así como diversos búnkeres perfectamente conservados, y que permiten al visitante recorrer el despliegue de las defensas de primera línea, y cuyo recorrido da una idea del terreno que tuvieron que atravesar los vehículos norteamericanos para penetrar en el continente europeo. En el caso concreto de nuestra particular expedición, la visita se realizó a la inversa, ya que fue tras comer algo en Sainte-Mère-Eglise, por lo que el camino seguido fue el de los defensores alemanes, para a continuación comprobar las diferentes posiciones a lo largo de la costa, hasta que se tomó el camino de vuelta a Bayeux.

        SÁBADO 8 DE JUNIO

        -Desembarcando en Omaha Beach: Como quiera que las condiciones climatológicas no habían acompañado hasta el momento, y los criterios de seguridad siempre deben ser los que primen en la navegación, se decidió aprovechar que había una mejoría en el tiempo para el día 8 de junio, por lo que, tras comprobar el estado de la mar, se decidió intentarlo.

        Tras una serie de indicaciones sobre seguridad y cómo saltar a tierra desde la lancha de desembarco, se reunió al grupo de recreadores que querían revivir la experiencia del asalto que tuvo lugar en Omaha Beach hace 75 años, que formaron en el muelle mientras la tripulación de la lancha traída desde Madrid por la 3º "Speardhead", y cuya propiedad es compartida por "Codex Bélix" realizaba las últimas comprobaciones de mantenimiento.

        Dada la señal, las tropas iniciaron el embarque, entre la mirada de los curiosos y turistas, que hicieron multitud de fotografías y vídeos, y despidieron a los combatientes desde el muelle.

        La salida del puerto supuso un primer choque con lo que debió de ser una traumática experiencia para los soldados norteamericanos, ya que la mar estaba picada, y el cabeceo de la lancha y el oleaje pronto empaparon a todos los componentes de la expedición de recreadores. No obstante, quitando a un lado el cabeceo de la embarcación, lo cierto es que la ruta se realizó sin mayores dificultades, demostrando una vez más la capacidad de los tripulantes, que pese a que el fondo plano de la lancha dificulta la navegación, supieron conducirla con seguridad y firmeza entre el batir de las olas.

        En previsión de la circunstancia de terminar empapados, una parte de los componentes de la "3º Spearhead" recorrieron en paralelo la costa, a fin de poder recoger al contingente de desembarco con el camión de transporte GMC de la expedición, y al mismo tiempo poder realizar una serie de tomas de los participantes desde la perspectiva alemana.

        Tomados los puntos de referencia apropiados, y con un rápido cálculo de la fuerza del viento, las olas y la corriente, para de ese modo entrar en la playa correctamente, la lancha de desembarco se colocó frente a la Playa de Omaha e inició la aproximación, dando mayor potencia al motor para realizar la maniobra en seguridad, mientras los sufridos soldados norteamericanos, alguno de los cuáles sufrió un mareo, se preparaban para el salto, sintiendo en el latir de sus corazones una pequeña porción de lo que tuvo que ser el ataque hace 75 años...

        El desembarco sobre la playa fue filmado desde varios puntos distintos, uno desde dentro de la propia embarcación y otro desde la misma Playa Omaha, y los recreadores fueron recibidos por los gritos y aplausos de los entusiastas turistas y aficionados que se encontraban en ese momento en la costa, mientras que la lancha de desembarco se retiraba entre el oleaje mar adentro, recogiendo con dificultad la rampa y maniobrando para iniciar la ruta de retorno al puerto. Por su parte, la tropa de la playa enlazó con el camión para volver al puerto y continuar las actividades del día.

     

        Con respecto al retorno de la lancha, el mar favoreció la ruta, y la tripulación tuvo la oportunidad de vivir una nueva experiencia que a todo recreador que se precie le entusiasmaría, y fue que la embarcación fue sobrevolada por una escuadrilla de helicópteros norteamericanos "Blackhawk" de los que participaban en los actos institucionales, y que se cruzaron en el rumbo a lo largo del retorno hacia el puerto, donde se reunieron los dos grupos de nuevo para reagruparse y de ese modo subir en los vehículos camino del Museo del Memorial de Omaha.

        -Museo del Memorial de Omaha: El Museo del Memorial de la Playa Omaha sigue la senda del resto de museos que hay por la zona de Normandía, es decir, recrear diversas escenas relacionadas con las operaciones y el desembarco de lo que fue el inicio de la liberación de Francia, a las que se unen los elementos exteriores, que incluyen una pieza de artillería y un carro de combate M-4 Sherman.

        Así, el visitante realiza un recorrido por las guarniciones germanas antes del desembarco, los primeros combates y los avances de las tropas aliadas en su penetración en el camino de la liberación de Paris, destacando, inevitablemente, las acciones que tuvieron lugar en la playa que da nombre al museo, esto es, Omaha.

        -La Playa Gold, Arromanches y los "Mulberry": De las cinco playas en las que se planificó el desembarco, dos estaban asignadas a los norteamericanos (Omaha y Utah), una a los canadienses (Juno) y dos a los británicos (Gold y Sword).

        Una de las mayores cuestiones que requirió los más complicados estudios fue la operativa logística para abastecer a las tropas una vez desembarcadas, para lo cuál se desarrollaron los llamados "Mulberrys", dos inmensos puertos artificiales que permitirían continuar las operaciones y continuar enviando tropas hasta que se ocuparan los puertos de la zona. Uno de ellos se montó en la playa de Arromanches.

        Los "Mulberrys" se componían de inmensos bloques de hormigón, con cámaras de aire para permitir su flotabilidad, que fueron remolcados a lo largo del Canal de La Mancha hasta Normandía, algunos de los cuáles todavía se conservan en la actualidad.

        El plan de los ingenieros preveía la fabricación de una serie de diques rompeolas, los "Groseberries", que se crearían a base de buques que se hundirían al efecto, reforzados por los propios bloques de hormigón. Dentro de esa bahía artificial se montarían los diferentes diques, cada uno destinado al embarque y desembarque de determinadas cuestiones, como tropas, heridos, suministros, etc.

        Cada uno de esos diques contaba con sus propias "carreteras", diferentes niveles y alturas, sus propios controles de acceso y seguridad, grúas, puestos de mando y todas las demás cuestiones que tendría cualquier puerto normal. Además, a fin de proporcional el suministro de combustible, se tendió una tubería flexible a lo largo del fondo del mar.

        -Feria de Militaria: Otra de las actividades que se llevaron a cabo a lo largo del día fue la visita a otra de las ferias de compraventa de militaria que proliferaron a lo largo de la semana, y que incluía cientos de puestos de venta en un matadero reacondicionado para la ocasión, pudiéndose adquirir no sólo material de la II Guerra Mundial, sino de otros períodos, como lo demostraron las adquisiciones que desde la UEO se llevaron a cabo, y que incluyeron diversa uniformidad de la US Navy, así como de la Marina Francesa, y otros del ejército holandés de cuello cerrado.

     

        Finalizadas las actividades del que sería el último día, el grupo volvió a reunirse en el campamento del camping de Bayeux, ya que una parte de los componentes del grupo no habían participado en el desembarco ni en las actividades del día anterior, al realizar la "Memorial March" que se organizó para los recreadores de la 101º División Aerotransportada norteamericana, y que según compartieron con el grupo fue especialmente sufrida, tanto por la climatología como por la dureza de la propia marcha, que incluyó el paso tanto campo a través como por poblaciones.

        DOMINGO 9 DE JUNIO

        El domingo supuso el fin de las actividades para una parte del grupo, entre los que se incluyó los que viajaron a traves de la UEO, ya que las obligaciones laborales establecían la necesidad de estar el lunes en España de nuevo.

        Así, una vez desayunados con el resto de los recreadores, se embarcó el equipaje en el coche y se inició el retorno a la Península Ibérica, a la que se llegó tras un largo recorrido de 15 horas que, no obstante, se hizo corto a base de contar las anécdotas y experiencias de lo que sin duda será un viaje por la historia que pervivirá en el recuerdo de quienes tuvieron la suerte de participar en él.

        LOS UNIFORMES DE LA UEO

        Como es costumbre de los eventos a los que se asiste, desde la Unidad de Estrategia y Operaciones se llevó un elenco de uniformidad, parte original y parte reproducción, de la utilizada las fuerzas armadas de los Estados Unidos de América a lo largo de la Segunda Guerra Mundial.

        Se hará a continuación una breve reseña de ellos, a modo de orientación para el lector.

        -Uniforme de Policía Militar, US Army: Las Divisiones norteamericanas tenían asignada dentro del llamado Núcleo de Tropas Divisionarias una Compañía de Policía Militar, que se encargaba de labores de puntos de control de trafico, arresto de desertores y mantenimiento de la disciplina, escolta del Mando de la División y custodia temporal de prisioneros, hasta su traslado a la retaguardia, entre otras muchas misiones.

        Al no servir normalmente en primera línea de frente, los Policías Militares pronto aprendieron a romper las normas de uniformidad, en especial en lo que al calzado se refiere, y no era extraño encontrarse con miembros de estas unidades con botas "Corcoran" de paracaidistas, en lugar de las tradicionales polainas.

        De hecho, cuando se creó la 1º Fuerza de Servicios Especiales, existía una amplia carencia de botas de salto, y se ordenó a los soldados incautar dichas botas de unidades de retaguardia y cuartel general, por no cumplir la normativa, entre los que se incluyeron destacamentos de la Policía Militar.

        -Uniforme de soldado de la 101º División Aerotransportada: Una gran parte de este uniforme es material original de un soldado de la 101º que participó en la Campaña de Normandía, por lo que era una situación especial para vestirlo y rendir homenaje no sólo a su en su día propietario, sino a todos sus compañeros que se jugaron la vida no sólo en batalla, sino en el propio salto. Al contrario que su División hermana, la 82º, la 101º era de reciente creación, y sus componentes tenían especial interés en dejar su huella en su primera misión.

     

        Por desgracia para ellos, las condiciones climatológicas dieron como resultado que los paracaidistas aliados terminaran dispersos por toda la zona de operaciones, y aún así lograron tomar y mantener gran parte de los objetivos asignados. Las Divisiones Aerotransportadas norteamericanas se componían de dos regimientos paracaidistas, que se lanzaban desde los famosos aviones C-47 Dakota, y un regimiento de Infantería Aerotransportada, que desembarcaban desde planeadores Waco, tanto ellos como el material de apoyo como jeeps, artillería, etc.

        -Uniforme de la Fuerza Aérea del Ejército: La historia de la aviación norteamericana está estrechamente relacionada con el ejército de tierra. Tanto es así, que en el momento de crearse el primer embrión de entidad, el Cuerpo Aéreo del Ejército, este estaba totalmente integrado en el US Army. Ya durante la guerra, el Cuerpo Aéreo del Ejército se convertiría en la USAAF (United States Army Air Force), esto es, la Fuerza Aérea del Ejército de los Estados Unidos, también integrada bajo el mando del US Army. Sería en tiempos de la Guerra Fría cuando la USAF (United States Air Force) obtendría su ansiado mando independiente, adquiriendo el nivel de importancia del US Army o de la US Navy.

        -Uniforme de la US Navy: La participación de la Marina de los Estados Unidos (US Navy) fue de especial relevancia, tal y como cabe suponer en un desembarco. En efecto, fue tal la cantidad de tripulantes necesarios para manejar las lanchas, que se superó con creces la capacidad de la Marina, y hubo que emplear personal del Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos (US Coast Guard), que no obstante, vistieron la uniformidad de sus compañeros de la Marina, completado con cascos M-1 y con chaquetas de infantería.

        -Uniforme de oficial de la US Navy: El último de los uniformes llevados en el viaje a Normandía, también relacionado con la Marina, fue el de piloto naval. Aunque en Normandía no hubo presencia de portaaviones en apoyo al desembarco, sí que hubo oficiales de enlace para coordinar el apoyo a las tropas desembarcadas.