La batalla de Chancellorsville

        A primeros de 1863, el mando del Ejército del Potomac sufría un cambio y pasaba a manos del General Joseph Hooker, iniciando una nueva ofensiva al objeto de sorprender y derrotar a las tropas del General Lee. El resultado de la campaña fue la batalla de Chancellorsville, un enfrentamiento que daría lugar a varias de las más espectaculares anécdotas de la Guerra de Secesión Americana, incluido el fallecimiento del célebre General Confederado "Stonewall" Jackson, cuya fama alcanzaría la de Lee.

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        LA SITUACIÓN ESTRATÉGICA

        La Batalla de Fredericksburg supuso un nuevo y grave revés para el Ejército del Potomac, y en particular para el General Burnside, quien rápidamente fue relevado del mando, siendo sustituido por "Guerrero Joe" Hooker, como le llamaban sus hombres. La situación de las tropas federales distaba mucho de ser halagüeña.

        En efecto, los soldados azules habían comprobado en un enfrentamiento tras otro que la incapacidad e ineptitud de sus mandos apenas compensaba la sangre derramada por sus tropas, que veían como eran lanzados a una carnicería detrás de otra a pesar de gozar de una enorme superioridad numérica y de recursos contra sus homólogos del Sur.

        Las primeras medidas enfocadas a paliar estos problemas llevaron a Hooker a reestructurar totalmente el Ejército del Potomac, dividiendo a sus fuerzas en siete Cuerpos de Ejército, a los que dotó de sus propios distintivos y estandartes, creando sentimiento de unidad entre sus hombres. Además, se llevó a cabo un gran esfuerzo por desarrollar a las unidades montadas de la Unión, a fin de que fuera capaz de enfrentarse a las tropas a caballo del Sur de J.E.B. Stuart, al tiempo que pasaban a formar un Cuerpo independiente, que le dotaba de una fundamental autonomía que sus antecesores no habían sabido ver.

        Además, se creó un sistema de permisos y licencias rotatorios, que permitiera a los combatientes visitar el hogar y reducir así las deserciones, y se comenzó un nuevo programa de adiestramiento de las tropas azules, a fin de afianzar la disciplina y la efectividad del ejército.

        Así, todas estas medidas y reestructuraciones mantuvieron ocupadas a las tropas del Potomac durante todo el invierno, lo cuál no supuso un grave problema, ya que los mandos federales preferían la llegada del buen tiempo para iniciar sus ofensivas. Al otro lado del Río Rappahannock y de su afluente, el Rapidan, las tropas confederadas del Ejército de Virginia del Norte, bajo el mando del General Lee, esperaba.

        LOS PRIMEROS AVANCES

        El 27 de abril de 1863, el Ejército del Potomac, bajo el mando de su nuevo comandante en jefe, iniciaba las primeras operaciones ofensivas. El plan de Hooker era realizar una marcha de flanqueo con una parte del ejército, mientras que el resto se mantenía en sus posiciones defensivas, a fin de engañar a los mandos confederados.

        La fuerza de flanqueo incluía el XI y XII Cuerpos, a los que se unió el día 28 el V, cruzando el río en Kelly´s Ford, casi 30 millas más arriba de donde aguardaba el resto del ejército.

        Por su parte, y bajo el mando del General Sedgwick, los Cuerpos I, II y VI se dirigían río abajo, para crear una distracción que impidiera a las tropas de Lee descubrir la maniobra de Hooker y poder enfrentarse a ella.

        Las tropas confederadas no fueron capaces de prever la maniobra, y para el último día de abril de 1863, Hooker había conseguido su objetivo, y había logrado colocar al Ejército de Virginia del Norte entre sus dos fuerzas de bloqueo, superiores en número a los 60.000 hombres bajo el mando de Lee. Los dos contingentes de Hooker sumaban un total de 115.000 efectivos, 45.000 bajo el mando de Sedgwick y 70.000 bajo el control directo del propio Hooker.

        Sin embargo, la genialidad de Lee se hacía patente ante las circunstancias adversas, y la campaña de Chancellorsville no sería una excepción. Así, identificó rápidamente la fuerza de Hooker como el elemento principal de la ofensiva federal, y dispuso que la División del General Anderson se adelantara al resto del ejército, a fin de ocupar Fredericksburg Turnpike, y bloquear el avance de Hooker, que se reagrupaba en la propia encrucijada de Chancellorsville. Anderson realizó una rápida marcha, y al llegar al punto que se le había ordenado defender, consciente de la superioridad numérica del enemigo, ordenó fortificar sus posiciones. Su avance sería reforzado posteriormente por las Divisiones de Mc Laws y por el Cuerpo de Ejército de "Stonewall" Jackson, que se encaminaron la noche del 30 de abril para enfrentarse a las tropas azules. La retaguardia quedaría protegida por un contingente menor en Fredericksburg, al mando del General Early.

        SE INICIA LA BATALLA

        El 1 de mayo, las tropas azules iniciaron la marcha con intención de atacar las posiciones rebeldes más allá de Chancellorsville, a través de una densa zona boscosa conocida como Wilderness, cuando Hooker decidió que el terreno no era el apropiado para entablar batalla, y ordenó cancelar el ataque, ocupando posiciones defensivas en las alturas, para sorpresa de subalternos y enemigos.

        Ante la cauta actitud de Hooker, Lee decidió realizar varios reconocimientos en las posiciones federales, comprobando rápidamente que un ataque frontal contra posiciones fortificadas y elevadas sería suicida. Sin embargo, la caballería del General Stuart pronto descubrió que los flancos no eran tan formidables. La derecha federal, en concreto, se componía de fuerzas del XI Cuerpo del General Howard, formada por inmigrantes alemanes y tropas de segunda línea, cuya función era actuar de reserva, por lo que su disposición no era el adecuado orden de combate. Junto a los informes de Stuart, "Stonewall" Jackson se personó ante Lee con el reverendo B.F.C. Lacy, quien informó de que conocía el terreno y podría guiar a una fuerza de flanqueo a través de la Wilderness.

        La noche del 1 de mayo, el plan de Lee era comunicado a sus mandos. Las tropas en Fredericksburg mantendrían sus posiciones, el centro confederado prepararía un asalto y las fuerzas de "Stonewall" Jackson lanzarían un ataque coordinado por el flanco.

        Los primeros movimientos de Jackson fueron observados por parte de las tropas azules, pero Hooker no se planteó la posibilidad de un flanqueo, sino que lo atribuyó a maniobras preparatorias de los sudistas. Sería su mayor error.

        El General Sickles, al mando del III Cuerpo federal, lanzó dos de sus divisiones al ataque, que pronto fueron apoyadas por una brigada del XI de Howard, a fin de impedir lo que pensaron que era un intento de ataque confederado, pero fueron rechazados por la retaguardia de Jackson. Como quiera que el ataque no se produjo, las tropas de Sickles, aunque rechazadas, asumieron que habían abortado el ataque rebelde. Era la tarde del 2 de mayo, y los soldados azules asumieron que los combates del día habían terminado.

        EL ATAQUE DE JACKSON

        A las 17:30, las tropas de "Stonewall" Jackson estaban en posición, observando desde los bosques el campamento del XI Cuerpo federal, donde descansaban los hombres de Howard. Media hora después, a fin de que la acción estuviera coordinada con el propio Lee, las tropas de Jackson surgían del bosque, emitiendo su clásico grito de guerra y cogiendo totalmente por sorpresa a los desconcertados soldados de Howard, que se precipitaron sobre las armas, alineadas entre las tiendas, en un vano esfuerzo de hacer frente a la nueva amenaza.

        Las fuerzas de Jackson incluían tres divisiones, que avanzaron a lo largo de Orange Turnpike, desplegándose en un claro denominado Talley´s Farm, nombre que daba la granja cuyos alrededores se habían limpiado para hacer de campos de cultivo y donde se habían levantado las tiendas del XI Cuerpo. Las siguientes edificaciones, Wilderness Church y Dowdall´s Tavern tampoco sirvieron para contener la acometida confederada, y los senderos a través del bosque pronto quedaron colapsados por la cantidad de carromatos que trataban de escapar del asalto rebelde.

        No sería hasta la retirada a una posición elevada, llamada Hazel Grove, en que los federales podrían presentar un frente organizado. Aprovechando la combinación de un claro en el bosque con ser una posición elevada, se desplegaron las baterías federales y se logró estabilizar mínimamente la situación.

        La llegada del crepúsculo y con él la de la oscuridad detuvo finalmente el avance confederado. Sin embargo, "Stonewall" Jackson sabía que si se podía seguir presionando, los federales no dejarían de correr, por lo que ordenó reconocimientos de la retirada nordista, encabezando él mismo una patrulla con la que comprobaba el despliegue de sus propias unidades. Sería en ése momento cuando la suerte se volvería en contra del Sur, ya que en uno de esos reconocimientos, el general fue mortalmente herido por fuego amigo, siendo alcanzado por el disparo de un centinela confederado, que tomó a la patrulla como fuerzas enemigas. Moriría finalmente el 10 de mayo, tras contraer neumonía.

        LOS COMBATES DEL 3 DE MAYO

        La noticia de lo ocurrido a Jackson afectó especialmente a todo el ejército de Virginia del Norte. Por parte de sus tropas, el general era muy querido y era un auténtico líder con una trayectoria valerosa e impresionante. Por parte de sus compañeros de mando y sus superiores, no sólo era uno de los generales más capaces, sino que además había sido el complemento perfecto de Lee, quien sintió en carne propia la pérdida de su "gran teniente."

        Por parte federal, Hooker aprovechó la oscuridad para reagrupar a sus fuerzas, ordenando a Sedgwick que acudiera desde Fredericksburg a apoyar el ataque que se llevaría a cabo el 3 de mayo. Por desgracia, las tropas azules abandonaron la estratégica posición de Hazel Grove ante una nueva carga de las tropas sudistas, esta vez al mando de J.E.B. Stuart, que sustituyó a Jackson. El ataque fue apoyado por una potente descarga de artillería, que de hecho alcanzó el porche que servía de cuartel general de Hooker, hiriendo al general en jefe del Ejército del Potomac, siendo la gota que colmó el vaso para las fuerzas federales, que no serían capaces de coordinar las acciones de Sedgwick con el resto del contingente azul.

        La falta de coordinación supuso la desaparición de las posibilidades de victoria federales, alcanzando así Lee la que probablemente sería su mejor y más espectacular victoria contra unas fuerzas muy superiores en número, e introduciendo el nombre de Chancellorsville en las grandes batallas que formarían la historia de la humanidad.