Fuerzas Especiales US en Vietnam

        La Guerra de Vietnam supuso para las Fuerzas Armadas estadounidenses el desafío de un nuevo tipo de lucha contra la que ni ellos ni sus predecesores franceses estaban acostumbrados a lidiar, una nueva forma de combatir que se basaba en la sorpresa y en el subterfugio, evitando las batallas convencionales y obligando a las potencias occidentales a desarrollar un nuevo tipo de tropas y tácticas capaces de enfrentarse a estos nuevos enemigos: Las Operaciones Especiales.

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        LA GUERRA DE VIETNAM: ANTECEDENTES

        Ya desde tiempos pasados, la presencia de tropas Occidentales en Vietnam era casi una tradición. Tanto franceses como españoles establecieron bases comerciales y religiosas con el antiguo Imperio de Annam, cuya capital, Hue, fue asediada durante la Guerra de la Cochinchina, a mediados del siglo XIX, de resultas de la cuál, Francia logró introducirse en el país.

        Este sería el comienzo de la política colonialista francesa en Indochina, nombre que recibió la nueva colonia por parte de Paris, y que incluía otros territorios aparte del propio Vietnam. Durante la Segunda Guerra Mundial, con la rendición francesa ante las tropas del Eje, las fuerzas japonesas intervinieron rápidamente en el país, y surgió un movimiento de resistencia que se enfrentaría a los diferentes invasores. Eran los albores ideológicos del Viet Minh.

        Tras la Segunda Guerra Mundial, las autoridades coloniales francesas volvieron a hacerse cargo de la región, pero el movimiento de resistencia vietnamita no estaba dispuesto a someterse ante sus viejos gobernantes extranjeros, y la lucha se expandió por todo el país, siendo derrotadas las tropas francesas en la humillante acción de Dien Bien Phu, en 1954, que marcó el fin del dominio galo en la región y la independencia de un país dividido en Vietnam del Norte, de corte comunista, y Vietnam del Sur, influenciado por las potencias Occidentales, en especial por los Estados Unidos de América.

        Los sucesivos gobiernos de la República de Vietnam del Sur  fueron víctimas de diversos cambios ideológicos, al tiempo que la desestabilidad afectaba a otros países de la región, como Camboya o Laos, hasta que, finalmente, un gobierno favorecido por los norteamericanos acabó por lograr hacerse con el mando en Saigón, la capital del país, trayendo por fin una cierta calma.

        Esta, sin embargo, no fue ni mucho menos duradera, ya que los conflictos con sus vecinos del Norte, influidos por el bloque comunista y apoyados por la Unión Soviética, ya habían entablado combates con sus homólogos del Sur, con el objetivo de reunificar el país bajo el control de Hanoi, capital de Vietnam del Norte. Así, la guerra civil se hizo inevitable, y las tropas rebeldes del Viet Minh pasaron a ser las tropas rebeldes del Viet Cong, que se harían célebres durante el conflicto y que lucharían contra los vietnamitas del Sur y contra las tropas extranjeras enviadas a apoyar a Saigón (Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, etc).

        Básicamente, este Viet Cong consistía en tropas irregulares que cruzaban hacia Vietnam del Sur a través de la Ruta Ho-chi-Minh, que pasaba por Camboya, Tailandia y Laos, y que actuaban lanzando ofensivas en las zonas consideradas seguras por el gobierno de Vietnam del Sur dentro de su propio territorio. Llegaron a alcanzar los 50.000 efectivos, y aunque no estaban tan organizados como el Ejército Regular de Vietnam del Norte, se agrupaban para las ofensivas en unidades orgánicas, con objetivos concretos.

        Este era el contexto aproximado cuando el 31 de julio de 1964 se producía el Incidente de Tonkín, donde el destructor USS Madox, de la Armada Estadounidense, entabló combate con tres lanchas torpederas norvietnamitas, siendo utilizada dicha acción como pretexto por el Presidente Lyndon B. Johnson para enviar unidades ofensivas al teatro de operaciones, aunque lo cierto era que desde hacía varios años ya había un contingente de "observadores" en la zona de conflicto, tanto de Boinas Verdes, que operaban desde 1957, como de la propia Oficina de Asistencia a Vietnam, que asesoraba desde 1962 al ejército de Vietnam del Sur.

     

        Por supuesto, en teoría el despliegue de ambas fuerzas norteamericanas era de asesoramiento, no como combatientes, pero lo cierto es que su presencia en algunas de las operaciones hizo en diversas ocasiones participaran en las acciones. Sin embargo, sería a raíz del ataque al Madox cuando se ordenaría al US Army iniciar despliegues ofensivos, y rápidamente el contingente que se desplegó pasó de 50.000 efectivos a más de 500.000, con apoyo de carros de combate, aeronaves, etc, aunque las órdenes eran de mantener la intervención sin invadir el territorio de Vietnam del Norte, actuando sólo "en defensa de la democracia y con el fin de evitar el derrumbe del Sureste Asiático a manos de los comunistas".

        EL DESPLIEGUE NORTEAMERICANO Y LAS FUERZAS ESPECIALES

        El 8 de marzo de 1965 desembarcaban en Vietnam del Sur los primeros efectivos de la que sería una larga sucesión de unidades americanas para intervenir en el conflicto. Se trataba de fuerzas anfibias del Cuerpo de Marines, que pronto aseguraron el puerto de Da Nang, y que se convirtió en importante base de operaciones para el despliegue del resto de fuerzas.

        Sin embargo, como ya se ha referido anteriormente, ya en 1962 se había creado el Mando de Asistencia Militar en Vietnam, bajo la nomenclatura de MACV, al que en 1964 se añadió el Grupo de Estudio y Observación, convirtiéndose en el MACV-SOG, que el 20 de junio pasó a estar al mando del General William Westmoreland, figura importante que comandaría las operaciones americanas a lo largo de la guerra.

        La doctrina del ejército regular americano preveía un cambio de filosofía que se esperaba que les hiciera triunfar allí donde los franceses habían fracasado. El plan era distribuir una alfombra de bases de operaciones, desde las que realizar ofensivas de "Búsqueda y Destrucción", despejando zonas del país y pacificando las regiones, de modo que poco a poco se fuera asegurando la región. Cada ciertas distancias se establecían bases aéreas y de apoyo artillero, que se esperaba que apoyaran a las tropas que intervinieran directamente en los combates contra los vietnamitas.

        Además, se experimentó con una nueva forma de guerra, el uso de la Caballería Aérea, que consistía en el empleo de helicópteros para desplegar a las tropas en mitad de la batalla, pudiendo de ese modo sorprender al enemigo, y pudiendo evacuarlas cuando se considerara necesario. En 1965, en el Valle de La Drang, unidades de la 1º División de Caballería Aérea demostraron la efectividad de esta técnica al vencer a unidades regulares del Ejército de Vietnam del Norte, y creando una falsa sensación en los mandos de que la guerra sería breve. Pronto desaparecería esa idea hasta de la mente de los más ignorantes.

        Durante los años sucesivos, se repitieron una y otra vez las mismas situaciones. Las operaciones masivas norteamericanas "barrían" zonas del país, en teoría venciendo al enemigo y asegurando las zonas, pero tan pronto como los soldados volvían a la seguridad de sus bases, los vietnamitas, en especial el Viet Cong, recuperaban rápidamente el dominio del terreno perdido, castigando además a quienes hubieran colaborado con los invasores occidentales. El abastecimiento a través de la ruta Ho-Chi-Minh hizo que Washington ordenara la invasión de los países que atravesaba, y fuerzas norteamericanas y survietnamitas invadieron Camboya, extendiendo la guerra por toda la región.

        Sería a lo largo de la frontera con Camboya precisamente donde las Fuerzas Especiales o Boinas Verdes realizarían algunas de sus más famosas intervenciones.

        Al contrario que en el caso del ejército regular, las Unidades de Operaciones Especiales no contaban con una estructura rígida. Nominalmente, el Grupo de Fuerzas Especiales era la mayor unidad operativa, consistiendo en cuatro compañías de 250 hombres, que se repartían en 16 equipos, todos ellos con la titulación de Aerotransportados, y que eran coordinados a través del Estado Mayor del Grupo y la "Compañía de Plana", llegando a incluirse en algunos Grupos hasta una "Compañía de Aviación". Las Compañías se dividían en Equipos B, cada uno de los cuáles, a su vez, ejercía el mando sobre cuatro Equipos A (A-Team, como la famosa serie de televisión), que eran la verdadera esencia de las Operaciones Especiales.

     

        Estos equipos operaban de forma autónoma, contando con sus propios campamentos y bases de operaciones, desde donde se esperaba que, además de las misiones concretas que se les asignaran, se ocuparan de adiestrar fuerzas locales entre la población autóctona, realizaran actividades de apoyo a la población, como psicológicas y sobre todo médicas, y en general sirvieran como gotas que fueran expandiéndose como ondas en la extensión del país. La mayoría de ellas contaban en sus proximidades con pequeñas zonas de aterrizaje, ya que eran abastecidas mediante helicópteros o aviones Caribou, que podían aterrizar y despegar en pistas de sólo 50 metros.

        En lo que al armamento se refiere, su distribución varió a lo largo de toda la guerra, empezando con el inevitable M-14, que era heredero del Garand de la II Guerra Mundial, pero que fue progresivamente siendo sustituido por el M-16 y otras versiones del mismo, en especial la Carabina XM-177, que también sustituyó a versiones más primitivas de subfusiles, como el M-3 "Grease Gun" o la Thompson, combinándose con el tradicional lanzagranadas M-203, que se colocaban en la parte inferior del cañón de la Carabina.

        Por su parte, las armas de apoyo se iniciaron con las tradicionales ametralladoras Browning y más directamente por el BAR, también de la II Guerra Mundial, aunque fueron rápidamente sustituidos por el que se convertiría en un icono de la Guerra de Vietnam: La ametralladora M-60, que contaba además con una versión más corta y ligera, diseñada específicamente para Operaciones Especiales.

        Finalmente, en cuanto a la uniformidad, las unidades de Operaciones Especiales fueron de las privilegiadas que pudieron contar con el modelo "atigrado", que suponía un verdadero avance en lo que al camuflaje se refiere. Las tropas norteamericanas fueron desplegadas en Vietnam con vistosos uniformes que incluían distintivos divisionales, rangos y otros detalles a todo color, lo que los convertía en blancos perfectos en la jungla. Con el tiempo, todo ello fue sustituido por versiones de color verde oliva, pero sólo los más privilegiados tenían verdaderos uniformes de camuflaje.