La Wehrmacht

    De entre todos los ejércitos enfrentados a lo largo de la II Guerra Mundial, quizás el más conocido tanto por los historiadores como por los aficionados a la materia sea la Wehrmacht, no sólo por el carácter ideológico del mismo (aunque se debe distinguir en este aspecto de los soldados de la Wehrmacht con respecto a las SS, cosa que no siempre se hace), sino tambien por su uniforme.

        NOTA: Queda prohibida la reproducción total o parcial del material expuesto, tanto escrito como fotográfico, sin el consentimiento expreso de la administración del presente espacio web.

         Como en anteriores artículos referidos a la recreación histórica, el texto que acompaña a las fotografías debe de tomarse desde un punto de vista introductorio, ya que contenidos más en profundidad sobre las diferentes temáticas abordadas se encuadran en sus apartados correspodientes, acorde a las épocas concretas. Por ello, debe considerarse como un mero complemento de las imágenes, y un elemento para que el lector salga con una idea superficial y aproximada de cómo eran las cosas en lo que a la Wehrmacht se refiere.

        En referencia a las fotografías, los observadores podrán comprobar que los uniformes corresponden especialmente a la primera mitad de la guerra, y que parte del material no es original. Como en anteriores ediciones, los problemas que suponen obtener material de la época, tanto en el plano logístico como en el presupuestario, obligan a la utilización de réplicas y reproducciones, con el fin de cumplir el objetivo de que el visitante se haga una idea de la uniformidad del período. Los uniformes que en concreto aparecen en este apartado corresponden a un oficial y a un soldado raso del ejército alemán.

        También es necesario destacar que algunas de las imágenes es posible que se repitan, y como podrá comprobarse, los tamaños de otras variarán, así como el formato, a fin de poder permitir su coloración en otras tonalidades, como el blanco y negro, y que de ese modo den la idea de ser el equivalente a las fotografías de época.

       Abordando ya el tema, desde tiempos inmemoriales, los pobladores de la zona de la antigua Germania se caracterizaron por un feroz espíritu guerrero, estableciendo una tradición que con el paso de las generaciones creó un carácter duro de sus habitantes. Inspirándose en la doctrina creada con el antiguo estado de Prusia, y con figuras tan ejemplares como la de Federico el Grande o Otto Von Bismarck, las fuerzas armadas alemanas, la Wehrmacht, heredaría ese mismo espíritu de disciplina de los tiempos napoleónicos, y mantendría la inspiración de una larga tradición militar en lo más profundo del espíritu tanto del soldado como del oficial alemán.

        Cuando Adolf Hitler llegó al poder, obteniendo el cargo de Canciller, rápidamente se preocupó de fomentar ese espíritu patriótico, y de expandirlo a la población alemana, con el fin de poder reconducirlo a su propia visión de lo que debía ser el Reich de los Mil Años. Así, la maquinaria de guerra de la que sería su "Gran Alemania" comenzó a fabricar multitud de nuevas armas, que se utilizarían con nuevas tácticas, como la Blitzkrieg, que darían espectaculares resultados sobre todo al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

        Sin embargo, y al margen de ello, la piedra angular del ejército alemán, como en el caso de sus homólogos a los que se enfrentaban, fue un elemento mucho menos espectacular que los bombarderos y los carros Panzer. En efecto, sería el arma fundamental de los ejércitos de tierra hasta la fecha: la infantería, el soldado de a pie. Para hacernos una idea, para mantener una División Acorazada, esto es, unos 250 carros de combate, el US Army desplegaban 10.000 hombres, y eso sólo en referencia a efectivos de la propia unidad acorazada, que siempre estaba acompañada de varias Divisiones de Infantería, lo que daba ratios de 100 o hasta 200 hombres de a pie por cada carro de combate, según el teatro de operaciones. El ejército alemán no fue muy diferente.

 

        Las fuerzas desplegadas en los teatros de operaciones variaron sustancialmente, conforme la guerra avanzaba y las unidades no eran capaces de suplir las bajas. Así, hubo campañas en las que se desplegaron divisiones completas, mientras que en otras, como en las Árdenas, las unidades pasaron a agruparse en Kampfgruppen, que eran unidades de tamaño brigada (en teoría) y que posteriormente se agrupaban en divisiones, pero sin el organigrama tradicional.

   

        En lo que se refiere a la compañía de infantería, originalmente se componía de plana mayor, con un oficial y 11 hombres, y de 3 pelotones de infantería, completándose la unidad con una sección de ametralladoras (16 efectivos) y un grupo de abastecimiento de otros 24. En lo que a la operatividad se refiere, cada pelotón se componía de un cuartel general, con un oficial y 3 hombres, apoyados por un mortero ligero y sus 3 servidores, y 3 escuadras de infantería, compuestas cada una por 13 hombres. Por supuesto, este era el plano teórico, pero lo normal es que en batalla, las unidades oscilaran los 150 efectivos, debido a las bajas o a la no intervención del grupo de abastecimiento, por ejemplo.