Evento Benidorm "Día-D" 2018

        El pasado fin de semana del 28, 29 y 30 de 2018 tuvo lugar en la localidad de Benidorm la XIII Edición del evento "Revive la Historia... De Cine" que organiza por toda España la Asociación Codex Bélix, y que transformó la Playa de Poniente en un escenario de la II Guerra Mundial, ambientado en concreto en las playas de Normandía. Como es habitual ya en estos eventos, la Unidad de Estrategia y Operaciones estuvo presente a lo largo de todo el desarrollo, y participó en las diferentes actividades que tuvieron lugar a lo largo del fin de semana.

            NOTA: Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos incluidos en el siguiente artículo, tanto en su aspecto escrito como de las imágenes contenidas en él, sin el consentimiento expreso de la administración del presente espacio web.

        INTRODUCCIÓN

        Desde hace ya muchos años, la Asociación de Recreaciones Históricas Codex Bélix realiza por todo el territorio nacional una serie de macroeventos, a veces multiépoca y otras ambientados en la II Guerra Mundial, con la colaboración de ayuntamientos y otras instituciones, que incluyen al Ministerio de Defensa y a la Dirección General de la Policía.

        Estos eventos, que se encuadran dentro de la llamada "política de difusión de defensa", porque sirve para dar a conocer a las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, atraen a decenas de miles de visitantes en las localidades en las que se organizan los eventos, que acuden desde toda España a disfrutar de un fin de semana de "recorrido cultural e histórico", como rezan los carteles de la asociación. En el caso de Benidorm, esto es especialmente cierto, con el acicate de que además acude público internacional, el primer año por encontrarse de vacaciones en la localidad, y en esta última ocasión, porque acuden a ver la muestra ante las noticias que difundió la prensa extranjera del año pasado.

        Ya desde el año 2017 se decidió dar una nueva dimensión a la recreación histórica en España, con la realización de desembarcos reales en las batallas, aprovechando la adquisición de una lancha por parte de la Asociación Codex Bélix y la Asociación "3º Spearhead", y se comenzaron a buscar localizaciones geográficas proclives.

        Finalmente, tras buscar en varios puntos por la geografía nacional y hablar con diversos ayuntamientos, la organización de los eventos Revive la Historia... De Cine optó por la levantina localidad de Benidorm, ya que, si bien el sky line de rascacielos y los turistas darían una extraña combinación con la recreación, lo cierto es que la afluencia de público quedaba garantizada. Más aún, la presencia de público extranjero era un acicate más, ya que en el resto de naciones la recreación está más que asentada, y la población es más proclive a la afición, dado además un importante factor internacional a los eventos españoles.

        Estos factores, junto a la existencia en las proximidades de la zona de desembarco, de un puerto donde poder embarcar las tropas para realizar las diferentes oleadas, convirtieron Benidorm en el lugar idóneo para la realización del evento, en especial en la Playa de Poniente, donde además la Asociación de Vecinos y la de Comerciantes, con la destacada participación de Christian Corraini y de Juan Melero, se volcaron en ayudar al buen término de la muestra.

        El éxito del evento que se llevó a cabo en 2017, y que supuso una verdadera innovación en la recreación histórica en España, por el gran despliegue de medios (la lancha de desembarco se encuentra en Madrid, y debe ser transportada en una góndola especial), se convirtió rápidamente en noticia, y el Ayuntamiento de Benidorm decidió repetir el evento en el año 2018, con la intención de que se asentara en la localidad, creando la seña de identidad "Benidorm Día-D" como referencia para el público en general y para los aficionados al hobby.

     

        A la vista de todos estos factores, se realizaron las pertinentes gestiones con el Excmo. Ayuntamiento de Benidorm, que rápidamente se mostró partidario de repetir el evento en la Playa de Poniente, suponiendo un revulsivo económico y publicitario importante para la zona, aunque se decidieron cambiar las fechas con respecto al año anterior a fin de evitar el calor (¡aunque tratar de evitar el calor en Benidorm es como intentar que el sol no luzca!). Así, una vez iniciada la senda de las gestiones, una nueva edición de "Revive la Historia... De Cine" volvió a comenzar su andadura, y el icono "Benidorm Día D" volvió a cobrar forma un año más...

        LAS ACTIVIDADES (I): JUEVES 27, LOS PREPARATIVOS

        Como cabe suponer, la infraestructura para realizar un evento de las dimensiones de los organizados por Codex Bélix requiere un esfuerzo y una coordinación considerables, no sólo a nivel de los grupos de recreación histórica, sino también con las diferentes administraciones públicas. Por ello, el jueves 27 ya fue un día en el que el equipo tuvo que encontrarse en Benidorm para realizar determinados trámites, uno de ellos el fundamental: la botadura de la lancha de desembarco.

        Como ya se ha mencionado a lo largo del artículo, la lancha de desembarco se encuentra en Madrid, por lo que debe ser transportada en una góndola especial hasta la costa, con los permisos y autorizaciones que ello requiere (Sólo para la lancha de desembarco, Policía Municipal de Madrid para su salida, Guardia Civil para su traslado, Policía Local de Altea para su botadura y Policía Local de Benidorm para su utilización en el desembarco, además de los permisos de Capitanía Marítima, la Autoridad Portuaria y la Autoridad Marítima para su amarre, ya que la lancha debe ser amarrada en el muelle exterior del puerto de Benidorm, al no caber en los atraques interiores. A ello hay que sumar las autorizaciones para poder utilizar la playa, además del resto de permisos habituales de cualquier evento...). Por supuesto, ello supuso que los organizadores y el responsable con titulación (que pertenece a la UEO, a través de su colaboración con la Federación Española de Ligas Navales) tuvieran que llegar antes que el transporte y ultimar los trámites burocráticos de la botadura, por lo que el grupo de Codex Bélix y de la UEO salieron de Madrid a las 06:00 horas...

        Una vez en la zona de operaciones, se realizaron las pertinentes gestiones con los hoteles y el alojamiento, montándose además a lo largo del día los primeros campamentos, y acotándose el perímetro de la zona donde los distintos grupos de recreación montarían sus "displays", a lo largo del Parque de Elche.

        La botadura de la lancha de desembarco se realizó a primera hora de la tarde, en especial porque el parte meteorológico daba olas de metro y medio de altura, y ello alargaría la travesía. Como ya puede imaginarse el lector, las lanchas de desembarco no están diseñadas para ser especialmente marineras, pero afortunadamente la experiencia adquirida del año pasado y la experta dirección de los dos capitanes con titulación permitieron realizar la travesía sin mayores incidentes. Ya a medio camino, ante la costa, se unió a la travesía una lancha procedente del Ayuntamiento de Benidorm, que realizó funciones auxiliares para el caso de que fallaran los motores de la unidad de desembarco (aunque por fortuna no fue necesaria su intervención, la lancha respondió muy bien).

        Finalmente, a media tarde, y tras realizar un recorrido de prueba a lo largo de las playas de Levante y de Poniente, que además sirvió de publicidad para el evento, la embarcación puso rumbo al atraque exterior del Puerto Deportivo, donde se procedió a su amarre y quedó bajo la guarda del personal del propio puerto hasta el inicio del desembarco.

        La llegada de la lancha de desembarco levantó, como el año anterior, una gran expectación por parte de curiosos y turistas que se encontraban disfrutando de la tranquilidad de la playa, en especial de los más pequeños, y para cuando se llevó a cabo el atraque en el muelle, muchas personas se habían acercado a contemplar la maniobra, atraídos por la visión tan peculiar de una embarcación que no todos los días se puede ver en el mar, y mucho menos a escasos metros desde el muelle de un puerto deportivo, por lo que el efecto publicitario de la propia navegación, como elemento secundario, había quedado totalmente cubierto.

     

        Finalizadas las operaciones de atraque, se comenzaron como ya se ha indicado anteriormente las labores de descarga de los primeros vehículos históricos, que incluían dos modelos alemanes: una motocicleta con sidecar y un kubelwagen, que fueron estacionados junto a los primeros campamentos, también germanos, que se colocaron en el Parque de Elche, mientras se realizaban las primeras pruebas de sonido con la megafonía y se coordinaba el montaje del escenario de música para las actuaciones en directo del viernes y del sábado. Finalmente, tras una reunión operativa durante la cena, se dejó el material bajo el control del personal de seguridad y el equipo se retiró a preparar las actividades del viernes.

        LAS ACTIVIDADES (II): VIERNES 28

        Ya desde las 08:00 horas de la mañana se comenzaron las actividades de montaje de campamentos, que en este caso se iniciaron con el de la UEO, que sería el límite de la zona de despliegue norteamericana, creándose un puesto de mando con una tienda de Cuartel General (HQ) y otra de suministros, con todo el material complementario y de atrezzo necesario, tales como mapas, teléfonos de campaña, etc. Además, en la zona del campamento que quedaba orientada al paseo, se volvieron a colocar los carteles informativos para el público, así como las banderas de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña, a fin de que sirvieran de reclamo y de punto de información. En ese sentido, también a lo largo del día se realizaron diferentes entrevistas con los medios de radio y televisión, tanto autonómicas como nacionales.

        También a lo largo de la mañana llegaron los primeros vehículos institucionales, compuestos por la unidad de Información de la Armada Española, con su vehículo auxiliar de Infantería de Marina, y las unidades históricas del Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, que fueron descargadas y colocadas en sus respectivos lugares, quedando ya así una primera zona de exposición abierta al público, que rápidamente comenzó a deambular observando cada detalle. Para cuando llegó la hora de comer, ya se encontraban terminados varios de los campamentos, más de la mitad de los vehículos históricos estaban desplegados y la organización pudo comprobar cómo se cumplían las previsiones, ¡algo casi inédito en experiencias pasadas!

        Respecto a los trabajos en la zona del campo de batalla, ya desde el viernes por la mañana, a primera hora, se había cerrado la zona de playa que iba a emplearse en la recreación, por lo que a lo largo de la jornada se pudieron realizar los trabajos de acondicionamiento, como la elaboración de trincheras (que se realizó con la ayuda de una excavadora), la colocación y montaje de los búnkeres y el despliegue del resto de atrezzo, que fue supervisado directamente desde la UEO, a fin de descargar al equipo de Codex Bélix de carga de trabajo y que de ese modo su presidente pudieran preparar las actividades de la tarde, que ya incluían un desfile de vehículos, una recreación en la zona de Levante y actividades musicales en directo.

        De entre la zona de campamentos aliados, destacó en gran importancia el norteamericano, integrándose el resto de fuerzas aliadas en ellos (estas fuerzas aliadas mencionadas incluían tropas de la Commonwealth e incluso otras que no participaron en del desembarco, como las fuerzas del II Cuerpo Polaco, que no obstante estaban integradas bajo mando británico para las operaciones en el territorio francés). Incluían el puesto de mando divisional antes descrito, a cargo de la Unidad de Estrategia y Operaciones, una zona de tropa con las enormes tiendas que aportaron el grupo venido de Toledo y de Navarra, frente a las cuáles se izaba, a modo de patio de armas de toda la zona norteamericana, la enseña con las barras y estrellas. También a continuación de esta zona de tropas se desplegaba un segundo área de campamento, destinado a infantería americana de las Divisiones Big Red One y Blue and Grey.

        La Big Red One (1º División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos) era considerada como una unidad de choque, y se llevó a Normandía con la función de atacar la Playa de Omaha, que era una de las que se consideraban más complicadas de asaltar. Siendo la más antigua, había participado en operaciones en el Norte de África y en el Mediterráneo, antes de ser transferida a sus bases en Reino Unido a la espera de la invasión. Junto a ellos desplegaron algunos "Rangers", en concreto del 2º, que eran tropas de elite adiestradas en comandos, y cuya actuación en Omaha, espoleados por el General Norman Cota, crearía el famoso lema de la unidad "Los Rangers siempre van por delante", al emplearlos el general americano como punta de lanza cuando los soldados estadounidenses estaban varados en la playa.

     

        Por su parte, la segunda de las divisiones representadas en los campamentos, la Blue and Grey, era en realidad la 29º División de Infantería, formada por efectivos de la Guardia Nacional de los Estados Unidos. La Guardia Nacional se creó en su día como fuerza auxiliar y de defensa del territorio nacional americano, ya que el ejército estadounidense en el siglo XIX era excpecionalmente pequeño, en especial por su recelo ante el poder de los gobernantes. En teoría, las unidades de la Guardia Nacional se forman por voluntarios que responden ante el Gobernador de su Estado, y son armadas y equipadas por el propio gobierno estatal. En la práctica, el equipamiento, técnicas y vehículos es el mismo que el del ejército regular de los Estados Unidos.

        Concretamente, el origen del emblema de la 29º División de Infantería es un símbolo de reconciliación. Así, con el icono del "jing y el jang" con los colores azul y gris, combina esa figura de sintonía oriental con los uniformes de los dos bandos que combatieron en la Guerra de Secesión, el gris para los sudistas y el azul para los federales, con la idea de que tras el fin de la guerra, ambos son hermanos de una misma nación.

        Finalmente, la zona aliada se completaba con un hospital de campaña a cargo de las "Army Nurse Corps", que incluía material sanitario, la tienda de campaña y demás atrezzo. El Cuerpo de Enfermeras del Ejército tiene su inspiración en la Guerra de Cuba de 1898 contra España, donde ya hubo mujeres prestando servicios sanitarios a las tropas norteamericanas.

        Durante la Segunda Guerra Mundial, la experiencia adquirida en los conflictos previos había servido para establecer tres escalones sanitarios. El primero de ellos, en la línea de frente, era tratado por soldados adiestrados en realizar las primeras curas, que iban equipados con brazaletes y distintivos en el caso con la Cruz Roja, estando protegidos por las leyes internacionales, que en teoría prohibían dispararles. Salvo situaciones excepcionales, como en Anzio, en que el frente alemán llegó a la costa, este primer escalón se componía sólo de hombres, aunque en la mencionada acción perdieron la vida alrededor de 700 enfermeras norteamericanas.

        El segundo escalón, que ya sí podía incluir personal femenino, eran los hospitales de campaña divisionarios y de Cuerpo, que todavía solían ser campamentos semi permanentes, donde ya se podía tratar con mayor profundidad las heridas de guerra. Finalmente, el tercer escalón eran los hospitales de retaguardia, ya en edificios y con instalaciones permanentes para la recuperación de los soldados, que terminado su tratamiento o bien volvían al frente, o bien volvían a casa.

        A continuación de los campamentos aliados se desplegaron los del Eje, que principalmente eran de tropas alemanas. Para la realización del llamado Muro del Atlántico, esto es, la línea defensiva germana contra la invasión aliada, Hitler tiró de una amalgama de unidades, principalmente estáticas, que realizarían las tareas de guarnición y al mismo tiempo cubrirían las baterías costeras con su presencia. Sería la organización "Todt" la encargada de construir muchos de los búnkeres que se colocarían en la costa, y muchas de las piezas de artillería de las baterías pertenecían a la Kriegsmarine (la Flota Alemana), estando manejadas por su propia tripulación o personal, que funcionaba igual que si de la batería de un buque se tratase en lo que se refiere a coordinación de tiro, etc.

      Además de los campamentos de tropa y el mencionado despliegue de fuerzas de la Kriegsmarine, que fue representado por componentes de un grupo de Barcelona, también el Eje contó con su propia versión de hospital de campaña, realizado por un grupo de recreadores de San Vicente, en Alicante, que también proporcionaron tropas regulares y, para la batalla del domingo, soldados italianos que jugarían su propio papel en la lucha por su país.

        El Estado Mayor Alemán también estuvo muy presente en los campamentos, ya que se contó con mandos y representación de los tres ejércitos. Así, junto a los inevitables mandos del ejército de tierra (Heer), estuvieron presentes mandos de la fuerza aérea (Luftwaffe) y de la Marina de Guerra (Kriegsmarine). La presencia de mandos y de personajes históricos le da un toque especial a cualquier evento, ya que son figuras icónicas con las que el público quiere interactuar y hacerse fotografías. Junto a los ya mencionados mandos germanos, también estuvieron presentes sus equivalentes aliados, como el General Clark, el Mariscal Alexander, ¡o el propio Primer Ministro Winston Churchill!

     

        Completaban los campamentos grupos de otras épocas, si bien dentro del siglo XX, que incluían al Ejército Español en los años 80, con un destacamento propio de Policía Militar, y con sus propios vehículos, incluyendo un jeep Viasa y dos motocicletas de la PM española. Finalmente, también del mismo período, un grupo de representantes de la Bundeswehr alemana hizo un despliegue de efectivos y de armamento para exponer, colaborando además todo el colectivo posterior a la II Guerra Mundial en tareas de coordinación y seguridad del evento, que fue organizado desde la UEO.

        -El desfile de vehículos: Los viernes suelen ser días de poca actividad en los eventos, ya que suelen utilizarse para que acudan los recreadores desde toda la geografía nacional y se desplieguen los campamentos.

        Sin embargo, si la organización es eficiente, es un día en el que pueden realizarse pequeñas actividades que al mismo tiempo sirvan para promocionar el evento y hacer de ensayo para las batallas de mayor tamaño del sábado y del domingo.

        Dado que siempre despliega un importante parque de vehículos, en el caso de las recreaciones realizadas por Codex Bélix, el viernes por la tarde es tradicional llevar a cabo un desfile de vehículos por la localidad, y en el caso de Benidorm, se aprovechó también para transportar a los recreadores a la Playa de Levante, donde se iba a realizar una acción de combate entre alemanes y norteamericanos. De ese modo, el convoy de jeeps aliados y vehículos alemanes sirvió también como transporte de personal, siendo escoltado por la Policía Local de Benidorm y por la Unidad de Prevención y Reacción del Cuerpo Nacional de Policía, quienes estuvieron presentes todo el evento proporcionando cobertura antiterrorista, con su destacada profesionalidad y colaboración para con el equipo de organización.

        -La recreación "Café París": Una de las recreaciones que más le gusta organizar al Presidente de la Asociación Codex Bélix, don Antonio Lalaguna Arroyo, es la llamada "Café París", en la que interactúan miembros de una guarnición alemana en Francia, miembros civiles y de la resistencia gala, y tropas norteamericanas que acuden a ayudar y a liberar a los mismos. Ello permite, por supuesto, la participación así de muy distintos tipos de recreadores, incluyendo al personal femenino, que en muchas ocasiones es difícil justificar su presencia en acciones de combate de la II Guerra Mundial.

        La acción podría ser cualquiera de las muchas que tuvieron lugar en la Francia ocupada: tropas germanas disfrutando de un tranquilo domingo por la mañana, algunas de ellas de servicio, y los mandos desayunando (o comiendo... o cenando...) tranquilamente, mientras que un grupo de la Resistencia Francesa se prepara para atacarles por sorpresa, alzándose contra la ocupación nazi.

        El ataque logra sembrar una gran confusión, y las fuerzas germanas se atrincheran, tratando de poner a salvo a sus mandos, mientras rechazan el ataque de los civiles.

        En el dramático momento en que están a punto de imponerse, las fuerzas aliadas hacen su irrupción por un extremo de la plaza y atacan a los alemanes, que son incapaces de batirse contra la superioridad numérica y de fuerzas enemiga, por lo que finalmente se produce su capitulación.

        -La actuación musical: Como colofón final para las actividades del viernes, se inauguró el escenario de música con una espectacular actuación en directo de música de los años 40, que corrió a cargo del gran cantante y recreador "Doctor Bogarde", cuyo talento le ha permitido pasar de sus inicios como simple aficionado al espectáculo musical a poderse dedicar profesionalmente a ello, demostrando una vez más que con constancia, talento, esfuerzo y dedicación, cualquier sueño puede llegar a convertirse en realidad. La actuación del Doctor Bogarde tuvo lugar en dos fases, la primera de ellas en Poniente, junto a la zona de los campamentos, y posteriormente en Levante, en el punto donde se había llevado a cabo la recreación del "Café París".

     

        La finalización de la actuación del Doctor Bogarde y el retorno del convoy de vehículos que había participado en la recreación del Café París supuso el ese de actividades del viernes, aunque los recreadores continuaron con el montaje de sus campamentos y aprovecharon para confraternizar entre los grupos, mientras desde la organización se planificaban los detalles de las actividades del resto del evento. Con el campo de batalla acondicionado, las instalaciones de la organización terminadas, y los vehículos alineados y perimetrados, los avances en infraestructura y planificación habían dado sus frutos, y ello permitió centrar la reunión sobre las recreaciones en sí, dejando finalmente la zona de campamentos bajo la supervisión del personal de seguridad contratado por el Ayuntamiento.

        LAS ACTIVIDADES (III): SÁBADO 29

        Aunque la apertura de los campamentos al público se iniciaba a las 10:00 de la mañana, ya desde las 08:00 se inició por parte de la organización las tareas previas, dando relevo al personal de seguridad. El sábado es el día fuerte de los eventos de "Revive la Historia... De Cine", por lo que tras realizar una reunión previa para ultimar los detalles de las actividades, se procedió a la inspección de armas por parte de la Intervención de la Guardia Civil de Benidorm, comprobándose que todas cumplieran la normativa vigente. Debido a la cantidad de recreadores, y por lo tanto de armamento, la inspección duró más de una hora.

        -El desfile a pie: La primera de las actividades a realizar fue un desfile a pie por parte de los grupos que quisieron participar en él, realizándose a lo largo de la zona del paseo marítimo y posteriormente adentrándose en calles aledañas del interior de la localidad. Este desfile sirvió por una parte para realizar ensayos de instrucción de los recreadores, una tarea que requiere horas de trabajo para que los movimientos salgan coordinados, y no siempre se tiene tiempo para prepararlos, al tiempo que también servía para que cada persona comprobara individualmente su equipamiento para la batalla de la tarde. Además, por otro lado, el desfile de tropas por la ciudad constituye un elemento publicitario inapreciable para la promoción del evento, que ya de por si atrae a multitud de curiosos, al ver pasar a las tropas de los diferentes países que participaron en la guerra, estando presente, además de los inevitables británicos, alemanes y americanos, tropas soviéticas y polacas.

        Dada la cantidad de turistas que deambulan por las calles de la localidad, se contó con la Policía Local para coordinar el paso de las tropas entre el público, siendo auxiliados por el personal de la organización, función que en este caso llevaron a cabo los grupos de ejército español de los años 80, incluyendo Policía Militar, y de la Bundeswehr alemana.

        -El desfile de vehículos: La vuelta de las diferentes unidades que participaron en el desfile a pie sirvió para preparar la salida del siguiente de los convoyes, el de los vehículos, a fin de permitir a los recreadores que lo quisieran participar en ambas actividades. Ya llegados todos los medios motorizados, una combinación de motos, jeeps y kubelwagen iniciaron el recorrido, escoltados por fuerzas de Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía, causando el entusiasmo del público, que hubo que controlar por parte del personal auxiliar de la UEO.

        El recorrido de los vehículos fue trazado por parte de la Policía Local de Benidorm, que en reunión previa con la organización de Codex Bélix, acordaron la ruta que más atención pudiera atraer y que más pudieran disfrutar los recreadores.

        Tal y como se pudo comprobar con las batallas que se llevarían a cabo a lo largo de la tarde del sábado y la mañana del domingo, la función de atraer al público realizada por los dos desfiles fue un éxito rotundo, ya que la afluencia de asistentes y curiosos fue masiva.

        -La llegada de las autoridades: La última de las actividades de la mañana fue la recepción de las autoridades, cuya comitiva incluía, por supuesto, al propio Alcalde de Benidorm y a varios concejales del Ayuntamiento, así como a las autoridades militares de la zona. Tras recibirles en la zona del comienzo de los campamentos y de compra venta de militaria, se realizó una visita guiada a lo largo de los distintos "displays", explicando y detallando cada una de las unidades recreadas, incluida la historia de las mismas, las tácticas usadas por los diferentes países, su armamento, etc.

     

        Se aprovechó la visita por los campamentos para que los recreadores pudieran interactuar con las autoridades, siendo entrevistado el alcalde por los corresponsales de guerra, y siendo recibidos a continuación por una guardia que les rindió honores, a costa de las tropas norteamericanas, que fueron revistadas tanto por las autoridades civiles como por las militares. Llamó especialmente la atención de la comitiva oficial el puesto de mando aliado montado por la Unidad de Estrategia y Operaciones, donde aprovecharon para hacerse multitud de fotos con el atrezzo y con el material de mando, circunstancia que también se aprovechó para realizar la correspondiente foto institucional.

        -La comida: El cierre de campamentos al público se produjo a las 14:00 horas, poco después de que terminara la visita de las autoridades, por lo que se organizó a los recreadores para la comida, que fue organizada por los Comerciantes de Poniente, y que incluyó la tradicional paella que suele ofrecerse a los participantes de las actividades de Codex Bélix. A continuación se declaró un descanso general hasta la reapertura al público de los campamentos, a las 17:00 horas, a fin de comenzar con la preparación de la batalla y con la ofrenda flora.

        -El homenaje a los caídos: Antes de dar comienzo a la recreación de la batalla de Normandía, se realizó en las proximidades del Puerto de Benidorm una ceremonia de homenaje y reconocimiento a los caídos por la paz, sin distinción de ideología, creencias o cualquier otra discriminación, ya que en tiempos de guerra, los combatientes luchan por aquello que es correcto según su tiempo y sus circunstancias.

        Para el homenaje se contó con la presencia de representaciones civiles de Benidorm, entre ellas de la Asociación de Vecinos de Poniente, así como una representación de la Delegación Rusa, ya que, aunque su país no participó en el Desembarco de Normandía, sí lo hicieron en la Segunda Guerra Mundial (o la Gran Guerra Patriótica, como la llaman ellos), y también estuvo presente la Hermandad de Auxiliares de la Guardia Civil, entre otros colectivos. La ofrenda se realizó ante la imagen de la Virgen del Carmen, patrona y protectora de los marinos, algo muy apropiado en un homenaje en un evento que recrea una acción anfibia.

        -La batalla del sábado por la tarde: El Día D: El 6 de Junio de 1944 daba comienzo la "Operación Overlord", es decir, la invasión aliada de Francia. Divididos en 5 playas, y apoyados por tres Divisiones Aerotransportadas, las tropas aliadas desembarcaban en la zona de Normandía, cogiendo por sorpresa a las defensas alemanas. La combinación de las fuerzas de tierra, mar y aire, el masivo uso de medios en todos los aspectos (se contó con 150.000 hombres, 1500 carros blindados, 5.300 buques y 12.000 aviones) y una larga planificación que había durado años garantizaron el éxito del plan, si bien las guarniciones germanas ofrecieron una fuerte resistencia, destacando especialmente la de la Playa Omaha, donde las tropas americanas tuvieron 2500 bajas de los 10.000 hombres que desembarcaron en ella.

        La zona del desembarco, encuadrada entre los puertos de Cherburgo y Le Havre, abarcaba cinco playas, dos de ellas para tropas norteamericanas (Omaha y Utah), otras dos británicas (Sword y Gold) y una canadiense (Juno). Los aliados habían previsto ocupar mediante un ataque por sorpresa las playas y ciudades anexas, destacando en su importancia la población de Caen, al tiempo que enlazarían con las tropas aerotransportadas de las divisiones 82º y 101º americanas y 1º británica, que habrían ocupado los puentes y nudos de comunicaciones, atacando la retaguardia enemiga. Además, como contaban con que los puertos franceses estuvieran inutilizados, se fabricaron dos puertos artificiales, los llamados "Mulberry", que se colocarían en dos de las playas conquistadas, hasta poder reconstruir las instalaciones marítimas de Cherburgo.

        Por su parte, las defensas alemanas comprendían en su mayoría tropas de guarnición, divisiones incompletas y en general de poca movilidad, pero que no obstante contaban con el apoyo de las baterías costeras y de una fuerte línea defensiva a lo largo de la costa, encuadrada perfectamente en el ya de por sí difícil de asaltar terreno francés. Entre esas baterías, muchas de ellas estaban manejadas por personal naval, de la Kriegsmarine, y eran auténticas baterías capaces de intimidar al más valeroso agresor. A retaguardia, por su parte, tierra adentro, esperaban las reservas alemanas, las Divisiones Panzer, que debían lanzar el contraataque tras el desembarco, para clavar a los invasores en las playas.

     

        La recreación del desembarco, relatada al público en castellano, inglés y francés, se iniciaba con un día tranquilo en las costas de "Normandía", con los mandos germanos inspeccionando las defensas y pasando revista a las tropas, cuando se avista la primera oleada de desembarco, comienza el bombardeo de artillería naval y las sirenas anuncian la llegada de un ataque aéreo (sí, se contó con la presencia de un avión del período, aunque no del teatro de operaciones, que realizó diversas pasadas de ametrallamiento sobre el campo de batalla, ¡para el entusiasmo del emocionado público!), tomando los soldados sus posiciones a cubierto para rechazar el ataque.

        Como "sólo" se contaba con una lancha de desembarco, la recreación se dividió en tres oleadas distintas, las dos primeras de tropas americanas, representando las playas de Omaha y Utah, y una tercera oleada con aliados británicos, para dejar constancia de su participación en las operaciones que los aliados llevaron a cabo el Día D. Se realizó, por tanto, como puede comprobarse, una generalización de lo que fue la batalla, a fin de simplificar al público un exceso de información que pudiera resultar contraproducente.

        Sin embargo, a pesar de esa generalización, sí que se quiso dejar constancia de algunas anécdotas históricas, como fue al acción destacada del General Norman Cota, cuya intervención en el desembarco en la zona de Omaha resultó decisiva para romper las defensas alemanas, arriesgándose en primera línea para dirigir las operaciones y dando así ejemplo a sus hombres. Su orden al 2º de Rangers "contamos con vosotros, los Rangers, para que abráis camino", dio como resultado el lema de la unidad de elite del ejército de los Estados Unidos: "Los Ranger siempre van por delante".

        Finalmente, también se quiso hacer un pequeño homenaje a las mujeres que participaron en la Segunda Guerra Mundial, y se llevó un cuarto desembarco en el que accedieron a la playa desde la lancha las emocionadas recreadoras que quisieron vivir la experiencia, siendo aclamadas por el público que se extendía a lo largo del paseo marítimo y que se compuso de miles de personas.

        Antes de retirarse de la playa, no obstante, ambos bandos se rindieron honores y se realizaron fotografías de grupo y de hermandad, a fin de que el público pudiera comprobar que la recreación histórica está más allá de las ideologías, y que se basa simple y llanamente en la reconstrucción de períodos y hechos históricos, dejando los posibles debates políticos posteriores entre participantes para las tertulias en los bares.

        Esto, que puede parecer una obviedad, al final termina siendo un elemento imprescindible a mencionar, ya que en la ignorancia social mucha gente parece creer que por el hecho de representar un papel o vestir un uniforme, se deben compartir la ideología de quien en la vida real luchó por esas ideas, pero ello es tan absurdo como pensar que el protagonista de una película tiene el mismo ideario político que el personaje que interpreta.

        Una vez terminada la recreación, como ya se ha indicado anteriormente, la organización de Codex Bélix quiso tener un reconocimiento para con la colaboración de la Infantería de Marina que había participado en las actividades, y los profesionales de la Armada realizaron una retirada de la playa, un reembarque, en la lancha de desembarco, que ha sido utilizada por la flota durante varias décadas (tanto es así que la usada en la recreación perteneció al Portaaeronaves "Príncipe de Asturias").

        -Las actividades nocturnas: La finalización de la batalla (que además coincidió con la puesta de sol, dando lugar a una serie de imágenes realmente espectaculares) supuso el fin de actividades para el público en la zona de los campamentos, ya que los recreadores que quisieron fueron a cambiarse la uniformidad mojada de combate por otra seca de gala o de paseo, a fin de realzar la cena. Mientras tanto, nuevamente a cargo de las "Red Velvets" y del espectacular "Doctor Bogarde", se realizaron de nuevo sendas actuaciones para el público de música en directo de los años 40, haciendo viajar en el tiempo a más de un asistente.

     

        La cena de los recreadores también fue organizada desde la Asociación de Comerciantes de Poniente, gracias a la labor destacada de varios de sus representantes, destacando a Fari (del restaurante "Sol y Mar", Christian Corraini y Juan Melero, que fueron el máximo exponente de la disposición ciudadana a la ayuda en el evento, circunstancia que también se quiere aprovechar ahora para destacar y agradecer. Se realizó en las cercanías del escenario donde tenía lugar el espectáculo musical, de modo que los participantes pudieron departir y disfrutar de la cena con la música de fondo.

        Finalmente, y como colofón final de las actividades del sábado, llegadas las 00:00 horas, se llevó a cabo en la playa un espectáculo de pirotecnia, luz y sonido que representaba para el público el fuego antiaéreo y el fogonazo de los disparos de los buques de guerra en el fondo del mar, aunque esta última actividad tuvo menos realce y asistencia que las del resto del evento.

        LAS ACTIVIDADES (IV): DOMINGO 30

        Aunque también incluyen recreación, los domingos suelen ser ya más relajados en los eventos de Codex Bélix, ya que las actividades solo se realizan durante la mañana, dejando así el resto del día para el desmontaje de los campamentos y para el viaje de retorno a casa de los distintos grupos.

        -La recreación del domingo: Italia y el desembarco de Salerno: Con el fin de que los recreadores puedan hacer uso de dos modelos distintos de uniformidad, el domingo por la mañana se optó por representar los desembarcos aliados en Italia. Después de la "Operación Torch", en la que las fuerzas norteamericanas ocuparon las antiguas colonias africanas de Francia, el movimiento de tenaza sobre las fuerzas del Eje en el Norte de África se hizo patente. Tropas francesas, británicas y norteamericanas participaba en este movimiento envolvente, que obligaría a los alemanes e italianos a reconsiderar su estrategia en la zona.

        Por el Este, las tropas del victorioso Mariscal Montgomery, tras su victoria en El Alamein, avanzaban hacia Túnez. Por el Oeste, tras el paréntesis del Paso Kasserine, perseguidos por los norteamericanos del General Patton, los alemanes también se replegaban hasta la cadena montañosa tunecina, donde intentarían su última resistencia. Las fuerzas del Eje fueron embolsadas y se lograron cientos de miles de prisioneros, recibiendo el apodo de "Tunezgrado" (en alusión a la famosa batalla de Stalingrado, donde los soviéticos también atraparon a cientos de miles de soldados germanos), preparándose así el salto a la siguiente fase del teatro de operaciones: Italia.

        En septiembre de 1943 se realizaban los desembarcos en Salerno, y daba comienzo la batalla por la propia Italia. La campaña de italiana constó de dos fases. En la primera, a modo de preludio, los ejércitos aliados invadieron la isla de Sicilia (estas operaciones fueron anteriores a Salerno), en una carrera contra reloj hacia Messina, punto de retirada del Eje hacia la Penínusla Itálica, y se hizo patente ya de forma flagrante la rivalidad entre Montgomery y Patton, ya que cada uno de ellos quería para sí la gloria de la victoria en las diferentes ofensivas. Finalmente, tras la campaña de Sicilia, las fuerzas aliadas entraron en la Península Itálica en dos frentes, ya que las cadenas montañosas, casi infranqueables, dividían en dos el país.

        Por su parte, los alemanes, al mando del Mariscal Kesserling, habían previsto aprovechar el terreno para realizar una serie de líneas defensivas superpuestas, siendo la más famosa de ellas la "Línea Gótica", y que incluía el Monasterio de Montecassino y, en la retaguardia, las playas de la localidad de Anzio. Dos nombres que pasarían a la historia, cuando el General Clark lanzó diversos ataques en ambos puntos, pero eso ya se sale de la recreación de Benidorm...

        En el caso de la recreación de Salerno, destacó entre las fuerzas del Eje la presencia de un contingente de tropas italianas, caracterizado por la Asociación de Reconstrucción Histórica de San Vicente, que de ese modo también rendían su particular tributo a los combatientes de aquél país, y que tendrían una acción destacada durante la recreación.

     

        Como quiera que las actividades del fin de semana habían servido también como medio publicitario del evento, la afluencia de público para el domingo fue aún mayor que la del sábado, pero por fortuna, una serie de gradas colocadas a través del Ayuntamiento de Benidorm facilitaron la labor de control, y se pudo canalizar mejor la llegada masiva de asistentes. Además, el anuncio del salto de la PAPEA también fue un motivo de interés para muchos curiosos, que acudieron a ver ambas actividades.

        Una serie de explosiones marcaron el inicio de la batalla, a medida que la lancha de desembarco se aproximaba con la primera oleada. En esta ocasión, se dio un papel de mayor protagonismo a los mandos británicos, ya que la rivalidad entre fuerzas americanas e inglesas debía quedar patente, para hacer hincapié en la rivalidad entre los mandos de ambos ejércitos.

        La internacionalización del conflicto fue especialmente patente en la campaña italiana, y cuando terminó la II Guerra Mundial el Mariscal Alexander, jefe del teatro de operaciones, escribió que bajo su mando habían combatido tropas de 23 nacionalidades diferentes, de lugares tan dispares como Francia, Estados Unidos, la propia Commonwealth, Brasil o Polonia, entre otros muchos. Ello ocasionó en no pocas ocasiones problemas de idioma y coordinación, siendo como una versión moderna de La Torre de Babel.

        Volviendo a la recreación, una vez desplegadas sendas oleadas de tropas aliadas, se produjo una confusión en el frente italo-germano, cuando los recreadores que representaban a las tropas italianas intentaron desertar de la línea de fuego, siendo apresados por el resto de fuerzas alemanas. Ello permitió al narrador referir al público los trágicos sucesos que se produjeron en Italia, cuando cayó el gobierno de Mussolini y las tropas de Adolf Hitler ocuparon el país, ante la confusión y la pasividad de los militares italianos, que no supieron cómo actuar ante el vacío de poder, siendo apresados por quienes poco antes eran sus aliados.

        Finalmente, atacando por ambos flancos, las tropas aliadas realizaron un avance en pinza, rodeando la batería de anticarros y morteros alemanes, y asaltando el puesto de mando, donde la última resistencia alemana, con parte del Estado Mayor, intentaron un contraataque, siendo batidos por la superioridad norteamericana.

        Destacó también la participación de la mujer en la batalla, ya que, si bien en Salerno no estuvieron presentes en la primera línea, se quiso destacar su sacrificada labor en la Campaña de Italia, en especial en la Batalla de Anzio, que costó la vida a alrededor de 700 miembros del personal femenino del Ejército de los Estados Unidos, al romper los alemanes las defensas aliadas y combatir en la playa, afectando a la retaguardia norteamericana.

        Una vez concluida la recreación, al igual que en el día anterior, ambos bandos confraternizaron en la playa, demostrando de nuevo al público el hermanamiento entre los participantes, independientemente del uniforme que vistieran, revisándose también la playa a fin de evitar que quedaran restos de la pirotecnia o de cualquier otro elemento susceptible de ser peligroso para los usuarios cuando volviera a su normal actividad turística. Es este otro factor determinante para el buen término de estas actividades, el tratar de devolver a su estado anterior, e incluso mejorado si se puede, el campo de batalla, en especial las zonas sensibles.

        -La entrega de premios: Antes de abandonar la zona de la playa y dar paso al tan ansiado salto paracaidista, también desde la organización de Codex Bélix se quiso agradecer a los diferentes grupos su colaboración en el evento, haciéndose entrega de diversos galardones, tanto a los recreadores como a los colectivos o personalidades de Benidorm cuya actuación había sido destacada para el éxito del mismo. Destacó pues la entrega a los Vecinos de Poniente, cuya recogida fue a cargo de Christian Corraini y Juan Melero, así como al representante del Excmo. Ayuntamiento de Benidorm, Kiko Marroquí, cuya labor fue fundamental para coordinar a la administración. Finalmente, también la Unidad de Estrategia y Operaciones fue galardonada por su colaboración en el éxito del Benidorm Día D.

     

        -El salto paracaidista: El fin de las actividades para el público vino marcado por los espectaculares saltos de precisión de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire (PAPEA), que fue contemplado por más de 25.000 personas concentradas a lo largo del Paseo Marítimo de la Playa de Poniente (el paseo mide varios kilómetros, y quedó abarrotado por el entusiasta público, lo que puede dar una idea del interés despertado), siendo aplaudidos cada uno de los saltadores a medida que iban aterrizando. Como de costumbre, los saltadores con las banderas española y del Ejército del Aire fueron los más aclamados, siendo posteriormente los militares agasajados con el tradicional Vino Español, cuya invitación fue realizada por el Excmo. Ayuntamiento, y dando fin así a las actividades. 

        LA COLABORACIÓN INSTITUCIONAL

        Una de las características de los eventos de Codex Bélix es la colaboración de las distintas administraciones e instituciones del Estado. Por supuesto, resultó fundamental la participación en la organización del Excmo. Ayuntamiento de Benidorm y de sus diferentes servicios y concejalías, en especial la labor realizada por la Policía Local, que dio cobertura tanto de seguridad como en la escolta de los convoyes de vehículos por la ciudad, destacando su gran profesionalidad y colaboración.

        -La colaboración de las Fuerzas Armadas: La PAPEA: El Ejército del Aire, al igual que el pasado año, también aportó su espectacular colaboración con un salto paracaidista de la PAPEA, la Patrulla Acrobática, que se lanzaron desde un bimotor de hélice Aviocar, realizando una sucesión de saltos de precisión que levantaron el clamor y el entusiasmo del público.

        Llamó especialmente la atención del entusiasta público, inevitablemente, el colorido de los paracaídas con los colores de la enseña nacional, y por supuesto los dos saltadores que portaban uno la bandera roja y gualda, y otro la bandera del Ejército del Aire, siendo largamente aplaudido por las más de 25.000 personas que desde toda la Playa de Poniente disfrutaron del salto, y que saltaban en vítores cada vez que uno de los participantes de la Patrulla aterrizaban en el punto exacto con una precisión milimétrica.

        -La colaboración de las Fuerzas Armadas: Infantería de Marina: Por parte de Infantería de Marina también se contó con una amplia participación, tanto a nivel informativo y de difusión de la Armada, con una oficina de reclutamiento, como con la exhibición que llevaron a cabo fuerzas de desembarco en lanchas zodiac, que representaron un asalto de comandos a una zona costera antes de que se llevara a cabo la recreación del sábado por la tarde. Además, como homenaje a la propia Infantería de Marina, el destacamento que participó en la exhibición fue recogido por la lancha de desembarco de Codex Bélix y la 3º Spearhead, ya que fue un tipo de unidad anfibia que las fuerzas de desembarco de muchos países, incluyendo por supuesto el nuestro, han utilizado a lo largo de más de medio siglo.

        -La colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: Guardia Civil: La función de control de armamento que tiene asignada la Benemérita hace que su colaboración para la realización de un evento resulte un elemento fundamental, y por ello se quiere destacar la ayuda aportada por la Intervención de Armas, tanto por su apoyo como por su orientación a la hora de adoptar las medidas más apropiadas que se ajustaran a la legislación, que en muchas ocasiones puede ser muy farragosa. Además, también estuvo presente el Servicio Marítimo o Guardia Civil del Mar, que estuvo dando apoyo al evento en labores de seguridad y salvamento con la presencia de una patrullera, que cubrió todo el aspecto de los desembarcos y veló porque ninguna embarcación imprudente entrara en la zona asignada a la recreación. Finalmente, también es de justicia destacar la presencia y la colaboración de la Hermandad de Auxiliares de la Guardia Civil, que también ayudaron en labores de protocolo y coordinación, al tiempo que tuvieron un papel destacado en la ofrenda floral a todos los caídos por la paz que se realizó el sábado por la tarde.

        -La colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: El Cuerpo Nacional del Policía: Al igual que en el caso de la Policía Local o de la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía colaboró realizando funciones de seguridad y apoyo logístico con el tema del armamento a lo largo del evento, aunque por fortuna no fue necesario requerir de su intervención en todo el fin de semana, lo que es en sí un elogio a su labor preventiva y al civismo del público, que apenas presentó objeciones a las instrucciones que se le fueron dando. En especial, destacó el dispositivo de seguridad para grandes concentraciones que realizó la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Benidorm, a fin de evitar cualquier tipo de ataque terrorista (se debe recordar que España se encuentra actualmente en Nivel 4 de Alerta por el yihadismo), así como la participación en labores de coordinación con los convoyes que se realizaron por la localidad.

      

        La segunda parte de la participación del Cuerpo Nacional de Policía en el evento corrió, como es ya tradicional, a cargo del Área de Automoción de la Dirección General de la Policía, con el despliegue para su exposición de varios vehículos históricos policiales, que como siempre estuvieron acompañados del incombustible agente jubilado don Antonio Muñoz Maldonado, que vistió a lo largo del evento la uniformidad de la Policía Nacional (1978-1986) de color marrón y el traje del GEO (Grupo Especial de Operaciones) con su característica boina roja.

        De los vehículos históricos que trajo el Área de Automoción, una vez más se trató de cubrir todos los períodos históricos desde que se dotó de radiopatrullas a la policía, dejando la parte actual para las unidades que prestaban servicio de seguridad en el evento. Así, primeramente, y perteneciente a la Policía Armada y de Tráfico, se encontraba el clásico Seat 1500, que se convirtió en un icono en su época, y que era utilizado también como coche oficial de los ministros de la época, resultando un verdadero simbolismo de la austeridad de la mentalidad militar en el período franquista, ya que el mismo modelo que usaban los altos cargos para desplazarse era el que se usaba para patrulla la calle. En aquél período, los vehículos, salvo los de las Compañías de Reserva General (todoterrenos Land Rover, tanto 88 como 109), pertenecían al Parque Móvil del Estado, y así quedaba reflejado en sus matrículas, con las siglas PMM, que significaban Parque Móvil Ministerial (los de los Land Rover en cambio eran PA), dando como resultado unas curiosas unidades de radiopatrulla que se formaban por un conductor del Parque Móvil, un inspector del Cuerpo General de Policía (de paisano), que mandaba la patrulla, y dos agentes de la Policía Armada.

        Junto al Seat 1500 se alineaba uno de sus sucesores, de la misma fábrica, y que además convivió con dos uniformes diferentes, el gris de la Policía Armada y el marrón del Cuerpo de Policía Nacional, sin necesidad de cambiar el esquema de los radiopatrullas, porque su color era el blanco que daría el sobrenombre de "lecheras" a estos modelos. Sería el Seat 131.

        Ya entrados en los años 80, tras la sustitución de la Policía Armada por el Cuerpo de Policía Nacional en 1978, la coloración y rotulación de los vehículos de patrulla policiales cambió del gris al marrón, coexistiendo durante un tiempo con los colores blancos de las antes mencionadas "lecheras". Sería la época de los Talbot Horizon y de los Seat Ritmo, vehículos pequeños, duros y manejables cuya adquisición buscaba sustituir a los enormes turismos usados anteriormente, a fin de poder realizar con mayor operatividad las labores de seguridad ciudadana en las estrechas calles de las ciudades españolas. Del modelo blanco conservaron la enorme rotulación con la palabra "Policía" en los costados, pero en color azul y con una franja longitudinal que incluía los colores de la enseña nacional, y muchas de las unidades sirvieron también en el período posterior a 1986, cuando volvió a cambiar la rotulación, naturaleza y estructura de la policía gubernativa, con el nacimiento del Cuerpo Nacional de Policía.

        También en el período del Cuerpo de Policía Nacional (1978-1986) se mantuvieron en servicio muchos de los Land Rover 109 y 88, presentándose en la muestra uno de los últimos. Estos vehículos conservaron su aspecto de la época de la Policía Armada, sin nuevas rotulaciones, simplemente cambiando el color gris por el color marrón, y cambiando el color del Águila de San Juan de las puertas del negro al azul. Conviene destacar la historia de esta icónica figura, que es el emblema tradicional de la policía gubernativa española por ser el emblema de la Santa Hermandad en tiempos de los Reyes Católicos, y que es erróneamente asociada con el Régimen Franquista, ya que la Dictadura adaptó su propia versión de dicha águila, pero con diferencias con respecto a la policial, como es la propia heráldica o la cinta "Una Grande y Libre" sobre la cabeza del ave.

        Finalmente, la exposición de vehículos del Cuerpo Nacional de Policía se completaba con un vehículo especial de asalto del Grupo Especial de Operaciones (GEO), un todoterreno con plataforma de asalto, para poder acceder a posiciones elevadas en seguridad y poder sorprender a los posibles delincuentes peligrosos mediante un rápido ataque por sorpresa. La coloración del vehículo es gris, debido a los orígenes de la unidad, cuyos estudios se remontan a tiempos de la Policía Armada, ya que los sucesos ocurridos en Munich con los terroristas de Septiembre Negro demostraron a las policías del mundo que era necesario crear grupos especializados para neutralizar las nuevas amenazas.

     

        Los primeros pasos del GEO se basaron en las enseñanzas del GSG-9, el grupo especial que crearon las autoridades alemanas tras la masacre de las olimpiadas, y que pronto se convirtieron en un referente mundial. En el caso español, las primeras actuaciones del GEO fueron la defensa del Palacio de la Moncloa ante un hipotético golpe en la Operación Galaxia, y ya en funciones más policiales, la liberación de rehenes en el Banco de Barcelona, donde los operativos vestían el uniforme marrón claro del Cuerpo de Policía Nacional, que tras 1986 sería sustituido por el tradicional uniforme negro de las unidades especiales policiales.

        LA COLABORACIÓN DE LA UEO

        Como suele hacer en los eventos de recreación histórica de la Asociación Codex Bélix, la Unidad de Estrategia y Operaciones colaboró con el desarrollo de las actividades en tres apartados diferentes: Campamentos, uniformes e infraestructura. El apartado que en este caso no se llevó a cabo fue el de la realización de exposiciones, ya que el espacio cedido por el Ayuntamiento no era el apropiado para ello, y el montaje de una exposición de miniaturismo requiere de unos recursos y una infraestructura de la que se carecía en la localidad levantina.

        -El campamento: En el caso concreto de Benidorm, el campamento trató de representar un puesto de Cuartel General Aliado, a fin de encajar dentro de los campamentos americanos que se montaron en la zona del Parque de Elche. El elemento principal era la propia tienda de mando, a cuya entrada se desplegaron cajas de suministros, mapas, teléfonos de campaña y demás material de atrezzo, que se completaban con una segunda tienda de menor tamaño, que hacía las veces de almacén, tanto de material de recreación como de ropa de los propios participantes, ya que resulta importante tener un punto donde cambiarse y guardar los objetos que no cuadran con la época que se va a tratar. Se completaba además el puesto de mando con las banderas de las tres principales potencias aliadas implicadas: Reino Unido y los Estados Unidos, junto con la bandera francesa, ya que era territorio galo el lugar donde se llevó a cabo el desembarco histórico.

        -Los uniformes: Aunque el evento se centraba principalmente en la II Guerra Mundial, la oportunidad de realizar fotografías de otras épocas con la lancha de desembarco (que ha sido utilizada por diferentes países durante más de medio siglo) era demasiado buena como para desaprovecharla, por lo que se vistieron otros uniformes de períodos diferentes. Ese mismo argumento podría utilizarse para argumentar el uso de vestimenta policial para aprovechar los vehículos aportados por el Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, ya que sólo en determinados eventos se tiene la oportunidad de posar junto a semejantes joyas. Por supuesto, la otra modalidad de fuera de época fue la uniformidad de la propia Unidad de Estrategia y Operaciones, que se utilizó tanto en modalidad de trabajo para el montaje de campamentos como en la de paseo para servir de punto de información y apoyo.

        El primero de los uniformes que se utilizó, dado que la primera acción fue la de botar la lancha de desembarco en la localidad de Altea (¡el puerto de Benidorm es demasiado pequeño para ello!) fue el empleado por la US Navy durante la Guerra Fría y en el período posterior, sobre todo en los submarinos, aunque también se empleó en unidades de superficie, consistente en un mono de color azul, tocado con una gorra de béisbol. Como es habitual en los uniformes de faena de la época, los distintivos de mando se colocaban bordados en el cuello, mientras que las especialidades, nombre y demás, también bordados, iban cosidos sobre el pecho, justo por encima de los bolsillos, completándose el uniforme con cinturón blanco. Para las labores de seguridad, la US Navy usa brazaletes de Policía Militar (MP) diferentes de los del US Army, ya que son de color rojo con las letras en amarillo, portando los servicios de guardia en los buques en aquél período pistolas Colt M1911 A1, en fundas de cuero negro, que se enganchaban en cinturones de anillas similares a los del ejército, pero en color blanco.

        Con respecto a los uniformes de la II Guerra Mundial, y dado que se realizó un reportaje televisivo, ya el viernes por la tarde se empleó el uniforme de Mariscal del Ejército Británico. La uniformidad de los mandos de las tropas Imperiales mantuvo el mismo color que el de la Gran Guerra, pero abriendo el cuello y añadiendo corbata (algo que ya se hizo en la primera conflagración mundial en algunos casos, aunque convivieron cuello abierto y cuello cerrado). Este uniforme, con el pantalón del mismo color que la guerrera, y con su característico cinturón "Sam Browne", heredero del período colonial, todavía se usa hoy en día en muchas naciones de la Commonwealth, también con los característicos adornos rojos y dorados del cuello, que son distintivo de grado en el ejército británico. La uniformidad y la caracterización en concreto estaba basada en el Mariscal Alexander, que comandó a los Ejércitos Aliados en la zona de Italia y del Mediterráneo.

     

        Con respecto a la uniformidad norteamericana, se utilizó para el puesto de mando por una parte la uniformidad de paseo de principios de la guerra, haciendo un pequeño guiño al Pacífico con la realización de algunas fotografías haciendo uso del sombrero Montana de preguerra, que pronto sería sustituido por la ya más conocida prenda de cabeza conocida como "garrison". El personal del puesto de mando incluía un oficial de enlace (capitán) y varios elementos de tropa, incluyendo a la Policía Militar, que darían escolta al general de las tropas americanas en el desembarco. Resulta curioso comprobar que en un ejército como el norteamericano la disciplina con la uniformidad era francamente relajada, permitiéndose utilizar prendas de varias modalidades y teatros de operaciones si ello daba mayor comodidad al soldado (mucho más en el caso de los oficiales). Así, por ejemplo, en las guarniciones de Hawai era común ver soldados vistiendo de caqui completamente, o bien con combinaciones de pantalones y camisas caqui y verde militar. Ni que decir tiene que en combate, la disparidad era aún mayor...

        También del período que nos ocupa, para participar en la batalla, se llevó a Benidorm el uniforme de combate americano de color verde oliva, el llamado HBT, que normalmente se empleaba con el correaje amarillo desierto del ejército norteamericano, y las polainas a juego con el mismo, hasta que en 1943 entraron en servicio las botas con hebillas, aunque no llegaron a Europa hasta finales de 1944. Era común entre los soldados que podían conseguirlo, en especial en unidades de especialistas y retaguardia, utilizar las botas de salto "Corcoran" de las unidades paracaidistas, aunque ello constituía una falta disciplinaria por una incorrecta uniformidad.

        Para la cena de gala, junto con los uniformes de paseo anteriormente descritos, se llevó también el uniforme de gala del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, el conocido como "Dress Blue", que se usa por los integrantes de dicha unidad en las grandes solemnidades. Su origen se remonta al siglo XIX (aunque el Cuerpo se funda antes incluso que los propios Estados Unidos, ya que se crea durante la Guerra de la Independencia, antes de que el país haya sido declarado independiente de Inglaterra), y el modelo de guerrera se utilizaba en combate, aunque la prenda de cabeza variaba, primero por el tradicional kepi de estilo francés durante la Guerra de Secesión y luego por una gorra más similar a la actual, pero del color azul del uniforme en lugar del brillante blanco de hoy en día, al tiempo que los pantalones incluían polainas. Además, la popular franja roja del pantalón sólo la portaban los oficiales y suboficiales.      

        Complementando las uniformidades de la II Guerra Mundial se incluía también la del Cuerpo de Policía Nacional española, en la modalidad de verano, y del servicio de patrullas de seguridad ciudadana. Este cuerpo, que fue heredero de la Policía Armada, se fundó en 1978, conservando la estructura y naturaleza militar, con el cambio de la uniformidad y la rotulación de los vehículos del gris al marrón. Tuvo una existencia breve, ya que en 1986 se fusionaban el Cuerpo Superior de Policía y el Cuerpo de Policía Nacional, fundándose el Cuerpo Nacional de Policía, ya de naturaleza civil.

        Finalmente, el último día, para el retorno de la lancha de desembarco desde Benidorm a Altea, se empleó la uniformidad de servicio de la US Navy, la clásica camisa azul claro con los pantalones vaqueros azul oscuro, tocado con el gorro blanco en servicio o con el casco gris M-1 de acero, que se utilizaba en situaciones de combate. En concreto el casco de esa modalidad que se encuentra en posesión de la UEO procede de los buques que se entregaron a España en la llamada "ayuda americana", y que incluyó buques de la Segunda Guerra Mundial, como el portaaviones de escolta USS "Cabott", que fue rebautizado como "Dédalo" por la Armada Española.

        -La ayuda logística y de infraestructura: La ayuda logística proporcionada desde la Unidad de Estrategia y Operaciones se refirió a todos los aspectos propios que pueda referirse en esa definición: ayuda de planificación, transporte y montaje de estructuras y campamentos, coordinación de las actividades y salida de vehículos en los desfiles, asesoramiento histórico... En un campo más específico, también incluyó una de las titulaciones para la permitir la navegación de la lancha de desembarco, y la colaboración en labores de seguridad (con la dificultad que entraña coordinar diferentes administraciones tanto policiales como de emergencias), sirviendo también de enlace con los diferentes cuerpos policiales que participaron en el dispositivo.

  

        En ese sentido, no sería justo terminar este apartado sin agradecer a la Policía Local de Benidorm, a la Intervención de Armas de la Guardia Civil y a los compañeros del Cuerpo Nacional de Policía, en especial a la Unidad de Prevención y Reacción, su gran labor de cobertura y protección que proporcionaron a la masiva afluencia de público ante las posibles amenazas que son inherentes a cualquier acto de estas características, destacando su gran profesionalidad y calidad humana en el desempeño de una función no siempre agradecida.

        CONCLUSIÓN

        Una vez desmontados los campamentos el domingo, desde la organización todavía se permaneció en Benidorm hasta el lunes, ya que quedaban por realizar una serie de tareas posteriores, como la recogida de los búnkeres y escenarios del desembarco, la navegación de la lancha hasta el puerto de Altea y otra serie de cuestiones logísticas que sólo conocen aquellos que organizan evento. Durante la reunión del domingo por la noche, en la que se hizo balance, se consideró, no obstante, que "Benidorm Día D" había sido un éxito, y así se transmitió desde la propia localidad y desde las propias asociaciones vecinales, así como desde el Excmo. Ayuntamiento.

        Desde la UEO fue una vez más una experiencia única e irrepetible, que permitió conocer a nuevos grupos de gente del mundo de la recreación, y poner cara a otros que sólo eran conocidos desde las redes sociales. Además, la oportunidad de navegar en una verdadera joya digna de un museo como es una auténtica lancha de desembarco es una vivencia que todo amante de la historia que tenga la oportunidad debería experimentar (¡no digamos capitanearla!), por lo que de nuevo se quiere agradecer a don Antonio Lalaguna Arroyo, presidente de Codex Bélix, así como a su sufrida esposa Paula, y a su hijo Jaime, la labor que realizan para dar a conocer la historia militar, la difusión de nuestras Fuerzas Armadas y nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y el sacrificio personal que supone organizar estos eventos, un sacrificio pocas veces reconocido por el aficionado al hobby. Desde la UEO les deseamos lo mejor y el merecido éxito en sus proyectos futuros.