El Ejército de los Estados Unidos en el siglo XIX

NOTA: Podrá observarse que varias de las imágenes se repiten pero con diferentes efectos de fotografía. Se han incluido de ese modo porque se ha considerado interesante que el visitante pueda comprobar el efecto en dichas imágenes, dando a algunas de ellas el aspecto de fotografía de época. La reproducción de las diferentes imágenes expuestas queda prohibida sin el consentimiento expreso del titular del presente espacio web.

 

                                       

    Desde la independencia de los Estados Unidos de América, el nuevo gobierno federal siempre abogó por el mantenimiento de un ejército de dimensiones reducidas para tiempos de paz, cuyos números se aumentarían con las milicias estatales en caso de guerra o de necesidad. En efecto, si durante la Guerra de Secesión se movilizaron varios millones de hombres, tanto antes como después de la misma, el ejército de los Estados Unidos no alcanzaba ni los 30.000 efectivos, mientras que ejércitos como el español o el británico, sólo en las zonas metropolitanas, llegaban a superar con creces los 100.000 hombres.

    El ejército de los Estados Unidos siempre utilizó diferentes colores para marcar las especialidades o las armas de pertenencia. Así, el amarillo es el color de la caballería, usado en puños y cuello, y según el grado, en el pantalón. Por su parte, siguiendo el mismo patrón, el rojo es el color de la artillería, mientras que el azul es el de la infantería o la milicia. Por su parte, la pertenencia a los diferentes regimientos se identificaba en el uniforme por enseñas de latón o bordadas, normalmente en el kepi cuartelero y de patrulla o en el sombrero de filtro Hardee, de color negro, y que se utilizaba en campaña.

    En referencia a los uniformes de las fotografías, se trata de reproducciones, y de hecho un observador avezado comprobará que algunos elementos no corresponden a la época, aunque den una imagen similar a la de entonces. Ello se debe a que en cuanto más atrás en el tiempo se retrocede, tanto más difícil es conseguir material original, que debe ser suplantado con otro más moderno pero que al mismo tiempo nos permita obtener una imagen aproximada que debían tener las unidades de aquél período histórico.

  

    En lo que se refiere al uso de las banderas, cada Regimiento de Caballería incluía una bandera regimental, con el escudo de armas de los Estados Unidos (la clásica águila americana con la leyenda "E Pluribus Unum" y otra leyenda con el numeral del regimiento), normalmente sobre fondo azul (aunque algún regimiento como el 10º de caballería, uno de los "Búffalo Soldiers" formado por soldados de color lo llevaba sobre fondo amarillo), así como una segunda bandera con las tradcionales "barras y estrellas", como la de la imagen. En ella, cada una de las barras representa a cada una de las 13 colonias originales, mientras que cada estrella representa a cada uno de los estados que componen la Unión. Por ello, el número de estrellas ha variado según la época, según se iban incorporando nuevos territorios a la federación. Cada compañía tenía además un guión o bandera con las "barras y estrellas" y la letra de su compañía, hasta que en 1885 se introdujo el tradicional estandarte a dos franjas, la superior roja y la inferior blanca.

    Respecto al número de regimientos, la caballería de los Estados Unidos contaba inicialmente, tras la Guerra de la Independencia, con el 1º y 2º de Dragones, a los que posteriormente se unirían el 1º y el 2º de Caballería. Tras las modificaciones posteriores, todos los Regimientos terminaron numerados del 1 al 6, aunque mantuvieron parte de sus respectivas tradiciones (así, el 3º seguiría siendo conocido como los "Mounted Riflemen"). Terminada la Guerra de Secesión, y al objeto de dominar los nuevos territorios del Oeste, se crearon 4 nuevos regimientos de caballeria, numerados del 7º al 10º, siendo los dos últimos (9º y 10º) formados por soldados de color, pero con oficiales blancos, y siendo llamados por los indios los "Buffalo Soldiers". Por su parte, el 7º de Caballería acabaría en manos del famoso General Custer.

    El uniforme de la Caballería de los Estados Unidos, aunque sufrió diversas reglamentaciones, conservó algunos elementos comunes, en especial el color. Así, las primeras campañas se llevaron a cabo con excedentes de la Guerra Civil (como el de las imágenes), con la tradicional guerrera corta de nueve botones, mientras que en posteriores campañas se fueron introduciendo nuevos uniformes, que se combinaron con las prendas preferidas por cada soldado de las diferentes reglamentaciones, dado que en los puestos fronterizos se relajaba la disciplina en favor de la comodidad en campaña.