Camión lanza agua Avia 500 L

        Desde su utilización por primera vez con los experimentos introducidos en la Guardia de Asalto, el desarrollo de vehículos con agua a presión como método de disolución de masas ha atravesado diversos períodos de la historia policial, tanto española como extranjera. En los tiempos de la Policía Armada, dicha misión fue asignada a los nuevos vehículos Avia 5000 L, cuyos avances supusieron un importante paso adelante en la gestión del descontento civil.

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        LAS UNIDADES DE CONTROL DE MULTITUDES EN LA POLICÍA ARMADA

        Desde su creación en el año 1941, la entonces Policía Armada y de Tráfico obtuvo la responsabilidad del nuevo gobierno del mantenimiento del orden público, siendo distribuida en unidades de guarnición (Banderas de Guarnición) por todo el territorio nacional. Sin embargo, pronto se demostró que era necesario contar con una serie de unidades que pudieran responder a situaciones excepcionales para reforzar a las guarniciones, y fueron creadas las llamadas Banderas Móviles, unidades de tamaño batallón motorizadas que daban ese necesario respaldo cuando las circunstancias superaban la capacidad de las fuerzas locales.

        En 1969 veían la luz las que se convertirían en un icono en la distribución policial española, las Compañías de Reserva General, cuya función era desplegarse en casos de excepcional gravedad o para restablecer el orden, actuando por todo el país. Dada su función de gestión del orden público, estas unidades fueron dotadas de material antidisturbios, como escudos, defensas, gases y, por supuesto, máquinas de agua a presión.

        Estas unidades fueron repartidas en 14 puntos por toda la nación, de tal modo que en caso de urgencia siempre pudieran reaccionar una o dos de ellas por proximidad geográfica con rapidez al punto necesario, dando tiempo así al resto a activarse si fuera necesario.

        LOS CAMIONES AVIA 5000 L

        Aunque los orígenes de la empresa Avia tienen sus orígenes en la fabricación de aviones, al acabar la Guerra Civil Española, en 1957 se derivó una parte importante de su producción a la creación de camiones y vehículos de carga y transporte. En 1960 se presentaba el primero de la serie, el Avia 2500, que tras su entrada en el Salón de Barcelona pasó a la venta al año siguiente, en 1961, iniciándose así la nueva andadura de la serie.

        Las mejoras que introdujo este vehículo, que contó con la colaboración del Instituto Nacional de Industria, dieron como resultado el desarrollo casi inmediato del segundo de la serie, el 3500, que entró en servicio en 1962, siendo adquiridos también para su uso por las fuerzas del estado, como unidades de transporte. Usaban motores Perkins, y estaban dotados de una alta fiabilidad que los hacía ideales para el servicio.

        Junto con el desarrollo de las diferentes series de Avia (se llegó hasta la Serie 8000), también se diseñaron vehículos de transporte de personal, autobuses, cuyo éxito siguió inmediatamente al de sus camiones, siendo muchos de sus modelos también utilizados por las instituciones del Estado, ya que en el período de la Dictadura Franquista era común el transporte del personal mediante rutas desde domicilios hasta los cuarteles.

        Durante su período de servicio en la Policía Armada y de Tráfico, los Avia convivieron en sus misiones de transporte de material y personal con los camiones Ebro, también en sus distintas modalidades, y con vehículos de menor tonelaje, como fue el caso de los famosos Land Rover 88 y 109, entre otros, con los que combinaban las funciones cuando la carga de personal fuera de menor entidad o las necesidades operativas requirieran vehículos más tácticos, como es el caso de los todoterrenos. Sin embargo, existían funciones o transportes que sólo podían ser abarcados por camiones, debido a su volumen o tamaño.

     

        En 1970 entraba en producción la serie 5000, de la que una de las versiones solicitadas para la Policía Armada sería el modelo de agua a presión. Contaba con un motor de 90 CV y dos potentes chorros de agua a presión que extraían del depósito posterior del vehículo. En su zona frontal, una rejilla retráctil protegía la cabina del conductor y la torreta superior, desde la que se operaban ambos cañones de agua, de modo que los cristales estuvieran a salvo del lanzamiento de objetos por parte de los alborotadores.

        EL AVIA 5000 L EN ACCIÓN

        Solicitado el modelo en el año 1971, participaría en diversas operaciones de disolución de masas, siendo asignados a las Compañías de Reserva General, y destacando especialmente su actividad en las revueltas universitarias de los años 70.

        En el año 1978 la Policía Armada pasaría a convertirse en el Cuerpo de Policía Nacional, cambiando la uniformidad del gris al marrón a lo largo de un período de tiempo de transición que coincidió con la llegada de la democracia a España, aunque en gran medida la estructura y distribución de las fuerzas policiales continuó siendo la misma.

        Por su parte, en lo que al modelo Avia 5000 L, prestaría servicio también durante estos años, siendo dado de baja en el año 1983, tras un breve pero intenso período en el que tuvieron la oportunidad de participar en unos de los momentos más convulsos pero al mismo tiempo decisivos de la reciente historia española.

        Destacar finalmente que, como en la mayor parte de los artículos sobre vehículos policiales, para la realización del presente, se ha contado con la colaboración del Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, motivo por el cuál se aprovecha desde aquí para agradecer su amable trato y sus facilidades a nuestra organización para dar a conocer este pequeño aspecto de la historia policial española.