Cena de gala del Patrón del CNP

Santos Ángeles Custodios

        El pasado 24 de septiembre de 2010 tuvo lugar el inicio de una tradición en la Unidad de Estrategia y Operaciones, la Cena de Gala por los Santos Ángeles Custodios, protectores del Cuerpo Nacional de Policía, al que pertenecen muchos de los miembros de nuestra institución, y que ha servido con el paso de los años como punto de reconocimiento de méritos civiles por parte de nuestra entidad.

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        INTRODUCCIÓN

        Desde su fundación, la Unidad de Estrategia y Operaciones, entre sus objetivos, resalta uno que es el reconocimiento de aquellas personas o instituciones que destaquen en su colaboración con el bien común, y dicho reconocimiento es de justicia que se realice en las apropiadas y sobre todo solemnes condiciones.

        Así, aprovechando la circunstancia de que gran parte de las personas que conforman nuestra entidad pertenecen al Cuerpo Nacional de Policía, y por ello existe un especial vínculo con la institución de la que forman parte, se decidió que un buen momento para reconocer esa especial labor de compañeros del Cuerpo y ciudadanos que cooperen con su función de protección de la seguridad pública era la celebración de los Santos Ángeles Custodios, símbolo icónico de sacrificio y dedicación al bienestar común, permitiendo de ese modo realizar un evento que sirviera tanto de hermanamiento entre compañeros de las instituciones policiales como acto solemne en el que se recibiera ese adecuado reconocimiento que muchas veces no se produce desde la propia administración.

        Así, aprovechando también los vínculos con las instituciones de Protección Civil y otras del Estado, como Fuerzas Armadas, ayuntamientos e incluso las propias Cortes, con las que ya anteriormente se había colaborado, quedaron sentadas las bases del evento.

        LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS

        "Yo mandaré a mi ángel ante ti, para que te defienda en el camino y te haga llegar al lugar que te he dispuesto."

                                                                                                                                    Libro del Éxodo

        El Santo Ángel Custodio o Ángel de la Guarda es el patrón y protector tradicional de aquellos que dedican su vida a defender la ley y a proteger a los demás. Tradicionalmente, dos son las figuras religiosas que han amparado a los defensores de la ley, el orden y la justicia. El primero de ellos es San Juan, cuya Águila fue emblema de la policía española desde los lejanos tiempos de la Santa Hermandad. El segundo es el grupo que forman los Santos Ángeles Custodios, guardianes de la vida y de la salud de aquellos a quienes protegen. Cuenta la tradición que cada ser humano tiene un Ángel de la Guarda que se ocupa de velar por él en sus momentos de peligro y de dificultad.

        Ya desde el siglo V después de Cristo se celebraba el día de los Santos Ángeles Custodios, tanto en la Península Ibérica como en Francia, hasta que dicha festividad fue suprimida por Pío V. Sería en el año 1608, con Pablo V, cuando se introduciría de nuevo y de forma definitiva en la liturgia, quedando determinado que el día de su celebración sería el 2 de octubre, y convirtiéndose rápidamente en un emblema de protección para aquellos que velan por la seguridad de todos.

        De entre los más excepcionales exponentes que se encuentran en la cristiandad se encuentran San Miguel, que fue el encargado de enfrentarse y expulsar a los ángeles rebeldes de los cielos, así como San Rafael, que fue el protector y acompañante de Tobías. En otras ocasiones, los Ángeles Custodios son enviados además de para proteger para transmitir mensajes, como fue el caso de la Virgen María, cuya Encarnación fue anunciada por el Ángel Gabriel. También sería un Ángel Custodio el que, según la tradición, sacaría a San Pedro de la cárcel.

     

        "Aunque somos tan pequeños y nos queda tan largo y tan peligroso camino, ¿qué temeremos teniendo tales ángeles custodios? Fieles son, prudentes son, poderosos son. Siempre, pues, que vieres leventarse alguna tentación, amenazar alguna tribulación, invoca a tu guarda, a tu conductor, al protector que Dios te asignó para el tiempo de la necesidad y la tribulación."

                                                                                                                                                                                                        San Bernardo.

"Te encomendaré a los Ángeles, para que te guarden en todos tus caminos. Y ellos te llevarán en sus manos para que no tropieces en las piedras."

                                                                                                                                    Libro de Los Salmos.

        LA PRESENCIA INSTITUCIONAL

      Como resulta inevitable, son muchos los estamentos y elementos de la ciudadanía que colaboran y agradecen al Cuerpo Nacional de Policía su labor de protección de la seguridad, y por ello, se contó con la presencia de familiares y amigos, además de una participación de esos colectivos antes mencionados.

        Así, por parte de las Fuerzas Armadas, se contó con la presencia de miembros del Ejército de Tierra y de Infantería de Marina, estos últimos pertenecientes a la Agrupación que se encuentra destinada permanentemente en Madrid en Arturo Soria. Además, dado que el acto se realizaba en las dependencias de la Hermandad de Caballeros Legionarios, que tan amablemente mostró su colaboración para la realización del evento, en un primer momento se contó con la presencia de varios de ellos, que quisieron estar presentes.

       De entre las instituciones civiles, también quiso participar del acto la Real Liga Naval Española, en su delegación de los Mares de Castilla, contando una nutrida representación de esta entidad, que colabora con las administraciones públicas en las labores de Protección Civil en la mar y en aguas interiores.

        Se contó además con la asistencia de personas del mundo del derecho, incluyendo abogados y demás profesionales relacionados con la materia, así como representantes de la comunidad educativa, y acompañó el evento un Letrado de las Cortes Generales, que además pertenece a la Unidad de Estrategia y Operaciones, y que fue uno de los homenajeados.

        LOS ACTOS

        La jornada comenzó con la entrada solemne de la Enseña Nacional, que fue portada y escoltada por una representación del Cuerpo Nacional de Policía, hasta ocupar el lugar correspondiente presidiendo la sala, mientras era acompañada de los acordes de la Marcha Real.

        A continuación, tras una breve bienvenida y agradecimiento a todos los asistentes, se solicitó de los mismos que se pusieran en pie y se guardara de ese modo un respetuoso minuto de silencio por todos aquellos miembros de la policía que, a lo largo de generaciones, dieron su vida en el cumplimiento del deber y por la defensa de sus conciudadanos, ocupando a continuación los comensales sus respectivos asientos.

        El presidente de la Unidad de Estrategia y Operaciones, que actuaba de maestro de ceremonia, procedió a dirigir unas palabras a los allí reunidos, en las que se destacaron los valores que mueven a aquellos ciudadanos, pertenecientes a la institución policial o no, que colaboran diariamente para hacer una sociedad mejor, y que de ese modo convierten sus vidas en un servicio a su comunidad. En ese sentido se destacó la labor de alguna de las personas presentes, y se hizo referencia a los proyectos de colaboración para la sociedad que algunos de ellos llevan a cabo, en el ámbito empresarial, educativo y cultural, para a continuación centrar el discurso en la primera de las personas homeajeadas.

     

        Esta referida persona se trató del recién jubilado Inspector Jefe don Enrique Maqueda de León, descendiente de una figura histórica en la policía española, y destinado en el momento de causar su cese en el Cuerpo Nacional de Policía en la Brigada de Escoltas, Unidad Central de Protección, siendo además su persona el origen de las cenas de gala que en adelante se realizarían por parte de la Unidad de Estrategia y Operaciones, ya que el objetivo de la primera de ellas fue la de rendirle un merecido homenaje por una vida dedicada a los demás.

        De entre su historia destaca que fue el jefe del servicio de radiopatrullas del 091, destacando además por los agentes destinados durante su período de mando su permanente presencia en la calle y su humanidad, entrega y habilidad para resolver conflictos y en especial para respaldar a los hombres y mujeres a su cargo. Fue además el encargado de montar el dispositivo del atentado del Corte Inglés de Callao (Madrid) con explosivos, evitando una masacre, y sobrevivió hasta en tres ocasiones a atentados de la banda terrorista ETA. Una figura ejemplar que marcó a quienes tuvieron el privilegio de trabajar con él.

        Tras la entrega por parte de varios de sus compañeros del Cuerpo de una placa en reconocimiento a sus servicios, fue largamente aplaudido durante más de un minuto, en un emotivo momento tras el cuál el homenajeado se dirigió a los presentes, agradeciendo la inesperada recompensa y destacando la satisfacción personal que queda, en el final de su vida profesional, de haber podido contribuir a ayudar a los demás, y resaltando que ese recuerdo es lo verdaderamente importante.

        La segunda persona a la que se rindió homenaje era externa al Cuerpo Nacional de Policía, pero cuya labor para con la sociedad, a través de sus esfuerzos en colaboración de las actividades realizadas en el ámbito cultural y educativo a través de la Unidad de Estrategia y Operaciones era de justicia que fuera destacada y reconocida, en especial en la importancia del año en que se produjo.

        Se trataba del Ilustrísimo Señor don Luis Molina, Letrado de las Cortes Generales, quien además en el año en cuestión celebrara su reciente incorporación al Senado del Reino de España, desde donde entonces ejerce su labor en la rama legislativa de la Cámara. A ese respecto, y como se convertiría en posterior tradición, se hizo subir al estrado a su círculo cercano, a fin de hacerle entrega de una placa conmemorativa en reconocimiento a su labor y ejemplaridad, placa que además hoy en día preside su despacho en la Cámara de Representación Territorial.

        Por parte del propio homenajeado, al que se le cedió la palabra, en un breve discurso destacó la importancia de la constancia y el esfuerzo en una sociedad cada vez más pendiente de los contactos, en la que parece cobrar mayor protagonismo a quién se conoce en lugar de qué méritos se han realizado, y resaltó la necesidad de combatir semejantes modelos de corrupción institucional que, por desgracia, degradan la imagen de la propia nación y de las entidades que la presiden y dirigen.

        Tras el reconocimiento de los méritos de los referidos homenajeados, se pidió nuevamente a los asistentes que se pusieran en pie, para los tradicionales "¡Vivas!" (a España, al Cuerpo Nacional de Policía y a Su Majestad el Rey), tras los cuáles se prolongó la cena hasta la madrugada, en un ambiente de compañerismo y cordialidad, que sirvió de hermanamiento a los componentes de las instituciones con la ciudadanía a la que sirven.