Classic Auto Madrid 2017

        El pasado fin de semana del 24, 25 y 26 de febrero de 2017 tuvo lugar en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid una nueva edición de la Feria Classic Auto, que sirve de punto de reunión de coleccionistas, empresas y demás elementos del mundo del automóvil, y en el que estuvo presente la UEO colaborando con el Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, que llevó varios de sus vehículos históricos.

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        EL CLASSIC AUTO

        El Classic Auto es un evento que todos los años se celebra en Madrid (entre otras ediciones), y que sirve de punto de encuentro y reunión para todos aquellos interesados en el mundo del automovilismo, en especial en su aspecto histórico, ya sea desde el punto de vista del curioso, del aficionado, del profesional o incluso desde el del empresario, ofreciendo una oportunidad idónea para intercambiar ideas, impresiones e información sobre los modelos que precedieron a nuestros actuales automóviles.

        Como quiera que el objetivo es la difusión del hobby, ello implica la necesidad de espacios amplios y protegidos, ya que algunos de los vehículos expuestos tienen casi un centenar de años, siendo auténticas joyas museísticas, que han de ser tratadas con el consiguiente cuidado. Es por ese motivo por el que la feria se celebra en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid, que con sus tres plantas ofrece la adecuada infraestructura para el evento.

        A lo largo de las tres mencionadas plantas, el visitante tenía la oportunidad de visitar la exposición de vehículos que ocupaban las dos áreas superiores, y en una de las cuáles se establecía la zona asignada a los vehículos históricos de la Policía Nacional, mientras que la inferior estaba dedicada a la zona comercial, con multitud de puestos de compraventa de artículos de coleccionismo, piezas de repuesto, modelos a escala y demás temática relacionada con el automóvil.

        Además, en esa misma zona inferior, se asignó un área a grupos de reconstrucción histórica, desplegándose varios vehículos tanto americanos como alemanes a cargo de las Asociaciones "Marlene Dietrich", que además desplegaron una galería de airsoft para los visitantes, y "Leibstandarte", que junto con la Fundación Don Rodrigo, también colocaron algunos de sus espectaculares medios, incluyendo su increíble reproducción de cazacarros Stugg III.

        Justo en esa planta, el acaudalado visitante que pudiera permitírselo, tenía además la oportunidad de comprar alguno de los vehículos históricos que se encontraban a la venta, demostrando que es esta una afición que no está al alcance de cualquiera, ya que, como indicaban sus propios dueños, el problema no es el de la compra del coche en sí, sino luego conseguir mantenerlo en correcto funcionamiento, pasar las revisiones, mantener actualizados los permisos y, por supuesto, tenerlo guardado en un lugar apropiado, ya que su alto valor histórico va acompañado de su inevitable valor monetario.

        En lo que a las zonas de exposición se refiere, a lo largo de las otras dos plantas se permitía al aficionado contemplar la muestra de vehículos históricos, propiedad de coleccionistas, clubes de automovilismo y las propias empresas, que aprovecharon el evento para publicitar su progresión y si pasado desde los primeros modelos que en su día se produjeron. Contando con la presencia de modelos de los años 20 y 30, por supuesto los más lujosos fueron los que más atrajeron la atención.

     

         Finalmente, junto a los referidos "stands" y áreas de exposiciones de clubes, asociaciones, empresas y particulares, otra de las zonas asignadas cubría el aspecto institucional, destacando la aportación del Área de Automoción Cuerpo Nacional de Policía, que aportó varios de sus vehículos históricos, y con la que estuvo presente colaborando la Unidad de Estrategia y Operaciones, con la presencia de diversos uniformes de las épocas de los respectivos modelos, así como con la colaboración de varios de sus miembros, que ayudaron al personal policial allí presente.

        LOS VEHÍCULOS DE LA POLICÍA NACIONAL

        Como ya es tradicional, por parte del Área de Automoción de la Policía Nacional se procuró cubrir todo el aspecto histórico hasta donde abarca el parque automovilístico que se conserva en las instalaciones que la Dirección General tiene asignadas al respecto. Así, se expusieron ante el público vehículos de la Policía Armada, del Cuerpo de Policía Nacional y del Cuerpo Nacional de Policía, que fueron colocados con sus respectivos paneles explicativos por orden cronológico.

        Como representantes de la Policía Armada, primeramente se colocó un Land Rover 109, vehículos que fueron utilizados por las Banderas Móviles (las Banderas son unidades de tamaño Batallón, que en el caso de la denominación de "Móvil" se refería a que se desplegaban por toda España, trasladándose allí a donde fueran necesarias. Convivieron con las llamadas Banderas de Guarnición, que eran fijas) y posteriormente por las Compañías de Reserva General, tras su creación en 1969, siendo precursoras de las Unidades de Intervención Policial de la actualidad. En lo que a la nomenclatura se refiere, el 109 debe su definición a la distancia que existe entre los ejes del vehículo, medida en pulgadas, un claro reflejo del origen del diseño, que es británico. Existe además de la versión "grande" o de 109 otro modelo de tamaño más reducido, el 88, que era utilizado para múltiples tareas, existiendo versiones cerradas o versiones abiertas y con lonas, actuando como vehículos de mando o para formar convoyes y operaciones logísticas.

        El segundo modelo de los utilizados por la Policía Armada que se llevó a la exposición era una de las variantes del que quizás fuera el icono automovilístico de la institución: Un Seat 1500, en este caso, en su versión familiar. Los Seat 1500 se convertirían en la imagen del radiopatrulla durante el período franquista, y se utilizaron diversos tipos de este coche, formándose la patrulla por un conductor del Parque Móvil del Estado, un Inspector del Cuerpo General de Policía, de paisano, y dos Policías Armados, de uniforme, estando al cargo de la patrulla el Inspector. En todas sus variantes, la rotulación de los Seat 1500 de la Policía Armada era muy escasa, y se reducía a un rotativo azul en lo alto, con el letrero con la palabra Policía bajo el mismo, y la inscripción Servicio Oficial en el parabrisas de algunos modelos. Junto al Seat 1500 existía una versión más larga, que incluía un espacio entre las puertas delanteras y traseras, lo que aumentaba considerablemente la longitud del vehículo, mientras que una tercera versión, la llevada a la muestra, se caracterizaba por el aspecto "familiar", que le daba el hecho de que el maletero se mantenía a la altura del resto de la carrocería, al contrario que en el primer modelo, de corte más "americano".

        En 1978, con la llegada de la democracia a España, las fuerzas policiales y de orden público se vieron sometidas a una remodelación, que incluyó el cambio de uniformidad, rotulaciones en sus vehículos, procedimientos y organización. Sin embargo, como todo cambio, estas modificaciones no fueron inmediatas, sino que fue necesario un tiempo para que poco a poco se fueran imponiendo, conforme las circunstancias lo permitían.

        Así, existió un modelo de vehículo y de rotulación que convivió tanto en la época de la Policía Armada como con la llegada del Cuerpo de Policía Nacional, y serían los Seat 124 y 131 Supermirafiori. De ambos modelos, se llevó una muestra del primero, el 124, al Classic Auto de 2017. Al igual que el resto de la familia Seat que prestó servicio policial en la época, la principal característica de estos radiopatrullas fue su enorme tamaño, lo que dificultaba sus maniobras en calles estrechas. Los Seat 124 y 131 cambiaron la rotulación del gris al blanco (lo que le valdría el sobrenombre de "lecheras"), con la palabra Policía escrita en enormes letras negras a lo largo de las puertas, con un puente luminoso que en el caso del 124 era similar a los anteriores, y que en el caso del 131 fue sustituido por uno rectangular de gran tamaño.

     

        Otra de las principales características de estos vehículos fue la colocación de un foco en el lado del copiloto, que permitía a los policías iluminar zonas aledañas durante las patrullas nocturnas, y que posteriormente, en otros modelos futuros, sería instalado en el puente luminoso. La llegada de los 124 y 131, con sus nuevas coloraciones, marcaron el inicio de la llegada de un nuevo modelo policial, que terminaría por disolver a la Policía Armada en el año 1978, siendo sustituida por el nuevo Cuerpo de Policía Nacional, mientras que el Cuerpo General de Policía era reemplazado por el Cuerpo Superior.

        La creación del Cuerpo de Policía Nacional supuso un cambio completo en la uniformidad, que pasó del color gris de la Policía Armada al color marrón, recibiendo el sobrenombre de "maderos" por parte de los bajos fondos los componentes del nuevo Cuerpo. Por supuesto, el cambio de uniformidad también fue aplicado a los vehículos, que pasaron a sustituir el color blanco que estaba en transición, por el mismo color marrón claro de la ropa policial.

        Dos fueron los principales coches patrulla de este período, a saber, el Talbot Horizon, coche patrulla por excelencia de la época en España, y el Seat Ritmo, que fue el modelo elegido para la exposición. El referido Seat Ritmo se adquirió en número mucho menor que el Talbot Horizon (más de 200 ejemplares del Horizon contra algo más de 70 del Ritmo), siendo utilizado como vehículo de mando por los indicativos de Seguridad Ciudadana que patrullaban la calle.

        La elección de ambos modelos estuvo basada en la actualización de la mentalidad policial para uso urbano, con vehículos de menor tamaño que pudieran actuar en los lugares más estrechos y recónditos de las ciudades, ya que las zonas rurales pasaban a control efectivo de la Guardia Civil. Junto con la nueva coloración, el Seat Ritmo incluyó en sus puertas el escudo que los Policías Nacionales portaban en el brazo, y que sería heredado, con modificaciones, por el Cuerpo Nacional de Policía. Además, entre los dos rotativos del puente luminoso, se colocaba un equipo de megafonía, para que los agentes pudieran dar indicaciones a su entorno sin bajar del vehículo.

        Finalmente, como elemento final de la exposición se exponía una representación del último período histórico, un Citröen BX del Cuerpo Nacional de Policía, que se convirtió en otro verdadero icono en los primeros años de la institución.

        El 13 de marzo de 1986 era promulgada la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, unificando el Cuerpo de Policía Nacional y el Cuerpo Superior de Policía en el nuevo Cuerpo Nacional de Policía, una institución armada de naturaleza civil, uniformada o no en función de las necesidades del servicio. Por supuesto, al igual que en el paso del gris al marrón, el nuevo aparato policial fue dotado de una uniformidad diferente, y ello también afectó a los vehículos, que fueron progresivamente siendo rotulados con los nuevos colores corporativos, una combinación de blanco y azul.

        Dado que el nuevo Cuerpo dotaba de placa-emblema a todos sus agentes, el escudo corporativo fue añadido a las unidades policiales, tanto en las puertas como en la parte delantera de las misas, añadiéndose numeraciones de indicativo y el teléfono de emergencias de la policía. Todo ello constituía una ruptura con el modelo anterior, ya que por primera vez en España los coches eran dotados de mayores elementos decorativos e identificadores. En lo que al puente luminoso se refiere, se continuaron utilizando modelos similares a los del Talbot Horizon (que por cierto también fue rotulado como el resto de radiopatrullas), con la megafonía en el medio.

        En lo que se refiere al Citröen BX, el nuevo vehículo se demostró como un medio eficaz y de buenas prestaciones para la labor policial, con un aumento del espacio y del tamaño del coche patrulla, que si bien era mayor que el de los Seat Ritmo y Talbot Horizon, lo cierto es que no llegaba a los niveles de los modelos de la Policía Armada, como el Seat 124 o el 131 (por no mencionar a los 1500), convirtiéndose en el icono corporativo del período durante el que prestó servicio, y rompiendo con la tendencia de la marca Seat en los vehículos de patrulla de la Dirección General de la Policía.

  

        El elenco de unidades que el Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía permitía dar al visitante una imagen aproximada de la evolución del parque móvil que a lo largo de los años fue utilizando la policía gubernativa española desde los primeros tiempos, y transmitir cómo cada nuevo Cuerpo se vio obligado a modernizarse y adaptarse a las nuevas circunstancias sociales, siendo la institución capaz de mantenerse a la altura de las exigencias sociales de cada momento. Los dos grandes vacíos que no obstante quedaron en el tintero, se deben a motivos evidentes de practicidad. Por un lado, de tiempos de la motorización de la policía (la Dictadura de Primo de Rivera y la República, que es cuando se comenzó a sustituir lentamente el caballo por automóviles y motocicletas), por desgracia no se conservan vehículos, mientras que en el segundo caso, la actual Policía Nacional, la presencia policial en la calle y en las unidades de Atención al Ciudadano permiten al curioso observar en vivo los vehículos que se utilizan.

        LA APORTACIÓN DE LA UEO

        Como en todas las ocasiones en las que la Unidad de Estrategia y Operaciones ha colaborado con el Área de Automoción, primeramente se indagó por parte de nuestra entidad el listado de vehículos que se iban a presentar, a fin de mostrar al público una representación de uniformes de cada período que tuviera relación con los vehículos expuestos.

        Así, por un lado, y como ya es costumbre, se decidió exponer la uniformidad en dos bloques separados, el primero de los cuáles sería colocado junto a los vehículos en maniquíes inertes, mientras que el segundo grupo sería vestido por integrantes de nuestra organización, que podrían así interactuar con el público por un lado, y apoyar al personal policial desplegado para atender al público y custodiar los vehículos por el otro.

        En lo que a los maniquíes se refiere, se aportaron tres modelos diferentes, que cubrían los tres períodos tratados con los vehículos, a saber, Policía Armada (1941-1978), Cuerpo de Policía Nacional (1978-1986) y, finalmente, Cuerpo Nacional de Policía (1986-actualidad), quedando la actual Policía Nacional representada en su uniformidad por los agentes de la propia institución que prestaban servicio en el espacio policial del Classic Auto 2017. Como resulta evidente, cada uno de los maniquíes fue emplazado junto a los vehículos de su período.

        Del primer período, la Policía Armada y de Tráfico, se mostraron al público dos uniformes de la época, uno de Subteniente, en un maniquí, y un segundo modelo, que fue vestido por personal de la Unidad de Estrategia y Operaciones, de agente, a fin de dar la imagen del patrullero normal y de uno de los mandos.

        Sobre el segundo período, el Cuerpo de Policía Nacional, se exhibieron por un lado el uniforme de paseo de un agente, con guerrera y gorra de plato, en lugar de cazadora corta y boina, a fin de ilustrar otras modalidades de uniformidad más desconocidas para el público en general, mientras que se vistió también por parte de nuestro personal un uniforme del Grupo Especial de Operaciones (GEO) en los primeros momentos de su creación. Destaca en este aspecto la boina negra, que se utilizó en dos versiones por el GEO. La primera de ellas, la expuesta, era similar a la de las Compañías de Reserva General, con el Águila en metálico en un costado de la misma, mientras que en el segundo modelo, iba bordada en dorado.

        Finalmente, relacionado con las radiopatrullas del Cuerpo Nacional de Policía. también se expuso en un maniquí un uniforme de Inspector del mismo, transmitiendo la idea de que la nueva Escala Ejecutiva participaba también en labores uniformadas, dirigiendo la labor de las unidades asignadas a su cargo.