II Recreación Histórica del Oeste en Almería

        El pasado fin de semana del 24 y 25 de noviembre de 2018 tuvo lugar en el Parque Temático Oasys Minihollywood, situado en la almeriense localidad de Tabernas, la II Edición del "Old West History", un evento internacional de recreación histórica basada en el siglo XIX norteamericano, conocido popularmente por el Oeste gracias al género "Western" de Hollywood. Como en la anterior edición, la Unidad de Estrategia y Operaciones se encargó de la parte histórica del ejército norteamericano en la lucha contra las Naciones Indias.

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            NOTA (II): Podrá comprobarse que algunas fotografías han sido realizadas por diversos fotógrafos que estuvieron presentes en el evento. Al efecto de reconocer y dejar constancia de su trabajo, se han conservado las marcas de su autoría, para que el lector interesado pueda buscarlos en Facebook, donde sus páginas son públicas y abiertas. Se quiere aprovechar también la circunstancia para agradecer su presencia y su labor en el evento.

        EL EVENTO "OLD WEST HISTORY"

        Los orígenes de los eventos "Old West History" tienen su comienzo en la constancia de un soñador y apasionado de la temática "Western",  Manuel Olaya, quien desde más allá de lo que su memoria recuerda, quiso organizar un evento de recreación histórica sobre dicha temática. Apoyándose en la amistad y el entusiasmo de otro gran apasionado del género, Leonardo Giménez, y de una tercera organizadora, Raquel Márquez, los tres realizaron la andadura de llevar a la luz ese proyecto común, primeramente contando con el apoyo de las instituciones de Almería, que tristemente no fueron capaces de estar a la altura de las circunstancias, buscando determinados cargos de las mismas sacar beneficios propios, actitud por la cuál estos tres entusiastas amigos no se dejaron desanimar y reemprendieron el camino por otra senda, pese a las dificultades que ello planteaba.

        Así, desde dicha situación, plantearon la idea al Gerente del Parque Temático Oasys Minihollywood, Jose María Rodríguez, quien rápidamente vio el potencial del proyecto, implicándose inmediatamente en el exitoso desarrollo del mismo, y poniendo a disposición la colaboración e instalaciones del Parque, que proporcionaban un marco totalmente incomparable a cualquier otro que pudiera emplearse, al contar con toda una ciudad con todas las edificaciones de la época, que de hecho han sido el escenario de multitud de películas del cine del género del "Western", y es que, como ya se sabe, la provincia de Almería es tierra de cine y ha sido utilizada por directores de muchos países para sus películas.

        Dado este paso de gigante, la búsqueda de recreadores y participantes se llevó a cabo entre aficionados de toda España e incluso en el extranjero, entrando en contacto con la Unidad de Estrategia y Operaciones en el evento de "Códex Belix" de Murcia de 2017, donde desde la organización y por parte del propio Manuel Olaya se invitó a la UEO a participar en el aspecto cultural e histórico del "Old West History".

        El resultado fue la realización de conferencias, exposiciones de batallas tanto de la Guerra de Secesión como de las Guerras Indias empleando miniaturismo y actividades relacionadas con la temática militar norteamericana del siglo XIX, incluyendo la representación del Tratado de Fort Laramie en 1868, que puso fin a la Guerra de Nube Roja, y que tuvo tanto éxito que se solicitó que se repitiera en la segunda edición del "Old West History".

        La gran difusión y el gran interés que despertó la primera edición del "Old West History" rápidamente supuso que gran cantidad de gente comenzara a informarse de posteriores eventos similares, y ello trajo consigo el crecimiento en la participación de recreadores, si bien las capacidades del Parque hubieron de restringir el número de colaboradores, dando prioridad, sobre todo, a aquellos que habían apostado en la primera edición por el éxito del proyecto, para premiar así su fe en la organización, ya que, como todo el mundo sabe, es fácil apuntarse a las cosas una vez que ya han sido un triunfo rotundo.

        Además, el interés masivo demostrado por muchos de los más famosos fotógrafos que se dedican a inmortalizar con sus cámaras las recreaciones históricas, dieron otra visión al evento, al potenciar desde el Parque Temático su presencia para tratar así otro aspecto cultural como es el de la fotografía histórica, potenciándose también desde la Unidad de Estrategia y Operaciones esa colaboración mediante el posado de determinadas escenas históricas, algo que ya se hizo en la primera edición, y que en este caso se centraron en la famosa derrota del 7º de Caballería en Little Big Horn.

        

        Más de un centenar de recreadores y cientos de visitantes atestaron las instalaciones del Oasys Minihollywood durante los días que duraron las actividades, volviendo a convertirse en un icono internacional de la historia del Oeste Americano, y demostrando a Manuel Olaya, a Leonardo Giménez, a Raquel Márquez, a Jose María Rodríguez y a todos los que apostamos por el éxito de esa ilusión que, con constancia, cualquier sueño puede atravesar la frontera de lo onírico y convertirse en realidad.

        EL EVENTO "OLD WEST HISTORY II": LA LLEGADA

        Como cualquier evento de estas características y sobre todo de estas dimensiones,  se requiere una serie de preparativos previos, a parte de las cuestiones de autorizaciones gubernativas y el aspecto de documentación, que, por suerte, estaba en gran parte favorecido por el hecho de realizarse en un parque temático, lo que ahorró gran parte del aspecto burocrático.

        Así, aunque la llegada de los grupos venidos desde toda España estaba prevista a lo largo de todo el viernes 23, algunos colaboradores, incluyendo una parte de la UEO, ya estuvieron en el Oasys Minihollywood desde el jueves 22, a fin de ultimar y coordinar los detalles de las actividades del fin de semana. Allí se juntaron con el propio gerente del Parque y con los organizadores, Manuel Olaya y Leonardo Giménez, ya que también había que preparar determinadas cuestiones de vestuario que se gestionaron en la Armería Leonardo, que aportó gran parte del material para aquellos recreadores que debían completar su indumentaria.

        En ese sentido, la exposición de este año estaba a cargo de "Madelman Dioramas", y como el propio diorama se construyó ex profeso para el evento, e incluía diferentes capas de material que debía secarse unas sobre otras, ello implicó que los dos encargados de la exposición también estuvieran desde días antes preparando su espectacular trabajo.

        La jornada del jueves, no obstante, debido por una parte a la distancia del viaje, y por otra al hecho de que en noviembre a las 18:00 horas ya ha oscurecido y sin luz no se puede trabajar, trajo como resultado que el esfuerzo principal de montaje se dejara para el viernes, por lo que, realizadas las gestiones y la planificación, la organización y los colaboradores se retiraron al Hotel Playadulce, donde se había gestionado el alojamiento de los participantes en el evento, al pertenecer dicho hotel a la misma cadena a la que pertenece el Oasys Minihollywood.

        Aunque ya desde la I edición del "Old West History" algunos recreadores se habían alojado en este hotel, y por tanto ya lo conocíamos, no por ello deja de maravillar el impresionante enclave en primera línea de playa del edificio, siendo sin lugar a dudas el mejor alojamiento que desde nuestra organización se ha tenido en cualquier evento al que hayamos asistido, lo cuál, al igual que el año pasado, merece todo nuestro elogio y agradecimiento.

        EL MONTAJE

        El verdadero día de montaje fue el viernes 23, con la llegada ya de diversos grupos, incluyendo algunos llegados del extranjero. Tras una breve reunión previa para distribuir las diferentes tareas de montaje, cada grupo comenzó a preparar los respectivos campamentos, que al igual que en la anterior edición cubrían diferentes aspectos de la época.

        Así, por ejemplo, en la zona ambientada en la frontera mexicana y en el propio México, se asignó un campamento a los seguidores de Emiliano Zapata, junto con su Taberna, bandoleros, etc, mientras que en otra zona se montaba un campamento minero y de buscadores de oro. También este año se introdujo la temática, a fin de fomentar la participación femenina, de los movimientos de las mujeres contra el alcohol, que en su día colaboraban haciendo marchas y manifestaciones también con el Ejército de Salvación.

     

        Como ya ocurriera el año pasado, la Unidad de Estrategia y Operaciones se encargó de montar el campamento de las tropas federales, a continuación del cuál se desplegó, este año si, un destacamento de los Estados Confederados de América, que incluían hasta su propia pieza de artillería. Visto el éxito del año anterior, el campamento de la Caballería de los Estados Unidos se distribuyó de una forma parecida, aunque para esta ocasión se formó un perímetro mejor organizado, con dos entradas flanqueadas por diferentes banderas y guiones utilizados en los conflictos recreados. Como siempre, se hará una descripción más pormenorizada en su correspondiente apartado.

        A medida que se iban desplegando los campamentos, también fueron llegando los componentes de los diferentes grupos. Con respecto a la temática de la Caballería de los Estados Unidos, acudieron bajo la coordinación de la Unidad de Estrategia y Operaciones componentes de otros grupos de recreación, como fueron Codex Bélix e Imperial Service, que al no participar como colectivos, lo hicieron a través de la UEO. La reunión final tuvo lugar por la noche, durante la cena, cuando ya se reunió todo el colectivo que realizaría la función de representar a las tropas federales, donde se planificaron las actividades a realizar a lo largo del fin de semana.

        LAS ACTIVIDADES: SÁBADO 24 DE NOVIEMBRE

        Reunidos para el desayuno, donde se ultimaron los pequeños detalles que quedaban por corregir, los recreadores se encaminaron al Oasys Minihollywood. Hubo algún problema con una avería en el transporte, pero afortunadamente se pudo resolver felizmente sin tener que llegar tarde al Campamento de la Caballería.

        Las actividades daban comienzo para el público con la apertura del Parque Temático a las 10 de la mañana, donde serían recibidos por caracterizaciones de algunos personajes de la historia del Oeste, como Emiliano Zapata, Calamity Jane, Nube Roja, el General Custer y el propio Presidente Abraham Lincoln entre muchos otros.

        -La Conferencia sobre la Guerra de Secesión: La primera de las conferencias debía ser impartida por el historiador Jonathan Cabrera, pero por circunstancias ajenas a su voluntad, no pudo realizarla, por lo que fue sustituido por el Presidente de la UEO, Raúl Matarranz, que en lugar de hablar específicamente del 10º de Louisiana, como estaba previsto, realizó para el público una introducción a los orígenes de la Guerra de Secesión y, a grandes rasgos, una descripción del desarrollo del conflicto, describiendo los frentes principales y la organización de los ejércitos del Norte y del Sur, destacando especialmente el sistema de milicias.

        En general, contrariamente a lo que se pueda pensar, los orígenes de la Guerra de Secesión son bastante más profundos que el simple problema de la esclavitud, y de hecho hasta bien entrada la Guerra, tras la batalla de Antietam, el Presidente Lincoln no promulgó la famosa Emancipación de los Esclavos.

        El verdadero problema para los habitantes del Sur y sus representantes políticos, ya fuera a nivel estatal como en el Capitolio en Washington, radicaba en un intento por parte del gobierno federal de una lejana capital de intentar imponer a los estados del Sur una serie de políticas y medidas que sus propios parlamentos consideraban de su competencia, y por tanto no aceptaban, al considerar que dicho gobierno federal se estaba sobrepasando en sus atribuciones y se estaba saltando la ley.

        Respecto a la organización de los ejércitos, dado que los Estados Unidos contaban con una fuerza militar ridícula, de alrededor de 20.000 hombres, se empleó el sistema de Milicias Estatales, que se formaban por voluntarios, y firmaban por tres meses, luego por tres años y, finalmente, hasta el término del conflicto, cuando quedó claro que la guerra se prolongaría. En general, los hombres del Sur, más acostumbrados a la vida rural, tenían mayor capacidad de resistencia, lo que las tropas del Norte compensaban con número y armamento, al haber bloqueado los puertos de la Confederación. Además, sobre todo al principio de la guerra, los generales confederados eran bastante más eficientes que sus homólogos federales.

     

        Finalmente, en cuanto a la división de los teatros de operaciones, hubo tres áreas principales: El Este, donde Lee, al mando del Ejército de Virginia del Norte se fue enfrentando a sucesivos generales de la Unión, a medida que derrotaba una y otra vez al Ejército del Potomac, y el Oeste, que se dividía en la zona del río Tennessee y del Cumberland, y en la campaña del Mississippi y Vicksburg del General Grant, el conocido como Plan Anaconda. Aunque hubo batallas en otras zonas, como Texas o Florida, por ejemplo, esos tres fueron los principales ejes Norte-Sur del conflicto.

        -Resto de actividades del sábado por la mañana: Una de las características del Parque Oasys Minihollywood es el enorme programa de actividades que se ofrecen al público, que encima se veían completadas por las del propio evento. Así, los visitantes, además de las actividades propias de cada uno de los campamentos, pudieron disfrutar de la recreación del famoso Duelo en OK Corral entre Wyatt Earp y sus hermanos enfrentándose a la banda de los hermanos Clanton.

        Además, junto a la mencionada recreación, se llevaron a cabo dos de los espectáculos del parque, uno de ellos un tiroteo en la calle principal del pueblo, que corrió a cargo de los especialistas del Oasys Minihollywood, y el segundo, una de los famosos bailes en el Saloon con las tradicionales bailarinas que hemos visto en innumerables películas de la temática "Western".

        Finalmente, antes de terminar la mañana y hacer un alto para la comida, las tropas confederadas hicieron una demostración de cómo se disparaba una pieza de artillería de la época, con un cañón traído expresamente para la ocasión, lo que resultó en sí un espectáculo impresionante, al que se añadió un ataque por sorpresa de las tropas federales contra la dotación del cañón y su escolta, para regocijo del público. También en ese momento hizo su aparición el propio Presidente Abraham Lincoln, que aceptó en persona la rendición de las tropas de los Estados Confederados de América, dando así fin a la guerra.

        Mientras todo ello tenía lugar en la zona de los campamentos y de la calle principal del poblado, en la zona del rancho se llevaba a cabo una demostración de doma y monta tal y como se realizaba en el siglo XIX, al tiempo que se completaba la demostración con la exhibición de diverso material de monta fechado entre los años 1850 y 1880, incluyendo una espectacular silla de montar.

        Finalizadas las actividades de la mañana, se procedió a comer por turnos, dividiéndose los campamentos en dos bloques, a fin de no dejar desatendidas las actividades de cara al público. Como el año anterior, y visto el éxito que sentó dicho precedente, se realizó la entrada del Presidente Lincoln con todos los honores, precedido y anunciado por su estado mayor, que añadió pompa a la entrada y que fue, una vez más, largamente aplaudida por el público.

        -La Firma del Tratado de Fort Laramie: La primera de las actividades de la tarde, también realizada a cargo de la Unidad de Estrategia y Operaciones, fue la recreación de la firma del Tratado de Fort Laramie en 1868, que puso fin a la Guerra de Nube Roja, con el desmantelamiento de la Línea Bozeman, la evacuación de sus fuertes y el reconocimiento de un territorio propio de las Naciones Indias.

        El contexto en el que se firmó el Tratado de Fort Laramie fue en los primeros años en que se retomó la expansión hacia el Oeste, una vez concluida la Guerra de Secesión. En ausencia de ferrocarriles, los colonos marchaban en largas caravanas de carromatos, que en numerosas ocasiones eran atacadas por tribus. La Ruta Bozeman y el Camino de Oregón eran los principales recorridos de estos colonos, que marchaban hacia la Costa Oeste y a la lejana California, dejando, por tanto, sin ocupar por entonces la región central de lo que hoy es Montana y Dakota.

     

        Así, en un principio, el gobierno federal no tenía mayor interés en estos territorios que el de garantizar el paso de sus caravanas, para lo cuál se contruyeron tres fuertes, que cubrían el camino entre Fort Laramie y Virginia City. Sin embargo, sólo unas escasas guarniciones de caballería e infantería protegían la senda, que debían enfrentarse a los 3.000 guerreros que formaban la coalición de naciones indias acaudillada por Nube Roja. En estas condiciones y con estas cifras, unido a la incompetencia de algunos oficiales, no es extraño que el Ejército de los Estados Unidos sufriera contundentes derrotas, como la masacre de Fetterman, en 1866.

        La experiencia adquirida en esta nueva forma de guerra de "golpear y huir" que practicaban los indios obligó al ejército a reinventarse, y se buscó compensar la superioridad numérica enemiga con la fortificación de algunos puestos y la introducción de nuevos rifles, que lograron estabilizar la balanza en las batallas de Hayfield y Wagon Box, en las que los soldados lograron rechazar los masivos ataques de Nube Roja.

        Estas pequeñas victorias, unidas al desarrollo del Northern Pacific, la compañía ferroviaria que avanzaba hacia el Oeste, hicieron que la Ruta Bozeman resultara innecesaria al desarrollar el trazado y la llegada del ferrocarril, un sistema mucho mejor para trasladarse a los nuevos territorios, por lo que Washington decidió terminar así con el conflicto, convocando a los jefes a la firma de un tratado de paz en Fort Laramie en 1868.

        El Tratado de Fort Laramie reconocía la existencia de un territorio autónomo de las naciones indias, al tiempo que el gobierno federal debía abastecer a las tribus y construir una serie de infraestructuras como almacenes y escuelas. Además, la Línea Bozeman sería desmantelada y los fuertes evacuados. Desconfiado, Nube Roja hizo incendiar los fuertes antes de firmar el Tratado, una vez se habían retirado las tropas.

        La desconfianza de Nube Roja tuvo su justificación cuando, al acudir a Washington a reunirse con el Presidente Ulysses S. Grant, comprobó que algunas de las condiciones acordadas no se habían cumplido, iniciando una serie de conferencias por el Este y por ciudades como New York, en las que denunció su caso ante la opinión pública, para contrariedad del gobierno federal. Sin embargo, y a pesar de dichas discrepancias y engaños, la Guerra de Nube Roja y el Tratado de Fort Laramie supusieron la única vez en la que las Naciones Indias lograron una victoria no sólo en el campo de batalla, sino también en el campo diplomático...

        -Resto de actividades del sábado por la tarde: Finalizada la reconstrucción del Tratado de Fort Laramie, tanto los recreadores indios como los de la caballería norteamericana procedieron a realizar una sesión fotográfica reconstruyendo determinadas escenas famosas del conflicto que trágicamente les unión, tanto antes como después del Tratado de Fort Laramie.

        Así, como precedente, se hicieron algunas escenas de los diversos cercos y asedios que la Nación Sioux realizó a puestos y fuertes de la Línea Bozeman, en especial al Fort Phil Kearney, alrededor del cuál tuvieron lugar algunas de las más famosas batallas de la Guerra de Nube Roja, como la masacre de Fetterman o la Batalla de Wagon Box.

        A continuación, se procedió a realizar algunas fotografías a caballo, representando la marcha de las tropas del 7º de Caballería en su camino a la Batalla de Little Big Horn, durante la Guerra de Toro Sentado, en 1876. Se hicieron por un lado fotografías de las tropas, en dos tandas, y a continuación de algunos de los indios, para tener la imagen de ambos bandos. Estas fotografías se usaron para realizar el vídeo del siguiente enlace https://www.youtube.com/watch?v=agfDzjqZ1Fg&t=30s, en el que se narra la campaña en cuestión.

     

        Por supuesto, tratando dicha temática, resulta inevitable que una parte de la sesión fotográfica fuera enfocada a la famosa masacre del 7º de Caballería del General Custer en la Batalla de Little Big Horn, en 1876. Como quiera que dicha batalla se explicará, además del apartado correspondiente en "Guerras Coloniales", en la conferencia ulterior que también fue organizada desde la Unidad de Estrategia y Operaciones, no se profundizará más en sobre el tema en este momento en concreto, invitando al lector a continuar el relato más adelante.

        Mientras todos estos acontecimientos tenían lugar por distintos lugares del poblado, en la plaza principal del mismo tenía lugar otro de los espectáculos del día, el famoso asalto de la Banda de los Dalton a los bancos de la ciudad de Coffeyville en 1892, con el tiroteo que en ella se produjo y que ocasionó diversas bajas tanto entre los asaltantes como entre quienes intentaban detenerlos.

        Además, en el Saloon "The Old Rose" tuvo lugar el segundo de los espectáculos musicales que el Parque Temático ofrece a los visitantes a lo largo de la jornada, antes de que se realizara la segunda de las conferencias del día, también organizada desde la UEO.

        -Conferencia sobre la Batalla de Little Big Horn: En 1876 la tormenta de la guerra volvía a amenazar la zona de Dakota y de Montana. Con el descubrimiento de oro en las Colinas Negras y la nueva expansión incontrolada de población hacia el Oeste, el Tratado de Fort Laramie de 1868 se había vuelto una molestia para el gobierno de Washington, que trató de comprar las Colinas Negras a la Nación Sioux, quienes rechazaron su venta, siguiendo las indicaciones del nuevo líder de las confederaciones indias que sustituyó a Nube Roja, y que sería el "Hombre Medicina" Toro Sentado.

        Las discrepancias dieron como resultado la intervención militar, y se preparó una triple expedición que rompería la concentración india en la zona de Little Big Horn, obligando así a los indios rebeldes a volver a las reservas. Por el Sur, el General Crook, con el 3º y 5º de Caballería (unos 1000 hombres), reforzados por guías civiles, carreteros y 260 aliados shoshones, debía avanzar por la antigua Línea Bozeman, impidiendo la huida de los indios en esa dirección.

        Desde el Oeste, el Coronel Gibbon, al mando del 7º de Infantería y del 2º de Caballería (450 hombres), procedentes de Fort Ellis, debían avanzar hacia el Este, empujando a los indios hacia la última de las columnas, la del General Terry, con destacamentos de varios regimientos de infantería, 3 ametralladoras Gatling y el 7º de Caballería (unos 1000 hombres en total), de modo que los seguidores de Toro Sentado quedaran atrapados entre las tres columnas y de ese modo fueran apresados.

        La columna del Sur, la de Crook, avanzaba hacia el Norte cuando fue atacada por Caballo Loco en el Rosebud, obligando a Crook a retirarse a la espera de refuerzos, y rompiendo así el plan de la triple tenaza. La Columna de Gibbon enlazó con la de Terry, asumiendo este el mando de ambas. Tras enterarse de la retirada de Crook, Terry planeó que el 7º de Caballería de Custer rodeara hacia el Sur, de modo que evitara la retirada india, y de ese modo, Custer por el Sur y Terry por el Norte, volvieran a atrapar a las tribus indias.

        Custer, buscando aumentar su reputación, rechazó el ofrecimiento de que el 2º de Caballería le acompañase, al tiempo que también rechazó las 3 ametralladoras Gatling, ya que estas le hubieran restado movilidad. Así, ambas columnas se separaron, con la de Custer llevando a los mejores guías y encontrando rápidamente rastros del enorme poblado indio de 7.000 almas que dirigía Toro Sentado. Por su parte, Terry, con menos experiencia sobre el terreno y sin los guías adecuados, se perdió entre los desfiladeros, de tal modo que no fue capaz de llegar a tiempo al punto acordado. El 7º de Caballería tendría que luchar solo.

     

        Custer siguió el rastro hacia el río Little Big Horn, y avistó un extremo del poblado. En la historia de las campañas indias, nunca se había visto una agrupación de tales dimensiones, y su tamaño sobrepasó con mucho los cálculos del general. Sus órdenes eran las de capturar al enemigo, por lo que su estrategia debía enfocarse, por un lado, a impedir que huyeran, y por otro, por supuesto, derrotarlos. Por ello, se vio obligado a dividir a su regimiento cuatro grupos, de modo que se atrapara a los no combatientes.

        El primero de ellos, el del Capitán Benteen, con 120 hombres, debía rodear el campamento por el Sur e impedir la retirada enemiga, mientras que el suyo, con 221 hombres, recorrería una mayor distancia por las colinas y llegaría al otro extremo, de modo que los indios quedaran atrapados en medio. El Mayor Reno, con 175 hombres, cubriría el hueco, mientras que el Capitán Mc Dougal, con el tren de suministros, seguiría la ruta de Benteen. Custer esperaba atrapar a los indios en medio de la tenaza de sus tres grupos de ataque, y al mismo tiempo, que los guías espantaran a la manada de ponys, restando movilidad a Toro Sentado y Caballo Loco, y capturando a los no combatientes como rehenes, para obligar así a los guerreros a rendirse.

        Reno sería el primero en alcanzar uno de los extremos del poblado, desplegando a sus hombres para el ataque. Formando una línea de fusilería, los hombres de Reno comenzaron a abrir fuego, mientras que en el poblado reinaba la confusión, habiéndose logrado la sorpresa. Rápidamente, diversos líderes comenzaron a agrupar a núcleos de guerreros, contraatacando contra Reno, al tiempo que Custer, desde lo alto de los riscos, continuaba su avance, comprobando por primera vez la inmensidad y el tamaño del poblado.

        Dándose cuenta de ello, ordenó a Benteen reagruparse con el cuerpo principal, a fin de formar un contingente mayor, junto con la columna de Mc Dougall y las municiones, que conformaban otros 175 hombres.

        Mientras Custer continuaba su avance para envolver el poblado, Reno comenzaba a verse superado por los acontecimientos. Los guías del regimiento no había conseguido espantar a la manada, los no combatientes comenzaban a huir en paralelo a Custer, y cada vez más guerreros se lanzaban contra Reno, que pronto comenzó a dar órdenes confusas, añadiendo caos a la antaño organizada formación de su batallón, hasta que ordenó una retirada sin unidad de cobertura a través del río.

        Para entonces, Caballo Loco llegaba a la zona de combate de Reno, pero no entró en la batalla, por respeto a los líderes que dirigían los ataques en ese momento. Se estima que en el campamento de Toro Sentado habría unos 1.500 ó 2.000 guerreros, muchos de ellos armados con rifles, y cuando Reno se retiró en desbandada, la mayoría de estos guerreros se giraron con Caballo Loco para buscar a Custer.

        Reno, por su parte, se encontró con Benteen, quien ordenó desmontar a sus hombres para cubrir a los soldados del 7º de Caballería en desbandada, y decidió fortificar su posición en lugar de seguir el rastro de Custer. El batallón de Reno se encontraba en completo desorden, no tenía la más mínima cohesión táctica, y la mayor parte de sus hombres estaban dispersos, por lo cuál Benteen decidió formar una línea de defensa de fusileros que permitiera a los fugitivos reagruparse a salvo.

        Custer se encontraba ahora muy separado con su batallón del resto del regimiento, y pronto comenzó a verse acosado por grupos de guerreros que subían por el risco. Una de sus alas, que había iniciado un ataque contra el campamento, se vio obligada a retirarse, siendo perseguida de inmediato por Caballo Loco y sus guerreros, que rápidamente rodearon la posición, con una superioridad numérica aplastante. La segunda ala del batallón se recolocó para dar cobertura a los soldados que se retiraban, pero este movimiento fue aprovechado por los guerreros, que atacaron por otro flanco y colapsaron la posición, acabando así con Custer y los 221 hombres de su batallón.

     

        Finalizada la masacre del batallón de Custer, diversos grupos de guerreros se lanzaron a atacar a Benteen y a los restos del batallón de Reno, pero el resto del 7º de Caballería había cavado una serie de improvisadas fortificaciones y lograron rechazar los ataques, retirándose el poblado completo al día siguiente ante las noticias de que se aproximaba la columna de Terry. La batalla había terminado, y la campaña había fracasado.

        Una vez finalizada la conferencia, se dieron también por finalizadas las actividades del sábado, por lo que los recreadores pasaron a retirarse al hotel a cenar y a planificar los detalles del día siguiente...

        LAS ACTIVIDADES: DOMINGO 25 DE NOVIEMBRE

        Las actividades realizadas el domingo 25 de noviembre consistieron en muchos aspectos en una repetición de las que se llevaron a cabo el sábado 24, por lo cuál no se volverán a incluir las explicaciones anteriormente expuestas que las desarrollan.

        Así, durante la mañana tuvieron lugar los espectáculos tanto musical como de escena del Western realizadas a cabo por el personal del Oasys, que constituyen parte del elenco habitual de las actividades del Parque, realizándose además una conferencia sobre la figura del personaje histórico Búfalo Bill.

        Además, al igual que en el caso del sábado, se dio la oportunidad a los visitantes de poder revivir de nuevo el famoso Duelo en OK Corral.

        Las actividades de la tarde volvieron a estar protagonizadas por la recreación de la firma del Tratado de Fort Laramie en 1868, al tiempo que se volvieron a realizar diversas sesiones fotográficas con algunos de los personajes históricos, aunque la necesidad de cubrir la distancia hasta sus respectivos hogares hizo que varios de los grupos de recreación histórica tuvieran que partir después de comer.

        Sin embargo, ello no impidió que se pudiera volver a disfrutar de actividades como la doma y el asalto de los Hermanos Dalton a Coffeyville, ni que se pudiera disfrutar de una conferencia sobre moda femenina en los Estados Unidos en el siglo XIX, que abrió paso a la entrega de diplomas a los participantes en el evento.

        Finalmente, y una vez concluida la entrega de diplomas y el desmontaje de los campamentos, se dio por finalizado el evento, con el deseo de reencontrarse todos al año siguiente en lo que será una nueva edición de uno de los eventos más espectaculares realizados en España.