La Batalla por el Paso Fondak-Pichon

        En marzo de 1943, tras la reorganización de las unidades aliadas en el Norte de África, la Campaña de Túnez había entrado en una nueva fase, en la que las fuerzas de Montgomery, venidas del Sureste a lo largo de la costa mediterránea, habían lanzado una ofensiva contra la llamada "Posición Chott", un estrechamiento de terreno entre el Golfo de Gabés y los lagos de Chott Djerid, que era el punto fuerte de la defensa Sur alemana. Al objeto de apoyar el ataque, se diseñó una ofensiva a través del Paso Fondak que debía cortar la retirada del Eje, y que volvería a contar con tropas americanas.

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        LA SITUACIÓN ESTRATÉGICA: ÁFRICA EN 1943

        La Batalla del Paso de Kasserine sólo fue una lección aprendida a medias por los aliados desplegados en Túnez. En efecto, si bien se pudo comprobar que la descoordinación entre los mandos de diferentes países había sido un gran problema operativo, las cuestiones políticas aún permanecían flotando sobre el ambiente.

        La falta de experiencia norteamericana en combate sí que había sido dolorosamente aprendida, y las unidades bajo el mando del General Patton comenzaron a cambiar una doctrina de combate que se había demostrado obsoleta e ineficaz, mientras que los rencores entre franceses y británicos, aunque todavía manifiestos, comenzaban a limarse, al haberse visto obligados a combatir hombro con hombro en el frente contra el enemigo común.

        Por fortuna, la vuelta de Rommel a Alemania, unida a la perenne falta de recursos que adolecía el Eje en el Norte de África, trajo consigo que las actitudes ofensivas cambiaran de bando. Además, en el frente Sur, las victoriosas fuerzas del VIII Ejército de Montgomery avanzaban hacia la Posición Chott, el punto más meridional del Eje en el nuevo baluarte creado en Túnez. Tras una serie de acciones, en la denominada Operación "Wop" y la batalla del Guettar, se preparó un nuevo plan ofensivo aliado para desmontar la defensa del Eje en Túnez.

        El plan en sí preveía que el ataque principal de la ofensiva sería llevado por el VIII Ejército Británico en la Posición Chott, para por una parte variar el eje de las operaciones ofensivas, que hasta la fecha había sido en el Oeste, y por otra descargar de presión a las unidades norteamericanas, que tendrían una responsabilidad menor al lanzar simples ataques secundarios. Uno de esos ataques, no obstante, podría obtener grandes resultados si se coordinaba adecuadamente, ya que podría cortar la retirada de las fuerzas del General alemán Arnim, aunque para ello era preciso romper las defensas enemigas en el paso de Foundak-Pichon, dos puntos a ambos extremos de la abertura en la cadena montañosa que daban nombre al desfiladero y que ya habían sido objeto de combate durante las operaciones del Paso Kasserine.

        UN ATAQUE COMBINADO

        Patton destinó a la 34º División de Infantería a apoyar las acciones del 1º Ejército Británico, iniciando las operaciones ofensivas el 27 de marzo. Dado que la mayor resistencia enemiga debía producirse en la zona de la Posición Chott, se esperaba que se lograran resultados y se pudieran atravesar los pasos mediante un ataque decidido.

        Sin embargo, la resistencia de las tropas de Arnim fue más fuerte de lo esperado, y el ataque aliado fue detenido en los accesos del Sur del paso, donde las tropas alemanas se valieron de las alturas de las colinas circundantes como puntos de apoyo para frenar el avance de la infantería. Pronto quedó claro para el Mariscal Alexander que la resistencia enemiga era mayor de lo que se había previsto, y decidió aumentar el número de fuerzas implicadas, haciendo intervenir al 19º Cuerpo Francés y al 9º Cuerpo Británico en ofensivas coordinadas en sus respectivos sectores, que se producirían el 8 de abril.

        Mientras tanto, en el Sur de Túnez, el 6 de abril se descargaba una barrera de artillería de las fuerzas del VIII Ejército de Montgomery contra la Posición Chott, cuya resistencia les estaba costando muchas bajas y recursos a las tropas británicas. Se ordenó así a Patton lanzar una ofensiva general en el Oeste, con el objeto de desestabilizar el frente y obligar así a Arnim a retirar efectivos de la Posición Chott a las Cordilleras Dorsales (donde se encuentran los Pasos de Kasserine y Foundak), y el 8 de abril se iniciaba dicha ofensiva. Las órdenes eran las de embolsar a los alemanes, pero Arnim había previsto la maniobra, y retiró a sus fuerzas del Sur, de modo que pronto las tropas norteamericanas del Coronel Benson enlazaron con las avanzadas de Montgomery, demostrando que los alemanes e italianos habían escapado del cerco.

        Por su parte, en el Norte del frente, el 8 de abril se iniciaba de nuevo la ofensiva contra las Dorsales y contra el paso de Foundak-Pichon. La idea de Alexander era que al inyectar nuevos contingentes de tropas, se obtendrían mayores resultados a lo largo del frente, pero la resistencia de las fuerzas del Eje fue de nuevo muy efectiva, y apoyados en campos de minas ralentizaron, cuando no detuvieron, los ataques aliados.

        Así, las columnas blindadas del 9º Cuerpo fueron frenadas en seco con la ayuda de los campos minados y las posiciones elevadas, si bien se logró ocupar Djebel Ain el Rhorab, un punto estratégico que permitió que los primeros carros británicos comenzaran a filtrarse a través de los campos minados, al tiempo que se enlazaba con elementos de la 34º División norteamericana.

        Al igual que en el caso del 9º Cuerpo, la 34º División había logrado atravesar algunos campos, a base de limpiar rutas con su infantería, y a costa de sufrir numerosas bajas en varios asaltos, había logrado ocupar varias posiciones enemigas.

       El 9 de abril se realizaban las primeras ofensivas conjuntas entre británicos y norteamericanos, señal de que el 9º Cuerpo y la 34º División habían logrado enlazar, aunque la coordinación fue mayor entre los soldados que combatían juntos que entre sus mandos, que repitieron algunos de los errores de Kasserine.

        En el lado italo-germano, las órdenes eran aguantar y sostener las defensas más allá del día siguiente, ya que las columnas en retirada de la Posición Chott necesitaban tiempo para alcanzar las nuevas líneas defensivas que Arnim había ordenado preparar en el Norte, en la zona de Bizerta. Así, conscientes de la importancia de su misión, los soldados alemanes se prepararon para resistir de nuevo el envite aliado.

        La superioridad de la acción combinada de la 34º División y el 9º Cuerpo, no obstante, se hicieron notar, y se ordenó a la 6º División Acorazada Británica actuar de punta de lanza en los nuevos ataques que tuvieron lugar el 10 de abril.

        El despliegue de los medios acorazados supuso el punto de inflexión para la moral de los defensores, que poco a poco comenzaron a replegarse de forma ordenada sobre sus propias líneas. Eran las 10 horas del 10 de abril de 1943 cuando, por fin, los primeros vehículos británicos terminaban de limpiar y atravesar el paso por Fondouk el Aoureb, pero ya era demasiado tarde, y Arnim había conseguido replegar sus tropas a sus nuevas posiciones defensivas, salvando así de una posible bolsa a gran parte del contingente de la Posición Chott, que incluía a algunas de las mejores y más veteranas unidades alemanas e italianas. Se había perdido una oportunidad única.

        LAS CONSECUENCIAS

        Inmediatamente después de terminadas las operaciones, comenzaron los reproches. Mientras que a pie de frente soldados británicos del VIII Ejército de Montgomery se fotografiaban y festejaban haber enlazado por fin con las fuerzas de Patton, en el Estado Mayor aliado se buscaba culpar del fracaso de la operación al de al lado.

        En efecto, el General John Crocker, al mando del 9º Cuerpo Británico, culpó rápidamente del fracaso de la ofensiva a los norteamericanos, afirmando que la lentitud y falta de agresividad de la 34º División de Infantería había sido la culpable de no tomar a tiempo los objetivos.

        Indignados por ello, los mandos norteamericanos respondieron no menos agriamente que si el plan hubiera estado bien realizado y el mando de Cuerpo hubiera hecho su trabajo, las cosas habrían sido muy distintas, hasta que finalmente el General Eisenhower zanjó la cuestión, ordenando un nuevo e intenso entrenamiento de las unidades norteamericanas.

        Mientras tanto, Arnim no perdió el tiempo y agrupó a las unidades orgánicas que le quedaban, el 5º Ejército Panzer y el 1º Ejército Italiano en lo que Hitler planeó que fuera la Gran Fortaleza Tunecina, que resistiría todo el tiempo que fuera preciso y que sería abastecida por mar y por aire, otra de sus fantasías alentadas por sus altos mandos, en especial Göering, que terminaría con la captura de Bizerta y con más de 250.000 prisioneros del Eje en lo que se denominaría "Tunezgrado", pero eso ya es otra historia...

        NOTA: Una pequeña aclaración sobre la denominación del Paso. El lector habrá notado que se han usado diferentes formas para definirlo (Foundak, Fondak, etc), ello se debe a que se han empleado diferentes nomenclaturas a fin de que se permita al lector identificarlo en sus diferentes formas en otros textos que pueda encontrar si decide profundizar en el tema, ya que al intervenir tantas nacionalidades, el nombre del Paso se puede encontrar en varias variantes, según el idioma.