La Policía de la Democracia: La Policía Nacional

        La llegada de la democracia a España supondría inevitablemente un cambio de la sociedad, que hubo de adaptarse de un sistema dictatorial a un sistema de libertades que todavía tendría que construirse. Siguiendo el mismo camino, las Fuerzas de Orden Público también comenzarían a sufrir una serie de cambios tanto en su estructura como en su propia esencia, naciendo así el Cuerpo de Policía Nacional, que pronto serían conocidos como los "marrones" o los "maderos" por el color de su uniforme...

            NOTA: Parte del material expuesto en el siguiente artículo fue publicado en el libro "Historia del Cuerpo Nacional de Policía" y cuenta con la autorización expresa de su autor, Raúl Matarranz del Amo, para su exposición en la presente página. Queda prohibida su reproducción total o parcial, así como de las imágenes incluidas en el mismo, sin el consentimiento de la administración del presente espacio web.

        Del gris al marrón

          La muerte del General Franco supuso el fin del Régimen y la llegada de la democracia en España, mediante la Ley para la Reforma Política de 1977, que terminó por desembocar en la Constitución Española de 1978, introduciendo además el sindicalismo entre las diferentes reformas que sufrió la policía.

       La Ley 55/1978 de 4 de diciembre, auspiciada por don Rodolfo Martín Villa, y realizada por el partido Unión de Centro Democrático, en el gobierno en aquél entonces, modificaría la policía, pasando a organizarla como Cuerpo Superior de Policía y Cuerpo de Policía Nacional, manteniendo como emblema el Águila de San Juan, de la Policía Armada, que de hecho hasta dos años después seguiría siendo el escudo constitucional, hasta la entrada en vigor del actual emblema del Reino de España. (Tanto es así, que este águila se encuentra en la Constitución Española de 1978). La nueva policía tendría como misiones defender el ordenamiento constitucional, la protección del libre ejercicio de los derechos y libertades públicas y garantizar el orden público y la seguridad ciudadana, tal y como quedó establecido en el artículo 104 de la Carta Magna.

      Territorialmente, la Policía Nacional se organizaría en 12 circunscripciones, al mando cada una de ellas de un Coronel o de un Teniente Coronel, con las funciones de auxiliar y colaborar con el Cuerpo Superior de Policía, la prevención y el mantenimiento del orden público, velar por la seguridad de bienes y de personas, proteger edificios de carácter público y prestar ayuda en caso de accidentes, conflictos, desastres naturales o desgracias de tipo personal.

        Las cabeceras de dichas circunscripciones serían Madrid, Sevilla, Valencia, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Oviedo, La Coruña, Granada, Santa Cruz de Tenerife, Palma de Mallorca y Valladolid. Existían además unidades de Guarnición en núcleos de población superiores a los 20.000 habitantes, totalizando el Cuerpo de Policía Nacional unos 45.000 efectivos en 1981, en comparación con los casi 65.000 de la Guardia Civil.

         Las reformas de Martín Villa y el GEO

          En 1972 se produjeron en Alemania una serie de sucesos que revolucionarían el mundo policial. Un grupo de terroristas islámicos, de la organización Septiembre Negro, secuestraron a la Delegación de Israel para las Olimpiadas de Munich, superando con mucho la capacidad de la policía germana. El resultado de una catastrófica operación en el aeropuerto, en el que los terroristas pensaban escapar, fue la muerte tanto de secuestradores como de secuestrados, quedando patente la necesidad de crear cuerpos policiales especializados en lucha antiterrorista, y dotados de medios adecuados. En ese sentido, el primero de abril de 1978, continuando con la mentalidad de especialización del Ministro del Interior, don Rodolfo Martín Villa, se creaba el Grupo Especial de Operaciones (GEO), que se estrenaría en labores de protección, durante la llamada Operación Galaxia, en la que se desplegaron para salvaguardar la vida del entonces Presidente del Gobierno, don Adolfo Suárez, ante un hipotético asalto golpista que finalmente no se produjo.

         En una constante evolución que de día en día se haría patente, en 1977 se convocarían las primeras plazas en el Cuerpo General de Policía en el que se permitían candidatos indistintamente masculinos o femeninos, y dos años después, la primera mujer pasaría a engrosar el entonces Cuerpo Superior de Policía. En 1983 serían convocadas 500 plazas en la que se permitían como candidatos tanto hombres como mujeres para la Policía Nacional.

       La evolución en la enseñanza

         En el campo de la enseñanza, para 1980 se abriría la nueva Escuela Superior de Policía, situada en Ávila, y que serviría para formar a los Inspectores del Cuerpo Superior de Policía, aprobándose un año después su reglamento interno, que rige su funcionamiento todavía hoy en la actualidad. Por su parte, la instrucción militar y la formación de la Policía Nacional se realizaría en la Academia Especial de Canillas, en Madrid, en el mismo recinto en el que hoy en día se aloja la Dirección General de Policía.

       El GEO, por su parte, tendría en esas fechas dos de sus operaciones más brillantes. En efecto, el 7 de febrero de 1981 una pareja de delincuentes se hacía con un grupo de cinco rehenes en una sede del BBV en Bilbao, durante la comisión de un atraco. Desplegándose rápidamente, los efectivos del Grupo Especial se hicieron cargo de la situación y lograron reducir a los delincuentes y rescatar a los rehenes. Sin embargo, de mayor espectacularidad sería la operación de mayo del mismo año, cuando un grupo de atracadores retuvieron hasta un total de 300 personas en el Banco Central de Barcelona. Una vez más, demostrando la pericia y habilidad de la joven unidad, los componentes del GEO se hicieron con el control de la situación y lograron liberar a los rehenes, deteniendo a los asaltantes. En el campo de la lucha antiterrorista, en enero de 1982 lograban libertar al doctor don Julio Iglesias Puga, secuestrado por la banda terrorista ETA durante 20 días.

      El 28 de octubre de 1982 ganaría las elecciones generales el Partido Socialista Obrero Español, colocando a don Felipe González en la Presidencia del Gobierno de España. El nuevo presidente, entre sus múltiples planes, disponía un sendero que llevaría a la unificación del Cuerpo de Policía Nacional y del Cuerpo Superior de Policía en una misma entidad, que realizaría las labores de Policía Gubernativa en todo el territorio nacional, y que tendría carácter civil. Mientras tanto, también en un proceso de modernización de la flota aérea, los viejos Alouette-2 serían sustituidos por los modelos BO-105, de fabricación germana, en 1983.

     Los planes de don Felipe González se llevarían a buen término, y en enero de 1986 entraría en el nuevo Centro de Formación de Ávila la promoción que estrenaría la Escuela como Cuerpo Nacional de Policía, tras la promulgación de la Ley Orgánica 2/86 de 13 de marzo de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que hoy en día continúa rigiendo el destino del actual Cuerpo.