Jugando la Batalla de Gettysburg

        Con motivo de la conmemoración del 150º aniversario de la Batalla de Gettysburg, el pasado verano de 2013 se llevó a cabo en el Centro de Estudios Estratégicos de la UEO una recreación con miniaturas en 20 mm del punto de inflexión de la Guerra de Secesión: la Batalla de Gettysburg.

        NOTA: Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido del siguiente artículo sin el consentimiento expreso de la administración del presente espacio web.

        INTRODUCCIÓN

        Continuando con la tradición de recrear en cada período vacacional una gran batalla de la que se cumpla un aniversario significativo, a finales de 2012 se decidió por parte de la dirección de la UEO preparar para el año siguiente la recreación del 150º aniversario de dos de los mayores enfrentamientos de la Guerra Civil Americana: Chancellorsville y Gettysburg. Si bien cronológicamente, lo correcto sería recrear Chancellorsville en primer lugar, las dificultades por la mayor complejidad de la batalla de Gettysburg requerían una mayor planificación, por lo que se le dio prioridad a ese proyecto.

        El resultado fue una inmensa batalla que se desarrolló a lo largo de cuatro días de juego, que abarcaron desde primera hora de la mañana hasta altas horas de la madrugada, y a lo largo de los cuáles participaron quince jugadores entre los dos bandos, dirigiendo más de 2000 figuras, y sobre una mesa de casi 7 metros de largo por 1,80 de ancho. Cada uno de los diferentes días se recreó cada una de las jornadas que conformaron la batalla de Gettysburg, utilizándose el cuarto para jugar el choque de caballería que se desarrolló entre la caballería federal y las tropas confederadas del General Stuart.

        Así, en el primer día de enfrentamiento, dos jugadores federales y dos confederados llevaron a cabo las maniobras de aproximación a Gettysburg, y los enfrentamientos entre la caballería federal de Buford y las tropas sudistas de Ewell. Cada uno de los sucesivos días de juego reestructuraban el frente según criterios de zonas ocupadas, maniobras históricas y principalmente resultados del día de juego, función que era realizada por un árbitro. El segundo día se jugó el ataque general confederado, incluyendo enfrentamientos históricos como los de Little Round Top, mientras que el tercero, con la llegada de las tropas de Pickett, se realizó nuestra particular versión de la famosa carga. Además, en el intervalo entre el segundo y el tercer día de batalla, se jugó la batalla de caballería, de cuyo resultado dependía la llegada de nuevos refuerzos federales o confederados, según el resultado del combate, que podrían resultar decisivos en el tercer día de batalla.

        EL REGLAMENTO

        En el caso de la Unidad de Estrategia y Operaciones, el reglamento que se utiliza para recrear batallas de la Guerra de Secesión es el conocidísimo "Fire & Fury", aunque como en el caso de la mayor parte de conjuntos de reglas que utilizamos, ha sido ampliamente modificado. Este reglamento agrupa a las unidades en brigadas, que eran en el fondo los elementos operativos de esa guerra en concreto. En el caso de las escalas utilizadas, cada base de infantería representa a 200 hombres, al igual que cada una de las bases de caballería, mientras que cada cañón representa una batería de artillería.

        Desde que se comenzó a utilizar en la UEO el reglamento "Fire & Fury", este conjunto de reglas ha sufrido gran cantidad de modificaciones, que se encuentran reflejadas en el apartado correspondiente de esta página web, a fin de que cualquiera que quiera utilizarlas pueda hacerlo. Por supuesto, estas modificaciones no son ni mejores ni peores que otras que se utilicen en otros lugares, son simplemente las adaptaciones que mejor se reflejan en nuestras recreaciones y que creemos que mejoran tanto la jugabilidad como los aspectos históricos que hayan podido quedar algo más olvidados.

        Como en cualquier otra partida en la que se establece una cadena de mando con varios jugadores, no se permite la comunicación directa entre ellos, que debe ser realizada mediante mensajes. Al principio de cada turno, los jugadores disponen de un pequeño lapso de tiempo para escribir notas y enviárselas a otros oficiales, que las recibirán al comienzo del turno siguiente. Además, existe una tabla que establece si el mensaje llega o no a su destino, en función de la distancia recorrida, si atraviesa zonas de tiro enemigas, etc, lo que le da un mayor realismo e interés a la batalla.

        EL ESCENARIO

        El campo de batalla de Gettysburg tiene una serie de elementos de escenografía cuya importancia debe ser resaltada sobre el tablero. Por supuesto, el elemento urbano fundamental es la propia ciudad de Gettysburg. Dadas las características de la batalla, resulta irónico que no hubiera combates en la zona urbana, pero deben tenerse en cuenta las circunstancias de la campaña. Dado que ambos bandos combatían por ganarse el corazón de los habitantes del Estado, en especial las fuerzas de Lee, una ciudad devastada hubiera sido muy mala publicidad para ambos ejércitos. Así pues, en el caso de esta batalla, aunque el pueblo constituye un importante elemento de escenografía, debe considerarse zona simplemente de paso, en la que no se permita a los generales de ambos ejércitos combatir. En nuestro caso, en que solemos utilizar lo que se llama "escenografía de área" (esto es, que todo el conjunto de escenografía cuenta como un mismo elemento, a efectos de movimientos, visión y coberturas), toda la ciudad se consideró como carretera a efectos de movimiento, debiéndose atravesar el entorno urbano en columnas de marcha. Las mismas reglas aplicamos a los caminos y a la vía férrea que se encuentra al Norte de la ciudad.

        El otro elemento urbano de importancia, que aunque pertenece a Gettysburg se encuentra a las afueras de la localidad, es el Seminario Teológico Luterano. Este emblemático edificio y su conjunto de alrededor, desde los cuáles el General John Buford contempló los combates de su caballería contra los sudistas, también es importante representarlo, aunque se recomienda que tampoco se permita combatir desde él, debido a que al jugar a nivel de Brigadas, serían demasiados hombres para un conjunto de edificios tan pequeños.

        En lo que al resto del campo de batalla se refiere, hay dos líneas de colinas fundamentales para la representación del combate, que son Seminary Ridge y Cemetery Ridge. En las zonas norte de ambas, dos posiciones federales, en Seminary Hill y en Cemetery Hill, desplegaron  fuerzas federales, pero lo cierto es que ambas colinas no deberían destacar especialmente del resto de la cordillera. Ambas elevaciones deberían proporcionar una ventaja al defensor por terreno elevado, pero al ser laderas suaves y poco pronunciadas, ese factor de combate tampoco ha de ser decisivo (en nuestro caso se aplicó un +1).

        La zona donde combatieron las tropas de Chamberlain, tanto Little Round Top como Big Round Top, deben ser elevaciones contundentes, que representen la dificultad que supusieron históricamente para asaltarlo. Big Round Top de hecho debería considerarse como casi impasable, y ambas formaciones rocosas deben incluir, aparte de la pendiente, zonas boscosas que ofrezcan cobertura y bonificadores al defensor.

            LOS BANDOS ENFRENTADOS

        El Ejército del Potomac:

        -Cuartel General: General Meade, Comandante en Jefe. 93º de New York (asignado como escolta del Cuartel General del Ejército del Potomac, 1037 hombres incluidos agregados de otras unidades.

        -I Cuerpo de Ejército, General Reynolds, 360 hombres de escolta y Estado Mayor

                    -1º División, General Wadsworth

                            -1º Brigada (Iron Brigade), 1829 hombres (10)

                            -2º Brigada, 2020 (11). Incluye 84º de New York y 14º de Brooklyn

                    -2º División, General Robinson

                            -1º Brigada, 1829 hombres (10)

                            -2º Brigada, 1198 hombres (9)

 

                    -3º División, General Doubleday

                            -1º Brigada, 1387 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1314 hombres (7)

                            -3º Brigada, 1950 hombres (10)

                    -Artillería del Cuerpo de Ejército: 5 baterías de artillería.

        -II Cuerpo de Ejército, General Hancock, 140 hombres de escolta y Estado Mayor

                    -1º División, General Caldwell

                            -1º Brigada, 932 hombres (5)

                            -2º Brigada, 532 hombres (3). Brigada Irlandesa

                            -3º Brigada, 975 hombres (5)

                            -4º Brigada, 852 hombres (5)

                    -2º División, General Gibbon

                            -1º Brigada, 1378 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1208 hombres (7)

                            -3º Brigada, 922 hombres (5)

                    -3º División, General Hays

                            -1º Brigada, 1036 hombres (6)

                            -2º Brigada, 1134 hombres (6)

                            -3º Brigada, 1508 hombres (8)

                    -Artillería del Cuerpo de Ejército: 5 baterías de artillería

        -III Cuerpo de Ejército, General Sickles, 52 hombres de escolta y Estado Mayor

                    -1º División, General Birney

                            -1º Brigada, 1516 hombres (8). 114º de Pennsylvania (Zuavos)

                            -2º Brigada, 2187 hombres (11) (Berdan Sharpshooters)

                            -3º Brigada, 1387 hombres (7)

                    -2º División, General Humpreys

                            -1º Brigada, 1718 hombres (9)

                            -2º Brigada, 1842 hombres (10)

                            -3º Brigada, 1396 hombres (7)

                    -Artillería del Cuerpo de Ejército: 5 baterías de artillería

        -V Cuerpo de Ejército, General Sykes, 194 hombres de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Barnes

                            -1º Brigada, 655 hombres (4)

                            -2º Brigada, 1423 hombres (8)

                            -3º Brigada, 1336 hombres (7). 20º de Maine

                -2º División, General Ayres

                            -1º Brigada, 1553 hombres (8), Ejército Regular de los Estados Unidos

                            -2º Brigada, 953 hombres (5), Ejército Regular de los Estados Unidos

                            -3º Brigada, 1491 hombres (8), 140º y 146º de New York, 155º de Pennsylvania. Zuavos.

                -3º División, General Crawford

                            -1º Brigada, 1235 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1709 hombres (9)

                -Artillería del Cuerpo de Ejército: 5 baterías de artillería

        -VI Cuerpo de Ejército, General Sedgewick, 336 hombres de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Wright

                            -1º Brigada, 1304 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1325 hombres (7)

                            -3º Brigada, 1484 hombres (8)

                -2º División, General Howe

                            -2º Brigada, 1888 hombres (10)

                            -3º Brigada, 1775 hombres (9)

                -3º División, General Wheaton

                            -1º Brigada, 1770 hombres (9)

                            -2º Brigada, 1623 hombres (9)

                            -3º Brigada, 1369 hombres (7)

                -Artillería del Cuerpo de Ejército: 8 baterías de artillería

        -XI Cuerpo de Ejército, General Howard, 128 hombres de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Barlow

                            -1º Brigada, 1136 hombres (6)

                            -2º Brigada, 1337 hombres (7)

                -2º División, General Steinwehr

                            -1º Brigada, 1217 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1639 hombres (9)

                -3º División, General Schurz

                            -1º Brigada, 1683 hombres (9)

                            -2º Brigada, 1420 hombres (8)

                -Artillería del Cuerpo de Ejército: 5 baterías de artillería

        -XII Cuerpo de Ejército, General Slocum, 245 hombres de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Williams

                            -1º Brigada, 1836 hombres (10)

                            -2º Brigada, 1934 hombres (10)

                            -3º Brigada, 1582 hombres (8)

                -2º División, General Geary

                            -1º Brigada, 1816 hombres (10)

                            -2º Brigada, 700 hombres (4)

                            -3º Brigada, 1424 hombres (8)

                -Artillería del Cuerpo de Ejército: 4 baterías de artillería

            -Reserva de Artillería del Ejército, General Tyler

                            -1º Brigada, 4 baterías. Ejército Regular de los Estados Unidos

                            -2º Brigada, 4 baterías

                            -3º Brigada, 4 baterías

                            -4º Brigada, 4 baterías

                            -5º Brigada, 5 baterías

            -Cuerpo de Caballería, General Pleasonton, 54 hombres de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Buford

                            -1º Brigada, 1612 hombres (9)

                            -2º Brigada, 1113 hombres (6)

                            -3º Brigada, 1321 hombres (7), al mando del General Merritt, unidad de reserva (no intervino)

                            -Artillería de la División: 2 baterías, sólo intervino una

                -2º División, General Gregg

                            -1º Brigada, 1248 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1436 hombres (8)

                            -3º Brigada, 1347 hombres (7)

                            -Artillería de la Divisón: 1 batería

                -3º División, General Killpatrick

                            -1º Brigada, 1925 hombres (10)

                            -2º Brigada, 1934 hombres, con el General George Amstrong Custer

                            -Artillería de la División: 2 baterías

                -Artillería del Cuerpo de Ejército: 4 baterías

        El Ejército de Virgina del Norte:

        -General Robert E. Lee, 108 de escolta y Estado Mayor

        -I Cuerpo de Ejército, General Longstreet, 16 de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Mc Laws

                            -1º Brigada, 2183 hombres (11)

                            -2º Brigada, 1620 hombres (9)

                            -3º Brigada, 1334 hombres (7)

                            -4º Brigada, 1607 hombres (9)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -2º División, General Pickett

                            -1º Brigada, 1459 hombres (8)

                            -2º Brigada, 1741 hombres (9)

                            -3º Brigada, 1950 hombres (10)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -3º División, General John B. Hood

                            -1º Brigada, 1993 hombres (10)

                            -2º Brigada, 1874 hombres (10)

                            -3º Brigada, 1734 hombres (9)

                            -4º Brigada, 1419 hombres (8)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -Reserva de artillería del Cuerpo de Ejército, 10 baterías

        -II Cuerpo de Ejército, General Ewell, 139 de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Early

                            -1º Brigada, 1295 hombres (7)

                            -2º Brigada, 1244 hombres (7)

                            -3º Brigada, 806 hombres (5)

                            -4º Brigada, 1508 hombres (8)

                            -Artillería de la División, 5 baterías

                -2º División, General Johnson

                            -1º Brigada, 2121 hombres (11)

                            -2º Brigada, 1323 hombres (7)

                            -3º Brigada, 1104 hombres (6). Tigres de Louisiana, Zuavos

                            -4º Brigada, 1467 hombres (8)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -3º División, General Rodes

                            -1º Brigada, 2065 hombres (11)

                            -2º Brigada, 1323 hombres (7)

                            -3º Brigada, 1382 hombres (7)

                            -4º Brigada, 1029 hombres (6)

                            -5º Brigada, 1688 hombres (9)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -Reserva de Artillería del Cuerpo de Ejército, 8 baterías

        -III Cuerpo de Ejército, General A. P. Hill, 15 de escolta y Estado Mayor

                -1º División, General Anderson

                            -1º Brigada, 1726 hombres (9)

                            -2º Brigada, 1542 hombres (8)

                            -3º Brigada, 1413 hombres (8)

                            -4º Brigada, 742 hombres (4)

                            -5º Brigada, 1322 hombres (7)

                            -Artillería de la División, 3 baterías

                -2º División, General Heth

                            -1º Brigada, 2581 hombres (13)

                            -2º Brigada, 971 hombres (5)

                            -3º Brigada, 1197 hombres (6)

                            -4º Brigada, 2241 hombres (12)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -3º División, General Pender

                            -1º Brigada, 1882 hombres (10)

                            -2º Brigada, 1734 hombres (9)

                            -3º Brigada, 1326 hombres (7)

                            -4º Brigada, 1351 hombres (7)

                            -Artillería de la División, 4 baterías

                -Reserva de Artillería del Cuerpo de Ejército, 9 baterías

        -Cuerpo de Caballería, General J. E. B. Stuart, 20 de escolta y Estado Mayor

                            -1º Brigada, 1751 hombres (9)

                            -2º Brigada, 966 hombres (5)

                            -3º Brigada, 1713 hombres (9)

                            -4º Brigada, 1913 hombres (10)

                            -5º Brigada, 1179 hombres (6)

                            -6º Brigada, 1173 hombres (6)

                            -Reserva de Artillería del Cuerpo de Ejército, 5 baterías

        EL PRIMER DÍA DE BATALLA

        El primer día de batalla enfrentó a dos cuerpos federales (el I y el XI), junto con una división de caballería, al mando de Buford, contra la mayor parte del Ejército de Virginia del Norte. En el caso de las fuerzas del Norte, las brigadas de caballería de Buford quedaron bajo el mando de un jugador, mientras que el segundo jugador federal llevaría las fuerzas de infantería según fueran apareciendo por el campo de batalla. La llegada de los Cuerpos de Ejército de Reynolds y de Howard vendría determinada por tirada de dado, que se haría a partir de un determinado turno de juego. De ese modo se reflejaría la imprevisibilidad de la llegada de unidades en marcha, y se impediría así mismo que los dos Cuerpos actuaran de forma coordinada.

        Por su parte, por el lado confederado, otros dos jugadores llevaron a los dos principales Cuerpos implicados. El jugador que además haría las veces del General Robert E. Lee llevaría también el Cuerpo de Ewell, atacando desde el Norte de Gettysburg, mientras que el otro jugador se puso en el papel de A. P. Hill, atacando por el Noroeste en dirección a la caballería de Buford y al Seminario Teológico Luterano, a través de Mc Pherson Ridge.

        La iniciativa correspondió al bando atacante, es decir, al ejército confederado, que inició su avance por el Oeste. El otro Cuerpo, el de Ewell, comenzó a desplegarse lentamente a lo largo de los caminos que convergen sobre Gettysburg, estos son, las carreteras de Carlisle y de Harrisburg, pero desplegaron en formación de batalla demasiado pronto, lo que hizo que su movimiento fuera más lento. Mientras eso ocurría, la caballería federal aprovechó esa oportunidad de ganar tiempo para adelantarse al encuentro de las tropas de A. P. Hill, sorprendiéndolas y obligándolas a desplegarse antes de lo previsto, con la confusión que generó en las propias líneas confederadas el poco espacio del que disponían al haber agrupado en exceso sus columnas de marcha para aprovechar mejor los caminos.

        Lejos de atemorizarse por este primer revés, A. P. Hill reorganizó sus columnas, y comenzó a abrirse a lo largo de Mc Pherson Ridge, con un depliegue parecido al histórico, aunque llevado a cabo con más lentitud de lo que debería. Así, Heth se alineó al Sur con toda su División, mientras Pender hacía lo propio más al Norte. Las fuerzas de Ewell, comprendiendo el cambio de circunstancias, volvieron a formar columnas, con Rodes al Oeste y Jubal Early al Este, de modo que se intentara compensar la agresiva acción de Buford, que había proporcionado un valioso tiempo a las tropas azules.

        El primero de los Cuerpos Federales en aparecer fue el XI de Howard, que enfiló Baltimore Pike camino de la ciudad de Gettysburg, formados en columna para aprovechar la carretera. El I de Reynolds tardaría un poco más en aparecer, pero la llegada de las primeras unidades de infantería, aunque aún estuvieran lejos, bastaron para que los cautos generales confederados dudaran de nuevo. Esta circunstancia hace una vez más que se comprenda cuanto puede influir el carácter de un hombre en el desarrollo de una batalla, ya que mientras que los generales reales de la Confederación eran en general bastante agresivos, los jugadores que hacían de A. P. Hill y de Ewell se mostraron sorprendentemente cautos (irónicamente, normalmente no lo son...), mientras que el habitualmente conservador mando federal adoptó una actitud más agresiva de lo habitual.

        Entre tanto, reforzada su moral con la llegada de las primeras tropas azules de refuerzo, la caballería de Buford realizó un renovado esfuerzo, aprovechando su superior velocidad, para flanquear a las fuerzas de Heth, y lanzando una carga que hizo retroceder a media División confederada. Los sufridos hombres de gris se reagruparon rápidamente, y volviendo a pasar sobre los cuerpos de sus camaradas caídos, lograron recuperar el terreno perdido, pero la cohesión de todo el Cuerpo de A. P. Hill había desaparecido, de modo que ese ala del ejército confederado había sido paralizado.

        El Cuerpo de Howard tomó posiciones al Norte de Gettysburg, pero la superioridad numérica confederada obligó a las fuerzas azules a adoptar una actitud defensiva, mientras el resto de las unidades avanzaban a marchas forzadas por la carretera, a fin de lograr conservar las posiciones avanzadas. El crepúsculo comenzaba a ganar terreno, y ambos bandos sabían que las maniobras que adoptaran en estos últimos turnos serían decisivas de cara al despliegue para el segundo día de batalla.

        La confusión creada por las fuerzas de caballería de Buford y el despliegue del I Cuerpo de Ejército, al mando de Reynolds, a lo largo de Seminary Ridge, paralizó la ofensiva gris en la zona de operaciones de A. P. Hill, pero al Norte de Gettysburg, las fuerzas de Ewell todavía harían un último intento contra el todavía sin desplegar Cuerpo federal de Howard.

        Así, agrupados en varias columnas de batalla, reforzadas por otras unidades, las Divisiones de Early y Rodes cargaron contra las dos Brigadas de la División de Steinwehr, haciéndolas retroceder y aprovechando la ruptura para avanzar hacia Gettysburg, hasta que el ataque fue detenido por la segunda línea del XI Cuerpo, formada por la 1º División de Barlow, que detuvo la carga mediante una contundente descarga de fusilería a bocajarro.

        Balance del primer día y recolocación de la línea de frente: Una vez terminado el último turno, llegó el momento del análisis y del balance. En general, este primer día de batalla había sido favorable hacia las fuerzas de la Unión, en especial por la actitud agresiva del General Buford, que combinada con la excesiva cautela de Lee, A. P. Hill e Ewell, dieron como resultado que el Ejército del Potomac pudiera conservar mejores posiciones defensivas que las que logró históricamente.

        No sólo eso, sino que además el sacrificio de los hombres de Buford había permitido desplegar el I Cuerpo de Reynolds a lo largo de Seminary Ridge, una zona favorable para su defensa, y al contrario que históricamente, en que este Cuerpo casi desapareció en el primer día de batalla, las bajas no eran demasiado elevadas.

        En el otro lado del frente, las tropas de Howard habían sufrido unas bajas similares a las de Ewell, pero lo cierto era que las tropas de gris habían alcanzado los aledaños de Gettysburg, dejando al XI Cuerpo en una delicada situación de cara a conservar sus posiciones.

        Concluido el enfrentamiento del primer día de batalla, en base a consideraciones históricas de despliegues que se hicieron en 1863, pero adaptados a los resultados de la recreación, y con los pertinentes análisis, el árbitro de la batalla determinó las áreas de despliegue de los diferentes Cuerpos de Ejército para el segundo día de batalla.

        Se estableció que el I Cuerpo había logrado suficiente consistencia como para permitir que la línea federal recorriera Seminary Ridge, pero el vacío al Sur de la misma permitiría la entrada de las tropas confederadas de Longstreet por donde lo hicieron históricamente, deformando la línea azul a lo largo del valle hasta enlazar con Cemetery Ridge.

        En el otro lado del campo de batalla, las condiciones especiales del escenario, en que se prohibían los combates en la ciudad de Gettysburg, se consideró que lo lógico era que el XI Cuerpo de Howard retrocediera hasta Culp´s Hill y Cemetery Hill, tal y como hiciera históricamente, considerándose así que ante el abandono del pueblo de Gettysburg por las tropas azules, Ewell habría tomado la localidad y el cruce de caminos.

        EL SEGUNDO DÍA DE BATALLA

        Para la realización del segundo día de batalla, que iba a ser presumiblemente mucho más largo y con combates mucho más duros, se permitió a los jugadores de ambos bandos tener una reunión previa a fin de establecer sus distintos planes de batalla, y dando los Comandantes en Jefe las órdenes a sus subordinados.

        Por parte del Ejército Confederado de Virginia del Norte, tres jugadores asumieron el papel de cada uno de los tres Jefes de Cuerpo, es decir, que a los dos del día anterior se unió Longstreet, y un cuarto jugador asumió el papel de Lee, con potestad además de poder asumir el mando de algunas unidades sobre la marcha a fin de hacer más participativa su intervención, aunque ello quedaba a discreción del propio Lee.

        En el caso del Ejército del Potomac, al haber un mayor número de Cuerpos de Ejército, también hubo más jugadores. Así, cada uno de los Jefes de Cuerpo estuvo representado por un jugador en concreto, mientras que el exceso de tropas con referencia a lo ocurrido históricamente el 1 de julio de 1863 era absorbido directamente por el jugador que hacía las veces de George Meade, comandando por ello las fuerzas de Reynolds. La otra excepción fue la unificación bajo un mismo mando de las tropas de Howard y Slocum, ya que, al ocupar una zona anexa de despliegue, los árbitros consideraron que sería más práctico que acabasen en manos del mismo jugador, aunque este debería actuar de forma independiente con cada Cuerpo. Esto, que según el carácter de determinados clubes y jugadores podría ser un problema, no lo es en absoluto en las actividades realizadas por la Unidad de Estrategia y Operaciones, ya que al cabo de tantos años de sesiones conjuntas se tiene claro que el objetivo no es ganar una partida, sino salir de ella sabiendo la historia recreada y sobre todo asumir que se está interpretando una personalidad de un general histórico que por supuesto no es la propia. Esto fue especialmente bien llevado por este "doble jugador", que tuvo actitudes distintas al manejar a Howard que al manejar a Slocum.

        Una vez realizados los despliegues y la asignación de fuerzas, se procedió a la reunión de cada uno de los bandos. Por parte del Ejército Confederado, el General Lee ordenó a sus generales acciones agresivas y coordinadas, en especial A. P. Hill se sumarían una división de refuerzo por parte de Ewell y otra al Sur por parte de Lonsgtreet. Además, mientras que Lonsgtreet debía mantener una actitud defensiva, no llegando más allá de Emmitsburg Road y de la Granja de Codori, para lanzar el ataque principal al día siguiente, el plan era que Ewell ocupara Culp´s Hill, aislando al Cuerpo de Slocum y destruyéndolo. Si todo ello salía como esperaba Lee, la situación se estabilizaría y se recuperarían posiciones con respecto al día anterior de batalla.

        En el otro extremo del campo de batalla, los Generales Azules planeaban aprovechar su superioridad de fuerzas variando el plan original con respecto a la batalla histórica. Así, Reynolds retrasaría desde sus favorables posiciones de Seminary Ridge el avance de A. P. Hill, mientras que el III y V Cuerpos, al grito de "bayonetaaaaaas" (el jugador que comandaba al V Cuerpo es especialmente entusiasta de esa escena de la película de "Gettysburg") descenderían de Cemetery Ridge, atacarían la granja Codori y empujarían al Cuerpo de Longstreet hacia la retaguardia, ganando espacio para el día siguiente de batalla y enlazando si era posible con el II Cuerpo de Hancock, que enlazaba con el extremo Sur del I de Reynolds. Por su parte, el VI Cuerpo de Sedgewick, cuando terminara de desplegar, apoyaría el ataque federal. Al Norte, Howard y Slocum mantendrían posiciones defensivas, impidiendo el ataque confederado a través de Culp´s Hill y Cemetery Hill.

        Realizadas ambas reuniones, las tropas sudistas comenzaron sus primeros movimientos. Rápidamente, A. P. Hill, que en el caso del jugador era la primera vez que jugaba este reglamento, pero que tiene una gran capacidad de adaptación, formó a sus fuerzas en columnas de batalla paralelas, apoyadas por una Brigada cada una, de modo que sus ataques fueron a nivel de División. Su agresivo asalto pronto obligó a retroceder a las imprudentes tropas azules que habían descendido de Seminary Ridge, y las fuerzas federales de Reynodls volvieron a reorganizarse con la ventaja de las alturas que ofrecían las colinas.

        En la zona Sur, las fuerzas de Longstreet, conscientes de la superioridad numérica de sus homólogos federales, decidieron actuar con cautela, adoptando una actitud defensiva. Así, la División de Hood, con la primera brigada de Texas al frente, avanzaron hacia Peach Orchard, comenzando un intercambio de disparos con las avanzadas federales, que lograron mantener sus posiciones.

        El otro ataque principal sería contra las fuerzas de Howard. No obstante, el ejército confederado no había cruzado en su totalidad el pueblo de Gettysburg, y el General Ewell decidió esperar hasta completar todas sus fuerzas para organizar su ataque contra Cemetery Hill y contra las posiciones federales de Culp´s Hill.

        Por su parte, las tropas federales mantuvieron en general su cómoda estrategia defensiva, mientras Meade terminaba de recolocar algunas brigadas sueltas a fin de maximizar la línea. El último de los Cuerpos federales hizo su aparición en el campo de batalla, comenzando a desplegarse como reserva detrás de las abarrotadas líneas azules, sobre todo en la zona Sur del campo de batalla, ya que al no haber coordinado sus ataques Ewell y A. P. Hill, ello había permitido a Meade conservar las defensas iniciales.

        Lee se dio cuenta rápidamente de que a menos que los ataques fueran mejor coordinados, las fuerzas sudistas no romperían el frente federal, por lo que envió mensajeros a Ewell para que se apresurara a atacar Culp´s Hill y a Longstreet para que presionara en el Sur, de modo que amenazara la retaguardia de las tropas azules de Reynolds.

        Así, Longstreet ordenó a los tejanos de Hood romper la línea azul por el punto que unía Seminary Ridge con Cemetery Hill, asaltando a la bayoneta mediante una decidida carga Peach Orchard y la Granja Codori, de modo que se produjo una fisura en la zona más débil de las posiciones federales. Este ataque de Longstreet produjo que las fuerzas estacionadas a lo largo de Cemetery Ridge comenzaran a descender de las colinas, para de ese modo contraatacar y compensar así la brecha provocada por Hood, y obligando a este a volverse para apoyar al resto de las tropas de Longstreet.

        La posición de Reynolds y de Hancock había cambiado bruscamente, cuando los oficiales del estado mayor pudieron observar horrorizados que su flanco peligraba, y que corrían el riesgo de envolver su retaguardia. Rápidamente, Meade ordenó a Hancock dar la vuelta y desviar unidades hacia el Sur, a fin de taponar la brecha, pero ello disminuyó las fuerzas desplegadas en Seminary Ridge, y Reynolds tuvo que hacer frente por si solo al ataque de A. P. Hill.

        Por fin, tras varias, sangrientas e inútiles cargas, A. P. Hill vio su oportunidad de romper el saliente federal que conformaba el I Cuerpo de Reynolds. Volviendo a agrupar a sus fuerzas en bloques de División, sus columnas de batalla cargaron desde todos los puntos, enfrentándose al mortífero fuego de fusilería de la Iron Brigade y de los Zuavos de New York. Varias de las cargas confederadas fueron desmanteladas por el fuego de los mosquetes, pero la superioridad numérica de las tropas sureñas fue demasiado hasta para la elite del Ejército del Potomac, y tanto la Iron Brigade como sus compañeros zuavos fueron desalojados de sus posiciones con fuertes pérdidas.

        En la zona Norte del campo de batalla, conforme a las órdenes recibidas, Ewell comenzó a apresurar sus ataques, pero no a con la suficiente celeridad ni contundencia para el gusto de Lee y de A. P. Hill, que comprobaron horrorizados cómo la lentitud de las columnas sureñas que atravesaban Gettysburg permitían a Howard comenzar a redesplegar algunas de sus brigadas a apoyar a Reynolds.

        Era el punto de inflexión de la batalla, y Reynolds decidió lanzar un ataque general contra el avance de A. P. Hill, de modo que el I Cuerpo se sacrificara a costa de que el resto del Ejército del Potomac pudiera recomponerse a lo largo de la Carretera de Emmittsburg, para a continuación ocupar las alturas a lo largo de Cemetery Ridge, desarrollándose el tercer día de batalla tal y como ocurrió históricamente.

        Mientras las baterías de artillería se desplegaban detrás de las brigadas federales, a fin de formar una masa de fuego en caso de que el ataque de Reynolds fracasara, dos divisiones completas, la de Robinson y la de Doubleday, calaron bayonetas e iniciaron el avance contra los rebeldes. El ataque fue sangriento, y varias de las Brigadas de la División sureña de Anderson fueron puestas en fuga, pero la penetración de Doubleday dejó sus flancos al descubierto, y los sufridos soldados del I Cuerpo federal fueron entonces los cargados, volviendo a sus posiciones iniciales con gran cantidad de bajas.

        No obstante, el despliegue de las baterías de Reynolds había sido efectivo, y protegidos además por los restos de la Iron Brigade, los cañones federales vomitaron una tormenta de fuego que dio el tiempo suficiente para que las primeras unidades del XI Cuerpo del General Howard cubrieran el hueco y recompusieran la línea. Las defensas del centro federal habían resistido, y la posición se había salvado.

        Por su parte, la llegada del II Cuerpo de Hancock y su decisivo ataque de flanco contra el avance de Hood, combinado con el descenso del III Cuerpo federal de Sickles, hizo que el Cuerpo de Longstreet tuviera que pasar a la defensiva por falta de suficientes tropas, manteniendo, eso si, Peach Orchard y parte de Emmittsburg Road. Las fuerzas de Hood se alinearon junto con la División de Mc Laws, y se desplegaron para contener el ataque de los V y VI Cuerpos federales, pero estos sólo realizaron un amago. El ataque nunca se produjo.

        Agrupadas por fin las fuerzas de Ewell, se lanzó un primera ataque en líneas de batalla, pero el poco espacio del que se disponía para tan enorme concentración de fuerzas hizo que el ataque confederado fuera fácilmente rechazado en una serie de cuellos de botella que formó el XII Cuerpo federal. La primera oleada sudista de Ewell fracasó, pero no sería su último ataque del día. Exasperado, y viendo que la última oportunidad de romper al Ejército del Potomac era en la zona de Culp´s Hill, Lee en persona se desplazó a dirigir el ataque, ordenado a Ewell formar columnas de batalla, más apropiadas para el espacio de maniobra de que disponían las tropas del Sur.

        El siguiente ataque de Ewell estuvo francamente mejor coordinado, pero llegaba demasiado tarde, y tras restablecer el frente, el XI de Howard había vuelto a sus posiciones siguiendo órdenes de Meade, y de ese modo las tropas confederadas se encontraron con el doble de potencia de fuego tras romper una primera línea del XII Cuerpo federal, siendo rechazado el ataque desde Cemetery Hill.

        Poco a poco, el crepúsculo se fue adueñando del campo de batalla, y los dos bandos contendientes tendieron a asentar sus posiciones, a fin de poder obtener mejores despliegues de cara al tercer día de batalla, aunque previamente había que jugar, en un escenario aparte, los combates de caballería entre Pleasont y J. E. B. Stuart, ya que dependiendo del resultado de los mismos, la caballería confederada podría aparecer de flanco sobre las tropas federales en el 3 de julio.

        La partida del segundo día de batalla llevó a cuatro jugadores confederados y otros cinco jugadores federales, además del equipo de arbitraje, a una larga jornada que empezó a las 11 de la mañana y que se prolongó hasta las 2 de la madrugada, es decir, 15 horas de juego, incluyendo una parada de una hora que se hizo para comer. El desarrollo del escenario fue francamente satisfactorio, y de hecho varios de los jugadores, que desconocían el reglamento e incluso los pormenores de la batalla, actuaron excepcionalmente bien. En general, la actitud de los generales sudistas fue bastante parecida a la realidad, con un Ewell no comprometiéndose a fondo, aunque A. P. Hill, siguiendo las órdenes de Lee, fue bastante más agresivo que en la histórica. Longstreet utilizó con mucha habilidad a la División de Hood, pero quizás pecó de excesiva cautela al no comprometer también a Mc Laws.

        Por parte federal, los sucesos acontecidos el primer día de batalla y el hecho de gozar de una mejor posición que en la histórica, hizo que Meade quizás sufriera un exceso de confianza que le llevó a no valorar en su justa medida los ataques de Hood y de A. P. Hill, sobre todo después del primer asalto fallido de este. No obstante, cuando cambió la situación supo equilibrar rápidamente las líneas de frente, adaptándose muy bien a la nueva situación y poniendo remedio rápidamente a los problemas surgidos. Tanto el jugador que interpretaba a Meade (y que manejaba a Reynolds y a Hancock) como el que interpretaba a A. P. Hill son jugadores enfrentados habitualmente en gran multitud de juegos, y además ninguno de los dos conocía el reglamento, y ello hizo que sus papeles fueran especialmente interesantes, ya que se veía que casi podían intuir lo que haría su contrincante.

        Howard tuvo también una actuación especialmente destacada, pero dado que tanto él como el jugador que hacía de Sedgewick son jugadores habituales de Fire & Fury y de los miembros más activos de la UEO, su aportación era predecible. Sin embargo, destaca especialmente la capacidad que tuvo Howard para ser capaz de detectar problemas de ruptura en otros puntos del Ejército del Potomac, y ser capaz de predecir dónde podrían necesitarse refuerzos, de modo que pudo acudir antes de que se produjeran las catástrofes y poder evitarlas.

        Respecto de la actuación de Sickles y Sykes, lo cierto era que las órdenes recibidas y su posición defensiva en Cemetery Ridge, les proporcionaron poca posibilidad de destacar en la batalla. Quizás el momento más destacado de ambos fue cuando Hood rompió las líneas en Peach Orchard, y ambos tuvieron que emplearse a fondo en cubrir el hueco. De hecho, en concreto Sickles, que tampoco había jugado nunca, destacó con el manejo de las unidades de tiradores federales, deteniendo a la Brigada Tejana en inferioridad de condiciones, mientras que la mejor actuación de Sykes fue la de descender de Little Round Top para amenazar el flanco de Mc Laws, impidéndole de ese modo apoyar a Hood en el punto crítico de la batalla.

        Al igual que en el caso del primer día de batalla, se procedió por parte del equipo de arbitraje a plantear la recolocación de las unidades de cara al tercer día de batalla. Se decidió que, aunque parte del I y del II Cuerpos federales mantenían un saliente en Seminary Ridge, el mantenimiento de este era absurdo de cara al establecimiento de líneas de frente, por lo que básicamente, el ejército federal fue obligado a redesplegar conforme a su situación histórica del 3 de julio de 1863, es decir, desde Culp´s Hill y Cemetery Hill, hasta Little Round Top, a lo largo de todo Cemetery Ridge. Este repliegue, no obstante, se había llevado a cabo a costa de mucha más sangre confederada de la que históricamente se perdió en el segundo día de batalla, mientras que las pérdidas federales, aunque similares, estaban compensadas porque el I Cuerpo de Reynolds había comenzado el día intacto.

        Por parte confederada, se avanzó toda la línea hasta Emmittsburg Road, y se dió la opción a Lee de colocar a la recién llegada División de Pickett donde prefiriera, junto con la reserva de artillería, a fin de recrear algo parecido a la carga del tercer día pero donde los mandos sudistas lo decidieran. En la zona Norte del campo de batalla, por su parte, aunque habían desmantelado una parte de la primera línea federal, se consideró que las tropas de Ewell habían fracasado en su objetivo, y que por ello las unidades de Howard podían conservar sus posiciones en las alturas, desplegando los sudistas al pie de las mismas.

        LA BATALLA DE CABALLERÍA, 3 DE JULIO DE 1863

        Los principales y más famosos choques de caballería tuvieron lugar a 3 millas al Este de Gettysburg, siguiendo la Hannover Road o la vía férrea, en el espacio comprendido entre ambas rutas. Fue aquí donde el famoso General George Amstrong Custer iniciaría sus andaduras en busca de la gloria, al frente de los famosos "Wolverines" de la Brigada Michigan.

        Como quiera que el desarrollo de los acontecimientos de este enfrentamiento podía influir en el tercer día de batalla de Gettysburg, en especial si los confederados conseguían llegar al choque por el flanco del XII Cuerpo federal, era fundamental jugar el enfrentamiento antes de que termináramos el último día de batalla.

        Para la ocasión, hubo dos jugadores federales, cada uno a cargo de cada una de las unidades montadas enfrentadas, mientras que el bando confederado sólo lo llevó una sola persona, para reflejar la mejor coordinación que proporcionaba el mando de Stuart.

        Determinada la iniciativa, que corrió a favor de las tropas de Stuart, los confederados dividieron en dos sus fuerzas a fin de intentar atrapar en el medio a las menos efectivas columnas federales. No obstante, los jinetes azules decidieron enfocar la mayor parte de su fuerza contra uno de esos flancos enemigos, mientras que la Brigada de Custer se encargaría de contener al otro flanco el tiempo suficiente como para lograr así que las victoriosas tropas azules acudieran en su ayuda tras derrotar el otro ala enemiga. Ese era el plan.

        Con referencia a las unidades de infantería que había por el terreno, ambos bandos configuraron sus posiciones en elementos defensivos, junto con las escasas baterías que completaban la fuerza.

        Las fuerzas de Stuart combatieron contra la caballería federal en el flanco derecho, rechazándola hasta obligar a los jinetes azules a retirarse al amparo de la artillería y de los mosquetes de la infantería, que finalmente rechazaron el ataque de las tropas montadas del Sur.

        Sin embargo, en el otro extremo, las tropas de Custer rechazaron sorprendentemente el ataque de dos brigadas confederadas, para a continuación iniciar una persecución que comenzó a avanzar contra las colinas, donde la artillería confederada logró, al igual que sus homólogos federales, detener el ataque federal.

        Así, de ese modo, la situación parecía estar quedando en tablas, hasta que de nuevo fue Custer el que logró romper las líneas de Stuart, haciendo retroceder a las baterías sudistas y envolviendo el flanco confederado, de modo que las unidades montadas del Sur se vieron obligadas a retirarse. La batalla de caballería había terminado, y al igual que en el caso de la histórica, la intervención de Custer había sido decisiva.

        EL TERCER DÍA DE BATALLA

        La situación para el Sur al iniciarse el tercer día de batalla era similar a la que se enfrentaba el General Robert E. Lee en 1863. Las tropas azules se habían reagrupado a lo largo de Cemetery Ridge, en un anzuelo que se alargaba hasta Culp´s Hill, y las brigadas del Sur tenían por delante un sangriento frente a lo largo del valle que debían atravesar para romper las defensas de Meade.

        Sin embargo, la principal diferencia entre la situación histórica y la de nuestra recreación era el enorme número de bajas que habían sufrido ambos bandos. Ello, no obstante, suponía un mayor inconveniente para los generales sureños, ya que como en el primer día, los federales casi habían salvado el I Cuerpo, ello les había dado una ventaja numérica que obligaba a los jugadores confederados a ser agresivos pero buscando un punto de ruptura en el que la ventaja numérica de los norteños no influyera decisivamente.

        A tal efecto, el escenario les presentaba una serie de ventajas en el despliegue que les permitía decidir dónde lanzar ese ataque.

        Para empezar, la División de Pickett, fresca, veterana y con uno de los mejores generales que ofrece el reglamento, podía desplegarse dentro de la zona confederada donde los jugadores sureños decidieran. Tal y como ocurrió en la histórica carga de Pickett, esta División sería el caballo de batalla que encabezaría el ataque, y podría convertirse en el elemento decisivo que decidiera el resultado de los tres días de combate.

        El otro factor determinante era que a los jugadores confederados se les dio la oportunidad de realizar una concentración de artillería, tal y como se hizo en la histórica, de modo que pudieran apoyar el ataque donde así decidiera realizarlo nuestra particular versión de Lee.

        Por su parte, el despliegue federal se mantuvo conforme al que se realizó en 1863, con pequeñas modificaciones, que reflejaban los retoques que los comandantes de cada ejército hacían durante la noche, para recolocar unidades dentro de las zonas asignadas a los diferentes Cuerpos de Ejército.

        Tras reunirse los mandos del Sur, el General Lee decidió repetir el punto de ataque de 1863, contra el centro federal, que al igual que 150 años antes, consideró el punto más débil de las defensas azules. Así, las tropas de Pickett se unirían al resto de su Cuerpo, el de Longstreet, y encabezarían el ataque a lo largo de la llanura, rompiendo más allá de Peach Orchard la línea de Cemetery Ridge, y girando a continuación hacia el Norte para envolver de flanco el resto de las defensas federales, hasta enlazar con un asalto coordinado con las fuerzas de Ewell, que atacarían desde el Norte cuando Meade debilitara esa zona para acudir en apoyo del centro nordista. Una vez concluida la reunión, dio comienzo la batalla.

        Lejos de quedarse esperando, el agresivo jugador que hacía las veces de Ewell no esperó tanto como creía Lee que haría, y de ese modo, comenzó por agrupar a sus unidades en columnas de batalla, en un intento de coordinar ataques de División. Por parte de A. P. Hill, viendo las circunstancias, y asumiendo que el ataque principal sería de Longstreet, se decidió que las fuerzas situadas al Sur se unirían a apoyar el ataque que se estaba preparando, debilitando de ese modo el centro confederado.

        El principal elemento de la ofensiva sudista correría a cargo del jugador que hacía las veces de Longstreet, que alineó a sus fuerzas en líneas de batalla para aprovechar la extensión que le ofrecía el valle. El centro de la formación y el bloque principal del ataque era la recién llegada División de Pickett, que sería apoyada por los Tejanos de Hood al Norte y el resto del Cuerpo de Ejército al Sur.

        Lejos de concentrar todo el poder artillero sobre el mismo punto, el mando confederado decidió que sacaría mejor partido creando varias grandes baterías en las zonas de los tres Cuerpos en lugar de concentrar la mayor parte del poder de bombardeo sobre un solo ataque. Aunque ello no ofrecería tanto apoyo al ataque de Pickett, se suponía que permitiría que los tres jugadores podrían atacar de forma agresiva en todo el frente, lo que daría tres posibles puntos de penetración en las posiciones federales.

        Lejos de dejarse guiar por el nerviosismo, Howard (el jugador que hacía de Meade no pudo asistir el tercer día de batalla), al mando de las operaciones, decidió mantener sus posiciones, seguro de la fortaleza de sus defensas.

        En concreto, las defensas en la zona Norte del anzuelo federal eran especialmente densas, ya que casi la mitad de los Cuerpos del Ejército del Potomac se agrupaban alrededor de Cemetery Hill y de Culp´s Hill, hasta abrirse a la zona Norte de Cemetery Ridge, donde ya se alineaba el resto del ejército.

        El XI y XII Cuerpos ocupaban respectivamente Cemetery Hill y Culp´s Hill, con los restos del I y del II como reserva, actuando además el II como enlace con el resto de la línea azul. A lo largo de Cemetery Ridge, se alineaban siguiendo el eje del II de Hancock los VI, V, y III, con los restos de la caballería federal a retaguardia, que hacía las veces de reserva.

        Mientras que Ewell continuaba agrupando sus fuerzas, la División de Pickett inició el avance seguido del resto del Cuerpo de Longstreet. Al igual que en la histórica carga, las brigadas, una vez alineadas, atravesaron las baterías de artillería que habían iniciado un bombardeo preliminar que fue aún menos efectivo que el histórico, al contar con muchas menos piezas. Desde sus bien protegidas posiciones, los federales aguardaban, la mayor parte en posiciones elevadas a lo largo de las colinas, aunque algunas avanzadas del III y del V Cuerpo se habían adelantado, creando una situación de riesgo.

        En la zona Norte del campo de batalla, los ataques de Ewell se adelantaron en el tiempo, y el nutrido fuego de fusilería de las numerosas tropas federales desmantelaron las poco maniobrables formaciones confederadas, que se retiraron en desorden hasta su punto de partida, entre los vítores de los soldados azules.

        Por su parte, las tropas que A. P. Hill envió a apoyar el ataque de Longstreet fueron las que lograron atacar las avanzadas federales antes mencionadas, que se habían adelantado y habían descendido imprudentemente de las colinas. Estas, que se encontraban alineadas para hacer frente a los tejanos de John Bell Hood, se vieron rápidamente desbordadas al intentar girarse para afrontar esta nueva amenaza, momento que aprovecharon los tejanos para lanzar una carga a la bayoneta que desmanteló a la primera de las brigadas azules, que al retirarse abrió una brecha en la primera línea de defensa federal.

        La situación acababa de desestabilizarse, y el mando nordista decidió que había que reforzar al III Cuerpo. Así, el II comenzó a dirigirse al Sur, mientras que el I taponaba la brecha dejada por las fuerzas de Hancock al dirigirse al encuentro de Pickett.

        Era el momento que el mando sudista había esperado, y el instante por el que nuestra particular versión de Lee había suspirado. Por desgracia, el ataque prematuro de Ewell había sido demasiado pronto, y al haber sido rechazado, ello permitió a las fuerzas de Hancock dirigirse al Sur. Sólo quedaba una esperanza para evitarlo.

        Agrupando a sus unidades en una mezcla de columnas y de líneas de batalla, las tropas de A. P. Hill pasaron de mantener posiciones defensivas a adoptar una actitud agresiva que impidiera al II Cuerpo Federal actuar en apoyo del III y del V. Cogidos en mitad de su avance, los hombres de Hancock formaron rápidamente una línea de batalla y detuvieron su ruta, para hacer frente a esta nueva amenaza. El ataque de A. P. Hill había logrado detener a los refuerzos federales.

        Por desgracia para los confederados, mientras que la Primera División del II Cuerpo hacía esas labores de pantalla, deteniendo el agresivo pero por desgracia carente de fuerzas ataque de A. P. Hill, el resto del II Cuerpo, y en especial la artillería tanto de Hancock como de la Reserva Federal, enviada por el propio Howard, logró pasar.

        Ahora eran los confederados los que estaban contra las cuerdas, ya que elementos del II Cuerpo comenzaban a taponar la brecha. El ataque de los tejanos, con Hood a la cabeza, fue apoyado por parte de la División de Pickett, y logró atravesar de nuevo las defensas del V Cuerpo, pero la carga terminó en un mortal fuego de metralla de las baterías federales, disparadas a bocajarro.

        La reacción confederada al resultado de la carga fue por desgracia descoordinada, y los diferentes Cuerpos de Ejército fueron rechazados uno detrás de otro. Así, Howard se permitió incluso lanzar contraataques puntuales contra las fuerzas de Ewell, cuyas unidades fueron rechazadas hasta los aledaños de la propia población de Gettysburg, desbaratando toda posibilidad de éxito en posteriores asaltos confederados.

        En el centro del frente, A. P. Hill volvió a lanzar asaltos del tamaño de División, pero era esta la zona más reforzada de las defensas federales, en especial en el saliente. Así, los hombres de Reynolds volvieron a tener una acción destacada, defendiendo sus posiciones con un fuego combinado de fusilería y de metralla surgida de las bocas de los cañones, quedando ambas divisiones confederadas mermadas y rechazadas. Sería en la zona Sur donde se producirían los más sangrientos y decisivos combates, tal y como sucedió en 1863.

        Una vez reagrupadas las fuerzas bajo el mando de Longstreet, las líneas de batalla de la Confederación volvieron a cerrar filas en la que sabían que era la más decisiva acción de la lucha. De nuevo la División de Pickett era la encargada de encabezar la carga, con las Brigadas de Armistead, Kemper y Garnett en primera línea, y el resto de fuerzas en apoyo. Por desgracia para las tropas confederadas, la línea federal había podido reforzarse con la llegada de nuevas baterías de artillería, y los restos de caballería, bajo el mando de Buford y de Custer, acudieron a apoyar el combate, cerrando cualquier posible fisura en el frente.

        De nuevo serían las bocas de los mosquetes federales y de los cañones de la Unión las encargadas de rechazar el asalto de las fuerzas de Pickett, que además pasaron a ser flanqueadas por ataques aislados de la Brigada Irlandesa y de unidades al mando de Chamberlain, con el 20º de Maine a la cabeza, que terminaron de convertir el rechazo del ataque de Longstreet en un sangriento fracaso. La batalla había terminado, y con ello lo que quedaba del Ejército de Virginia del Norte.

        CONCLUSIÓN

        Al igual que en el caso de la batalla histórica, las bajas fueron especialmente elevadas, quedando desmanteladas gran cantidad de Brigadas de ambos bandos. El número de muertos y heridos superó las cifras reales (53.000), llegando a superar los 60.000, incluyendo además gran parte de la artillería confederada, perdiendo el Ejército de Virginia del Norte casi 30 baterías, por menos de 20 de la Unión.

        En el conjunto del escenario, las reglas especiales y la actitud de los jugadores, encarnando las personalidades de los distintos generales, fueron un rotundo éxito, y todos los participantes salieron satisfechos con el rigor histórico de la batalla, en una larga sucesión de combates que además les permitió nuestro objetivo principal, el de salir conociendo los pormenores de la Batalla de Gettysburg en particular, y de la forma de luchar y funcionar de ambos ejércitos y de la Guerra de Secesión en un ámbito más general. Durante los 4 largos días de partida se juntaron hasta una veintena de participantes, y más de 40 horas de partida, entre los que no se incluyen la preparación del escenario y la colocación de las miniaturas para la batalla. En conclusión, se trató de un arduo esfuerzo pero que sólo quien participa de ellos sabe lo gratificante que resulta su participación en él...