Jugando Waterloo

    El domingo 22 de noviembre de 2015 tuvo lugar la tradicional batalla conmemorativa que una vez al año se realiza por parte de la Unidad de Estrategia y Operaciones, con el fin de dar a conocer algún evento histórico de magnitud cuyo aniversario se cumpla en el año en curso. La batalla elegida para esta ocasión fue la Batalla de Waterloo, cuyo bicentenario se cumplía en 2015, y que sirvió de actividad complementaria de las realizadas por la U.E.O. con motivo de dicho aniversario.

            NOTA: Queda prohibida la reproducción total o parcial tanto de las imágenes como del texto que a continuación se exponen, sin la autorización expresa de la administración del presente espacio web.

        ANTECEDENTES

        Como ya es tradicional en la Unidad de Estrategia y Operaciones, se viene realizando anualmente, como mínimo, una recreación con miniaturas de alguna batalla importante cuyo aniversario cumpla una fecha emblemática con respecto al año en que nos encontremos. Así, por ejemplo, en 2010 se jugó la Guerra Romática (1859-60), en 2013 se jugó Gettysburg (1863), etc. Este año, la batalla elegida fue la de Waterloo, que cumplió su 200º aniversario en junio de 2015.

        Las batallas conmemorativas son por definición eventos grandes, que requieren de la presencia de varios jugadores por bando y gran cantidad de miniaturas que pintar, por lo que requieren una preparación que abarca todo un año, motivo por el cuál se suelen jugar el segundo semestre, procurando además que coincida con fechas que permitan coordinar la agenda de cuantos más asistentes sea posible. Aún así, siempre resulta inevitable que alguno se ponga enfermo o no pueda acudir por motivos laborales o familiares, y cuanto mayor es el grupo de personas que se maneja, mayor es la probabilidad de que eso ocurra. Por fortuna, desde la UEO se tiene ya experiencia a la hora de organizar estos eventos, y esa posibilidad está más que cubierta. Sin embargo, si alguien organiza algo parecido, desde aquí se le recomienda que tenga eso en cuenta.

        En lo que a los ejércitos se refiere, las grandes batallas requieren gran concentración de figuras, que hay que montar, pintar y basar, de forma coordinada, a fin de que la imagen sobre el diorama sea homogénea. En este caso, hasta tres personas colaboraron en completar los ejércitos implicados, en especial el prusiano, del que en la UEO no contábamos con miniaturas y hubo que hacerlo partiendo desde cero. Nuestros ejércitos son por definición utilizando la escala 1/72 de plástico, cuyo equivalente en plomo es 20 mm, ya que ese tamaño permite el suficiente detalle de las figuras como para distinguir los diferentes regimientos, pero al mismo tiempo no obliga a crear un tablero de proporciones desmesuradas (¡sin contar con el factor económico, que cuando se trata de 1200 figuras, también es un factor muy influyente, claro!). Debe tenerse en cuenta que cuando se recrea una batalla histórica, no solamente se han de preparar los ejércitos, sino también la escenografía concreta que represente la de la batalla, lo que también aumenta el elemento presupuestario.

        INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

        Aunque un relato mucho más completo se puede leer en el apartado de "Guerras Napoleónicas" sobre la batalla de Waterloo, baste una pequeña aproximación histórica que ayude al lector a situarse en el contexto de la contienda. Tras la rendición de 1814, el derrotado Napoleón Bonaparte fue exiliado a la isla de Elba, donde se suponía que permanecería hasta el fin de sus días, con su propia guardia de honor, compuesta por mil hombres. Sin embargo, el hombre que conquistara Europa no estaba dispuesto a tan triste final, y aprovechando la mala gestión de la retornada monarquía borbónica en Francia y un fallo de la Royal Navy, el Emperador escapó de Elba y volvió a desembarcar en un país que le había seguido, y que esperaba que volviera a hacerlo. Daba comienzo el llamado "Imperio de los 100 días".

        El retorno de Napoleón a Francia activó inmediatamente los recelos del resto de Europa, pero en aquel momento, un ejército francés, la mando del Mariscal Ney (antiguo general que había servido con Napoleón como Emperador), quien había prometido al rey traerle al usurpador "en una jaula", se dirigía a interceptar a Bonaparte. Sin embargo, en Grenoble, con el ejército borbónico desplegado por Ney, frente al de Napoleón, el Emperador se adelantó desarmado ante el 5º de infantería, y serenamente, les dijo: "si hay alguien dispuesto a matar a su Emperador, aquí estoy". Este valiente gesto fue suficiente para convencer a todo el ejército, y el propio Ney volvió a unirse a su Emperador, tras entregarle su espada en señal de derrota, que le fue devuelta. La caída del Rey Luis vino poco después, con el exilio de nuevo de la Real Persona.

        Automáticamente, en cuanto Napoleón volvió al trono, se formó una nueva coalición contra él. Los ejércitos ruso y austriaco comenzaron a movilizarse, pero la amenaza más directa lo constituían las fuerzas británicas, mandadas por Wellington, y prusianas, a cargo de Blücher, que estaban desplegadas en Bélgica. Decidido a eliminar a sus adversarios uno a uno, el Emperador se dirigió a través de Charleroi a la batalla, colocándose en medio de las tropas angloholandesas y prusianas, y partiendo en dos a sus enemigos. A continuación dividió en dos su fuerza, ordenando a Ney atacar a Wellington en Quatre Bras, mientras él hacía lo propio contra Blücher en Ligny.

        La Batalla de Quatre Bras supuso un empate en el sentido de que, por un lado, los franceses no consiguieron ocupar el cruce del mismo nombre, pero por otro tampoco permitieron al ejército de Wellington reunirse con el de Blücher, siendo las bajas de ambos bandos parecidas, algo más elevadas las francesas, que alcanzaron casi los 5.000 hombres (también esta batalla se describe en detalle en el apartado correspondiente de "Guerras Napoleónicas"), incluyendo gran parte de la Brigada de Coraceros de Kellerman, una unidad de caballería pesada que era de la elite del ejército francés.

        Por su parte, en el otro extremo, las fuerzas prusianas fueron derrotadas en la sangrienta batalla de Ligny, donde el propio Mariscal Blücher tuvo que ser rescatado al morir su caballo y quedar atrapado por él. Por fortuna, el ejército prusiano, aunque derrotado, pudo reagruparse y evitar la persecución, retirándose del campo de batalla en ruta desconocida por los franceses, que tuvieron que dividirse para intentar perseguirlo. Así, el Mariscal Grouchy quedó al mando de 30.000 hombres, con la orden de perseguir a Blücher e impedir que se uniera a Wellington. Napoleón, por su parte, comandaría el resto del ejército y la Guardia Imperial al otro flanco, con Ney, y derrotaría al ejército aliado, compuesto por tropas británicas, belgas y holandesas, acabando así con el odiado Sir Arthur Wellesley, más conocido por Wellington.

        LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS: LAS TROPAS DE WELLINGTON

        -I Cuerpo de Ejército, Príncipe de Orange

        -1ª División, General Cooke

                    -1º Brigada, General Maitland: 2º y 3º Batallones del 1º Regimiento de Guardias

                    -2º Brigada, General Byng: 2/3º de Coldstream Guards

                    -Batería "Sandham" de campaña y 2º Batería a Caballo de la Legión Real Alemana

        -3º División, General Alten

                    -1º Brigada, General Halkett: 1/33º, 2/30º, 2/69º y 2/73º

                    -2º Brigada, Coronel Brevet: 5º de infantería y 2 bóns de infantería ligera, Legión Real Alemana

                    -3º Brigada, General Kielmansegge, 5 bóns de infantería de línea y 1 bón de jägers, todos hannoverianos

                    -2 baterías de artillería de campaña

        -2º División, General Perponcher

                    -1º Brigada, Coronel Bylandt: 1 bón de infantería de línea belga, 1 bón de jägers y 2 bóns de la milicia nacional holandesa

                    -2º Brigada, Coronel von Goedecke: 2º regimiento de infantería de Nassau, 28º regimiento de Orange Nassau

                    -1 batería de artillería belga y 1 batería a caballo holandesa

        -3º División, General Chassé

                    -1º Brigada, Coronel Detmers: 1 bón de infantería ligera belga, 1 bón  de jägers, 4 bóns de la milicia nacional

                    -2º Brigada, General d'Aubreme: 3 bóns de infantería de línea holandesa, 1 bón de jägers belga y 2 bóns de la milicia nacional

                    -Batería de artillería de campaña y 1 batería a caballo, belgas

        -II Cuerpo de Ejército, Teniente General Rowland, 1º Barón de Hill

        -2º División, General Clinton

                    -3º Brigada, General Adam: 1/52º, 1/71º (highlander), 1/95º de Rifles

                    -1º Brigada, Coronel du Plat: 4º regimiento de infantería de línea de la Legión Real Alemana

                    -3º Brigada, Coronel Halkett: 4 batallones de Landwehr

                    -1 batería de campaña y 1 batería a caballo de la Legión Real Alemana

        -4º División, General Colville

                    -4º Brigada, Coronel Mitchell: 3/14º, 1/23º, 2/51º de infantería ligera

                    -6º Brigada, General Johnstone: 2/35º, 1/54º, 2/59º y 1/91º

                    -6º Brigada, General Lyon: 2 bóns de infantería de línea y 3 bóns de landwehr

                    -1 batería de artillería de campaña y 1 batería de artillería hannoveriana

        -Cuerpo Holandés, Príncipe Federico de Holanda

        -Reserva de Artillería: 1 batería de artillería, 1 escuadrón de guías a caballo y 1 escuadrón de gendarmes

        -1º División, General Stedman

                   -1º Brigada, General Hauw: 1 bón belga, 1 bón holandés, 1 bón de jägers y 3 bóns de la milicia nacional

                   -2º Brigada, General Eerens: 1 bón belga, 1 bón de jägers y 3 bóns de la milicia nacional

                   -Brigada de las Indias Holandesas, General Karl: 5º de las Indias Orientales, 2 bóns de jägers, 1 bón de flanqueadores   

                   -1 batería de artillería de campaña holandesa, y 1 batería de campaña adscrita a la Brigada de las Indias Holandesas

        -Cuerpo de Reserva, Mariscal de Campo Sir Arthur Wellesley, Duque de Wellington

        -5º División, General Picton

                    -8º Brigada, General Kempt: 1/20º, 1/32º, 1/79º (highlander) y 1/95º de Rifles

                    -9º Brigada, General Pack: 3/1º, 1/42º (highlander), 2/44º y 1/92º

                    -5º Brigada, General Von Vincke: 4 batallones de landwehr hannoveriana

                    -1 batería de artillería de campaña y 1 batería hannoveriana

        -6º División, General Cole

                    -10º Brigada, General Lambert: 1/4º, 1/27º, 1/40º y 2/81º

                    -4º Brigada, Coronel Best: 4 batallones hannoverianos

                    -2 baterías de artillería de campaña

        -Cuerpo de Brünswick: Príncipe Federico, Duque de Brünswick

                    -Brigada Ligera, Coronel von Buttlar: 1 bón de la Guardia y 3 bóns de infantería ligera

                    -Brigada de Línea, Coronel Von Spetch: 3 bóns de infantería de línea

                    -Caballería: Regimiento de Húsares y Escuadrón de Ulanos (lanceros)

                    -2 baterías de artillería de campaña y 1 Batallón de Vanguardia

        -Tropas de Nassau: Teniente General August, Barón Von Kruse

                    -2 batallones de infantería de línea de Nassau y 1 batallón de Landwehr

        -Reserva de Artillería, Comandante Drummond

                    -3 baterías de artillería de campaña

                    -3 baterías de artillería a caballo

        -Cuerpo de Caballería, Teniente General Paget

        -División de Caballería Holandesa

                    -Brigada de Caballería Pesada, General Trip: 1º y 3º de carabineros holandeses, 2º de carabineros belgas

                    -1º Brigada de Caballería Ligera, General Charles: 4º de Dragones Ligeros holandeses, 5º de dragones ligeros belgas

                    -2º Brigada de Caballería Ligera, General Jean: 6º de húsares holandeses, 5º de dragones ligeros belgas

                    -1 batería de artillería a caballo

        -Caballería Británica, Conde de Uxbridge

                    -1º Brigada, General Somerset: 1º y 2º de Life Guards, Rgto de Guardias a Caballo, 1º de Dragones de la Guardia

                    -2º Brigada, General Ponsoby: 1º, 2º y 6º de Dragones

                    -3º Brigada, General von Dornberg: 1º y 2º de Dragones ligeros de la KGL, 23º de dragones ligeros

                    -4º Brigada, General Vandeleur: 11º, 12º y 16º de dragones ligeros

                    -5º Brigada, General Grant: 7º y 15º de dragones ligeros y 2º de húsares de la KGL

                    -6º Brigada, General Vivian: 10º y 18º de dragones ligeros, 1º de húsares de la KGL

 

        LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS: LOS PRUSIANOS DE BLÜCHER

        -I Cuerpo de Ejército, Von Ziethen

                    -1º Brigada, General Steinmetz: 12º y 24º de infantería, 1º de Landwehr de Westfalia

                    -2º Brigada, General Pirch: 6º y 28º de infantería, 2º de Landwehr de Westfalia

                    -3º Brigada, General Jagow: 7º y 29º de infantería, 3º de Landwehr de Westfalia

                    -4º Brigada, General Donnersmarck: 19º de infantería, 4º de Landwehr de Westfalia

        -I Cuerpo de Caballería, General Röder

                    -Brigada de Treskow: 2º y 5º de Dragones, Ulanos de Brandenburgo

                    -Brigada de Lützow: 6º de Ulanos, 1º y 2º de Landwehr de Kurmark, 1º de Landwehr de Westfalia, 1º de húsares de Silesia

        -I Cuerpo de Artillería, General Lehmann

                    -3 baterías a caballo

                    -1 batería de obuses

                    -5 baterías de 6 libras

                    -3 baterías de 12 libras

        -II Cuerpo de Ejército, General Pirch

                    -5º Brigada, General Tippleskirch: 2º y 25º de infantería, 5º de Landwehr de Westfalia

                    -6º Brigada, General Kraft: 9º y 26º de infantería, 1º de Landwehr de Elbe

                    -7º Brigada, General Brausse: 14º y 22º de infantería, 2º de Landwehr de Elbe

                    -8º Brigada, General Bose: 21º y 23º de infantería, 3º de Landwehr de Elbe

        -II Cuerpo de Caballería, General Wahlen-Jürgass

                    -Brigada de Thümen: Ulanos de Silesia, 6º de dragones, 11º de húsares

                    -Brigada de Schulenburg: 1º de dragones, 4º de landwehr de Kurmark

                    -Brigada de Sohr: 3º y 5º de húsares, 5º de landwehr de Kurmark, landwehr de Elbe

        -II Cuerpo de Artillería, General Röhl

                    -3 baterías a caballo

                    -5 baterías de 6 libras

                    -2 baterías de 12 libras

        -III Cuerpo de Ejército, General Thiemelmann

                    -9º Brigada, General Borcke: 8º y 36º de infantería, 1º de landwehr de Kurmark

                    -10º Brigada, General Kämpfen: 27º de infantería, 2º de landwehr de Kurmark

                    -11º Brigada, General Luck: 3º y 4º de landwehr de Kurmark

                    -12º Brigada, General Stülpnagel, 31º de infantería, 5º y 6º de landwehr de Kurmark

        -III Cuerpo de Caballería, General Hobe

                    -Brigada de Marwitz: 7º y 8º de Ulanos, 9º de húsares

                    -Brigada de Lottum: 5º de ulanos, 7º de dragones, 3º y 6º de caballería de Kurmark

        -III Cuerpo de Artillería, General Mohnhaupt

                    -3 baterías a caballo

                    -2 baterías de 6 libras

                    -1 batería de 12 libras

        -IV Cuerpo de Ejército, General Bülow

                    -13º Brigada, General Hacke: 10º de infantería, 2º y 3º de landwehr de Neumark

                    -14º Brigada, General Rysell: 11º de infantería, 1º y 2º de landwehr de Pomerania

                    -15º Brigada, General Losthin: 18º de infantería, 3º y 4º de landwehr de Silesia

                    -16º Brigada, General Hiller: 15º de infantería, 1º y 2º de landwehr de Silesia

        -IV Cuerpo de Caballería, Príncipe Guillermo de Prusia

                    -Brigada de Sydow: 1º de ulanos, 2º y 8º de húsares

                    -10º de húsares, 1º y 2º de caballería de landwehr de Neumark

                    -Brigada de Schwerin: 1º y 2º de caballería de landwehr de Pomerania

                    -Brigada de Watzdorf: 1º, 2º y 3º de caballería de landwehr de Silesia

        -IV Cuerpo de Artillería, General Bardeleben

                    -3 baterías a caballo

                    -5 baterías de 6 libras

                    -3 baterías de 12 libras

        LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS: EL EJÉRCITO FRANCÉS DEL EMPERADOR

        -I Cuerpo de Ejército: Mariscal D'Erlon

        -1º División, General Allix/Quiot

                    -Brigada de Quiot: 54º y 55º de infantería ligera

                    -Brigada de Bourgeois: 28º y 105º de infantería

        -2º División, General Donzelot

                    -Brigada de Schmitz: 17º de infantería, 13º de infantería ligera

                    -Brigada de Aulard: 19º y 31º de infantería

        -3º División, General Marcognet

                    -Brigada de Noguez: 21º y 46º de infantería

                    -Brigada de Grenier: 25º y 45º de infantería

        -4º División, General Durutte

                    -Brigada de Pegot: 8º y 29º de infantería

                    -Brigada de Brue: 85º y 95º de infantería

        -1º División de caballería, General Jacquinot

                    -Brigada de Bruno: 7º de húsares, 3º de cazadores

                    -Brigada de Gobrechet: 3º y 4º de lanceros

        -I Cuerpo de Artillería, General de Salles

                    -1 batería a caballo

                    -5 baterías a pie

        -II Cuerpo de Ejército, Mariscal Reille

        -5º División, General Bachelu

                    -Brigada de Husson: 3º de infantería, 2º de infantería ligera

                    -Brigada de Campi: 72º y 108º de infantería

        -6º División, General Jérôme

                    -Brigada de Baudouin: 3º de infantería, 1º de infantería ligera

                    -Brigada de Soye: 1º y 2º de infantería

        -7º División, General Girard

                    -Brigada de Villiers: 82º de infantería, 11º de infantería ligera

                    -Brigada de Piat: 4º de infantería, 12º de infantería ligera

        -9º División, General Foy

                    -Brigada de Gauthier: 92º y 93º de infantería

                    -Brigada de Jamin: 100º de infantería, 4º de infantería ligera

        -2º División de Caballería

                    -Brigada de Hubert: 1º y 6º de cazadores

                    -Brigada de Wathiez: 5º y 6º de lanceros

        -II Cuerpo de artillería, General Pellitier

                    -1 batería a caballo

                    -5 baterías a pie

        LOS PLANES ENFRENTADOS

        Al igual que en la batalla histórica, se dio la circunstancia de que los jugadores aliados prefirieron desarrollar una estrategia defensiva, basada en conservar sus posiciones y esperar la llegada del ejército prusiano.

        En efecto, ante la superioridad de las fuerzas francesas, sobre todo en cantidad, las filas aliadas ocuparon las zonas elevadas, conservando los dos baluartes históricos de Hougomunt y de La Haye-Sainte, que se esperaba que absorbieran gran parte del ejército francés, y de ese modo retrasaran el ataque. La aparición de los prusianos no estaba tasada en un punto concreto, sino que el árbitro era quien mediante tiradas y una tabla determinaba la aparición de los diferentes Cuerpos y Divisiones, por lo que el jugador que hacía las veces de Wellington no podía (como en la vida real) trazar un plan concreto coordinado con sus refuerzos.

     

        Por su parte, los mandos franceses esperaban romper con el ala de Ney las defensas de Hougomount, de modo que desorganizaran la línea aliada, para a continuación lanzar un ataque masivo de caballería que terminara la tarea. En el centro, una primera oleada de infantería de línea, con apoyo artillero, aplastaría por superioridad numérica el saliente de La Haye-Sainte, para a continuación hacer entrar en tromba a la reserva (formada por la Guardia), y rompiendo en dos el frente. Por su parte, el flanco derecho, más débil, debía ser menos agresivo, trabando cuantas más tropas aliadas pudiera, para a continuación contener a los prusianos a su llegada.

        LA BATALLA

        Correspondiendo la iniciativa al bando francés, la batalla comenzó con los últimos retoques de las unidades azules para asaltar las defensas aliadas. Así, en el flanco izquierdo, las tropas de Ney formaron largos frentes, mientras la artillería se emplazaba para batir Hougomount. Por desgracia, los franceses calcularon mal las distancias, y el fuego de sus cañones fue completamente ineficaz, por lo que la Guardia británica pudo conservar fácilmente sus bien defendidas posiciones.

        En el centro, formando líneas de batalla, una primera acometida francesa fue rechazada por parte de los defensores de La Haye-Sainte, que pronto demostraron en ese tanteo que la granja no sería tan fácil de ocupar como el Emperador había previsto, por lo que pronto se preocuparon las tropas azules de planificar mejor su siguiente asalto.

        En el extremo derecho, y aprovechando su mayor maniobrabilidad, tropas a caballo francesas comenzaron su labor de envolver el flanco enemigo, hecho que fue favorecido por el hecho de que las fuerzas aliadas adelantaron sus posiciones hasta la línea de La Haye-Sainte, para de ese modo poder respaldar a la guarnición belga holandesa que la defendía. Ello implicó que el grueso de la artillería aliada no se emplazó en batería, pero obsesionados con su avance, los franceses no aprovecharon esa circunstancia, ya que las distancias eran todavía extremas.

        A fin de dotar de mayor fuerza el ataque a Hougomount, y en especial de alejar posibles apoyos del resto del ejército aliado a sus defensores, nuestra particular versión de Ney comenzó a agrupar a toda su caballería en el flanco izquierdo, de modo que ambas alas del ejército de Wellington quedaran envueltas por los jinetes franceses. Sin embargo, los mandos británicos ordenaron rápidamente girar a sus propias tropas montadas para contrarrestar el movimiento de Ney, siendo la antesala de un choque a caballo...

        Por su parte, en el otro extremo, las tropas aliadas no tenían la suerte de contar más que con pequeñas fuerzas montadas, que apenas pudieron contener el ataque de caballería francés, siendo rechazados. Rápidamente, y visto el resultado de los acontecimientos, los Highlanders británicos formaron rápidamente cuadros, aprovechando que la artillería e infantería francesas todavía estaban lejos, pero sólo era cuestión de tiempo que el flanco derecho aliados se desmoronara ante una acción coordinada enemiga.

        En el centro, y aprovechando que se contaba con el apoyo a retaguardia de la presencia del propio Napoleón Bonaparte y sus unidades de la Guardia, los regimientos de línea franceses se lanzaron al ataque, cargando a la bayoneta, pero el fuego de fusilería rechazó a algunas de las unidades, y el resto fueron incapaces de romper la férrea defensa aliada. Detrás de los regimientos belgas y holandeses, el propio Wellington alentaba a los soldados, siendo su presencia decisiva para mantener la línea. Fue una curiosa anécdota que las figuras de ambos comandantes en jefe, el Duque de Wellington por parte aliada y Napoleón Bonaparte por la francesa, estuvieran frente a frente en el mismo sector durante toda la batalla, como en un desafío personal.

        Una nueva carga francesa logró penetrar en los patios del castillo de Hougomount, pero la llegada de refuerzos británicos lograron rechazarles y expulsarles de nuevo tras un cruento combate cuerpo a cuerpo. La frustración podía verse en la cara del jugador que hacía las veces de Ney, pero su caballería había terminado de agruparse, y eso significaba que pronto envolvería la fortificación, perdiendo esta así la posibilidad de recibir nuevos apoyos. Si el plan francés se cumplía, Hougomount caería pronto, y con él, todo el flanco aliado, ya que la línea de casacas rojas era francamente vulnerable si se lograba flanquearla.

     

        Una nueva carga en el centro logró romper por un punto la línea aliada por parte de la caballería gala, pero por desgracia, los jinetes, presa de su propia furia, se adentraron en las unidades de reserva aliadas y fueron exterminados, taponándose de nuevo la brecha. Habían estado cerca, muy cerca, pero cada vez estaba más claro para el Emperador que, si quería ocupar La Haye-Sainte antes de la llegada de los prusianos, tendría que implicar a la Guardia. Numerosos rumores comenzaban a llegar más allá de su flanco derecho con noticias de que nubes de polvo anunciaba la llegada de un ejército, y el tiempo se le acababa a los franceses. Era necesario actuar.

        En el flanco derecho, el único que estaba en parte en descomposición por la efectividad de los jinetes franceses y la llegada de refuerzos de infantería, se logró estabilizar la situación enviando nuevos regimientos de infantería de línea, que conformaron un nuevo frente y, con muchos esfuerzos, lograron dar estabilidad al flanco aliado. Los agotados Highlanders recompusieron filas y se unieron a los refuerzos, cerrando así la brecha.

        Las primeras unidades prusianas hicieron su aparición en el extremo del tablero, así que Napoleón decidió que había llegado el momento decisivo. Las órdenes para sus subalternos fueron las de realizar un ataque general, así que en el flanco izquierdo, Ney ordenó su carga de caballería contra los desorganizados regimientos belgas y holandeses, que rápidamente fueron descuartizados, excepto algunas unidades que lograron formar en cuadro. Sin embargo, Wellington había preparado una segunda línea con infantería británica, que rechazó a los jinetes franceses con una descarga de fusilería. Peor aún, en el turno aliado, la caballería británica cargó en masa contra los desorganizados regimientos franceses, y el ataque azul fue rechazado con fuertes pérdidas. Las cargas contra Hougomount, por su parte, estuvieron mejor coordinadas que las anteriores, pero tras varios turnos atacando y sufriendo bajas de fusilería, los regimientos franceses estaban mermados, y no fueron capaces de tomar el muro. La petición de ayuda del mariscal francés para que le enviaran refuerzos había sido rechazada, y los soldados de Ney pagaron en sangre esa negligencia.

        En el centro, por fin Napoleón Bonaparte había hecho entrar en acción a la Vieja Guardia, que entró en La Haye-Sainte y ocupó la posición, mientras la Guardia Media y la Joven Guardia se preparaban a ambos lados para ampliar la brecha, con los lanceros detrás de ellos, listos para perseguir a los escasos supervivientes que quedaran. Sin embargo, Wellington, sabedor de que ello podría ocurrir, había acumulado a varias de sus mejores unidades, que encabezadas por el 42º de Highlanders cargaron con furia contra la granja, ocupándola gracias a la superioridad numérica y a unas afortunadas tiradas de dados. Los franceses hubieron de retroceder de nuevo hasta sus posiciones iniciales.

        En el extremo derecho de la línea francesa, los aliados aprovecharon un error de despliegue enemigo, y lanzaron una carga masiva de infantería, que logró recuperar parte del terreno perdido, aunque no consiguieron romper el frente, estabilizándose la situación de nuevo. Una parte del flanco francés se vio obligada a girar sobre sí misma ante la nueva amenaza prusiana que acababa de hacer su aparición, y que lentamente avanzaba desde el extremo del mapa.

        La llegada de las tropas prusianas supuso un cambio de iniciativa en la batalla. En efecto, aunque su entrada era progresiva, entrando los diferentes Cuerpos de Ejército mediante tiradas propias, lo cierto era que las tropas francesas debían enfrentarse a la aparición de fuerzas frescas, y que además aparecían por su retaguardia. Los mandos galos habían jugado a arriesgarse no cubriendo sus flancos para así poder concentrar tropas en aplastar a las tropas aliadas, pero al fallar en ese cometido, ahora estaban en una muy apurada situación. Así, el flanco derecho francés quedó especialmente expuesto a los ataques en pinza de belgas, holandeses, británicos y ahora prusianos, perdiéndose una gran parte de la fuerza, que no fue capaz de reaccionar a tiempo.

        En la zona central, los supervivientes del flanco derecho se reagruparon al amparo de una nueva línea de frente que discurría más allá de los límites de la carretera que unía La Haye-Sainte con La Belle Alliance, siendo decisiva la intervención de varias unidades de la Guardia que aún estaban frescas por haber actuado en reserva.

        Sin embargo, ese cambio de actitud francesa, supuso la inmediata ofensiva de las tropas británicas, que presionaron desde La Haye-Sainte, aunque en un ataque poco coordinado y que fracasó contra la Vieja Guardia, aguantando sus posiciones con un certero fuego de fusilería. Este ataque, no obstante, permitió, junto con la reorganización de la línea francesa, que los prusianos pudieran avanzar tranquilamente hasta los llanos donde formar sus líneas de batalla, y de ese modo abrir ese nuevo y tan temido frente.

  

        Sólo en el flanco derecho francés, Ney era capaz de mantener la iniciativa, aunque a costa de desangrar sus ya menguadas fuerzas. Reagrupando de nuevo su maltrecha caballería, lanzó un nuevo ataque montado contra los jinetes británicos, coordinado con un ataque de infantería contra Hougomount. Sin embargo, los Scots Greys fueron capaces de responder con prontitud a la carga, e hicieron retroceder a húsares y lanceros galos, para a continuación lanzarse de flanco contra los atacantes a la granja fortificada británica, logrando de nuevo rechazar el ataque galo.

        CONCLUSIÓN DE LA BATALLA

        Era ya la madrugada del segundo día de partida cuando los jugadores decidieron que la batalla había terminado. En efecto, tal y como determinó el árbitro, la victoria era indiscutiblemente aliada, ya que, aunque todavía el centro y el flanco derecho francés eran capaces de dar batalla tras recomponer sus líneas, la aplastante superioridad numérica proporcionada por la llegada de los prusianos hacía inútil toda resistencia.

        En general, los mandos franceses jugaron la batalla a una carta, que era romper a las fuerzas de Wellington antes de que Blücher fuera capaz de enlazar con ellas. Sin embargo, en un intento de asaltar toda la línea de frente, los jugadores galos lanzaron ataques descoordinados entre sí, con formaciones vulnerables al eficaz fuego de fusilería de la línea británica. Además, en un error de cálculo, desplegaron sus cañones a demasiada distancia, no logrando de ese modo apoyar las cargas con los certeros disparos que hubiesen necesitado. Al no estar desorganizados ni haber ablandado antes sus posiciones, los defensores fueron mortalmente eficaces.

        Debe destacarse además la heroica resistencia de las tropas que defendían Hougomount, que fueron dirigidas magistralmente por el jugador británico que controlaba el flanco derecho aliado, ya que rechazaron ataques de todo un Cuerpo de Ejército con apenas una Brigada, una batería de artillería y diversos apoyos menores, hasta que Wellington pudo enviar refuerzos a la posición.

        En muchos aspectos, la batalla transcurrió como en la historia, y cada uno de los jugadores se asemejó bastante en su personalidad al general que interpretaba. Ney demostró ser especialmente agresivo durante toda la partida, con ataques y cargas a pecho descubierto, que le ocasionaron fuertes pérdidas, y la desconfianza de Napoleón hacia el mariscal francés también estuvo patente en la batalla, ya que le denegó unos refuerzos que hubieran podido decidir el resultado de la batalla. Sin embargo, todo análisis es muy fácil de realizar desde la comodidad del teclado y una ver terminado el combate...

        Sea como fuere, el objetivo principal de rememorar el épico enfrentamiento en su 200 aniversario, y sobre todo la posibilidad de aprender los pormenores de la batalla, mediante la interpretación de sus respectivos participantes, que es el fin último de estas partidas, se cumplió sobradamente, transcurriendo ambas jornadas en el tradicional buen ambiente de caballerosidad, amistad y camaradería que caracterizan las partidas que siempre se llevan a cabo por la Unidad de Estrategia y Operaciones, siendo un recuerdo inolvidable para sus participantes.