Evento Lopera 2019

        El pasado mes de abril de 2019 tuvo lugar una nueva edición en la localidad jienense de Lopera una nueva edición de la batalla de la Guerra Civil Española que lleva le mismo nombre, y que atrajo a recreadores venidos de toda la geografía nacional. Por parte de la Unidad de Estrategia y Operaciones, por primera vez, e invitados desde la organización del evento, se participó en el mismo mediante una serie de exposiciones y campamentos, así como charlas, de diversas temáticas de la época, entre las que se incluyeron las fuerzas de orden público de la época.

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        EL EVENTO DE LOPERA

        Desde hace ya algunos años se viene realizando en la localidad de Lopera, dentro de la Provincia de Jaén, un evento de recreación histórica sobre los combates que tuvieron lugar en dicha población, contando los organizadores de las actividades con la colaboración tanto del Excmo. Ayuntamiento de Lopera como con la Diputación, y atrayendo a más de un centenar de recreadores venidos de toda España, siendo por tanto uno de los mayores eventos sobre la Guerra Civil Española que se realiza.

        Esta recreación, ya totalmente asentada en el calendario de aficionados y de las autoridades regionales, constituye el rotundo éxito del trabajo constante de un grupo de entusiastas de la historia que han logrado con esfuerzo conformar un evento de trato excepcional hacia los recreadores, y un buen ambiente de compañerismo y camaradería que lo convierten en una fecha indispensable en el calendario de los aficionados.

        Con respecto a la participación de la Unidad de Estrategia y Operaciones, tiene su origen en las gestiones realizadas por un miembro de la organización del evento de Lopera, que al comprobar el material disponible en la Sede Central de la UEO inició los trámites con el Ayuntamiento para la realización de diversos "displays" durante el evento, aprovechando desde aquí para agradecer a don Juan Carlos Alba su ayuda e interés en nuestra asistencia al evento.

        INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

        La Batalla de Lopera tuvo lugar a finales de 1936, dentro del llamado "Frente de Andalucía", y destacó especialmente por la muerte de dos famosos escritores británicos, Ralph Fox (que hacía las veces de Comisario) y John Cornford, ambos encuadrados en la XIV Brigada Internacional. Esta Brigada había sido creada el 2 de diciembre de 1936, y era apodada "La Marsellesa", por su alto índice de franceses.

        Los orígenes de la batalla hay que buscarlos en la ofensiva que el General Queipo de Llano, del bando Nacional, inicia desde Córdoba y Granada a mediados de diciembre, con el fin de ocupar la localidad de Andújar.

        Ante el avance de las tropas nacionales, que aplastan determinadas fuerzas de milicias republicanas, se despliega la XIV Brigada Internacional, de reciente creación, compuesta por principalmente por franceses, belgas y por una Compañía de británicos, al mando estos de George Nathan, estando al mando de las operaciones del conjunto del frente el General Martínez Monje.

        Estos hombres, aunque algunos habían luchado en Madrid, estaban en general poco preparados y entrenados para la batalla que se aproximaba, y en la que tendrían que participar de forma destacada y sangrienta.

        El General Walter, al mando de la XIV Brigada Internacional, siguió la ruta ordenada por Martínez Monje, saliendo de Albacete el día de Navidad de 1936 rumbo a Lopera, a donde llegaron el 28 del mismo mes, tras haber sufrido durante el trayecto multitud de ataques aéreos y pasadas de ametrallamiento por parte de la aviación del bando sublevado (también llamado Nacional), encontrándose con que la población se encontraba bajo el control de sus enemigos, por lo que las tropas republicanas se prepararon para el asalto.

     

        Una serie de sangrientos ataques, que causaron numerosas bajas entre los milicianos británicos de la 1º Compañía, no lograron ocupar el pueblo, debido al fuego de artillería del bando nacional, que junto con el apoyo de algunos aviones y a las descargas de fusilería de los defensores acabaron con la vida de los dos poetas británicos, Fox y Cornford, aunque la tranquilidad que trajo la noche se vería rota rápidamente por la contraofensiva que las tropas nacionales lanzaron al día siguiente, el 29 de diciembre.

        En efecto, al mando del Comandante Redondo, tropas formadas por requetés y por el Batallón de Cádiz, lanzaron una contraofensiva, obligando de nuevo a los republicanos a retirarse, replegándose finalmente por orden del Comandante Gastón Delasalle, que sería posteriormente juzgado y ejecutado por cobardía por las autoridades republicanas, y pasando el mando del Batallón "Marsellesa" a George Nathan, quien promovió el cambio de nombre de la unidad a Batallón Ralph Fox, en honor al poeta muerto en combate.

        EL EVENTO: VIERNES 12 DE ABRIL

        Como en la mayoría de los eventos de recreación histórica, el viernes se utilizó para recepcionar a los grupos de recreadores que acudían de toda España y para iniciar el montaje de los campamentos.

        En el caso de la Unidad de Estrategia y Operaciones, la llegada se produjo a mitad de la tarde, justo cuando se estaba impartiendo desde la organización una conferencia sobre la Guerra Civil, motivo por el cuál hubo que buscar quién abriera el Castillo de Lopera, lugar en el que se montarían los campamentos, no pudiendo empezar a montar hasta casi las 21:00 horas. Por fortuna, la llegada del grupo de Imperial Service y su amable oferta de ayuda con el montaje de las tiendas agilizó bastante el trabajo, y quedaron montadas esa misma noche, retirándose a cenar en un buen ambiente de compañerismo.

        EL EVENTO: SÁBADO 13 DE ABRIL

        El día principal del evento sería sin duda, como cabe esperar, el sábado, ya que el grueso de las actividades se llevarían a cabo ese día. Se comenzó con un desayuno a cargo de la organización, a base de churros, porras y chocolate, mientras que aquellos que tuvieran que pasar revista de armas con la Guardia Civil procedían a ello.

        Por parte de otros grupos, que habían llegado durante la noche (algunos fueron a Jaén desde Asturias, como es el caso del Frente del Nalón), se montaron rápidamente el resto de los campamentos, a fin de poder abrir al público a media mañana, que pronto inundó el patio del castillo y pudo comenzar a interactuar con los recreadores.

        Destacó como siempre la presencia de Imperial Service, que en colaboración con la Unidad de Estrategia y Operaciones había montado una tienda de mando y de Estado Mayor, y que rápidamente se vio rodeada de atentos visitantes a las explicaciones de don Jose Miguel Alberte, que con su entusiasmo habitual realizó sus explicaciones sobre la Guerra Civil Española.

        Además, por parte del grupo Battle Honours, se montó otro impresionante campamento, con gran cantidad de material y cartelería reproduciendo la de la época, e incluyendo un cañón.

        Con lo que respecta al resto de campamentos, junto al puesto de mando, la UEO montó otra tienda con un hospital de campaña, parte de cuyo material había sido cedido temporalmente por la Asociación Codex Bélix, con la que el lector habrá podido comprobar que se colabora habitualmente en sus eventos, y una exposición de temática policial de tiempos de la República, que no obstante serán desarrollados, como es costumbre, en su apartado correspondiente, en la que se describe en detalle la participación de la Unidad de Estartegia y Operaciones en el evento. Se completaba  la muestra con otra serie de "displays" y campamentos de menor tamaño, alguno de los cuáles incluía hasta ducha de campaña, mientras que otro reproducía una escuela revolucionaria para las tropas republicanas.

     

        Además de lo anterior, hizo presencia un vehículo de época perfectamente ambientado en observadores del Comité Internacional de la Cruz Roja, que durante la Guerra Civil hizo lo posible por observar el cumplimiento de las leyes internacionales, como la Convención de Ginebra y otras. Todo ello estaba finalmente completado con los típicos puestos de venta de militaria, libros y demás material relacionado, a fin de que cada recreador o cada aficionado pudieran completar sus respectivos uniformes y colecciones.

        Con respecto a las actividades, a media mañana se llevó a cabo primeramente una parada militar, justo delante del castillo, a la que siguió una primera recreación que, en esta ocasión, tuvo lugar por las calles y plazas del propio pueblo de Lopera, a fin de representar los primeros choques entre las fuerzas nacionales y republicanas.

        Además, también durante la mañana, junto con el público y los visitantes, acudieron diversos medios de comunicación, en especial regionales, que fueron atendidos por la organización y que realizaron una visita guiada por los campamentos a cargo de miembros de la Unidad de Estrategia y Operaciones, que fueron explicando cada uno de los diferentes "displays" y los diferentes pormenores de la batalla.

        También durante la jornada hicieron su aparición las autoridades locales, que pudieron departir e interactuar con los recreadores, hasta que el horario marcó el parón correspondiente para la comida, que también corrió a cargo de la organización del evento, planificándose a continuación la batalla de la tarde, que sería el elemento principal del fin de semana.

        Para acondicionar el escenario de la recreación de la tarde se habían realizado una serie de trincheras a las que se les añadieron sacos terreros y otra de las tiendas de campaña de la UEO, que haría las veces del cuartel general del bando nacional, y que fueron montadas y transportadas por los propios miembros de nuestra organización.

        -La batalla: La recreación principal del evento tuvo lugar a las afueras del pueblo, en un lugar acondicionado donde se habían excavado previamente una serie de trincheras y a las que se les habían añadido los sacos terreros antes mencionados, junto con la tienda de campaña traída por la UEO, que hacía las veces de puesto de mando nacional.

        Aunque el terreno era más o menos llano, una larga pendiente recorría el campo de batalla, encontrándose las tropas republicanas en la parte inferior y las nacionales ocupando las alturas, mientras que el público fue colocado tras un vallado a lo largo de todo el terreno, acudiendo a presenciar los combates cientos de personas, tanto de la localidad como de toda la provincia.

        La organización había preparado la batalla para que una serie de ataques y contraataques permitieran a todos los asistentes presenciar las tácticas y despliegues de las unidades de la época, que en el lado de los recreadores del bando nacional incluían requetés, regulares y demás tropas características, mientras que la parte más destacada del bando republicano era, por supuesto, la presencia de la XIV Brigada Internacional.

        A lo largo de más de una hora, los espectadores pudieron contemplar la deriva de la batalla, que con ciertas licencias inevitables por los recursos disponibles, reprodujo los combates que ocurrieron en los alrededores de Lopera a finales de 1936.

        El fin de los combates supuso el inicio del retorno de recreadores y público de nuevo al castillo de Lopera, donde se continuaron las demostraciones en los campamentos, al tiempo que se iban poco a poco desmontando, ya que varios de los grupos, incluyendo a la UEO, marcharían al día siguiente a primera hora, por lo que todo el trabajo que quedara adelantado sería tiempo ganado para hacer el retorno más liviano. Además, como quiera que el alojamiento empleado por el equipo de la Unidad de Estrategia y Operaciones se encontraba ya en dirección a Madrid, sería una forma de ahorrar parte del trayecto.

     

        La última de las actividades para el sábado incluían una cena y un espectáculo musical en el pueblo, que además se aprovechó para realizar la entrega de obsequios y demás premios por parte de la organización a los grupos participantes, encontrándose en el acto presente la alcaldesa de la localidad, que agradeció a los asistentes su participación en un evento ya instaurado de forma continuada en los calendarios de los recreadores y de las administraciones tanto municipales como autonómicas, ya que estas actividades desarrollan una importante actividad turística que ponen a muchas poblaciones españolas en el mapa.

        LA PARTICIPACIÓN DE LA UEO

        Como es habitual, la participación de la Unidad de Estrategia y Operaciones se desarrolla en un apartado específico, a fin de poder incluir los detalles de las actividades en las que se participó o del material expuesto durante todo el evento.

        Principalmente, para la ocasión se colaboró especialmente tanto con cuestiones logísticas en los campamentos y en el campo de batalla como con la exposición de material, cuyo bloque principal fueron las tiendas cónicas anteriores incluso a la época, y que fueron empleadas por multitud de países a lo largo del siglo XIX y gran parte del XX (los mismos modelos son empleados todavía en cuestiones secundarias por las Fuerzas Armadas). Además, cabe destacar la presencia de otras asociaciones, como Imperial Service o Codex Bélix, que acudieron a la muestra a través de la UEO.

        -El hospital de campaña: Una gran parte del hospital que se desplegó en una de las tiendas fue cedido para la ocasión por parte del presidente de la Asociación Codex Bélix, don Antonio Lalaguna, quien cuenta con mucho material que ha sido heredado de su familia, parte de la cuál ejerció la Sanidad Militar, por lo que el valor de esta parte de la exposición era doblemente importante, al ser objetos originales de la época e incluso anteriores.

        Además de los elementos de equipo quirúrgico, se contó con una camilla de campaña (¡con su maniquí vendado de las heridas incluido!), biombos para separar a los pacientes y la zona de operaciones, diversos recipientes y palanganas para esterilizar el material, y hasta la radio para oír las noticias del frente y los crucifijos para dar el toque de humanidad al "display", ya que son los pequeños detalles los que acaban marcando la diferencia.

        -La tienda de mando: En este caso, se trató de la ambientación de una tienda de Cuartel General de Regulares, del llamado bando nacional o sublevado, cuyo interior fue llenado de material aportado en su mayor parte por otra de las asociaciones con las que habitualmente colabora la UEO, la Asociación Imperial Service, quienes además también incluyeron personal para atender al público, con sus dinámicas explicaciones.

        Como es habitual en sus despliegues, el puesto de mando incluía toda clase de detalles como equipo de transmisiones, estandartes, mapas y documentación, etc, de tal modo que el público apenas podía adentrarse demasiado antes de verse rodeado por todo el material expuesto.

        -La exposición policial: Por parte de la UEO, y gracias a la colaboración de uno de los organizadores del evento, don Juan Carlos Alba, se contó con una exposición referida a los diferentes cuerpos de orden público de la época de la República y la Guerra Civil.

        Esta exposición incluía uniformes, láminas y material original de las diferentes fuerzas policiales del momento, incluyendo a la Guardia Civil, al Cuerpo de Carabineros y al Cuerpo de Seguridad, una de cuyas unidades, la Guardia de Asalto, se ha convertido en icono de esa época. Además, junto a ellos se exponían una serie de cuadros y láminas que en su momento fueron publicadas oficialmente en diferentes estudios que la Dirección General de la Policía ha realizado a lo largo del tiempo sobre su historia, así como diversos libros y manuales originales de la época.

     

        El objeto más valioso de aquellos que se exhibieron al público en Lopera fue el Bastón de Mando original del Jefe de la Policía (Cuerpo de Investigación y Vigilancia) en tiempos de Primo de Rivera, la República y los dos primeros años del franquismo, el Comisario General don Enrique Maqueda del Castillo, hombre de gran competencia que supo sobrevivir a tres regímenes diferentes gracias a su reputación y profesionalidad al margen de los vaivenes políticos (se sabe que, por ejemplo, en tiempos de la República, salvó la vida a autoridades eclesiásticas de Toledo con su intervención y la de su servicio de escolta, demostrando su entrega a la causa de la ley por encima de los intereses de la política).

        Este Bastón de Mando se encuentra en cesión temporal a la Unidad de Estrategia y Operaciones por su descendiente, el Inspector Jefe ya jubilado don Enrique Maqueda de León, otro verdadero icono de la entrega de una vida a la sociedad y a la labor policial, pues fue este Inspector Jefe el que evitó una masacre en el atentado con bomba de la ETA en la Plaza de Callao de Madrid.

        -Los uniformes: Finalmente, en lo que respecta a la uniformidad empleada durante el evento, se utilizó durante el montaje, como no podía ser de otro modo, el uniforme de campaña de la UEO, mientras que durante el evento se usaron reproducciones de la Guardia de Asalto para custodiar la exposición policial, y de un Requeté del bando nacional o sublevado para la zona del Hospital de dicho bando (los Requetés eran unidades de milicias navarras, cuyo elemento distintivo principal era la boina roja), vistiéndose finalmente para la cena de gala un uniforme de capitán de artillería con la reglamentación de la época, que fue empleado por ambos bandos.

        Como conclusión final a esta experiencia del evento de Lopera, destacar principalmente la gran labor tanto de los organizadores, en especial Juan Carlos, Tato, Miguel y Chema, así como del Excmo. Ayuntamiento por su cercanía y buen trato, así como su trabajo de difusión de la historia en una actividad en la que esperamos y deseamos la mejor de las suertes en sus nuevas ediciones de este episodio de nuestro pasado.