El Cuerpo de Marines de los Estados Unidos

Quizás la unidad más famosa de los Estados Unidos sea el Cuerpo de Marines, siendo de hecho su existencia anterior incluso a la del propio país al que sirve, bajo el lema "Semper Fidelis".

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Como en anteriores ediciones, el primer punto que se debe aclarar es que aunque es posible que algún elemento de los incluidos en el material gráfico pueda no ser el exacto de la época, o el contenido del texto sea relatado de forma genérica, ello es debido, una vez más, a que la intención de los artículos sobre recreación histórica están enfocados a que, mediante diversas fotografías, el visitante termine con una visión general de las unidades, campañas y uniformes que se tratan en la presente sección, pudiendo profundizar en los apartados correspondientes informaciones más específicas o concretas, que se irán publicando a su debido tiempo en las secciones.

    En lo que a la historia del Cuerpo de Marines, la primera curiosidad que se debe destacar sobre esta unidad es que, como se ha reseñado anteriormente, su existencia es anterior a los propios Estados Unidos de América, debido a que se formaron justo al iniciarse la Guerra de la Independencia, pero antes de que el Congreso Continental se declarara como no sometido a la Corona.

 

   

    Ya desde los orígenes de la unidad, siendo una de las primeras en la historia americana que se enfocó desde un punto de vista profesional (la mayoría de ellas eran milicias ciudadanas y estatales que iban formando cada una de las antiguas trece colonias), se convirtió en un referente no sólo para sus homólogos de la milicia, sino para todo el país, por el espíritu de entrega que se trató de inculcar en sus primeros miembros y en el conjunto del Cuerpo.

    La primera intervención anfibia del Cuerpo de Marines, en el extranjero, fue en Trípoli, en una incursión que en 1804 se realizó contra la piratería. De esa época es también la captura de la fragata "Philadelphia" por los piratas berberiscos, que finalmente fue incendiada por las tropas americanas en una incursión, lavando así el prestigio del país. La intervención en Trípoli de hecho se incluiría en el himno del Cuerpo, al igual que la de las Arenas de Iwo Jima durante la Segunda Guerra Mundial.

    Durante la Guerra de Secesión, las tropas de Infantería de Marina permanecieron fieles al gobierno federal, y de hecho intervinieron suprimiendo algunos de los primeros motines antes de que los estados del Sur formaran la Confederación. Bajo el mando del General Scott, en la Guerra de México, se llevaron a cabo operaciones anfibias, principalmente fluviales, que sentarían las bases de diversos procedimientos que se utilizarían posteriormente, modificados por las experiencias adquiridas.

        Durante la Guerra de Secesión, el uniforme consistía en una guerrera azul con distintivos en rojo, en la que se inspira la actual, con pantalón azul, y los suboficiales y oficiales franja roja en el propio pantalón. Se empleaba correaje negro de cuero, y la prenda de cabeza consistía en el tradicional kepi, que posteriormente, tras la guerra, se cambiaría por una gorra de plato de color azul, en lugar de la de color blanco actual.

              

   

    Las experiencias adquiridas de los asaltos anfibios de la Primera Guerra Mundial (Gallípoli, de los británicos), y del ejército español en Alhucemas, fueron seguidos por los mandos americanos, que durante la Gran Guerra no intentaron nada parecido. Sería durante la Segunda Guerra Mundial, en el Océano Pacífico, donde el Cuerpo de Marines brillaría en todo su esplendor. Irónicamente, en el mayor desembarco de la historia, el de Normandía, no contó con la participación de los "Marines" americanos, debido a que su despliegue fue enfocado a las numerosas islas del Pacífico.

    La primera intervención de los Marines en la Segunda Guerra Mundial fue el Atolón de Makin, en las primeras operaciones ofensivas americanas de 1942, donde varias compañías asaltaron la guarnición japonesa. Sin embargo, donde el Cuerpo de Marines destacaría especialmente sería en Guadalcanal y en los sucesivos asaltos a islas del Pacífico, donde los japoneses decidieron hacer su particular versión de "casa por casa" pero en un escenario distinto, el de "isla por isla", teniendo unos inmensos índices de bajas en unas operaciones especialmente sangrientas.

    El más famoso combate que tuvieron los "Marines", en especial por la fotografía que realizó Joe Rosenthal, fue la batalla de Iwo Jima. Esta batalla tuvo la especial peculiaridad de que en lugar de intentar lanzar una de las famosas cargas banzai japonesas, en las que la guarnición se lanzaba en un sangriento ataque nada más producirse el desembarco, el general japonés, Kuribayashi, decidió realizar una defensa fortificada y en profundidad. Así, dejó que las tropas americanas se concentraran en la playa, colapsándose hundidos en la arena, y una vez se atestaron las playas, se abrió fuego contra ellas, mientras tropas niponas salían de sus escondites y atacaban a las avanzadas americanas por la espalda, después de haberlas dejado pasar por su lado sin hacer fuego. Tras un sangriento enfrentamiento cuerpo a cuerpo, se logró consolidar las posiciones y estabilizar el frente, y unos días después un grupo de soldados logró alcanzar la cima del Monte Suribachi, colocando una pequeña bandera en la cima. Posteriormente, subiendo una bandera de una LST americana, Joe Rosenthal subió con los hombres y les pidió que repitieran la escena, que inmortalizó con su cámara y que se convirtió en la imagen más famosa del Cuerpo de Marines, hasta el punto de llegar a convertirse en monumento.

        La lucha de Iwo Jima se prolongó durante mucho más tiempo del previsto, aunque no todas las tropas planeadas desembarcaron en la isla. Sin embargo, finalmente la isla fue conquistada, y Kuribayashi terminó por suicidarse, como parte de la guarnición, siguiendo los ritos japoneses.

        Finalmente, tras Iwo Jima, los "Marines" tuvieron nuevos enfrentamientos en Okinawa, donde nuevamente tuvieron que derramar su sangre y la de sus enemigos hasta que finalmente ese mismo año finalizaría la guerra. Sin embargo, no sería así para el Cuerpo, ya que esos mismos hombres se verían obligados a guarnecer las islas conquistadas y a luchar pocos años después en la Guerra de Korea, con el desembarco de Inchón, bajo el mando del General Douglas Mc Arthur, y en especial, en la Guerra de Vietnam, donde forjarían una nueva leyenda.

        La Guerra de Vietnam supuso un nuevo cambio de mentalidad contra un enemigo que, aunque inicialmente despreciado por los planificadores americanos, pronto se convirtió en uno de los más duros a los que se habían enfrentado. De especial relevancia en las operaciones de los "Marines" fue la batalla de la ciudad de Hue, en la campaña de la ofensiva del Tet de 1968. No sólo tuvieron que combatir, sino que además los "Marines", junto al resto de oficiales del MACV (la oficina de ayuda a Vietnam, compuesta originalmente por unos 10.000 asesores), colaboraron activamente en el adiestramiento del ejército de Vietnam del Sur. Por supuesto, los "Marines" de Vietnam del Sur fueron adiestrados por los "Marines" venidos de Norteamérica, colaborando al principio de la guerra y luego logrando poco a poco la autosuficiencia las unidades survietnamitas.

        Posteriormente a la Guerra de Vietnam, el Cuerpo de Marines ha participado en cuantas campañas ha sido requerido, junto con otras unidades de elite como los Rangers del Ejército o las unidades aerotransportadas, y aunque suelen utilizar material clasificado por algunos como "de segundo orden" (en ocasiones anticuado), lo cierto es que sus actuaciones los convierten en un icono del poderío militar americano, en especial en operaciones anfibias desde sus plataformas flotantes, que combinan la capacidad de asalto anfibio con portaaeronaves, y que han inspirado  su fabricación por otros países, entre ellos España, con el Juan Carlos I.