Exposición del CNP Ávila 2016

        El pasado 2016, durante los últimos días del mes de septiembre, tuvo lugar al pie de las murallas de Ávila la tradicional exposición que todos los años organiza el Cuerpo Nacional de Policía (hoy ya Policía Nacional) con motivo de la celebración de los Santos Ángeles Custodios, protectores y patrones de la institución policial, y que sirve al mismo tiempo de muestra y acercamiento a la ciudadanía, al margen de las celebraciones institucionales propiamente dichas.

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        EL DÍA DEL PATRÓN: LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS

        Aunque el primer emblema adoptado por la policía española fue el Águila de San Juan con la Santa Hermandad de los Reyes Católicos, lo cierto es que desde tiempos inmemoriales, los protectores de los miembros de lo diferentes cuerpos policiales a lo largo de los siglos han sido los Santos Ángeles Custodios, cuya festividad se celebra el 2 de octubre todos los años.

        Inevitablemente, esta festividad es utilizada por la Dirección General de la Policía para rendir homenaje y condecorar a aquellos miembros de la institución que han sido declarados merecedores de recibir la imposición de las Cruces de la Orden al Mérito Policial, y es costumbre que a lo largo de los días o semanas previas, tenga lugar en una ciudad española, que cambia cada año, una exposición y diversas actividades encaminadas a acercar su policía a los ciudadanos. En el año 2016, la ciudad elegida fue Ávila, y el emplazamiento de la parte de la exposición que nos ocupa, la que realizó el Área de Automoción, en el incomparable marco de las murallas, a cuyos pies se alinearon una treintena de vehículos históricos.

        Junto con el conjunto de vehículos desplegados, que incluyeron incluso un helicóptero, se realizaron diversas actividades dirigidas a los más pequeños, así como una exposición en uno de los edificios históricos cedidos por la ciudad de Ávila, en el que los visitantes pudieron recorrer la historia policial y las diferentes especialidades que en la actualidad incluyen la profesión policial, todo ello completado con uniformidad tanto española como extranjera, traída desde el propio Museo de la Policía, situado en la Academia de Ávila, alma mater de todos aquellos que en la actualidad conforman el Cuerpo.

        EL PARQUE AUTOMOVILÍSTICO HISTÓRICO

        -La Policía Armada: Colocados los vehículos en orden cronológico, el más antiguo de los expuestos era el Fiat 1400 de la Policía Armada, un automóvil que originariamente usaban los inspectores del Cuerpo General de Policía, contemporáneo de la Policía Armada, pero encargado de las labores de investigación, y que posteriormente pasaría a las unidades uniformadas de gris, aunque conservando su color negro. Su único distintivo que lo identificaba como vehículo policial era la sirena y el letrero de lo alto del techo, no teniendo rotulación.

        El segundo de los vehículos históricos de los tiempos de la Policía Armada era un Land Rover del modelo 88 (el número 88 viene de la distancia en pulgadas entre ejes). Los Land Rover fueron de los vehículos más duros y resistentes jamás utilizados por la policía española, y contaban con varios modelos diferentes para las diversas funciones. En el caso del modelo que nos ocupa, con la capota de lona, era utilizado para la formación de convoyes y como vehículo de mando, motivo por el cuál no portaba la tradicional sirena azul, sino la naranja, de señalización y no de prioridad. De las diferentes versiones del Land Rover, tanto 88 como 109 (la más grande), su uso fue normalmente para las Banderas Móviles y para las Compañías de Reserva General, predecesoras de las Unidades de Intervención Policial de la actualidad.

  

        El otro de los vehículos pintados con el característico color gris era un camión de transporte Ebro, utilizado en los primeros tiempos de la Policía Armada para el despliegue de personal en zonas de conflictividad. Estos vehículos y su apariencia son de influencia claramente militar, y sus primeros diseños fueron los característicos camiones de transporte utilizados en tiempos de la República por el Cuerpo de Seguridad y por la Guardia de Asalto (perteneciente al primero), renovándose la flota con la llegada de la Dictadura y sustituyéndolos por el modelo expuesto al público.

        -El cambio de uniformidad: A finales de la Dictadura se cambió el aspecto exterior de los vehículos policiales españoles. A los Seat 1500 de color gris, en sus distintas variantes, le sustituyó progresivamente otro grupo de modelos de la marca Seat, los 124 y los 131 Supermirafiori. Estos vehículos estuvieron presentes tanto con la Policía Armada como con el Cuerpo de Policía Nacional, conviviendo por tanto con los dos uniformes, el gris y el marrón, y su rotulación era tan sobria como la del período anterior, sin ningún tipo de emblema o escudo, y con la palabra "Policía" escrita a lo largo de sus costados.

        Quizás el elemento más llamativo, aparte del color blanco del vehículo, que le valió el sobrenombre de "lecheras", fuera el enorme rotativo cuadrado colocado en el techo del 131, bastante más aparatoso que la discreta sirena con megáfono que heredó el Seat 124 del período anterior. El otro elemento característico del vehículo era el foco colocado en el exterior, que era manejado por el copiloto, y que en aquella época también era utilizado por policías de otros países, como Norteamérica.

        -El Cuerpo de Policía Nacional: La llegada de la democracia trajo consigo un nuevo cambio en la policía española, que incluyó una nueva uniformidad tanto para el personal como para los vehículos del Cuerpo. Así, del gris se fue realizando un progresivo cambio al marrón, y los vehículos elegidos como radiopatrullas pasaron a un tamaño más reducido, acorde para las ciudades.

        De los vehículos utilizados por el Cuerpo de Policía Nacional en esa época, sin duda el más característico de todos sería el Talbot Horizon, adquiriéndose más de 200 ejemplares para las labores de patrulla y seguridad ciudadana. Duro y fiable, contaba con un puente luminoso que incorporaba focos para las labores nocturnas y la iluminación perimetral, y la rotulación, que también incluía la palabra "Policía" en sus costados, añadía una franja longitudinal por todo el vehículo con los colores de la enseña nacional.

        El segundo radiopatrulla del período, el Seat Ritmo, tuvo bastante menos éxito, adquiriéndose solo algo más de 70 unidades, que fueron utilizadas como vehículos de mando. Por ello, no estaban dotados ni de mampara ni de focos en el puente luminoso, que se componía de sendas sirenas en ambos extremos, con un altavoz situado entre ellas. En los Seat Ritmo se experimentó además una nueva rotulación, que incluía el escudo del brazo del uniforme de la Policía Nacional, y que también se añadió a una gama de furgonetas Mercedes 1300 del Cuerpo.

        En referencia a las citadas furgonetas, se adquirieron con el fin de sustituir de forma progresiva a los Land Rover para las Compañías de Reserva General, y existieron varios lotes y rotulaciones. En una de ellas, se tomaba como modelo la del Seat Ritmo, pintándose en la puerta el referido escudo de brazo del uniforme, con la leyenda Policía Nacional sobre la bandera española, y pudiendo reforzarse el vehículo con rejas protectoras, según las circunstancias lo requiriesen.

        En referencia al otro modelo de rotulación, se notaba claramente la influencia del período anterior, e incluía la palabra "Policía", en grandes letras azules, en los costados del vehículo, escrita sobre el Águila de San Juan, del que se había quitado el Yugo y las Flechas por romper con la simbología anterior, también pintada en color azul. Finalmente, en la parte trasera del vehículo, constaba un distintivo que indicaba la pertenencia de la furgoneta en cuestión a una unidad operativa u otra, según el significado del referido distintivo.

     

        -El Cuerpo Nacional de Policía: El área dedicada al Cuerpo Nacional de Policía contaba con tres zonas claramente diferenciadas, a saber, una primera, dedicada a los vehículos históricos que entraron en servicio a partir de 1986, o los anteriores, que fueron rotulados con los nuevos colores del Cuerpo, una segunda, en la que se exponían vehículos actualmente en servicio, y una tercera, cubierta con carpas, en la que el visitante podía realizar un recorrido por algunas de las más emblemáticas y famosas unidades de la institución policial.

        En lo que al apartado dedicado a los vehículos históricos, se incluían en la muestra, primeramente, una ambulancia perteneciente al Cuerpo, que en sus orígenes contaba con sus propios servicios médicos, herederos de la Policía Nacional y de la Policía Armada, y que era utilizada, por ejemplo, cuando los policías acudían a los ejercicios de tiro, para el caso de poder atender a posibles heridos durante las prácticas.

        Junto a la referida ambulancia, se exponía una representación de radiopatrullas que han recorrido las calles de las ciudades españolas, como el famoso Citröen BX, que se convirtió en todo un icono de su época, o el Peugeot 307, con el que hasta hace poco se realizaban las prácticas en la Escuela de Policía de Ávila. Junto a ellos, como complemento, se alienaba un Seat Toledo, que tan buenos resultados dio durante su servicio, a pesar de no utilizarse tan masivamente como los de su alrededor o los Citröen Xsara Picasso de la actualidad.

        Además de todos los turismos y automóviles referidos anteriormente, también se llevó una representación, que por motivos de seguridad, se agrupó en un mismo bloque, de motocicletas utilizadas por la policía gubernativa española a lo largo del tiempo, con un amplio abanico de las clásicas "Sanglas", con las diferentes coloraciones y rotulaciones utilizadas a lo largo de la existencia de los distintos cuerpos policiales, y que también han sido, respectivamente, un auténtico icono de los tiempos en los que se usaban para patrullar las calles o carreteras.

        En cuanto a la zona dedicada a los vehículos actualmente en servicio, se encontraban representaciones de las unidades más llamativas que el visitante ha podido ver en reportajes televisivos o que por la espectacularidad de sus actuaciones llaman especialmente la atención.

        Así, destacaba primeramente la presencia del Grupo Especial de Operaciones (G.E.O.), que es utilizado para intervenciones especialmente graves o peligrosas, como asaltos antiterroristas, abordajes a barcos de tráfico de armas y drogas en alta mar, situaciones con rehenes, etc. Con el tiempo, han pasado a desarrollar cada vez más operativos, con un tinte militar en su adiestramiento, y en la actualidad custodian las embajadas de países conflictivos, como Irak o Afganistán, en colaboración con otras unidades, como es la U.I.P.

        De esta última mención, las U.I.P. (Unidades de Intervención Policial), son herederas de las antiguas Compañías de Reserva General, y son conocidas por sus labores de restablecimiento del orden público y de la seguridad ciudadana. Sin embargo, son muchas otras las labores realizadas, como es el establecimiento de controles de carretera y antidrogas, la participación en asaltos y redadas especialmente conflictivos, la realización de tareas de custodia y protección en caso de atentados terrorista, etc. Tanto representando a esta unidad como al propio G.E.O., se encontraban desplegados sendos vehículos UROs, herederos de los Hum-vee norteamericanos, que actualmente constituyen algunos de los recursos móviles más espectaculares del CNP.

        Junto a los dos referidos UROs, el visitante podía deleitarse con la visión de una de las furgonetas utilizadas por las Unidades de Intervención Policial, cada una de las cuáles transporta un equipo completo de policías, equipados para las diferentes necesidades que puedan surgir, y que incluyen armas largas, material antidisturbios, equipos antibalas, etc. También se podía observar una de las más llamativas opciones policiales, que no suele ser conocida por el público, y es la lancha que el G.E.O. utiliza para operaciones de rescate y asalto en el mar, ya que la formación de los sufridos agentes incluye cursos de Buceo y Paracaidismo.

     

        Además de los vehículos de las unidades de Intervención y del G.E.O., también se desplazó hasta la exposición de Ávila el enorme camión del G.O.I.T. (Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas), cuya función suele ser la de desmantelar vehículos, domicilios, etc, en busca de materiales que los delincuentes tratan de ocultar durante las redadas, tales como drogas, armas, dinero, documentación, etc.

        Finalmente, junto a todo lo anteriormente expuesto, diversas unidades colocaron una representación, en una serie de carpas alineadas tras los vehículos policiales, de cada una de ellas, en las que se ofrecía al visitante, y en especial a los más pequeños, información acerca de sus funciones, actividades y demás.

        Destacaban entre ellas la presencia de los TEDAX (Técnicos de Desactivación de Explosivos), con sus equipos tanto físicos como informáticos para el desmantelamiento de posibles artefactos, y que incluían, por supuesto, la presencia de su robot, que es utilizado en la desactivación o detonación controlada a distancia de los explosivos especialmente peligrosos, y que han salvado innumerables vidas a lo largo de sus diferentes modelos.

        También, por supuesto, estuvo presente la Unidad de los Guías Caninos, cuya presencia siempre llama la atención de los más pequeños, con la calidad y el adiestramiento de sus canes, que además cuentan con diferentes especialidades, como son ataque y defensa, búsqueda de drogas, búsqueda de explosivos y hasta búsqueda de dinero, entre muchos otros.

        Por supuesto, y dado que actuaba como anfitriona del acto principal, no podía faltar la Escuela de Policía de Ávila, el centro donde actualmente se forman los miembros del Cuerpo Nacional de Policía, y al que acuden diversas policías, tanto nacionales (locales principalmente) como internacionales, mediante acuerdos con otros países.

        Una vez más, los actos realizados en torno a los Santos Ángeles Custodios por parte del Cuerpo Nacional de Policía fueron un emocionante punto de encuentro con la ciudadanía, que acudió masivamente a las actividades que se realizaron y pudieron interactuar con los agentes, demostrando, una vez más, que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son una de las instituciones más valoradas por la sociedad a la que cuidan y protegen.

        Por nuestra parte, agradecer, como siempre que acudimos a algún evento en el que está presente, al Policía don Antonio Muñoz Maldonado su amabilidad y dedicación al servicio de la institución y de la patria, en especial invirtiendo su tiempo libre en la difusión de los vehículos históricos de la policía. Gracias a él y a los compañeros que allí estuvieron velando por el buen funcionamiento de las actividades.

        Asimismo, y finalmente, es de justicia agradecer al Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía el esfuerzo por la conservación y difusión del patrimonio histórico policial.