Personal de tierra de la USAF

        Al terminar la Segunda Guerra Mundial se produjeron en el campo de la aviación una serie de espectaculares avances tecnológicos que requirieron una cada vez más especializada mano de obra para realizar el mantenimiento de las nuevas aeronaves. Aviones a reacción, innovadores modelos de armas, como los misiles, y el desarrollo de los equipos electrónicos obligaron a formar a nuevos especialistas, que se convertirían en un desconocido pero fundamental elemento para que la USAF pudiera operar.

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        Como aclaración para el lector, las fotografías expuestas en el presente artículo fueron tomadas durante la realización de una jornada de Puertas Abiertas que se llevó a cabo en el Museo del Aire, con la colaboración de algunos de sus participantes. De especial justicia es resaltar y agradecer a Juan Carlos Rojas, uno de los guías voluntarios, y al Capitán Juan Cid, del Ejército del Aire, su amable colaboración durante toda la jornada.

        EL DESARROLLO DE LA USAF AL ACABAR LA II GUERRA MUNDIAL

        Durante la II Guerra Mundial, no existía una Fuerza Aérea propiamente dicha, ya que los aviones y pilotos pertenecían o a la US Navy o al US Army (así como al Cuerpo de Marines, que siempre ha contado con fuerzas propias desde sus orígenes y de una autonomía que le diferencia de otras fuerzas de infantería de marina del mundo). En el caso concreto del US Army, los aviones se encuadraban en el llamado Cuerpo Aéreo del Ejército (US Army Air Corps), y a lo largo del conflicto pasarían a formar la Fuerza Aérea del Ejército de los Estados Unidos. No sería hasta terminada la guerra cuando se formaría una nueva fuerza independiente.

        La nueva fuerza recibiría el nombre de Fuerza Aérea de los Estados Unidos (United States Air Force, USAF), y gozaría por fin de mando y jerarquía independiente. Al igual que en el caso de otras fuerzas militares existen unidades en las que dividir a los efectivos, las fuerzas aéreas del mundo tienen sus propias nomenclaturas, y con el nacimiento de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte, creada como defensa unida contra la URSS), se homogeneizó el sistema.

        Así, los Escuadrones (Squadrons), formados por varios aviones (cazas o bombarderos), se agrupan en Alas (Wings), estas en Escuadrillas y Grupos y a su vez, estos forman la Fuerza Aérea (el nombre se refiere a la más grande agrupación de aviones, no sólo a la totalidad de aparatos que componen la aviación de un país). Pasándolo a la práctica, la 8º Fuerza Aérea, por ejemplo, era una agrupación de cazas, bombarderos, aviones de reconocimiento, etc, al mando de un General, pero no era la totalidad de las aeronaves del país.

        Por su parte, el nacimiento de la USAF no supuso en modo alguno la desaparición de la aviación dentro de la US Navy o del Cuerpo de Marines, ya que ambas entidades conservaron sus propios pilotos y aeronaves, siendo así todavía en la actualidad.

        Tradicionalmente, dos áreas importantes han dividido la labor de las Fuerzas Aéreas, y así sigue siendo en la actualidad, conforme a las tareas desempeñadas.

        Primeramente, existe el llamado Tactical Service, cuya función es el apoyo convencional en el campo de batalla y la protección tradicional del espacio aéreo. Así, su composición se basa en aviones de caza (tanto interceptores como de la llamada "superioridad aérea") principalmente, así como en aviones de apoyo directo a tierra, tales como cazabombarderos y bombarderos ligeros y medios. Por su parte, las Fuerzas Estratégicas tienen como función la destrucción de las infraestructuras y la economía enemiga, a fin de mermar sus recursos y de ese modo frenar su producción de armamento en tiempo de guerra. Con el desarrollo de las armas nucleares, las Fuerzas Estratégicas han sufrido un espectacular crecimiento, quedando a su cargo no sólo los bombarderos pesados, sino también los silos de misiles intercontinentales (ICBM).

     

        En ese sentido, existe un estricto protocolo para el lanzamiento de misiles, que en el caso de los dependientes de la USAF, dependen del control del SAC (Strategic Air Command), un avión al mando de un General que se encuentra permanentemente sobrevolando el espacio aéreo norteamericano, de modo que no pueda ser derribado mediante un ataque por sorpresa, antes de transmitir la orden de lanzamiento del Presidente a los silos y a los bombarderos estratégicos.

        EL DESARROLLO DEL ARMA AÉREA NORTEAMERICANA: LA GUERRA FRÍA Y VIETNAM

        Aunque los primeros reactores utilizados por la aviación norteamericana ya entrarían en servicio en la Guerra de Corea, durante los años 50, lo cierto es que fue en Vietnam donde estas aeronaves desarrollarían todo su potencial. Quizás el avión más famoso de los que se utilizarían sería el cazabombardero "Phantom", que indistintamente se desplegó por parte de la USAF como desde los portaaviones de la US Navy. Se trataría de un avión fiable, que hasta hace pocos años todavía seguía presente en varias fuerzas aéreas del mundo, y que solía proporcionar apoyo a tierra en las misiones de Búsqueda y Destrucción, incluyendo el lanzamiento de cargas de Napalm, que han aparecido en incontables fotografías, películas y documentales.

        El ataque estratégico a larga distancia correría a cargo del B-52, un bombardero estratégico que todavía hoy, más de 60 años después, permanece en servicio, aunque con modificaciones.

        El bombardero B-52 fue uno de los aviones mejor diseñados de todos los tiempos, combinando las experiencias adquiridas durante la II Guerra Mundial con los B-17 "Fortaleza Volante", B-24 "Liberator" y B-29 "Superfortress", todos ellos de hélice. En el nuevo modelo de arma estratégica buscada por la USAF, era necesario sustituir las hélices por reactores para dotar a las fuerzas estratégicas de mayor velocidad y autonomía, ya que debían alcanzar sus objetivos sobre la lejana Unión Soviética. Además, estos aviones se diseñaron tanto para lanzar bombardeos estratégicos convencionales (que serían utilizados en los intentos de destruir la conocida Ruta Ho-Chi-Min), como para realizar ataques con armas nucleares, la principal función que les asignó el Comando Aéreo Estratégico.

        La aparición de estos nuevos modelos de aeronaves no sustituyó la hélice totalmente del campo de operaciones. Así, junto a estos nuevos mastodontes, sobrevolaría los cielos un modelo que continúa en servicio, el C-130 Hércules, tanto en labores de transporte como de apoyo a tierra, equipado incluso con un cañón de 105 mm, que aumentaba aún más el enorme aspecto del cuatrimotor, cuyo acceso a la zona de carga se realiza mediante una rampa que desciende en la zona posterior del aparato.

        Junto al C-130 Hércules, otro avión que destacó por sus peculiares características fue el Caribou, un transporte de pequeñas dimensiones diseñado para poder aterrizar y despegar en minúsculas pistas de apenas 60 metros de longitud, de modo que pudiera utilizarse para enviar refuerzos y suministros a los campamentos avanzados, en combinación con la acción de los helicópteros. En ese aspecto, destacó especialmente la actuación de tres de estos aparatos, que eran utilizados indistintamente por los tres ejércitos, aunque principalmente por el US Army y por la US Navy, mientras que los Marines, como suele ser tradicional en ellos, hacían uso de material más antiguo.

       

        Quizás el más famoso de los helicópteros fuera el UH-205 (denominación del modelo actual), que en su primer diseño fue el llamado Iroqués. Una de las tácticas que los norteamericanos emplearon en Vietnam como nueva forma de hacer la guerra fue la llamada Caballería Aérea, que consistía en el despliegue de tropas mediante helicópteros, y su evacuación del campo de batalla en caso necesario por el mismo medio. Las unidades de infantería eran transportadas en estos helicópteros, y a algunos de ellos se les dotaba de armamento pesado para dar cobertura directa, en unión a otros modelos diseñados específicamente para el combate, como el Cobra. Por su parte, el transporte de material pesado y de tropas de refuerzo correría a cargo de los inmensos helicópteros de doble rotos superior, los famosos Chinook, hoy todavía en servicio.

        En referencia a los uniformes de las fotografías, existían dos modelos para el personal de tierra de la USAF, en color verde oliva. Los primeros diseños mostrados incluían los emblemas, nombres, especialidades y rango en el color del Arma, esto es, letras blancas sobre fondo azul, con los escudos a todo color, mientras que otras unidades usaban letras amarillas sobre fondo negro, por ejemplo, o letras negras sobre fondo blanco, según la rama militar a la que perteneciera. Por desgracia, ello no favorecía el camuflaje, y las unidades en zonas de operaciones pronto comenzaron a sustituir sus distintivos por el propio verde oliva del resto del uniforme, y dicha práctica se terminó por expandir también a las unidades no combatientes, a fin de dotar de homogeneidad a todo el ejército.

        Como ya se explicó al principio de este artículo, las fotografías del mismo fueron realizadas en unas jornadas de Puertas Abiertas del Museo del Aire, y una vez más, se desea agradecer al guía voluntario Juan Carlos Rojas y al Capitán Juan Cid su amable trato y colaboración. Finalmente destacar que, por supuesto, el tema a tratar podría desarrollarse hasta publicar diversos libros, pero el espacio dicta la necesidad de resumir y destacar simplemente unas líneas generales sobre la temática, a modo de introducción.