Peugeot 306 del Cuerpo Nacional de Policía

        Siguiendo la línea de adquisición de vehículos históricos del Cuerpo Nacional de Policía, a fin de continuar con el proyecto museístico de la Unidad de Estrategia y Operaciones, recientemente se realizaron las oportunas gestiones para conseguir uno de los iconos de la patrulla policial española en los tiempos de la democracia: El Peugeot 306, un vehículo duro que sustituyó a los famosos Citröen BX y Seat Toledo y que todavía hoy en algunos puntos permanece en servicio.

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        INTRODUCCIÓN

        Desde que hace ya años se inició el proyecto por parte de la Unidad de Estrategia y Operaciones de fundar un museo o, por lo menos, una exposición permanente de historia militar y policial, el material tanto expuesto como almacenado ha superado sobradamente la idea original, hasta el punto de crecer con la adquisición primero de miniaturas y documentación, para a continuación incluir uniformes y, finalmente, vehículos. El último de ellos, de temática policial, es un Peugeot 306 del Cuerpo Nacional de Policía.

        El Peugeot 306 fue uno de los vehículos más duros y versátiles utilizados por el Cuerpo Nacional de Policía, siendo empleado todavía hoy en día en algunas dependencias y puntos fijos, aunque lo cierto es que ya ha sido sustituido como radiopatrulla en general, quedando relegado a funciones secundarias.

        Según los períodos de su historia, la policía gubernativa ha empleado vehículos propios o alquilados, mediante el sistema renting que se aplica en la actualidad. Por supuesto, ese sistema tiene sus ventajas e inconvenientes, cuyo análisis daría para un artículo propio o incluso una verdadera tesis, pero no será ese el objeto del presente escrito, baste decir que en el caso del vehículo concreto que se adquirió por parte de la U.E.O. no fue de sistema renting.

        ADQUIRIENDO VEHÍCULOS HISTÓRICOS POLICIALES

        La historia del Peugeot 306 a que se refiere el presente artículo se inicia en Barcelona, donde, según el anterior propietario, fue donde patrulló el vehículo, hasta que, finalizado su período de servicio, fue dado de baja del Cuerpo, siendo adquirido por un particular, que lo conservó para su restauración.

        Posteriormente, el vehículo pasó a manos de un segundo dueño, en Sevilla, que se preocupó de mantenerlo y restaurarlo con todo detalle, hasta que problemas logísticos le obligaron a deshacerse de él, entrando en contacto con la Unidad de Estrategia y Operaciones y el proyecto museístico.

        Finalmente, el vehículo fue trasladado desde Sevilla hasta la Sede Central de la U.E.O., donde forma parte del parque de vehículos de la referida entidad, uniéndose junto con el resto de material histórico al proyecto museístico.

        Por supuesto, y como no podía ser de otro modo, el vehículo fue transportado en góndola, ya que al estar dado de baja, no le está permitido circular, no sólo por las cuestiones burocráticas, sino porque, además, al ser un vehículo todavía en servicio, podría dar lugar a confusión.

        Debe tenerse en cuenta que algunos de los vehículos que la Unidad de Estrategia y Operaciones ha conseguido recuperar son modelos que todavía se encuentran en servicio, y que por ello debe operarse con las debidas precauciones, ya que en manos de gente no experta podrían dar lugar a equívoco con las unidades todavía en activo, y es por este motivo por el que los modelos conservados desde la U.E.O. no salen de las instalaciones de la entidad sin las debidas garantías de control por parte de la misma.

        LOS PEUGEOT 306 EN EL CUERPO NACIONAL DE POLICÍA

        Cuando el 13 de marzo de 1986 se promulgó la Ley Orgánica 2/86 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el Cuerpo de Policía Nacional y el Cuerpo Superior de Policía se fusionaron para formar el nuevo Cuerpo Nacional de Policía, pasando a convertirse en un cuerpo armado de naturaleza civil, que usaría uniforme en función del destino y función.

        Por supuesto, esa nueva nomenclatura, naturaleza y estructura, supuso también un cambio en la uniformidad, y ello también afectó a los vehículos del nuevo Cuerpo, que pasaron a lucir como sustitución del color marrón una combinación de azul y blanco. Fue esta la época de los Talbot Horizon y de sus sustitutos, los famosos Citröen BX, que se convertirían en el símbolo de una época de la historia policial española.

        Entre las condiciones que se incluían en los duros y manejables Horizon, una de las más importantes para el entorno urbano eran sus reducidas dimensiones, que lo convertía en idea para patrullar las estrechas calles de los centros de las ciudades. Así, cuando la Dirección General de la Policía decidió iniciar un proceso para determinar los nuevos vehículos radiopatrullas, una de las opciones que rápidamente destacaron fue el Peugeot 306.

        Se trataba de un vehículo duro, de reducidas dimensiones, y cuyo pequeño tamaño favorecían la potencia del motor, debido a un menor peso que otros modelos más grandes. Por supuesto, a lo largo de su largo período de servicio, el Peugeot 306 convivió con diversos vehículos radiopatrullas, como el Seat Toledo, aunque ninguno de ellos en número tan elevado como el modelo del estudio, que se convertiría así en otro icono de su tiempo. Siempre ha sido costumbre en la Dirección General de la Policía utilizar un vehículo como modelo principal para sus radiopatrullas, pero conservando otros vehículos que complementen al primero, y ese fue el caso del 306, hasta su sustitución por los modelos Citröen Xsara Picasso, muchos de los cuáles siguen prestando servicio en la actualidad.

        Finalmente, dejar constancia del crecimiento del proyecto museístico, que poco a poco continúa su progresión, y que junto con la tanqueta Daimler Thyssen UR-416 ya cuenta con un pequeño parque automovilístico policial propio.