La Playa Gold

        El desembarco de Normandía incluyó operaciones en tres áreas designadas para el ataque, dos de ellas norteamericanas (Omaha y Utah), y tres británicas (Gold, Sword y Juno), siendo una de ellas atacada por fuerzas canadienses. La Playa Gold, en concreto, revestía una especial importancia en los planes de invasión, ya que se contaba que en ella se instalaría uno de los puertos artificiales creados por los aliados: los famosos "Mulberry".

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        La playa de Gold

         “Ví barcos hasta donde se perdía la vista.”

                                Robert Vogt, 726º Regimiento de Infantería del III Reich

         Las baterías alemanas de “Gold” entablaron desde primera hora un intenso duelo de artillería contra los buques que daban cobertura a la oleada de lanchas que se dirigían hasta la orilla, hasta que fueron acalladas por el fuego del USS Arkansas y finalmente por los cañones de un destructor francés sobre las 18:00 del 6 de junio, el principio de una venganza que los franceses aguardaban con impaciencia.

         La playa Gold había sido dividida en 4 zonas, denominadas Item, Jig, King y Love, estando a su vez cada zona dividida en dos sectores, Red y Green. Toda el área había sido minada profusamente, habiendo colocado la Kriegsmarine unas 2500 minas, pero las fuerzas defensivas eran poco numerosas. La 50º División Northumbrian era la punta de lanza, siendo precedida por bombardeos aéreos primero de la RAF y luego de la USAAF, a las que se unieron 15 minutos antes del desembarco los cohetes de las lanchas.

         Junto a los zapadores de asalto, que abrían las rutas para los blindados, los hombres del 1º Royal Hampshire comenzaron a acusar la potencia de fuego de los defensores, cayendo en el acto el mando del Batallón, y no lograron asentar la playa hasta las 16:00 horas, penetrando a continuación en las trincheras alemanas y enfrentándose a la 352º División alemana, a la que vencieron gracias a la llegada de varios carros AVRE y barreminas.

         En otro punto, los Green Howard penetraban también en las defensas germanas, tras desembarcar con puntualidad británica a las 07:30 en King. El avance continuó gracias a la llegada en este sector también de varios Churchill AVRE, que facilitaron el acceso a través de los baluartes enemigos, asaltando la batería fortificada de Mont Fleury, donde el Sargento Mayor Hollis lograría la única Cruz Victoria del desembarco.

         A última hora de la mañana desembarcaban varios regimientos blindados, aplastando las defensas enemigas y adentrándose en el continente, hasta que la vanguardia del 47º Regimiento fue bombardeada por fuego amigo del HMS Orion y destruida. Ya llegada la tarde, cerca de Villiers le Sec, los alemanes presentaron una dura resistencia al agrupar dos batallones con apoyo contracarro, que contribuirían a llegar al número de 413 bajas aliadas entre muertos y heridos. A cambio, los británicos habían desembarcado 25.000 hombres.

        La ingeniería aliada: Los “Mulberry”

         “No ponga pegas. Ya se presentarán solas.” 

                Winston Churchill a lord Mountbatten sobre los Mulberry.

         La certeza de que el mando alemán habría inutilizado todos los puertos en la zona de Normandía proporcionaba un verdadero problema para los generales aliados. En efecto, no bastaba con establecer una cabeza de playa, si se quería que dicha cabeza resistiese el inevitable contraataque germano y si se pretendía penetrar más allá en el continente, sería imprescindible solventar el problema de la llegada de refuerzos. Para ello, el Almirantazgo de Su Majestad ideó un sistema de creación de dos puertos artificiales, los llamados “Mulberries”, uno de los cuáles quedaría bajo control americano (el denominado como A, que se instalaría en la playa de Omaha) y el otro bajo el propio de los británicos (el denominado como B, que se colocaría en la de Gold).

         Los “Mulberrys” en realidad consistían en dos áreas plenamente definidas. Primero, se hundirían buques de diverso tonelaje, con el fin de crear un rompeolas que generara una bahía artificial, en la que se instalaría el puerto. Estas escolleras recibirían el nombre de “Gooseberries”, y fueron preparadas cinco.

         Dentro de la bahía artificial, dos millones y medio de toneladas de cemento y acero fueron remolcados para crear los muelles en los cuáles podrían atracar a la vez hasta siete transportes “Liberty”, pudiéndose descargar diariamente hasta 12.000 toneladas de suministros y hasta 2.500 vehículos. Se crearían además embarcaderos menores a ambos lados del principal, uno para barcazas y otro para lanchas de desembarco, que descongestionarían el muelle de los “Liberty”

         Finalmente, con el objeto de superar los problemas del abastecimiento de combustible, los ingeniosos británicos se valieron del oleoducto “Pluto”. Eran estas las siglas de “Pipeline under the ocean”, esto es, una tubería flexible que fue remolcada por un buque a una velocidad de entre 5 y 10 nudos, y que una vez tendido permitía olvidarse del problema de la aparición de los temidos submarinos U-Boote alemanes. “Pluto” entraría en funcionamiento el 12 de agosto de 1.944, uniendo la isla Wight con el puerto de Cherburgo, y resultando decisivo para el suministro de combustible de los aliados en el continente.