La "Sangrienta Omaha"

        De las cinco playas en las que se produjeron los desembarcos en Normandía, sin duda la más famosa es la denominada por los mandos norteamericanos como "Omaha", que al igual que la denominada "Utah" correspondía a las tropas estadounidenses. Su conquista fue encomendada a la que era la más experimentada de las Divisiones de Infantería norteamericana, la "Big Red One" (Uno Rojo), que ya había participado en los anteriores teatros de operaciones africanos y europeos, en la campaña mediterránea.

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            NOTA (II): El texto incluido pertenece a otra obra publicada anteriormente, y se encuentra reproducido con la autorización expresa de su autor, Raúl Matarranz del Amo. Muchas de las imágenes incluidas pertenecen a los eventos de la Asociación Codex Bélix, en colaboración con la UEO, realizados en la ciudad de Benidorm.

        LA PLAYA DE OMAHA 

        “En esta playa hay dos clases de personas, los muertos y los que van a morir”

                                               Coronel George Taylor, 16º Regimiento.

         Omaha Beach estaba considerada como una de las playas más complicadas del Día D, por lo que su captura se asignó a la mejor división que los norteamericanos tenían en el momento, la “Big Red One”. La vanguardia la constituirían tanto el 116º Regimiento de Infantería como el 16º del mismo tipo. Ambas eran unidades de choque, aunque entre las tropas que llegarían en posteriores oleadas y en ulteriores días habría unidades no tan adiestradas, incluidas hasta varias de la 29º División de la Guardia Nacional de los Estados Unidos, que sin embargo combatirían de forma destacada.

         Al igual que sus homólogas, “Omaha Beach” se encontraba dividida en varios subsectores, a saber, Fox, Easy, Dog y Charlie, que a su vez se componían de White, Red y Green, según las playas en concreto, como por ejemplo Dog Green, Easy Red, etc.

         El terreno se formaba de acantilados y elevaciones tras la larga playa, siendo un área de difícil acceso en lo que a penetrar hacia el interior se refiere. Puestos avanzados y búnkeres construidos sobre las casas que antaño pertenecieron a pacíficos habitantes franceses servían ahora para corregir el tiro de artillería, que se combinaba con trincheras y carros franceses semienterrados.

        NAVEGANDO HACIA LA MUERTE

         El ataque se inició cuando 329 Liberator dejaron caer su carga de bombas, aunque un exceso de prudencia y el miedo a alcanzar a las lanchas de desembarco hizo que las explosiones se produjeran algunos kilómetros tierra adentro. Eran las 05:55, y los acorazados Texas y Arkansas abrían fuego con sus pesados proyectiles sobre las defensas alemanas, mientras que las lanchas, sacudidas por el oleaje y la marea, se acercaban a las playas, esquivando los “espárragos de Rommel”, defensas de acero sumergidas en el agua diseñadas para rasgar los fondos de las lanchas y hundirlas.

         Las lanchas de la primera oleada transportaban cada una un suboficial y cinco fusileros, que iban a proa, seguidos de cuatro hombres que cortarían las alambradas con alicates y que serían apoyados por dos equipos de armas de apoyo BAR, así como por dos equipos armados con bazookas y un mortero de 60 mm.

        El asalto se realizaría con un equipo de lanzallamas y un grupo de demolición, que despejaría la playa. Finalmente, el sanitario y el jefe de sección se emplazaban a popa, junto al timonel, totalizando cada lancha unos 30 efectivos.

        Iban además equipadas con una cámara de filmación que grabaría durante 30 segundos desde que cayera la rampa, queriendo así los norteamericanos filmar el desembarco con el objeto de corregir posibles errores para operaciones análogas en el futuro y además poder utilizarlo como propaganda.

         Para las 06:30, cuando las lanchas se encontraban a medio centenar de metros de sus objetivos, recibieron el certero fuego de artillería alemán. Los carros Sherman fueron los primeros en sufrir tanto el oleaje como la puntería enemiga, seguidos de los ingenieros y de los bulldozer que debían despejar la playa. Todo el plan había saltado por los aires.

 

        EL PLAN FRACASA, EL VALOR TRIUNFA

         Las unidades de la Guardia Nacional de Roanorke, Bedford y Lynchburg desembarcaron en columnas de compañía, por secciones, siendo ametralladas en el acto y sufriendo fuertes pérdidas, mientras intentaban cubrirse con las propias defensas de acero de los “Espárragos de Rommel”. En Easy Red, el 16º no lo estaba pasando mejor, y sus bajas pronto alcanzaron cotas astronómicas. Para las 08:30 era tal la saturación en las playas al no haber podido penetrar hacia el interior que se suspendieron el resto de desembarcos.

         Los destructores aliados trataron de aproximarse a la costa para proporcionar un fuego mas certero que ayudara a los hombres de la playa, pero algunos encallaron en la maniobra. Fue en ese momento cuando el General Cota impulsó con su ejemplo a los hombres a salir de la playa directos hacia el acantilado, y al ver a los Rangers les dijo “Contamos con los Ranger para que nos abraís camino”, creándose así el lema que se haría famoso en los Rangers de “Siempre ir por delante”.

         Eran las 10:00, y para entonces Bradley había sopesado la posibilidad de una retirada, pero gracias al valor y a la sangre derramada de estos hombres no fue necesario.

         Para las 13:00 horas se recibió en el Cuartel General de Bradley la noticia de que se había ocupado la playa, y que las primeras unidades americanas habían alcanzado la cima de los acantilados. El general norteamericano suspiró aliviado, mientras las fuerzas aliadas penetraban hacia Vierville y Colleville, habiendo desembarcado 34.000 hombres.

         Sin embargo, la playa de Omaha se había tomado a un terrible precio. La Big Red One sufrió 1.744 bajas, y la 29º División de Infantería alcanzó las 2.440. Recibiría pues, para la Historia, el nombre de “La Sangrienta Omaha”.