La reconstrucción histórica

        ¿Qué es la recreación histórica? Dado que este es uno de los apartados tratados en el Centro de Estudios de la Unidad de Estrategia y Operaciones, conviene, dada la disparidad de opiniones que existe dentro de los aficionados y estudiosos de la historia, marcar una serie de pautas que son las que rigen nuestras actividades. Por supuesto, ello no significa que esta visión sea la más adecuada o la mejor, sino simplemente la senda seguida por la UEO para la realización de nuestros propios objetivos.

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        LOS ORÍGENES DE LA RECREACIÓN HISTÓRICA

        Aunque diversos teóricos remontan la recreación histórica a los espectáculos romanos, en los que incluso se representaron batallas navales, o en los torneos medievales, en algunos de los cuáles decenas e incluso algunos cientos de caballeros se enfrentaban entre sí, lo cierto es que el concepto de recreación histórica es bastante más moderno.

        En efecto, estos antecedentes podrían considerarse espectáculos e incluso adiestramientos, pero la verdad es que el estudio de la historia a través de recrearla y reproducirla como un aspecto educativo procede del mundo anglosajón, alcanzando un especial auge en Gran Bretaña y sobre todo en los Estados Unidos con la Guerra de Secesión, en reconstrucciones de las batallas donde se juntan miles de personas para reproducir todo lo fielmente que las circunstancias lo permiten las acciones que involucraron a las tropas de la época, así como las costumbres sociales del momento.

        En ese aspecto, la recreación de batallas se fue expandiendo en combinación con museos y con el propio gobierno federal norteamericano, que aportó la conservación de campos de batalla y material original de la época, como las piezas de artillería, y terminó por abarcar a los acompañantes de los propios soldados, esto es, civiles y familiares, en principio en los campamentos y posteriormente reproduciéndose la vida en ciudades enteras.

        Ese desarrollo se convirtió con el tiempo en fuente de ingresos para determinadas localidades del mundo anglosajón, llegándose a darse casos, sobre todo en los Estados Unidos, donde ciudades enteras se han convertido en parques temáticos en los que se permite al visitante comprobar una especie de "historia viva", manteniendo así la economía local con la recreación de la historia. Uno de los ejemplos más conocidos es el famoso pueblo de Harper´s Ferry, por donde tanto las tropas azules como las confederadas cruzaban el río Potomac durante la Guerra de Secesión.

        En el caso concreto español, siguiendo con el auge y el crecimiento por toda Europa de la reconstrucción histórica que se movía a remolque del tirón en Gran Bretaña, se comenzaron a desarrollar grupos y pequeños eventos, empezándose en la temática de las Guerras Napoleónicas y de la Segunda Guerra Mundial, hasta que poco a poco fueron aumentando en tamaño y en cantidad el número de grupos y componentes de los mismos, existiendo en la actualidad, literalmente, varios cientos de asociaciones que recrean diferentes períodos históricos, ya sea de la Antigua Roma a incluso unidades militares contemporáneas del propio siglo XXI.

        Cabe destacar en ese sentido el desarrollo que permitió al mundo del coleccionismo y la militaria, que posteriormente se expandiría a la recreación, del airsoft, que en muchos aspectos dio a conocer este mundo a muchos aficionados.

        También en ese sentido es de especial importancia el hobby del miniaturismo, aún más antiguo, y que sirvió de trampolín a muchos aficionados y recreadores a los que, simplemente, la reproducción en miniatura de las batallas y la lectura sobre los ejércitos del pasado, se les quedaba pequeño, queriendo experimentar, dentro de lo posible, la experiencia real de portar el equipo y uniformidad de unidades históricas, viviendo en primera persona ese aspecto histórico y dando de ese modo un nuevo punto de vista al estudio cultural de cada una de las épocas, de una forma interactiva.

   

        A día de hoy, la recreación en España, dentro de las limitaciones y peculiaridades propias de nuestro país, ha logrado realizar eventos punteros en toda Europa, ya que, si bien no existen tantos grupos como en otros países, los recursos aportados por aficionados, asociaciones y sobre todo coleccionistas privados han obtenido piezas únicas y de incalculable valor, que no existen en otras partes del continente. Por desgracia, aún existen diversos temas que, poco a poco, se van logrando abrir al público, a pesar de la politización de los mismos por parte de determinados colectivos y grupos políticos.

        LA RECREACIÓN HISTÓRICA SEGÚN LA UEO

        Como el resto de actividades realizadas desde el Centro de Estudios de la UEO, la recreación es simplemente un medio más para cumplir el objetivo principal de difusión histórica y cultural para el público. Ello implica una serie de consideraciones a tener en cuenta para la realización de dichas actividades, enfocadas a dar a conocer de modo educativo el estudio del pasado. Y es que una de las máximas de nuestra organización es que "aquél que posee un conocimiento tiene el deber moral de compartirlo".

        La primera de ellas es que, al ser enfocadas a un público general, se debe tener en cuenta que el mensaje transmitido debe ser comprensible para todas las edades, desde los niños hasta los más mayores, por lo que debe tenerse especial cuidado de no proporcionar simplemente una serie de datos, fechas o reglamentaciones, ya que ello implica que el visitante se pierda entre un excesivo contenido. Al mismo tiempo, ese mismo equilibrio obliga a que la información aportada sea la suficiente como para atraer la atención del estudioso, aportando curiosidades o datos desconocidos al mismo, pero en pequeñas dosis.

        Cuando se comienza un nuevo proyecto, el inicio del mismo viene con la fase más importante, que es la recopilación de información. Dado que el objetivo es la difusión cultural de un acontecimiento histórico, se debe obtener el máximo que se pueda recuperar sobre la campaña en sí, los orígenes que dieron lugar a la misma, qué unidades intervinieron, su organización y sus tácticas y, finalmente, la uniformidad. Y es quizás en ese punto donde se pueden dar las mayores discrepancias o interpretaciones en la recreación histórica, ya que cada grupo o cada persona sigue sus especiales tendencias. Por ejemplo, el apasionado de la uniformidad se centrará en cuidar cada detalle de la reglamentación, el material de los correajes, la fabricación de los botones, etc, dejando de lado (porque el tiempo de investigación al final es limitado, y si uno se centra mucho en un tema, inevitablemente acaba errando en otro) otros factores, como cuál era el comportamiento de la unidad en combate, cómo fue la zona de operaciones o en qué contexto se desarrollaron las mismas. Su imagen será un ejemplo a seguir para un estudio fotográfico, pero sólo conseguirá transmitir una pequeña parte del acontecimiento histórico estudiado. Estableciendo un torpe ejemplo, sería como intentar hablar a un neófito de ruedas y tornillos de un coche sin explicarle lo que es el coche en sí.

        Por contra, como se ha mencionado anteriormente, en el aspecto educativo se debe buscar en primer lugar qué información se quiere transmitir. Es fundamental en primer lugar proporcionar una aproximación leve que sitúe al público en el acontecimiento, a fin de que se haga a la idea del período que se va a tratar, explicando pequeñas diferencias con épocas anteriores y posteriores, para a continuación entrar ya en los sucesos que dieron origen a la batalla o la campaña. De poca utilidad le servirá al público saber el tipo de lona que se usaban en los correajes de un soldado de "Rifles" británico en las Guerras Napoleónicas, si sale del evento sin saber qué eran las Guerras Napoleónicas, o qué eran las unidades de "Rifles" y su diferencia con respecto a la infantería de línea, o qué significa desplegar en  orden abierto o en orden cerrado.

     

        La continuación inmediata debe ir enfocada a dar unas pinceladas sobre la época a tratar. Cómo era la sociedad, qué motivaba al soldado que se recrea, y cómo se organizaban o desplegaban las unidades. Estas pinceladas permitirán comprender el resultado de las acciones representadas, más allá de ver correr simplemente de un lado a otro a los participantes en una confusa situación que el entendido puede llegar a comprender mínimamente, pero el neófito (objetivo último de la transmisión de conocimiento. Al que sabe no es necesario contarle las cosas) no.

        Finalmente, siempre se debe dar la alternativa de profundizar en la materia a aquellos interesados en hacerlo, y es ahí donde entra la impecable imagen fotográfica, de tanta importancia como todo lo demás, pero siempre dentro del contexto en el que se ha situado previamente al interesado. Por supuesto, todo lo anterior no justifica ni mucho menos una especie de "vale todo", ya que, dentro de unos límites aceptables, la imagen a transmitir debe ser la del soldado o el civil de la época. Quizás es ese el punto clave de los apasionados debates, la interpretación de cada cuál de dónde está ese referido límite aceptable. Desde la UEO la idea es que, si en una imagen o en una formación de conjunto, no se desentona, es aceptable.

        CONCLUSIÓN

        Como se ha referido en reiteradas ocasiones a lo largo del presente artículo, estos breves comentarios no reflejan el modo correcto o incorrecto de hacer las cosas, sólo la perspectiva de la UEO a la hora de realizar sus actividades. Por supuesto, muchos planteamientos son totalmente discutibles, y el razonamiento de sacrificar la impoluta imagen fotográfica cuidando hasta el más mínimo cordón de una bota para poder proporcionar una imagen general del conflicto (por muy impecable que vaya, no se puede contar una formación con un soldado, hará falta una decena por lo menos, según la época...), tampoco convencerá a muchos. No se pretende en absoluto, cada cuál es libre de actuar como prefiera dentro de lo que es un hobby y una visión personal de cómo estudiar la historia. El único punto de reflexión que sí se quiere llegar a hacer al lector y aficionado es que vivimos en un mundo complejo y hostil a esta afición, con una sociedad a veces reacia a ella, y la única forma de que nuestros proyectos personales salgan adelante es colaborando entre todos y aportando cada cuál lo que pueda, dejando de lado las rencillas, odios y rencores...