Evento "Santander Día-D" 2019

        El pasado mes de septiembre de 2019 tuvo lugar en la Segunda Playa del Sardinero una nueva edición del evento de recreaciones históricas "Revive la Historia... De Cine" que todos los años organiza la Asociación Codex Bélix, y en el que también participó la Unidad de Estrategia y Operaciones. Cientos de recreadores, decenas de vehículos y decenas de miles de personas de público colapsaron el Parque de Mesones y la propia Playa del Sardinero en el evento más multitudinario realizado hasta la fecha, según los datos de la organización y de la Policía Local de Santander.

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        LOS EVENTOS DE CODEX BÉLIX

        Desde hace ya muchos años se vienen realizando por parte de la Asociación de Recreación Histórica "Codex Bélix" una serie de eventos multiépoca por toda España bajo el lema "Revive la Historia... de Cine", con el fin de realizar una divulgación abierta a todos los públicos de 2.500 años del pasado militar, ya sea a nivel nacional como internacional, y que abarca, por tanto, desde la Edad Antigua hasta la actualidad.

        Bajo la dirección de su Presidente, don Antonio Lalaguna Arroyo, estos eventos cuentan con la colaboración de diversas instituciones, que incluyen a las Fuerzas Armadas, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a los Ayuntamientos que sirven de anfitriones, y que permiten de ese modo realizar lo que se llama "cultura de defensa", esto es, acercar al ciudadano a las instituciones encargadas de su protección y su defensa.

        Por todo ello, la afluencia de público a estas demostraciones es masiva, ya que la Asociación "Codex Bélix" realiza, además, estas actividades en grandes ciudades, puesto que la labor de divulgación es la esencia de estos eventos, y para ello resulta indispensable, si se quiere cumplir con dichos objetivos, facilitar la proximidad a la ciudadanía. Y es que de nada sirve realizar una actividad divulgativa si no hay público a quien divulgar.

        EL EVENTO DE SANTANDER

        Aunque los eventos de Codex Bélix se realizan por toda España, lo cierto es que la Cornisa Cantábrica y el Norte en general no suele ser su zona de actuación, debido a que gran parte de los grupos que habitualmente colaboran con la organización se encuentran en el Levante, pero la oportunidad de utilizar una playa de las condiciones del Sardinero era demasiado buena como para dejarla escapar, por lo que a través de dos entusiastas colaboradores de Santander se movieron los primeros trámites y el proyecto cobró forma.

        Por supuesto, como es habitual, se realizaría un evento multiépoca, pero dado que se cumplían determinados aniversarios importantes, estaba claro que a algunas temáticas habría que darles mayor importancia. Así, entrevistados con las autoridades y puestas las bases del evento, se decidió dar prioridad al 75º aniversario del Desembarco de Normandía, que permitiría la afluencia masiva de público y emplear uno de los iconos de la ciudad, como es la Playa del Sardinero, y además luciría especialmente la espectacular lancha de desembarco que poseen en la actualidad la propia Asociación Codex Bélix y la Asociación 3º Acorazada "Spearhead", conocida a nivel internacional por los increíbles vehículos que poseen.

        Los otros dos aniversarios de importancia que se cumplían en el año en cuestión estaban ya directamente relacionados con la historia nacional, ya que se cumplía el 175º aniversario de la fundación del Cuerpo de la Guardia Civil y el centenario de la vuelta de la guarnición española en la población de Baler, más conocidos como "Los Últimos de Filipinas", que aguantaron más allá de la finalización del conflicto y por cuyo valor el propio Presidente de la República de Filipinas ordenó considerar como amigos del nuevo país.

     

        En ese sentido, se decidió que la mejor forma de destacar a esos soldados españoles que lucharon en tierras lejanas, pero tan españolas como la Península, sería la de formar una guardia de honores que se encargara de la ofrenda floral que en todos los eventos de Codex Bélix se realiza, de modo que tuvieran un papel destacado a lo largo del fin de semana. El otro aniversario sería tratado con una de las conferencias, que sería impartida por personal de la propia Benemérita, y que también incluiría una parte sobre la historia del Cuerpo Nacional de Policía, realizada desde la UEO y también impartida por personal policial.

        EL MONTAJE DE CAMPAMENTOS

        La realización de un evento de esta magnitud requiere una compleja elaboración previa, tanto a nivel de gestión de permisos y demás cuestiones administrativas como posteriormente de montaje y demás cuestiones operativas tanto antes como después de las actividades (y durante las mismas, por supuesto...). Así, como suele hacerse en las diferentes ediciones de "Revive la Historia... de Cine" parte de la organización se desplazó a Santander varios días antes, a fin de ultimar detalles y comenzar con los despliegues y montajes de campamentos.

        La mayor parte del material fue llevado en un camión alquilado por la organización, y manejado por personal de la U.E.O., que además se encargó del montaje de la escenografía como búnkeres y defensas de la playa. Ya desde el viernes se cerró la zona asignada para el evento, a fin de comenzar el montaje de todo el escenario, habiéndose realizado previamente un estudio sobre las mareas, ya que mucha playa queda cubierta por las olas cuando sube la marea.

        La zona incluía una parte de la 2º Playa del Sardinero, frente al estadio de fútbol del mismo nombre, que es donde se desarrollarían las batallas, mientras que la otra parte, la de los campamentos, se montaría a continuación, en el llamado Parque de Mesones, donde anteriormente se encontraba el estadio.

        -La rueda de prensa: El miércoles 25 de septiembre se comenzó con las actividades promocionales del evento, realizándose una rueda de prensa frente al Ayuntamiento, donde se llevó a cabo una pequeña recreación que incluyó media docena de vehículos y una treintena de recreadores, parte de ellos de asociaciones locales de Santander. Filmado por el equipo local de Radio Televisión Española, se escenificó la rendición de un mando alemán y su estado mayor ante las fuerzas norteamericanas durante la campaña de Normandía, publicándose posteriormente en el Telediario.

        -El montaje: Como ya desde el jueves se había contratado personal de seguridad privada, ello permitió que dos de los principales campamentos, el del hospital alemán de Codex Bélix y el de las Naciones Unidas de la UEO, quedaran ya en su mayor parte desplegados, ya que el viernes se emplearía para recibir a los diferentes grupos de recreadores y para realizar las primeras actividades, además de para acondicionar la playa. Aunque como es habitual se dedicará un espacio específico para describir el material y la aportación de la UEO, baste reseñar que las dos temáticas principales que se tratarían desde nuestra entidad sería la historia policial y las misiones internacionales de los Cascos Azules de la ONU.

        También a lo largo de las fechas previas fueron llegando varios convoyes de vehículos que participarían en el evento, y que incluían, por supuesto, la lancha de desembarco, verdadera estrella de las actividades y auténtico icono ya para Codex Bélix, ya que es la única que existe en España y una de las pocas que existen en Europa. Si a ello le unimos que en Francia, por ejemplo, está prohibido vestirse de uniforme alemán, los desembarcos realizados en Benidorm y en Santander son una oportunidad única en el continente de poder participar en una recreación de desembarco que incluya batalla.

     

        La edición de "Santander Día-D" fue especialmente espectacular en cuanto a los medios desplegados, ya que se incluyó por primera vez en un mismo evento la presencia de la lancha de desembarco con el carro de combate M-41 de la Asociación 3º Spearhead, así como un camión de transporte de tropas GMC, un vehículo semioruga M-3, varios camiones Dodge, más de una decena de jeep Willys, motos con sidecar, kubbelwagen, etc. Además, de entre otros medios que se desplegaron para el evento se contó con la participación de dos avionetas (una de ellas original del la época) y hasta con la presencia de un buque de la Armada Española.

        Como cabe suponer, este despliegue de recursos constituye una oportunidad única de participar en un verdadero evento que con diferencia es el que más medios blindados y motorizados (y navales... y aéreos...) se realiza en España, contando además con la presencia institucional de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

        Sobre este último punto, de hecho, el mismo jueves acudieron los medios policiales que se desplegarían como exposición, y que incluían los vehículos históricos del Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, y que también quedaron perimetrados custodiados para abrirse al público desde el viernes por la mañana.

        También a finales de la semana ya llegó a la zona el buque de la Armada, el patrullero "Centinela", que estuvo dando cobertura con su presencia al evento, y que fue aprovechado por las autoridades locales para realizar diversas visitas a bordo. Cabe destacar que, curiosamente, y dado que este buque acudió a Santander a petición de la Asociación Codex Bélix, no se incluyó a dichos convocantes a una de esas visitas, dándose más prioridad a organismos y personalidades que nada tenían que ver con la presencia del navío, lo que ciertamente supuso una falta de protocolo y de delicadeza impropia por parte de una institución del nivel de la Armada Española.

        Con respecto al resto de detalles de montaje y despliegue de campamentos, a lo largo del viernes se fueron distribuyendo las zonas asignadas a cada uno de los grupos, que acudieron según iban llegando desde toda España, llegando algunos recreadores a hacer más de 1.000 kilómetros de distancia de ida y otros tantos de vuelta para poder estar presentes en el parque temático en el que se convierten estas recreaciones.

        Como es habitual, la distribución de los campamentos se hizo primeramente por épocas y después por temáticas o bandos en cada una de las contiendas. Así, por ejemplo, estuvieron presentes soldados y caballeros de la Edad Media, ambientando los ejércitos cristianos en las Navas de Tolosa, así como soldados napoleónicos contra los que hubo que luchar en la Guerra de la Independencia. También los conflictos españoles en ultramar estuvieron presentes con las tropas uniformadas con el rayadillo de Cuba y Filipinas del Desastre del 98, aunque el bloque principal sería la II Guerra Mundial.

        En efecto, se desplegaron tres zonas diferenciadas en los campamentos de esta contienda, que incluyeron zonas alemana, norteamericana y británica, con presencia también de un contingente de Comandos Franceses. También la mayor parte de los vehículos que estuvieron en el evento eran de esta temática, estando alineados a lo largo de la calle que el Ayuntamiento cortó al tráfico para que los visitantes pudieran contemplarlos y hacerse fotos con ellos.

        Además de la temática de la II Guerra Mundial, el siglo XX también estuvo representado por un campamento del Ejército de Tierra español de los años 80, que además también aportó un Jeep Viasa de la Policía Militar, y que colaboró junto con la organización y la Unidad de Estrategia y Operaciones en las labores de seguridad y coordinación del público en el evento. En ese sentido, el campamento de las Naciones Unidas que montó la UEO se convirtió en el punto de encuentro de los recreadores que se encargarían de la seguridad, destacando la presencia del Equipo de Airsoft Corocottas.

     

        Esta labor de seguridad fue asignada a la Unidad de Estrategia y Operaciones, contando con la ayuda del mencionado grupo de Airsoft, que demostró su capacidad y sobre todo su incondicional colaboración en cuantas labores se les encomendó, ya fuera por parte de la UEO o por el grupo de recreación de Lorca de Policía Militar de los Años 80, que también auxilió en las cuestiones de seguridad con el público. Cabe destacar el tamaño del equipo de seguridad que estuvo presente en el evento, y que llegó a casi 30 personas, lo que da una idea de las dimensiones y afluencia del público, y que contó incluso con equipos con perros que trajeron los propios miembros de Corocottas.

        Junto a todo esto, otra parte de los campamentos fue asignada a la presencia de las Fuerzas Armadas, que fueron representadas por el Ejército de Tierra (Regimiento Garellano 43, venidos desde Bilbao), por la Armada y más específicamente por Infantería de Marina, que además de sus propios "stands" representando a sus unidades, aportaron varios pabellones de campaña para su uso auxiliar por los recreadores, ya fuera para dormir por la noche como para usarse en caso de que la climatología ni hubiera acompañado.

        También junto al resto de vehículos históricos estuvo presente mas de media docena de vehículos históricos del Cuerpo Nacional de Policía, que habitualmente acompañan a la Asociación Codex Bélix allá donde va, y que pertenecen al Área de Automoción de la Dirección General de la Policía, dando siempre una visión complementaria más allá de la historia militar a esa labor de difusión de la llamada "política de defensa".

        Finalmente, no se puede olvidar la presencia, más allá de los propios campamentos de recreación, de puestos de venta y restauración, tanto de artículos militares, como de productos de la tierra y diferentes opciones de hostelería y comida rápida, que se desplegaban junto a los "stands" de las Asociaciones de Veteranos que también estuvieron presentes en la muestra, complementando así las propias actividades programadas y dando otra oferta lúdica para el público asistente.

        EL EVENTO: VIERNES 27

        La mañana del viernes 27 consistió básicamente en recepcionar a los diferentes grupos de recreación según iban llegando de toda España (de hecho al haber distancias tan dispares, la tarde también se utilizó para eso, además de iniciarse actividades) y asignarles sus zonas de campamentos, para que comenzaran a descargar sus enseres y a montar sus tiendas.

        Ya desde primera hora las unidades militares hicieron lo propio, puesto que la idea era que en cuanto estuvieran listos se pudiera abrir el acceso al público. Se coordinó con la Policía Local de Santander una zona acotada para que góndolas de transporte, furgonetas y vehículos particulares de los grupos pudieran estacionar cerca de los campamentos, mientras que los diferentes modelos históricos, tanto civiles como militares, fueron estacionados en la zona asignada para que el público pudiera verlos.

        La primera en abrir sus puertas a los visitantes fue el Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, ya que al desplegar principalmente radiopatrullas históricos, el montaje fue muy sencillo, y consistió básicamente en marcar un perímetro para el cierre de actividades.

        Ya pasada la hora de comer, y montado y desplegado el material de las unidades de las Fuerzas Armadas, el primer aluvión de visitantes acudió a contemplar los "stands" y el montaje del resto del campamento, interactuando tanto con militares como con recreadores. Como la zona alemana estaba ya montada en su mayor parte, se dejó un retén para atender al público, mientras se continuaban los montajes de la escenografía en la playa, incluyendo cañones, búnkeres, alambres de púas, erizos checos y demás, siempre marcando los límites de las subidas de las mareas.

     

        También se realizó el viernes un primer ensayo con la lancha de desembarco por dentro de la Bahía de Santander, a fin de comprobar que estuviera en condiciones de navegación, se mantuviera estanca y el motor funcionara correctamente, ya que desde el viaje por el 75º aniversario a Normandía no había tocado el agua, y los criterios de seguridad siempre deben imperar en este tipo de situaciones. Tal y como se esperaba, la prueba fue totalmente satisfactoria, y tanto la botadura como la navegación se realizaron sin ningún tipo de problema.

        Tal y como estaba previsto, a media tarde se preparó un primer desfile de vehículos históricos por la ciudad, una actividad que es otra de las señas de identidad de los eventos de Codex Bélix. En esta ocasión, al contrario que en otros ayuntamientos, la Policía Local de Santander puso algunas trabas a varios de los vehículos históricos, por lo que el desfile implicó a "sólo" una decena de los mismos, quedando el resto en exposición entre el atestado público que ya iba abarrotando la zona de campamentos.

        El retorno del convoy de vehículos casi coincidió con la llegada de las autoridades, que acudieron a inaugurar el evento. Acompañando a la Alcadesa de la localidad se encontraban diversos concejales, así como mandos militares de la zona y delegados del Ministerio de Defensa. Acompañándoles se encontraba, inevitablemente, el Presidente de la Asociación Codex Bélix, y la organización, incluyendo a la U.E.O., que de hecho actuó como entidad guía en un recorrido por todos los campamentos y la zona militar.

        A lo largo del recorrido entre el atestado público, la alcaldesa y los concejales escucharon pacientemente las explicaciones sobre cada uno de los campamentos, llamándoles especialmente la atención la presencia de muchas mujeres recreadoras, en especial en el Hospital del U.S. Army que había montado el grupo Nurse Army Corps, y quedó impresionada por el espectacular campamento y HQ montado por el grupo "101º Airborne Toledo".

        Finalizado el recorrido, las autoridades se retiraron y las actividades de la muestra continuaron, con la realización de dos conferencias en el Hotel Palacio del Mar, que amablemente ofreció a la organización sus salones a la organización para realizar actividades culturales, que también incluirían durante todo el fin de semana exposiciones de miniaturas a cargo de asociaciones locales de toda Cantabria.

        En concreto, de las dos conferencias previstas para el viernes, una de ellas, la del español Manuel Otero que combatió en Normandía, hubo de suspenderse, por lo que la temática se centró en la impartida por miembros del Museo Militar de Castellón sobre la guarnición de Baler y Los Últimos de Filipinas, incluyendo una pequeña introducción sobre el Desastre del 98. El fin de actividades del día fue la primera de las actuaciones musicales, a cargo del grupo "The Boogies & The Bugas", que interpretaron diversas canciones de época.

        EL EVENTO: SÁBADO 28

        Tradicionalmente, el sábado es el día fuerte de las actividades del fin de semana, y Santander Día-D no iba a ser una excepción. Así, como quiera que la apertura al público era a las 10 de la mañana, se citó a los recreadores antes, a fin de ultimar los detalles del día y de dar las instrucciones para los desfiles y la batalla.

        Primeramente, y mientras comenzaban a abrirse los primeros campamentos y "stands", se procedió a realizar la inspección reglamentaria por parte de la Intervención de Armas de la Guardia Civil, trámite imprescindible para realizar esta clase de eventos en los que se emplean diversos tipos de armas, ya sean reales con munición de fogueo, armamento inutilizado o simples réplicas de airsoft o inertes. Como quiera que todo el trámite burocrático previo con la Delegación del Gobierno se había realizado satisfactoriamente, la inspección funcionó con diligencia, y en un breve plazo de tiempo se había comprobado todo.

     

        Mientras se llevaba a cabo la inspección, ya desde las 10:15 se preparó también el desfile de vehículos, que como en el caso del viernes sería escoltado por la Policía Local, y que en este caso reunió más vehículos que el del día anterior, debido a que todos los grupos se encontraban ya listos. Estos impresionantes desfiles son otro de los atractivos de las ediciones "Revive la Historia... De Cine", ya que en ningún otro evento en España se junta un parque móvil de las dimensiones del que logra reunir la Asociación Codex Bélix.

        Una vez realizada la salida del convoy, la siguiente de las actividades que había prevista era otra de las conferencias, en este caso la relacionada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con la temática principal del 175º Aniversario de la Fundación de la Guardia Civil, que fue impartida por personal tanto de la Benemérita como del Cuerpo Nacional de Policía.

        La conferencia comenzó con la parte relativa a la historia de la Policía Gubernativa, siendo organizada desde la U.E.O., e incluyó en sus referencias a la evolución de la uniformidad y de los distintos Cuerpos la presencia de dos miembros que vistieron la reglamentación usada por la Policía Armada (1941 a 1978) y por el Cuerpo de Policía Nacional (1978 a 1986), que evolucionarían hasta el actual Cuerpo Nacional de Policía.

        A continuación se siguió con la historia de la propia Guardia Civil, parte troncal de la conferencia, dándose especial importancia a la parte relacionada con sus misiones en el extranjero, y es que al contrario de lo que se cree, la Benemérita no ha actuado sólo en otros países por mandato de las Naciones Unidas, sino que ya desde sus orígenes era empleada para acompañar a las expediciones militares como escolta del Estado Mayor (tuvo actuaciones destacadas ya en la Guerra Romántica, salvando al Mariscal O´Donnell, en 1859-60) y para las funciones de lo que hoy en día es la Policía Militar. Además de todo ello, la Guardia Civil fue la encargada de mantener la ley en ultramar, mediante el despliegue de Tercios en las colonias.

        Finalmente, el último bloque de la conferencia se centró en la figura del Auxiliar de la Guardia Civil, un elemento ya desaparecido en nuestros días, pero de los que quedan muchos miembros, que han creado la Hermandad de Auxiliares de la Guardia Civil, colaborando en muchas actividades tanto de Codex Bélix como de la Federación Española de Ligas Navales y con la Unidad de Estrategia y Operaciones.

        Posteriormente, a la conferencia sobre historia policial, también en el hotel Palacio del Mar, siguió la presentación del libro "El Camino del Guerrero: una terapia ante el conflicto", que incluyó además la firma de los mismos por parte del autor para aquellos que adquirieron su ejemplar en el momento.

        Retornando a las actividades exteriores, a las 12:00 estaba previsto un desfile de tropas a pie a lo largo del paseo marítimo, para terminar con la ofrenda floral. Dada la distancia entre la zona de los campamentos y el propio paseo marítimo, se cedió por parte del Ayuntamiento un par de autobuses municipales para llevar a los recreadores hasta el interior de la bahía, a fin de aprovechar mejor el espacio de tiempo.

        El incomparable marco del paseo marítimo, con toda su parte histórica de fondo, fue el elemento perfecto para el desfile de las tropas, que fue seguido con entusiasmo por el público, hasta llegar a la Plaza Porticada, donde tendría lugar la ofrenda floral.

        Como ya se ha explicado anteriormente, el tema principal de la ofrenda flora este año era rendir homenaje no sólo a todos los caídos por la paz a lo largo de la historia, sino más concretamente a los soldados españoles que en la Guerra de 1898 mantuvieron su posición en la guarnición de la población filipina de Baler incluso más allá de acabada la guerra, siendo atacados por fuerzas mucho más numerosas que incluso contaron con apoyo artillero, y que fueron incapaces de doblegar a los defensores de la iglesia fortificada. Fue tal el valor demostrado, que una vez demostrado que la guerra había terminado y retirándose por tanto los españoles, se les rindieron honores militares por parte de quienes habían sido sus enemigos.

     

        Terminada la ofrenda, los recreadores se dirigieron de nuevo al punto donde les habían dejado los autobuses, para volver a la zona de los campamentos, donde mientras tanto se iban realizando otras actividades. Así, por parte del grupo napoleónico se hizo una demostración de armamento y fusilería, mientras que en el campamento medieval se recreó el juramento de los tres reyes en la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, donde los reyes de Castilla, Aragón y Navarra juraron "victoria o muerte" sobre el invasor musulmán, Al Nasir.

        Aunque las actividades se dieron por finalizadas para realizar una pausa para comer, lo cierto es que la afluencia de público no bajó en absoluto, ya que el ambiente y la temperatura acompañaban, por lo que muchos grupos tuvieron que almorzar por turnos, a fin de poder seguir atendiendo a los visitantes, y en especial a los más pequeños.

        -La Recreación del Desembarco de Normandía: El elemento principal de las actividades programadas era sin duda la recreación del Desembarco, cuyo 75º aniversario se cumplía en el año en cuestión. Así, una vez finalizada toda la colocación de los escenarios, obstáculos búnkeres y pirotecnia, se llevó a cabo primeramente una reunión a fin de informar a los recreadores del desarrollo de la batalla.

        Como los medios siempre son limitados, y la idea es siempre permitir que todos los grupos participen, se dividió la playa en dos zonas, en una de las cuáles desplegarían los efectivos norteamericanos y en el otro los británicos y franceses, generalizándose las acciones a fin de dar una imagen más global de la campaña en lugar de describir una de las cinco playas históricas en concreto. Aunque el plan original era, evidentemente, el uso de la lancha de desembarco para lanzar a las tropas, las circunstancias climatológicas y el oleaje desaconsejaron el embarque de soldados, ya que la seguridad debe primar ante todo y por mucho que algunos se empeñen en pensarlo, los recreadores no son tropas reales y adiestradas, por lo que la lancha quedó de fondo junto con el buque de la Armada, partiendo los soldados desde la orilla.

        En referencia a la cuestión de la seguridad, desde la UEO se preparó, con ayuda de los recreadores de los años 80 de Lorca y los "airsofters" del grupo Corocotta de Santander un despliegue para controlar por un lado los vehículos y los campamentos y por el otro a las decenas de miles de personas que acudieron a contemplar la batalla, y que desbordaron al dispositivo de Protección Civil del Ayuntamiento de Santander.

        Hasta una treintena de voluntarios entre los grupos de recreadores fueron los encargados de mantener el control de la situación y de encauzar y colocar al público, siendo una vez más la demostración de que colaborando entre todos en los eventos no hay problema que no se pueda resolver.

        Históricamente, el Desembarco de Normandía supuso el desembarco en Francia de 150.000 hombres, 1.500 carros blindados y el uso de 5.300 buques, con el apoyo de 12.000 aviones entre cazas, reconocimiento, bombardeo y transporte, con 3 divisiones de paracaidistas.

        Para la realización de dichas operaciones, se dividió la costa de la región francesa de Normandía en 5 playas, dos para americanos, una para canadienses y otras dos para británicos, siendo denominadas Omaha, Utah, Juno, Gold y Sword, y contando cada una con su propia flota de apoyo, mando y control y demás elementos propios de una batalla propia e independiente, aunque lo cierto es que toda la jerarquía acababa en el General Eisenhower. Además, como apoyo adicional, sobre la retaguardia de las posiciones alemanas se lanzaron 3 divisiones aerotransportadas, aunque el viento hizo que cayeran muy dispersas y se dificultara así su labor.

     

        De las playas, la que sin duda se convertiría en la más famosa sería la de Omaha Beach, donde la 1º División de Infantería estadounidense sufriría el mayor índice de bajas de todo el desembarco, por lo que dicha acción debía estar representada en la recreación (de hecho uno de los recreadores hizo el papel del General Norman Cota, que tuvo una participación destacada en la batalla), mientras que en la parte que representaba las zonas de desembarco británicas se destacó la actuación de los Comandos de Lovat, que acompañados de un gaitero, tanto en la realidad como en la recreación, fueron los responsables de enlazar con los paracaidistas tras las líneas enemigas.

        Tal y como ocurriera en el pasado, las tropas aliadas lograron tomar las defensas alemanas y el Día-D concluyó con las playas aseguradas por los soldados de Eisenhower, reuniéndose los recreadores participantes en la playa y siendo largamente aplaudidos por la gran cantidad de público que acudió a ver la batalla, y que coparon la zona asignada, ya que la asistencia superó con creces todas las previsiones.

        Concluida la batalla, la afluencia de visitantes se dirigió a los campamentos, que muy pronto acabaron saturados por las decenas de miles de personas que recorrían los diferentes stands, puestos, vehículos militares y las propias tiendas de campaña, destacando el especial éxito que tuvieron la zona norteamericana, sobre todo el puesto de mando traído por la 101º Airborne de Toledo y el hospital de campaña del Army Nurse Corps.

        Fue tal la afluencia por un lado y el compromiso de los recreadores por otro, que lejos de cerrar conforme al horario previsto, prefirieron quedarse a atender al público y perderse así la cena de gala, constituyendo un verdadero ejemplo de lo que debe ser la labor de divulgación que se realiza a través de la recreación histórica, y que no se da tantas veces como debiera. Por ello se aprovecha desde aquí a felicitar a ambos grupos y a sus componentes por su gran esfuerzo.

        Una vez llegado el cierre de los campamentos, salvo las excepciones mencionadas, se procedió a acceder a las instalaciones asignadas por el Ayuntamiento para realizar un pequeño cóctel que hizo las veces de cena de gala, donde los recreadores pudieron descansar del largo día y compartir las experiencias del evento, siendo el comentario más repetido el éxito de público asistente, nunca visto antes en España.

        También la climatología y la decepción por no haber podido realizar el desembarco desde la lancha fue otro de los comentarios más repetidos, junto con el deseo de que el viento amainara y el domingo sí se pudiera utilizar la embarcación en condiciones de seguridad, deseo que, como veremos más adelante, se pudo afortunadamente cumplir.

        La finalización de la cena no supuso el fin de actividades, ya que en la zona de los campamentos continuaban los conciertos de música de época realizados por el Doctor Bogarde y por el grupo The Boogies and the Bugas, que continuaron con sus canciones hasta casi medianoche, momento fijado por la organización y las autoridades como cierre final a fin de no perjudicar el descanso de los vecinos. En dichos conciertos, por supuesto, se contó no sólo con la presencia de los recreadores, sino también del propio público, que si bien se unieron cantando y bailando, se fueron retirando conforme avanzaba la noche y el frío, acompañado del viento, se iban abriendo camino.

        Tanto la cena como el concierto sirvieron también para, en un ambiente distendido, conocer a nuevos recreadores y hermanar grupos que no habían colaborado antes entre sí, destacando así ese momento necesario en todos los eventos y en general en cualquier actividad que sirve de descanso y que permite ir más allá de la simple recreación, ya que una de las partes importantes de esta afición es la de fomentar la amistad y la colaboración entre grupos y personas que comparten unos mismos intereses no siempre comprendidos en la sociedad.

     

        Así, finalizadas las actividades del día, los diferentes participantes se fueron retirando a sus respectivos alojamientos, ya fueran hoteles o a sus tiendas de campaña, pues varios de los grupos pernoctaron en los campamentos. De hecho, las necesidades de la logística aconsejaron que una parte de los grupos durmieran en el campamento de la UEO, ya que el pabellón montado por las Fuerzas Armadas era abierto por uno de sus lados, lo que lo hacía poco idóneo para dormir en él, debido al viento y al clima.

        EL EVENTO: DOMINGO 29

        La primera mirada nada más despertar para la mayor parte de los recreadores de la II Guerra Mundial al amanecer del domingo 29 fue sin duda alguna hacia el mar y el cielo, comprobando con gran alegría que el oleaje estaba en calma y el día sería soleado, ¡por lo que la presencia de la lancha de desembarco estaba garantizada en la batalla!

        Mientras que a las 10 de la mañana se abrían al público los campamentos y los stands, tanto comerciales como de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, se prepararon los últimos detalles de la planificación del día, ya que las dos actividades principales, el salto paracaidista y el segundo día de recreación de la batalla, requirieron nuevas cuestiones logísticas.

        Una vez comprobadas por los militares las condiciones climatológicas y del viento, y el los vallados y el despliegue de seguridad para garantizar las condiciones óptimas para los profesionales que realizarían el salto, se comenzaron los preparativos del mismo.

        En efecto, el éxito de afluencia de público del día anterior supuso la necesidad de ampliar la zona para que más visitantes pudieran ver ambas actividades, por lo que por parte de la UEO se aumentó dichas zonas colocando los vallados en diagonal, de modo que el perímetro ganase hasta un centenar de metros más. De nuevo la seguridad fue coordinada desde nuestra entidad, con la ayuda del grupo Corocottas y el grupo de recreación de Lorca de tropas españolas de los años 80, y de nuevo el comportamiento de los colaboradores fue de una destacada profesionalidad.

        Sin embargo, antes de iniciarse dichas actividades, la organización había preparado otro elemento que marca las diferencias en los eventos, al realizarse en los campamentos una misa de campaña para todos aquellos creyentes que quisieran asistir, pues fue pronunciada por un sacerdote real de Santander, con un altar y materiales originales usados por el Ejército Norteamericano en la Segunda Guerra Mundial. Una vez finalizada la misma, se continuó con el programa previsto, mientras el público abarrotaba tanto los campamentos como el perímetro del campo de batalla.

        -El salto paracaidista: Como en las últimas ediciones de "Revive la Historia... De Cine", la Asociación Codex Bélix consiguió la participación de la Patrulla Acrobática del Ejército del Aire (PAPEA) a fin de que realizaran uno de sus famosos y espectaculares saltos paracaidistas que tanto éxito tienen entre el público y que son internacionalmente conocidos.

        Si bien no es la única unidad militar especializada en saltos, ya que la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra cuenta con su propio equipo para estas exhibiciones, el prestigio alcanzado a nivel internacional por la Patrulla Acrobática del Ejército del Aire les precede, habiendo realizado cientos, sino miles de saltos, en multitud de escenarios y exhibiciones. Sólo en los eventos de Codex Bélix, han realizado varios saltos en Benidorm y ahora en Santander, estando presentes además algunos años saltos paracaidistas en Murcia a cargo de las Fuerzas Armadas.

     

        La participación de estas unidades, junto con la Armada y el Ejército de Tierra, ya de por sí garantizan el éxito y prestigio de los eventos de Codex Bélix, motivo por el que el organizador de los mismos, don Antonio Lalaguna Arroyo, mantiene una estrecha relación con las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa, ya que una de las labores que realiza dicha asociación está encuadrada dentro de la llamada Política de Defensa, que busca promocionar y prestigiar a las entidades e instituciones encargadas de la defensa nacional, dándolas a conocer al público y permitiendo a la ciudadanía verlas en un entorno diferente de sus habituales funciones.

        El espectacular salto realizado por los profesionales del Ejército del Aire pudo ser contemplado por las decenas de miles de personas que abarrotaron toda la Playa del Sardinero, siendo ovacionado especialmente el militar que llevaba la enseña nacional y, por supuesto, el que llevaba la bandera de Cantabria, un homenaje que las Fuerzas Armadas realizaron a la Comunidad Autónoma anfitriona del evento. Finalizado el salto, los militares posaron para el público en la zona del campo de batalla, siendo largamente aplaudidos, en especial por los más pequeños y por los veteranos de las Fuerzas Armadas allí presentes.

        -La segunda recreación del Día-D: Terminado el salto paracaidista y despejado el espacio aéreo, se comenzaron los preparativos para la recreación de la batalla del Desembarco de Normandía, que esta vez sí, contó con la presencia operativa de la lancha, que lanzaría sendas oleadas de tropas. La primera de ellas fue embarcada desde el puerto, mientras que para la segunda oleada se usaron una lanchas zodiac auxiliares, que se acercaron hasta la unidad de desembarco, donde se bajó la rampa y subieron a bordo. Esta operación pudo ser realizada gracias a la mar en calma y sobre todo el buen hacer de la tripulación, pertenecientes a la Asociación 3º Acorazada Spearhead.

        Al igual que en el día anterior, las acciones de las 5 playas históricas se generalizaron, dividiéndose la zona de la recreación de dos áreas distintas, una asignada a las fuerzas norteamericanas y otra a las anglo canadienses, de modo que todas las naciones participantes pudieran estar representadas en la acción. Al igual que en el día anterior, la narración fue realizada con la colaboración y asesoramiento de la UEO, y la espectacularidad del desembarco, junto a la presencia hasta de aviones realizando pasadas sobre la batalla, despertaron el entusiasmo del público.

        La recreación se prolongó a lo largo de una hora, durante la cuál los visitantes pudieron hacerse una pequeña idea de lo que debió suponer hace 75 años el inicio de la liberación de Europa del control del Reich de los Mil Años de Adolf Hitler, que tendría su final un año después, tras 6 años de cruenta lucha y millones de muertos, aunque en el otro extremo del mundo, el Imperio del Sol Naciente (Japón) aún prolongaría la lucha durante varios meses, hasta el lanzamiento de dos bombas atómicas que hicieron resquebrajarse finalmente su espíritu de lucha.

        Finalizada la batalla, se llevó a cabo sobre el escenario de los espectáculos musicales una entrega de diplomas y premios, en la que se reconoció la participación uno por uno de todos los grupos, entidades y personas que habían hecho posible el éxito del evento, sirviendo dicha entrega como colofón final y clausura del mismo, ya que la tarde debía utilizarse para desmontar los campamentos y emprender los recreadores el largo retorno a sus respectivos hogares, distribuidos por toda la geografía española. Algunos de los grupos, de hecho, tuvieron que marcharse antes incluso, ya que hubo recreadores que realizaron recorridos desde la otra punta de España.

     

        Por su parte, parte de la organización, tanto de Codex Bélix como de la UEO y de la 3º Acorazada Spearhead, aún permanecieron en Santander hasta el lunes, ya que el desmontaje del campo de batalla, la preparación de los transportes militares del carro de combate, la lancha de desembarco y demás material que volvía a Madrid, obligaron a realizar todavía muchas cuestiones logísticas. Sin embargo, el éxito del evento, el que más público ha atraído sin duda en España, y uno de los que más ha movido del mundo ( más de 100.000 personas, según cálculos policiales), obligan sin duda a un reconocimiento y una felicitación al organizador del mismo, don Antonio Lalaguna Arroyo, y a todo su equipo, que incansablemente y contra todas las dificultades que surgen en el camino, logran año tras año superarse en su labor de dar a conocer la historia militar y las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad al público español.