Seat 1500

        Verdadero icono de una época, el Seat 1500 resultó uno de los mejores vehículos empleados por las fuerzas de orden público españolas. La limitación del mercado en su tiempo hizo la curiosa coincidencia de que los vehículos radiopatrullas de la Policía Armada fueran los mismos modelos que los empleados para servir como coches oficiales de altos cargos del gobierno del Régimen, aunque obviamente con sus características propias según la función. Los policiales, enfocados a la operativa. Los oficiales, a la comodidad, el protocolo y la etiqueta...

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            NOTA(II): Las imágenes y algunos contenidos del presente artículo se han obtenido gracias a la colaboración del Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, por lo que se aprovecha la ocasión para mencionar y agradecer su ayuda en el proyecyo.

        LA POLICÍA EN EL RÉGIMEN FRANQUISTA

        Para 1960 la estabilidad del Régimen del Generalísimo Franco estaba más que garantizada. Tras unos primeros años de lucha contra partidas armadas en zonas rurales, los llamados "makis", el principal problema para las fuerzas policiales del momento habían pasado a ser las típicas de cualquier otro país: delincuencia común y orden público.

        Las cuestiones relativas a la subversión contra el Régimen eran perseguidas por el Cuerpo General de Policía, civil y de paisano, cuyas actuaciones tenían el carácter de "Secretas" (de ahí el calificativo popular a los agentes de policía que actúan de paisano), pero eran de mucha menor importancia que las de los primeros años de dictadura o los que surgirían a finales de la misma.

        Así, la década de los 60 supuso una reestructuración de la Policía Armada, a fin de dotarla de una estructura más moderna y más adaptada a la situación. Ya en 1959 la parte de Tráfico había dejado de depender de este cuerpo policial, pasando a denominarse Policía Armada, en lugar de Policía Armada y de Tráfico, destinando así sus principales labores a las ciudades, mientras que la Guardia Civil pasaba a gestionar las zonas rurales y los pueblos, tal y como sucede en la actualidad.

        Esta reestructuración suponía también la modernización del Parque Móvil, a fin de sustituir los Fiat/Seat 1400 por vehículos más modernos y de mejores prestaciones, lo que inevitablemente llevaría a la aparición del Seat 1500.

        Inicialmente, los primeros vehículos, aunque tenían sirena y el cartel con la palabra "Policía" en lo alto, eran usado por el Cuerpo de Seguridad, realizándose las patrullas uniformadas a pie, y siendo apoyadas por Escuadras en los Land Rover 88 y 109 de las Banderas Móviles, pero la evolución de la sociedad obligó a dotar a las patrullas de lo que hoy en día se entiende como, valga la redundancia, coches patrulla.

        Dado el inmenso tamaño de los nuevos vehículos Seat 1500, las patrullas se configuraron con una mezcla y amalgama de personal, uniformado y de paisano, que pretendía cubrir todas las necesidades que pudieran surgir. Al mando de la patrulla se encontraba un Inspector del Cuerpo General de Policía, que vestía de paisano, y que se encargaría no sólo de dirigir a los agentes, sino de realizar todas las cuestiones previas relativas con los delitos que requirieran investigación.

        Conduciendo el vehículo se encontraba o bien un conductor del Parque Móvil Ministerial (al que pertenecían los Seat 1500, como podía leerse en su matrícula, que no era PA como en los Land Rover, sino PMM) o bien un policía del Batallón de Conductores, ambos vistiendo un chaquetón de cuero que les distinguía del resto de personal uniformado.

        Finalmente, la propia fuerza de la patrulla la proporcionaban dos miembros de la Policía Armada, ataviados con el uniforme gris, y que podrían ir dotados de arma larga o no en función de las necesidades y peligrosidad de la patrulla, normalmente subfusiles "Z" (Z-45, Z-70, etc, según la época...), además de, por supuesto, sus armas cortas reglamentarias, pistolas Star de 9 milímetros. Aunque estos agentes debían presentar informe después del servicio a su Capitán de Compañía y a la Inspección de Guardia, las funciones de mando las realizaba el Inspector del Cuerpo General.

     

        De forma diferente actuaban las llamadas Banderas Móviles y, a partir del año 1969, en que se crearon, las Compañías de Reserva General, que serían las herederas por un lado y predecesoras por el otro de la Guardia de Asalto y de las Unidades de Intervención Policial, respectivamente. Se trataba de unidades de reacción, con todo el personal uniformado, y sus funciones eran las de refuerzo y restauración del orden público, entre otras, estando dotadas de Land Rover 88 y 109, así como de armas largas que podían incluir además de los subfusiles, rifles de cerrojo NATO Coruña y fusiles de asalto CETME.

        EL SEAT 1500

        Diversos modelos de la marca Fiat fueron después comercializados y fabricados bajo licencia por Seat, aumentando en tamaño, prestigio y calidad. Sin duda, el más famoso de su época sería el Seat 600, todavía hoy en día muy apreciado por los coleccionistas, y que revolucionó completamente la sociedad por su versatilidad y precio, que permitían ser adquiridos por la creciente clase media.

        Al Seat 600 le seguiría una evolución lógica, el 1400, que daba un vehículo de mayor tamaño, proporciones y calidad, aunque subiendo el precio del mismo. En 1960 se lanzaría al mercado el Seat 1400 C, que rompía con la imagen anterior, más angulosa. En efecto, el 1400 C pretendía transmitir un mensaje de poderío, de prestigio, y de ese modo comenzaba la época de los coches con vértices pronunciados y líneas rectas que heredarían los Seat 1500, y que seguían tendencias mundiales, en especial la del mercado norteamericano, que era la gran potencia en auge.

        Sería en 1963 cuando haría su aparición oficial el Seat 1500, siendo presentado en la Feria de Muestras de Barcelona. Aunque el aspecto general del vehículo era similar al del 1400 C, lo cierto es que la potencia del motor había aumentado de 58 CV a 72 CV, y daría tan buen resultado que se mantendría durante los siguientes 10 años, sustituyendo definitivamente al 1400 C, que dejó de fabricarse.

        Ya en 1969 apareció una nueva versión de Seat 1500, el llamado "bifaro", que también sería empleado por la Policía Armada. Además, diversos modelos del 1500 aparecieron en el mercado, como fue la versión "familiar", o la también empleada por las fuerzas de orden público, el llamado "7 plazas", que añadía un espacio de 50 centímetros entre las puertas, añadiendo así dos asientos más.

        Aunque su inmenso tamaño obstaculizaba las labores de patrulla en determinados barrios y calles de las ciudades, lo cierto era que la comodidad de estos vehículos los hicieron de los más populares entre los agentes, no sólo por los asientos, sino por la amplitud de los mismos, ya que la palanca de cambios estaba integrada bajo el volante. Quizás el mayor problema en una época en la que se acercaba la crisis del petróleo de 1973 era el alto consumo de estos automóviles, que superaban los 10 litros a los 100.