Seat Ritmo (75 CL)

        Si bien el modelo que más patrulló la calle en los tiempos del Cuerpo de Policía Nacional fue el Talbot Horizon, un segundo vehículo se convertiría en icono de la patrulla policial en los primeros años de la democracia española: el manejable y utilitario Seat Ritmo, que aunque en menor número que sus compañeros Horizon, hizo acto de presencia como vehículo de mando de los coordinadores de estos últimos radiopatrullas.

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        1978: PATRULLANDO LAS CALLES

        El fallecimiento del Generalísimo Franco tuvo como consecuencia más obvia e inmediata la incertidumbre política que surgió al tema de su sucesión. Mediante la denominada Transición, en la que fueron decisivas la figura de don Adolfo Suárez y de Su Majestad don Juan Carlos I, se llevó a cabo la Ley para la Reforma Política de 1977, que dio como resultado el Proceso Constituyente y la llegada, un año después, de la democracia a España.

        Durante todo ese período de tiempo, y en los últimos años del Franquismo, la violencia y las convulsiones sociales en la calle se habían visto aumentadas, con atentados terroristas, disturbios y protestas principalmente universitarias, etc, dando como resultado un panorama distinto al que la nueva Policía Nacional, sustituta de la Policía Armada, tendría que hacer frente.

        A todas esas situaciones se unió la distribución de drogas, entre ellas la heroína, que haría verdaderos estragos, el desarrollo de libertades, que no siempre fueron civilizadas (la llamada "movida madrileña" supuso una verdadera revolución social, en la que se puso de moda hacer frente a cualquier figura de autoridad, como revulsión de la anterior Dictadura) y, finalmente, los atracos, que pasaron a ser especialmente violentos, con armas de fuego automáticas.

        Frente a toda esta situación, los primeros años, el Cuerpo de Policía Nacional no se diferenció en gran medida ni en sus procedimientos ni en su operatividad con respecto a la Policía Armada, ya que los cambios no son automáticos, sino progresivos. Así, se trató de hacer frente a los nuevos desafíos con unos procedimientos anticuados y que no respondían a la nueva legislación ni a las nuevas garantías constitucionales de los ciudadanos, hasta que poco a poco se fue formando a los agentes y estos asimilaron el cambio, sufriendo toda la institución una impresionante transformación como pocas han pasado en la historia.

        LOS NUEVOS RADIOPATRULLAS: EL SEAT RITMO

        El Seat Ritmo empezó a fabricarse en España en 1979, y al igual que otros modelos de la misma marca, inicialmente su producción fue a cargo de Fiat. En el nuevo modelo de utilitario se buscaba ya un aspecto que ofreciera menos resistencia al viento, y que además ofreciera un menor consumo que otros modelos del mismo período.

        Existieron diversas versiones del Seat Ritmo, con diferente potencia, e incluso a principios de los años 80 se fabricó una versión diesel, pero el modelo policial que se utilizaría por las instituciones españolas sería el de 75 CV.

         El éxito del nuevo vehículo fue tal que muy pronto fue adquirido por diferentes fuerzas policiales, no sólo el Cuerpo de Policía Nacional, que incluyó 72 modelos en su flota, sino que además prestaría servicio en la Guardia Civil y en diferentes cuerpos autonómicos y locales, a lo largo de muchos años (en el caso de la Policía Nacional, el último modelo fue dado de baja en 1991, tras un largo período al servicio de la ciudadanía). Quizás su mayor defecto fueran las averías que solían producirse en el embrague, en especial en vehículos cuyo servicio era continuado y pasaban por muchas manos distintas, una eterna condena de los vehículos policiales.

     

        Con respecto a la rotulación, el cambio de nomenclatura y uniformidad de la policía gubernativa implicó que los vehículos sufrieran también esa misma transformación, y de ese modo, los Seat Ritmo entraron en servicio con el nuevo color marrón, y con el nuevo escudo del brazo del uniforme en las puertas. Ningún otro distintivo remarcaba su condición de vehículo policial, salvo, inevitablemente, el puente luminoso, un modelo interfase ATV 4000, que posteriormente sería reemplazado por un modelo 7000, contando con lanzadestellos en los extremos, de color azul, y el sistema de megafonía situado en el centro del puente.

        Durante su período de servicio, los Seat Ritmo contrastaron con los enormes Seat 124 y 131 herederos de los últimos tiempos de la Policía Armada, con los que convivió. Irónicamente, estos otros vehículos mantuvieron su coloración blanca, recibiendo el sobrenombre de "lecheras" entre  la gente de los bajos fondos, y siendo coordinados ellos y los Talbot Horizon por los vehículos de mando, Seat Ritmo.

     Contrastaba además que, contrariamente a los grandes modelos anteriores, los nuevos radiopatrullas sacrificaban algo de potencia y velocidad en favor de un menor tamaño y sobre todo maniobrabilidad, pudiendo acceder más fácilmente a zonas y calles en las que las anteriores "lecheras" tenían mayores dificultades para acceder.

        Al contrario que en otros países, en España sólo se fabricó la versión de 5 puertas, que sería la utilizada además por las Fuerzas de Orden Público, aunque en Italia si entró en producción una alternativa de sólo 3 puertas. Con respecto a ello, destacaba también el tamaño de la puerta trasera, que daba acceso a un maletero de 300 decímetros cúbicos, sin plegar los asientos (1112 con ellos plegados), una capacidad impresionante para tan pequeño modelo de utilitario.

        Como ya sabrá el lector conocedor de la materia, la existencia del Cuerpo de Policía Nacional y del Cuerpo Superior de Policía fueron francamente efímeras, ya que en el año 1986 se promulgaría la Ley Orgánica 2/86 de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, por la que se creaba el Cuerpo Nacional de Policía, implantando un nuevo cambio en la estructura, filosofía y uniformidad de la institución.

        Sin embargo, dicho cambio fue progresivo, y durante un período de tiempo convivieron los antiguos uniformes marrones con los nuevos símbolos policiales, como serían las divisas de los hombros, ya azules, o la placa emblema, que se portaba en el pecho.

        Además, los escudos del brazo sufrieron la correspondiente reforma, pasando a rotularse "Cuerpo Nacional de Policía" donde antes simplemente se leía "Policía Nacional", pero conservando, eso sí, la enseña nacional en el escudo. Esta transformación también afectaría a los vehículos, que cambiarían su color marrón por el de azul y blanco.