Talbot Horizon GT

        Cada período histórico se caracteriza por una serie de elementos icónicos que terminan convirtiéndose en la referencia que viene a la mente al recordarlos. Si se trata de la policía española en los comienzos de la democracia, en los años 80, automáticamente aparecerá en la memoria el color marrón del Cuerpo de Policía Nacional, y enlazado directamente con ese color, se unirá inevitablemente la imagen del vehículo policial más característico del período: el Talbot Horizon.

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        LA COMPETENCIA A SEAT

        Hasta la llegada de la democracia, los principales vehículos de patrulla de la policía gubernativa habían pertenecido a la marca Seat, que combinados con los modelos Land Rover para las Banderas y las Compañías de Reserva General, completaban el Parque Móvil policial del momento. Sin embargo, los vehículos utilizados hasta la fecha, debido a sus enormes dimensiones, cada vez eran menos aptos para las labores de patrulla en las cada vez más crecientes ciudades, con calles estrechas y con casas y establecimientos apiñados unos encima de otros.

        Por todo ello, cuando el Cuerpo de la Policía Armada pasó en 1978 a ser el Cuerpo de Policía Nacional, se buscó dotar a la nueva fuerza de vehículos de menores dimensiones, mientras se iban sustituyendo los enormes Seat 124 y 131 por modelos más pequeños, los Seat Ritmo y los Talbot Horizon.

        Estos nuevos vehículos cambiarían también el color corporativo y el aspecto general, a fin de dotar al Cuerpo de una imagen más acorde a la idea que se pretendía transmitir, que rompiera con el concepto social de fuerza represora de la Policía Armada, motivo por el cuál se produjo un cambio en la uniformidad, del gris al marrón, y se buscó eliminar cualquier referencia simbológica con el antiguo régimen. Al final del período, de hecho, cuando en 1986 se promulgó la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, por la que se creaba el CNP, al uniforme marrón se le añadieron la nuevas divisas, pero eso es otra historia...

        LOS TALBOT HORIZON

        Los orígenes del Talbot Horizon hay que buscarlos a finales de los años 70, cuando se buscó para el mercado un nuevo modelo de turismo de menores dimensiones que las que existían en el momento. De origen estadounidense de la marca Chrysler, el modelo norteamericano recibiría la denominación de Plymouth Horizon, pero sería en el mercado europeo donde triunfaría el nuevo vehículo. En el caso español, su producción se inició en 1980-81, en Villaverde, a manos del Grupo PSA (Peugeot-Citröen), y se basaba en el Simca 1200, colocando la tracción en la parte delantera del modelo.

        En lo que a sus características se refiere, los modelos de Talbot Horizon montaban motores de 59 caballos, que les daba una velocidad de 150 kilómetros por hora, con un consumo moderado, y una ausencia de comodidades que lo convertía en un utilitario económico para la sociedad del momento. Una versión mayor, el Horizon GLS, incluía una mayor potencia, hasta los 83 caballos y menor consumo, utilizando gasolina "súper", y pudiendo alcanzar los 165 kilómetros por hora. Sin embargo, ninguno de los dos modelos se convertiría en la estrella de la flota policial.

        Una tercera versión, el Talbot Horizon GL, incluiría un vehículo de gasolina "súper", con 65 caballos de potencia y un menor consumo a 150 kilómetros por hora.

        Este último modelo, el GL, sería la inspiración utilizada para el GT y el diésel, que se comenzarían a fabricar en 1982 y que aumentaban en potencia y velocidad, convirtiéndose estas versiones en las utilizadas por las fuerzas policiales españolas, en especial el GT. Con sus 90 caballos, alcanzaba una velocidad de 175 kilómetros por hora, lo que le capacitaba para perseguir prácticamente a cualquier vehículo del momento. Además, la reducción de la patrulla policial, de esos grupos de cuatro personas de la Policía Armada, a la tradicional pareja que introdujo el Cuerpo de Policía Nacional, convertía a los manejables Horizon en el modelo perfecto para la patrulla urbana.

     

        Además de lo anteriormente referido, y antes de entrar específicamente en el apartado policial, el Talbot Horizon también debutó en las competiciones automovilísticas del momento. Su entrada fue casi accidental, ya que se produjo como sustitución del coche principal del campeón europeo Zanini. Aunque no logró la victoria con él, lo cierto es que el modelo se defendió en un campo que no era el suyo, y otros pilotos, como Balcázar, también lo utilizaron brevemente, aunque en realidad el paso del Talbot Horizon por el mundo de la competición fue ciertamente anecdótico.

        EL MODELO POLICIAL

        En 1978 se promulgaba una nueva legislación que convertía al Cuerpo General de Policía en el Cuerpo Superior de Policía, y al Cuerpo de Policía Armada en el Cuerpo de Policía Nacional. Bajo los auspicios del entonces Ministro del Interior (antes Gobernación), don Rodolfo Martín Villa, su buscó dotar a la nueva institución policial de esa referida imagen pública que rompiera con la anterior uniformidad, y que vino acompañada también en la rotulación del parque móvil de la policía.

        Así, a los enormes vehículos Seat 124 y 131, de color blanco (las llamadas "lecheras"), le vino a sustituir progresivamente un conjunto de turismos de menores dimensiones y de nueva coloración, que incluía los Seat Ritmo y los Talbot Horizon. Estos iniciarían su andadura policial a principios de los años 80, conviviendo tanto en el Cuerpo de Policía Nacional, pintados de marrón, como en el Cuerpo Nacional de Policía, a partir de 1986, pintados de azul y blanco.

        El vehículo más característico del Cuerpo de Policía Nacional, durante su corta existencia, sería sin lugar a dudas el Talbot Horizon, del que se emplearon 252 unidades (por sólo algo más de 70 del Seat Ritmo) en labores de Seguridad Ciudadana, convirtiéndose en el coche patrulla del momento.

        En lo que a su aspecto se refiere, el puente luminoso incluía el sistema de megafonía entre los dos lanzadestellos azules, que además incluían sendos focos en sus posiciones centrales y en sus extremos. El color marrón del esquema general se completaba con una franja longitudinal con la bandera nacional, debajo de la cuál, en letras azules, podía leerse la palabra "Policía", sin que el vehículo ostentase ningún escudo corporativo o institucional, al contrario que los Seat Ritmo, que sí lo incluían en sus puertas.

        Sobre las prestaciones, el Talbot Horizon se demostró un coche duro y fiable, siendo su principal defecto la dirección, que podía resultar lenta o dura. Sin embargo, siendo vehículos que pasaban por muchos conductores, y con una media de 60.000 kilómetros anuales, la robustez del Talbot Horizon le permitía una vida útil de unos 10 años por coche, con un total de más de medio millón de kilómetros.

        Una de las innovaciones que se introdujeron en los coches patrulla con el Talbot Horizon fue también la mampara de separación de los detenidos, que contenía también una rejilla, una medida que sirvió para perfeccionarse con el tiempo hasta los modelos actuales.

        Finalmente, aunque entre sus principales averías estaban el inevitable embrague y la rotura del cárter por quedar muy expuesta en la parte inferior del vehículo, estos modelos estuvieron en servicio hasta el año 2.003, en que se dio de baja el último, pasando por los diferentes cuerpos un total de 2.360 unidades policiales.

        Como colofón, es deseo de la Unidad de Estrategia y Operaciones, como en el resto de artículos sobre los vehículos policiales españoles, agradecer su amabilidad y colaboración al personal del Área de Automoción del Cuerpo Nacional de Policía, y en especial al policía don Antonio Muñoz Maldonado, sin cuya inestimable labor no se habrían podido conservar las auténticas joyas que todavía se mantienen operativas para las exposiciones en actos institucionales.