Procesión de la Virgen del Carmen, 2013

        Como ya viene siendo una auténtica tradición, el pasado 20 de julio de 2013 tuvo lugar una nueva edición de la Procesión de la Virgen del Carmen, donde las diferentes representaciones que componen la Federación Española de Ligas Navales rindieron honores a su protectora y patrona, suya y de todos los marinos que surcan los mares y las aguas, sin distinción entre marina militar o civil. Como en anteriores ocasiones, el tiempo acompañó y permitió a los asistentes disfrutar del paisaje y del embalse.

        NOTA: Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos expuestos en el siguiente artículo, tanto en su aspecto escrito como en las imágenes incluidas en el mismo, sin el consentimiento expreso de la administración del presente espacio web.

        El pasado 20 de julio de 2013 tuvo lugar en el Lago de Bolarque, en la Provincia de Guadalajara, una nueva edición de la ya tradicional Procesión de la Virgen del Carmen, en la que la Federación Española de Ligas Navales rindió homenaje a la patrona de los marinos. Esta procesión, que ya ha sido catalogada por la Diputación como Fiesta de Interés Turístico, contó con la habitual asistencia de público de la región y de los pueblos de la provincia de Guadalajara, así como de asistentes venidos de otras provincias y comunidades autónomas limítrofes, así como con la presencia de diversas autoridades.

        Así, se tuvo el honor de contar con la presencia de la Presidenta de la Diputación Provincial, la Ilustrísima Señora dona Ana Guarinos, así como con la del Subdelegado del Gobierno en la Provincia de Guadalajara, don Juan Pablo Sánchez, y la del Diputado, don Jose Ángel Parra, a los que se unieron el Alcalde de Almonacid de Zorita, don Rafael Higuera, y representantes de la Liga Naval de Canarias y de la Asociación de Veteranos de la Armada.

        Como en anteriores ediciones, los actos comenzaron sobre las 12:00 del mediodía, con una misa en el Club Náutico del Lago de Bolarque, en la que se guardó además un minuto de silencio por todos los marinos, civiles y militares, que entregaron su vida en las aguas al servicio de sus semejantes, y en la que el Capellán de la Liga Naval de Castilla La Mancha departió sobre las tradiciones marítimas españolas, en especial las relacionadas con la patrona que custodia y protege a los marinos, terminándose el acto religioso con la entonación del himno "Salve Marinera".

        A continuación, la Virgen del Carmen fue escoltada en procesión por los miembros de la Liga Naval y por la banda de música, que entre otros acordes hizo sonar el himno nacional, mientras era transportada por los representantes de la Liga Naval de Canarias y de la Liga Naval de Madrid, como invitados al evento, y era seguida por el resto del público, que la acompañó hasta el embarcadero, para ser colocada a bordo del Catamarán que todos los años "Entretenimiento Mares de Castilla" pone a disposición de los organizadores para transportar a la Virgen y a las autoridades invitadas.

        Una vez situada a bordo, los asistentes se dispusieron a subir a las distintas embarcaciones participantes en la Procesión, ofreciendo los propietarios de las mismas su altruista colaboración para que aquellas personas del público que lo desearan pudieran acompañar a la Virgen en sus respectivos barcos, para poder participar en la ofrenda floral.

        En total, aproximadamente una treintena de embarcaciones participaron cortando las olas y siguiendo la estela del catamarán, que abría la marcha, entre las elevadas paredes de roca que rodean el embalse, ofreciendo un hermoso espectáculo que se ensanchó al llegar a las proximidades de la propia presa, para a continuación volver a estrecharse el embalse en su recorrido hasta llegar al monasterio donde se realizaría la siguiente fase de la procesión.

        Una vez llegados al monasterio, las diferentes embarcaciones procedieron a alinearse para cortar de través el catamarán, lanzando a su paso pétalos de flores en ofrenda a la Virgen, mientras los acordes de la banda de música acompañaban el acto, balanceados por el oleaje provocado por los barcos, hasta que todos los componentes del convoy realizaron el ritual.

   

        De entre las embarcaciones participantes, destacó especialmente la presencia de SOSCAN, una entidad colaboradora con la Liga Naval de Castilla La Mancha que se dedica al adiestramiento de perros para rescate en entornos acuáticos, en especial de las razas Terranova y Labradores, y que participaron dando seguridad a los asistentes, para el caso de que se produjera algún posible accidente. Es de justicia destacar que en colaboración con ellos, se estableció en su momento una base permanente de salvamento que además sirve de punto de adiestramiento para los canes, y que estos colaboradores de cuatro patas siempre han destacado, especialmente entre los más pequeños.

        Una vez concluida la ofrenda floral, el convoy puso rumbo de nuevo al embarcadero, donde los asistentes pudieron participar en el tradicional Vino Español, pudiendo intercambiar impresiones con las autoridades asistentes y con las diferentes delegaciones de Ligas Navales, dándose por concluidos los actos en torno a las 14:30 horas de la tarde, momento en el que el personal uniformado procedió a trasladarse al Restaurante "Los Arcos", donde se llevó a cabo la tradicional comida de confraternidad marinera.

        Sería durante la comida, como en anteriores ocasiones, donde el Presidente de la LNCM, don Jose Carlos Tamayo Gálvez, procedería a homenajear a los asistentes que la Comisión de Recompensas había designado, destacando especialmente a la Protección Civil de Almonacid de Zorita.

        Sin embargo, el resto de participantes aprovechó la ocasión para sorprender y homenajear al propio Jose Carlos Tamayo, haciéndole entrega de diversas obras de arte pictóricas de temática marítima, obra del pinto don Emilio Ocon Rivas, algunas de cuyas obras se exponen en el Museo Thyseen y en el propio Museo del Prado, así como de un tapiz bordado con el escudo heráldico del Presidente de la LNCM, dándose por finalizados los actos.