Visita de Codex Belix

    El pasado mes de enero visitó la Sede Central de la UEO el presidente de la Asociación Codex Belix, con el fin de establecer lazos de colaboración entre ambas entidades. Como consecuencia de esta visita, se planificó una segunda jornada de actividades conjuntas, que cristalizó en una recreación de miniaturismo de la Batalla del Paso Kasserine a lo largo de todo el día 6 de febrero de 2016.

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        INTRODUCCIÓN

        A raíz de diversos intercambios de información realizados por parte de uno de nuestros miembros más recientes, y del Presidente de la Asociación Codex Belix, se gestionó para el 9 de enero de 2016 un encuentro en la Sede Central de la Unidad de Estrategia y Operaciones, con el fin de establecer un primer encuentro entre ambas entidades y colaborar en futuras actividades conjuntas.

       El resultado de esta reunión fue un rotundo éxito, como consecuencia del cuál se decidió hacer una segunda jornada de hermanamiento, pero esta vez enfocada ya a realizar alguna actividad conjunta.

        Como nuestro invitado no había recreado nunca una batalla con miniaturas, decidimos rápidamente poner remedio a ello, y consultado sobre sus preferencias históricas, se optó por preparar un escenario de la II Guerra Mundial, en concreto en la Campaña de Túnez.

        Dado que en el caso de la UEO ya se había jugado la batalla del Paso de Kasserine, la opción fue rápidamente seleccionada, y se fijó la fecha para el encuentro en cuestión para el 6 de febrero de 2016, reuniéndose cinco jugadores, uno por cada uno de los países implicados en esa batalla.

        LA BATALLA DEL PASO KASSERINE

        En febrero de 1943, las tropas americanas habían desembarcado en África. El 8º Ejército de Montgomery había iniciado su ofensiva contra las fuerzas alemanas en Túnez, y las tropas de Rommel se concentraban en la llamada "Línea Mareth", a la espera de un ataque coordinado de Monty por un lado y las tropas angloamericanas por el otro.

        No obstante a lo anterior, el Mariscal Rommel nunca fue un hombre que se quedara a esperar acontecimientos. Partidario de tomar la iniciativa, optó por una ofensiva limitada con la que rechazara uno de los dos frentes, ganando así tiempo. De ese modo, organizó un ataque combinado mediante dos columnas que rompieran las débiles defensas aliadas en el Paso de Kasserine, una formada por tropas italianas, con carros de la División Centauro al frente, y con los restos del antiguo Afrika Korps, y una segunda fuerza, formada por la 10º Blindada.

        Frente a ellos, las tropas aliadas estaban desperdigadas y divididas, con una pequeña defensa combinada en el propio paso, formada por unidades de infantería e ingenieros americanas, apoyadas por una batería francesa y algunos carros dispersos. Al fondo del paso, se encontraban desplegadas las tropas británicas en Thala, y al otro lado del río Hatab, estaba el CCB Acorazado, al mando de Robinett.

        El principal problema de los aliados era la coordinación de sus propios mandos, ya que la descoordinación era total, y de hecho, a lo largo de la batalla, hubo hasta tres comandantes en jefe tratando de ocuparse de la zona de operaciones. Ello, unido a que el Río Hatab dividía en dos el paso, terminó de sembrar la total confusión en las posiciones aliadas.

        El 20 de febrero daban comienzo las operaciones, y las fuerzas alemanas atacaban las defensas americanas en Kasserine. Sin embargo, se trataba de una fuerza de tanteo, combinando elementos de reconocimiento con infantería, y el ataque fue rechazado.

        Como consecuencia de ello, el 21 se lanzó el asalto principal, ya con las columnas completas, y el ataque rompió las líneas americanas tanto al Norte como al Sur del río Hatab, penetrando en todo el paso, y arrollando las pequeñas fuerzas aliadas que se hallaban diseminadas por el mismo.

        La penetración alemana aplastó una columna británica, que se sacrificó para dar tiempo a que los refuerzos llegaran a Thala y de ese modo se paralizara el ataque germano. En la zona Sur del río, la llegada de las fuerzas acorazadas del Mando de Combate B (CCB), a cargo de Robinett, logró estabilizar la situación, deteniéndose el avance enemigo.

        El día 22 trajo consigo una retirada progresiva de las fuerzas alemanas, a medida que más contingentes aliados arribaban a Kasserine, pero lo cierto es que la batalla había concluido el día 21 cuando se logró rechazar el ataque de Rommel. No obstante a ello, la batalla del Paso Kasserine ha pasado a la historia como una victoria de las fuerzas del Eje, cuando lo cierto es que apenas logró cumplir mínimamente sus objetivos.

            LA PARTIDA

        En el caso de nuestro escenario, se decidió jugar los acontecimientos del día 21, el principal día de las operaciones. Dado que había cinco participantes, dos jugadores hicieron las funciones de comandantes alemanes, mientras que otros dos hicieron las veces de mandos aliados, actuando el quinto participante como árbitro.

         El reglamento elegido para el caso, como en anteriores ocasiones, fue el "Rapid Fire!", pero con las correspondientes modificaciones, tal y como se hace en la Unidad de Estrategia y Operaciones con casi cualquier manual que cae en manos de nuestra entidad...

            En lo que al desarrollo de la batalla se refiere, en el apartado correspondiente de "Jugando la Segunda Guerra Mundial", en el área dedicada a este conflicto, se podrá leer una crónica detallada de lo que sucedió aquél día en nuestra particular versión de la batalla. Baste por el momento para el lector ofrecer un breve resumen en este apartado.

        El despliegue inicial partió de las posiciones históricas que alcanzaron las fuerzas del Eje el día 20, con la infantería alemana a punto de asaltar las defensas americanas al Sur del paso, apoyadas por un batallón de reconocimiento y por algunos elementos acorazados, siendo la reserva un batallón de carros italiano y otro de infantería.

        En lo que al lado Norte se refiere, las unidades alemanas fueron acudiendo progresivamente, por lo que las fuerzas de la 10º acorazada esperaron a agruparse para empezar a avanzar contra el flanco Norte del paso.

        El contingente italiano siguió a una avanzada acorazada alemana, que fue rechazada por el destacamento contracarro americano, ralentizando el avance del Eje. Mientras tanto, gracias al apoyo de la artillería de campaña, la 10º terminó de agrupar sus fuerzas y logró forzar el paso con apenas bajas, avanzando rápidamente a las tropas británicas que trataban de reaccionar al ataque. Destacaron especialmente los tanques Tigre, que aplastaron todo aquello que se les puso por delante, recibiendo gran cantidad de impactos de multitud de disparos aliados, pero que no lograron penetrar el blindaje.

        En el lado Sur del paso, finalmente, y tras la ruptura del frente por las fuerzas germanas, la llegada del contingente de la 1º División Acorazada americana permitió al jugador norteamericano iniciar una contraofensiva, mientras lo que quedaba del ataque germano italiano pasaba a la defensiva, atrincherándose entre los restos de sus propios carros italianos, a fin de dar más tiempo a la 10º blindada para alcanzar Thala.

        Sin embargo, a las tropas del Eje al Norte del río Hatab no les fue tampoco tan bien como esperaban, y finalmente fueron detenidos por la columna acorazada británica, que gracias al apoyo artillero logró frenar a los carros germanos.

        De ese modo se llegó a un punto muerto de la batalla, cayendo la oscuridad sobre el desierto, y dándose por final el día de combate. Las unidades alemanas alcanzaron aproximadamente las posiciones históricas en que fueron rechazadas, aunque con mayores bajas de las que sufrieron en 1943. Por su parte, las tropas americanas salieron mejor paradas que en la histórica, en especial el CCB, que apenas sufrió bajas. No le sucedió lo mismo a la infantería en el paso, que sufrió muchas más bajas que en su día, siendo prácticamente exterminados. Por su parte, las tropas británicas sufrieron aproximadamente el mismo número de carros destruidos, pero logró detener el avance alemán mucho antes que en 1943.

        Como colofón final, a lo largo del día se tuvo la oportunidad de hablar del futuro evento de recreación histórica que se está planeando llevar a cabo en Benidorm en el mes de junio, y cuya temática principal versará sobre el Desembarco de Normandía. Sobre ese aspecto, se recibió amablemente de Antonio Lalaguna, presidente de Codex Beli, el ofrecimiento de colaborar tanto en el referido evento de Benidorm como en el que tradicionalmente organiza su asociación en la ciudad de Murcia, y que pasa por ser el mayor acontecimiento de recreación histórica que en la actualidad se realiza en España.

        Destacar para concluir que fue un auténtico placer contar con la visita y la participación de nuestro invitado, y que se espera que inevitablemente sea este el comienzo de una nueva etapa de colaboración y hermanamiento entre ambas entidades, a fin de coordinar esfuerzos en el objetivo común de dar a conocer la historia militar al público en general a través del miniaturismo, la recreación histórica y el coleccionismo.