Visita institucional al Congreso de los Diputados

        El pasado jueves 21 de febrero tuvo lugar una visita institucional de la Unidad de Estrategia y Operaciones, junto con la Federación Española de Ligas Navales, al Congreso de los Diputados, donde la Diputada por Guadalajara doña Silvia Valmaña Ochaita actuó como anfitriona y guía durante el recorrido por la Alta Institución del Estado, sede de la soberanía popular española y Cámara Baja o de Representación Política del Reino de España. También se aprovechó la ocasión para visitar la exposición abierta el público de las Constituciones originales, desde la de 1812 hasta la actual.

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        DEL ABSOLUTISMO A LAS NUEVAS FORMAS DE GOBIERNO

        La Constitución Española de 1978 establece ya en su artículo 1 que "la forma política del estado español es la Monarquía Parlamentaria", implicando directamente así la existencia de Cámaras de Representación de la soberanía popular. En el caso del modelo actual, se establecen dos diferentes Cámaras, una de ellas Cámara Alta o de Representación Territorial (Senado) y la otra Cámara Baja o de Representación Política (Congreso de los Diputados). Juntas, la unión de Congreso y de Senado, forman las Cortes Generales, que ejercen la función del Poder Legislativo en el Reino de España, controlando al Poder Ejecutivo (el Gobierno) mediante la elaboración de leyes que este último deberá aplicar y mediante la Sesión de Control, en la que todas las semanas, mediante un Pleno, realiza la acción de control al Gobierno.

        Este sistema de la llamada División de Poderes es una de las bases del sistema democrático no sólo español, sino de todo el mundo. Son tres poderes que se controlan y equilibran entre sí (el tercer poder es el Poder Judicial, con los tribunales), de modo que, en teoría, cada uno de ellos, realizando sus funciones, impedirá que los otros cometan abusos. Esto, que hoy en día se da por evidente y supuesto, debe contemplarse desde la perspectiva en que se crearon, esto es, las revoluciones que se realizaban contra los poderes absolutos de las monarquías, en la que el Rey podía básicamente hacer cuanto quisiera, con las consecuencias nefastas que ello podía traer en el caso de malos monarcas.

        Las revoluciones que dieron lugar a estos nuevos sistemas fueron principalmente la francesa y la norteamericana, ambas a finales del siglo XVIII. La francesa terminó degenerando, tras derrocar a la monarquía borbónica, en una serie de guerras y conflictos que culminaron con la dictadura del Emperador Napoleón Bonaparte, que aunque desarrolló muchos de los aspectos de la Francia actual, lo cierto es que supuso el fracaso de los revolucionarios, ya que cambiaron la figura de un rey todopoderoso por la de un Emperador todopoderoso.

        Al otro lado del Atlántico, en cambio, los Padres Fundadores creaban la Constitución de los Estados Unidos de América, dando la luz a un nuevo modelo de nación en la que la tiranía era el principal adversario para el pueblo, y que hoy en día sigue conservando su sistema democrático, basado en la desconfianza de poderes absolutos de los gobernantes (si bien es cierto que con el paso de los siglos el gobierno federal ha asumido poderes que hubieran sido impensables en los comienzos de la nación).

        En el caso español, en concreto, aunque ya desde las Cortes de Castilla, en plena Edad Media, ya tenían potestad de control sobre determinadas acciones de los monarcas (en otros reinos peninsulares también, se menciona este caso concreto porque hay documentación en los Archivos del Congreso, y en el presente artículo tratamos esta Cámara), el parlamentarismo como tal, en su función de control popular, viene de la Guerra de la Independencia.

        En efecto, la mala gestión realizada por Fernando VII en especial (y su predecesor), y la ocupación de las tropas de la Francia Napoleónica de España, ocasionarán descontentos en la población, hasta el punto de alzarse contra el invasor. Es en ese período de tiempo, y ante el vacío legal que existe en el país, cuando se reúnen en la ciudad asediada de Cádiz los representantes de las provincias, incluyendo representación de las colonias americanas, y acuerdan rechazar el Estatuto de Bayona y formar la Constitución de 1812, más conocida popularmente como "La Pepa".

     

        A lo largo de todo el siglo XIX verán la luz diversas Constituciones, tratando de limitar o incluso liquidar el poder de la Monarquía, pero finalmente será la Monarquía Constitucional la que termine triunfando como forma política para el estado español, hasta evolucionar a la figura concreta de la Monarquía Parlamentaria, que es la que actualmente se encuentra vigente, tras los estrepitosos fracasos de los intentos de imponer modelos republicanos que han demostrado que la historia de la nación española va atada a la figura de la Corona.

        EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

        En el año 1850 se inicia la construcción del Palacio del Congreso, sobre el lugar que anteriormente ocupaba un monasterio. El diseño del edificio cubría todas las necesidades que se pudieran plantear en el momento para una Cámara de Representación, con un Hemiciclo como forma central del edificio, y todos los elementos anexos a su alrededor.

        La época en la que vio la luz el edificio era un período de tiempo de grandes convulsiones sociales, por lo que se buscó que la simbología, los valores patrios, y cuantos elementos pudieran resultar reconciliadores fueran incluidos en la decoración. Así, se encuentran muchos motivos heráldicos, retratos de personajes ilustres de la época y alegorías de territorios, ríos y demás, así como escenas importantes de la historia española. Junto a todos ellos, destaca la técnica de pintado con estuco, imitando el mármol, así como el hecho de que muchos elementos del edificio se trajeron desde todos los rincones de la nación, de modo que el proyecto fuera integrador, ya que había de ser la Cámara en la que se reunieran los representantes del país.

        Con respecto al frontal del edificio, justo sobre las columnas se encuentra un elemento alegórico realizado por Ponzano, entre 1859 y 1864, cuyo bajorrelieve fue diseñado por Narciso Pascual y Colomer, y debía servir además de base al concurso de la Academia de Historia. El tema de la alegoría es España abrazando la Constitución, rodeada por las virtudes, en especial la fortaleza y la justicia, ya que sobre ellas se asienta la paz social.

        Otro de los elementos más emblemáticos del frontal del edificio lo forman los dos leones que guardan la fachada principal. Originalmente, dichos leones eran de yeso, de un tamaño mucho menor, y sería a raíz de la Guerra Romántica y de los cañones tomados al ejército marroquí en la Batalla de Wad Ras (1860), cuando dichas piezas artilleras serían fundidas en Sevilla en 1872, dando forma a los actuales leones, que popularmente son conocidos como Daoiz y Velarde, en honor a los dos oficiales de Artillería que el 2 de mayo de 1808 dieron armas al pueblo de Madrid para alzarse contra los invasores franceses.

        Surgió hace pocos años un falso rumor de que uno de los leones era hembra, al no haberle hecho el escultor los testículos, aunque dicho rumor es un error por falta de interés de sus creadores (lo primero, porque las leonas no tienen melena...). La diferencia entre ambos felinos reside en que uno tiene la cola levantada, y se le ven claramente, y el otro la tiene bajada, y para ver los testículos del animal hay que hacerlo desde arriba, ya que sólo se ve una pequeña parte.

        Como Cámara de Representación Política, el Congreso de los Diputados varía en sus representantes en función de la población, por lo que el número de diputados ha variado con el paso de los siglos. La Constitución Española determina que el número estará entre un mínimo de 300 y un máximo de 400, contando en la actualidad con 350, que son elegidos en sufragio en cada Provincia, y agrupándose en Grupos Parlamentarios. Aquellos Partidos Políticos que obtengan más de 5 representantes conformarán un Grupo Parlamentario propio, mientras que aquellos que no obtengan dicho mínimo, serán integrados en el llamado Grupo Mixto.

     

        Con respecto al origen de la denominación, se debe a que en el momento en que se creó la primera cámara de representación, el país se dividía en Diputaciones Provinciales, de ahí el nombre de Diputado. Posteriormente, las Diputaciones Provinciales fueron agrupándose en Regiones o en otras nomenclaturas de mayor entidad, agrupando a varias de esas provincias, hasta el sistema actual de la Constitución de 1978, en que conforman las llamadas Comunidades Autónomas, cada una de ellas con su propio Parlamento Autonómico con capacidad legislativa en determinadas materias. A ellas hay que sumar los Cabildos Insulares y las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla.

        LA VISITA INSTITUCIONAL

        Como quiera que la Federación Española de Ligas Navales tiene su origen en la Provincia de Guadalajara, la presencia en diversos actos en dicha provincia por parte de autoridades civiles y militares, entre las que se incluyen representantes del Congreso y del Senado por dicha circunscripción, surgió la idea por parte de la Diputada doña Silvia Valmaña Ochaita de realizar una visita institucional por parte de FELAN y de la UEO, en reconocimiento a su labor de difusión y protección a nivel nacional de la región.

        En efecto, dichas organizaciones realizan diversas labores culturales, turísticas y de difusión de la zona de Guadalajara (y de toda España, cada una en sus respectivas Ligas), así como tareas de Protección Civil en colaboración con Salvamento Marítimo y otras entidades relacionadas, en entornos acuáticos, ya sean en la propia costa o en aguas interiores, como ríos y embalses.

        Al mismo tiempo, también se contó con la presencia en la visita del Presidente de la Asociación "Codex Bélix", don Antonio Lalaguna Arroyo, quien además pertenece a la UEO, y con cuya asociación se colabora estrechamente en muchos de los proyectos que realiza.

        La visita comenzó una vez terminado el Pleno que tuvo lugar durante la mañana, siendo el punto de encuentro la Puerta de los Leones, a las 17:00 horas, donde tras realizar las correspondientes fotografías institucionales en tan emblemático lugar, el Presidente de la UEO, destinado en la Comisaría Especial del Congreso de los Diputados, explicó a los visitantes la historia de los leones y del frontón del edificio, destacando no sólo la cuestión cultural e histórica relacionada con ellos, sino también las cuestiones protocolarias sobre la apertura de la Puerta de los Leones, privilegio reservado a Su Majestad el Rey o a Actos Solemnes, como la Apertura de la Nueva Legislatura o las Puertas Abiertas, donde una vez al año la ciudadanía puede acceder por este punto.

        Sobre las visitas a la Alta Institución, existen cuatro formas de asistir por parte de la ciudadanía. La primera de ellas son las Jornadas de Puertas Abiertas, que todos los años se realizan en el mes de diciembre, cerca del Día de la Constitución. La segunda, a través de la página web www.congreso.es, está enfocada a grupos (colegios, asociaciones, etc), y se hace de lunes a viernes, mientras que si se quiere acudir individualmente, también en la misma web se puede solicitar el pase para los sábados por la mañana. Finalmente, la última posibilidad es asistir a un Pleno, gestión que debe realizarse mediante solicitud el viernes de la semana anterior.

        Una vez terminadas las explicaciones, acudió a recibir a la Delegación la Diputada anfitriona, doña Silvia, que tras una calurosa bienvenida, acompañó a los asistentes al interior del Patio y del Palacio. Con respecto al patio, se debe tener en cuenta que el Congreso de los Diputados era originalmente sólo el edificio del Palacio en sí, por lo que el patio era una calle más, la Calle Floridablanca. Con las sucesivas ampliaciones, dicha calle quedó ya como parte del Complejo Parlamentario, pero todavía hoy en día se usa como pregunta trampa en algunos exámenes de taxistas, cuya prueba es llevar al cliente a la calle de ese nombre.

  

        Tras pasar los pertinentes controles de seguridad, la visita se dirigió al Hemiciclo, donde se realizan las Sesiones Plenarias. Sobre la cuestión de la seguridad, en la actualidad, la fuerza armada que custodia el edificio pertenece a la Policía Nacional, ya que desde sus orígenes la custodia la ha realizado la Policía Gubernativa (Cuerpo de Seguridad, Policía Armada, Cuerpo de Policía Nacional, Cuerpo Nacional de Policía y actualmente Policía Nacional), existiendo una Comisaría Especial dedicada a dicha misión. Sin embargo, dada la autonomía y la inviolabilidad de la Cámara, la función de control de accesos de quien depende realmente es del Cuerpo de Ujieres de las Cortes, a quienes auxilia esta Comisaría Especial antes mencionada. Huelga decir que esta es una mera cuestión legislativa, y que ambas instituciones cooperan estrechamente en el día a día para garantizar la seguridad parlamentaria.

        Una vez en el Hemiciclo, doña Silvia procedió a explicar la simbología de la decoración de la Cámara, con las imágenes de las Virtudes, de escenas de la historia española, etc, así como el funcionamiento diario de la Cámara, que trabaja tanto en Pleno como en Comisiones, y está gobernada por una Mesa compuesta por el Presidente (en el caso actual Presidenta), 4 Vicepresidentes y 4 Secretarios, en proporción a la composición de la Cámara, ya que es el órgano de gobierno. La Presidenta de hecho es la figura que tiene atribuidas las funciones de policía en la Cámara, respondiendo la fuerza policial ante ella, debido una vez más al status especial de que goza la Institución.

        También durante la visita al Hemiciclo acudió a recibir a la visita la Comisaria al cargo de la dependencia policial, doña Concepción Ramos del Olmo, quien tuvo la amable deferencia de asistir a parte del recorrido de la Delegación, asistiendo también a las explicaciones sobre la simbología del Escudo Nacional y de parte del Hemiciclo que realizó el Presidente de la Unidad de Estrategia y Operaciones. En dicha explicación se hizo referencia a los significados heráldicos de los diferentes Reinos, así como de las Columnas de Hércules y su utilización como origen del símbolo del Dólar, así como de las joyas que coronan ambas Torres y su significado de las distintas monarquías, destacando, por supuesto, la Borbónica.

        A continuación, se pasó al llamado Salón de los Pasos Perdidos, utilizado en la actualidad para Actos Solemnes, como fue la Capilla Ardiente de ex presidentes, como don Adolfo Suárez. También por parte de doña Silvia se procedió a explicar la decoración de la sala, con los personajes ilustres y las alegorías geográficas de ríos y Continentes que en ella se encuentran, así como prestando una especial referencia a las alfombras del edificio, que pertenecen a la Real Fábrica de Tapices, y a la impresionante mesa del centro del Salón, que recientemente se ha descubierto que no fue una donación del Zar de Rusia, como se creía, sino que fue comprada a una particular.

        En este punto, y dado que sus obligaciones como Diputada la reclamaban para atender cuestiones de su cargo, doña Silvia se despidió de la visita y la guía pasó a realizarla el Presidente de la UEO, quien acompañó a la Delegación a la Sala de la Reina, que es la que da acceso a la emblemática Puerta de los Leones, estando dicha sala presidida por una efigie de Su Majestad doña Isabel II, que da nombre a la propia estancia y que fue la monarca bajo cuyo reinado se erigió el edificio. También en ese punto, como lugar emblemático que es, se encuentran retratos de los fallecidos Presidentes del Gobierno, con figuras tales como Cánovas del Castillo, Sagasta, Azaña o Adolfo Suárez, entre otros, de tal modo que quede constancia de su legado.

        El siguiente punto de la visita fue, inevitablemente, la Sala del Reloj, donde se encuentra el impresionante Reloj Astronómico del siglo XIX, una verdadera joya mecánica que continúa funcionando a la perfección, y que proporciona información sobre la posición de las constelaciones zodiacales, la de la luna y el sol respecto de la tierra, así como la hora de la mayoría de ciudades importantes de la época, como Paris, Calcuta o New York, entre muchas otras.

  

        Con la visita por la Sala del Reloj y con la explicación sobre la reproducción de la Constitución Española que se encuentra expuesta en la sala contigua se dio por concluida la parte del recorrido por el Palacio, dirigiéndose a continuación a la salida por el patio y la Carrera de San Jerónimo, desde donde se dirigieron a los edificios de la Ampliación III y IV, donde se encuentran los Grupos Parlamentarios y donde se encontraban expuestas las Constituciones originales desde la de 1812 hasta la actual, en el antiguo Patio de Operaciones del Banco Exterior, edificio que hoy en día ocupa la Ampliación III del Congreso de los Diputados.

        EXPOSICIÓN CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS (1812-1978)

        Con motivo del 40º Aniversario de la Constitución se organizó por parte del Congreso de los Diputados, con la especial colaboración del Archivo de esta Alta Institución del Estado, una exposición gratuita y abierta al público, en la que se pueden contemplar los originales de las Constituciones españolas, desde la famosa "Pepa" de 1812 hasta la actualmente vigente de 1978.

        La exposición en sí puede ser visitada hasta mayo del año 2019 en horario continuo de lunes a viernes de 10 de la mañana a 8 de la tarde, así como los sábados por la mañana de 10 a 14 horas, presentándose así una oportunidad única de apreciar una serie de auténticas joyas de la historia española, que fue aprovechada por la Delegación para concluir el recorrido, que en esta parte fue explicado por el representante de la UEO.

        -La Constitución de 1812: La Constitución de 1812 vio la luz en una época de confusión en España, ya que el país se encontraba inmerso en la Guerra de la Independencia. En efecto, el descrédito de la monarquía, la ocupación de las tropas napoleónicas de la Península y la revuelta del pueblo de Madrid en 1808 al pensar que los galos trataban de secuestrar a Fernando VII fue seguida de un sangriento conflicto que fue conocido como la "úlcera española".

        Los españoles iniciaron una guerra de guerrillas, mientras los elementos del ejército se reagrupaban para formar columnas a las que se sumaron en algunas zonas tropas británicas y portuguesas. En 1810, en la zona de Cádiz, se reunieron los primeros representantes del pueblo español, incluyendo los territorios de ultramar, para rechazar el Estatuto de Bayona de 1808, establecer un régimen de monarquía constitucional, que aunaba el Antiguo Régimen con las nuevas ideas liberales, y crear un nuevo texto legislativo, mientras los franceses cercaban la plaza y la región.

        Este texto, la Constitución de 1812, vería la luz el 19 de marzo, día de San José, motivo por el cuál sería conocida coloquialmente por el pueblo como "La Pepa", estableciendo por primera vez en España el concepto de Separación de Poderes, esto es, Legislativo (que crea las leyes), Ejecutivo (que ejecuta esas mismas leyes) y Judicial (que aplica la administración independiente de la Justicia), de tal modo que los tres poderes se equilibren mutuamente y de ese modo también se acabe con el monopolio del poder de la Corona. Al mismo tiempo, introduce también un cambio significativo al conceder el concepto de la Soberanía Nacional al pueblo, y no a la figura del Rey, como ocurría hasta la fecha, de tal modo que se produce una verdadera evolución en el propio concepto de nación.

        -La Constitución de 1837: La Constitución de 1812 tuvo una duración efímera, y la vuelta de Fernando VII supuso el retorno del Absolutismo. Como quiera que los poderes tradicionales que respaldaban a la Corona (Ejército, Iglesia, etc) habían resultado ser poco colaboradores a la vuelta del Régimen, se crearon nuevas figuras para respaldar al Régimen, de entre las que destacó especialmente la Policía General del Reino, que se crea mediante Real Cédula de 1824, viendo la luz así una fuerza armada y civil que hoy en día se establece por las fuentes oficiales como el origen de la Policía Gubernativa, pese a sus anteriores bases como la Santa Hermandad.

  

        Sin embargo, la crisis del Estatuto Real supondría el fin del reinado de Fernando VII. En efecto, en 1836 se producía en La Granja el llamado "Motín del los Sargentos", y se producía la abdicación en la Reina Isabel II, aunque al ser menor de edad, actuaría como Regente la Reina Maria Cristina, reinstaurándose el sistema constitucionalista, viendo la luz la Constitución de 1837, que en gran parte se basaba en la de 1812. Este nuevo código legislativo, de corte muy progresista para su época, introducía una nueva Cámara Legislativa, el Senado, pero los legisladores cometieron el error de querer contentar a todo el mundo, por lo que finalmente, como suele ocurrir, no contentaron a nadie.

        A esta falta de consenso, que se trasladaría a las Cámaras, generaron un nuevo descrédito del sistema, pero es que además en este período vio la luz el primero de los conflictos civiles que desangrarían a la España del siglo XIX: Las Guerras Carlistas.

        En efecto, amparándose en la Ley Sálica, que impedía gobernar a la Reina Isabel II por su condición de mujer, los partidarios de don Carlos, que sería conocido como el Pretendiente, iniciaron operaciones militares para colocar en el trono a quien consideraban que era el legítimo destinatario del Trono. Por su parte, los defensores de doña Isabel apoyaron la Pragmática Sanción que permitía eludir la Ley Sálica, y de ese modo los españoles se lanzaron a la guerra civil para defender sus respectivas causas, ganando tras una sangrienta lucha los partidarios de la Reina Isabel.

        -La Constitución de 1845: Como quiera que los intereses y los complots de la corte convirtieron a la "Reina Niña" en una mera figura decorativa, a la que nadie se preocupó en educar y formar conforme al cargo que habría de desempeñar en el futuro de la nación, serían hombres fuertes del momento, generales, los que gobernarían a base de golpes militares y revoluciones a lo largo del siglo XIX.

        Medidas como la Desamortización de Mendizábal y otras muchas supondrían la caída del gobierno del General Espartero, que fue sustituido por Narváez. Una oleada de colaboracionismo y regeneración entre muchos de los cargos públicos trajeron por fin una cierta estabilidad al país tras las convulsiones carlistas, y el llamado "Gobierno largo" del general O´Donnell, con 5 años de duración, fue acompañado de la llamada "Política de Prestigio", en la que se intentó devolver a España una cierta importancia internacional, mediante la realización de intervenciones militares por todo el mundo, siguiendo así la senda colonial del momento que marcaban países como Francia o Reino Unido.

        En lo concerniente a la Corona, se volvió a buscar la figura estabilizadora de la Real Persona, dotando así de mayores poderes a la Reina que los que tenía con la Constitución de 1837, a fin de que pudiera moderar y arbitrar en los conflictos internos del país, lo que hubiera sido positivo con un monarca instruido y competente, pero que por desgracia no sería el caso de Isabel II. Además, otro de los motivos de conflicto fue el hecho de que se nombraran senadores vitalicios, lo que ocasionó protestas de la nobleza, que consideraban dicha cuestión como indigna de plebeyos, al tiempo que se eliminaban figuras como el Juicio por Jurado, las Milicias Nacionales o se restaban competencias a los ayuntamientos.

        -La Constitución de 1869: La estabilidad traída por el "Gobierno Largo" de O`Donnell finalizó su dimisión por los juegos de poderes en las Cortes, y con la llegada de Narváez, que disolvió la Cámara y convocó elecciones, logrando en 1866 mediante "pucherazo" (falseamiento del proceso electoral y de los recuentos) el control de Congreso y Senado. Por desgracia, todo ello trajo nuevas disputas en lugar de estabilidad, y la muerte de Narváez en 1868 trajo como consecuencia la revolución conocida como "La Gloriosa", organizada por Prim, y que suponía la caída de Isabel II y, poco después, el estallido de una nueva Guerra Carlista.

  

        En efecto, los problemas con la caída de la reina trajeron de nuevo el tema de la sucesión, y tras una serie de conspiraciones y candidatos, que se llevaron a cabo incluso a nivel internacional (fue una de las causas de la Guerra Franco Prusiana), finalmente se optó por don Amadeo de Saboya, quien se esperaba que con el respaldo de Prim como valedor y guardián del orden y los valores patrios trajera al país lograra por fin su soñada estabilidad. Sin embargo, Prim fue asesinado nada más llegar don Amadeo, y las fuerzas carlistas iniciaron sus ofensivas por el Norte y Cataluña, de modo que el nuevo rey se volvió a su casa, mientras que en España surgían revueltas, un modelo fallido de estado republicano con la constitución non nata de 1873 y las revueltas cantonales.

        La Constitución de 1869 traía consigo una amplia declaración de derechos, conforme a los nuevos tiempos que se vivían por Europa, manteniendo la figura de la Monarquía Constitucional, e incluía el sufragio universal sin distinción de clases sociales o nobleza de sangre, siendo un modelo muy avanzado y liberal para su época.

        -La Constitución de 1876: La Tercera Guerra Carlista terminó con la derrota de las fuerzas del Pretendiente don Carlos, defensor del modelo tradicional, y con la victoria de los defensores de don Alfonso XII, manteniendo así el modelo de Monarquía Constitucional de corte liberal que se pretendía con la carta magna de 1869. El reinado del nuevo monarca se constituyó por un nuevo período de estabilidad, con la alternancia en los gobiernos de Práxedes Mateo Sagasta (Progresistas) y Cánovas del Castillo (Conservadores), que, sin embargo, tuvo un amargo colofón final con la pérdida de los territorios de ultramar en el Desastre del 98, que afectó profunda y amargamente a la sociedad española.

        Esta constitución pasaría por el reinado de Alfonso XII, la Reina Maria Cristina (que actuaría como Regente) y por Alfonso XIII, cuyo reinado concluiría con el Directorio de Primo de Rivera y terminaría con la caída de este último, al atar su destino al del gobierno por respaldarlo. La llegada de la República provocaría su abdicación y exilio.

        Aunque la Constitución garantizaba la libertad de imprenta y enseñanza, a fin de intentar adaptarse a los tiempos, lo cierto es que los choques entre los propios sufragios y las convulsiones sociales impidieron su desarrollo, si bien es cierto que en este período se produce el primer voto femenino, restringido, eso sí, a ayuntamientos.

        -La Constitución de 1931: La llegada de la II República a España se produjo mediante unas elecciones que teóricamente iban a ser simplemente municipales. Sin embargo, la decadencia del Directorio y las crisis sociales hicieron que dichas elecciones se convirtieran por parte de las izquierdas españolas en un plebiscito sobre monarquía y república, mientras que las derechas, desencantadas con la figura de Alfonso XIII, decidieron no presentar batalla en el cambio de Régimen, lo que garantizaba así la caída del gobierno de Primo de Rivera y sobre todo la caída de la Monarquía en España, ya que la Real Persona había atado su futuro a dicho gobierno al darle su respaldo específico años atrás.

        Antes incluso de terminar el recuento completo, la ciudadanía, encabezada por líderes políticos de izquierda y por sindicalistas, proclamaron la República, y el rey, sin apoyos, defensores ni partidarios, abdicó y emprendió el exilio. Era el 14 de abril de 1931.

        Mientras el llamado Gobierno Provisional (formado tanto por izquierdistas como por personajes de la época que realmente creían en el sistema republicano al margen de las ideologías) se hacía cargo de dirigir la nación, se redactaba la Constitución de 1931, de corte social, y que rompía en gran medida con las anteriores. Se estableció, al menos en teoría por el texto constitucional, una amplia declaración de derechos, muchos de los cuáles fueron literalmente copiados en la de 1978, al tiempo que se quitaba poder a la Iglesia, con la desamortización de sus bienes y la prohibición de las órdenes religiosas.

  

        En lo referente al modelo territorial, la anterior experiencia del Cantonalismo con la I República atrajo los temores de lo que suponía en España un modelo federal, por lo que en el texto, en su articulado, se prohibió expresamente el federalismo, mientras cada cuál trataba de introducir sus intereses propios en el nuevo texto legal, lo que originaría rápidos cambios de gobierno, huelgas generales y hasta un intento de golpe de estado en 1934, a lo que se unió la quema de iglesias y los asesinatos políticos por turbas de distintas ideologías. Todo ello supondría una corta duración de esta Constitución.

        Donde sí destacó un importante avance fue en la aprobación definitiva del sufragio activo y pasivo de la mujer, ya que, aunque desde los años 20 podían ser elegidas en los organismos municipales mujeres, lo cierto es que no fue hasta la República la consolidación del sufragio femenino en todos sus aspectos, tal y como lo conocemos hoy en día. Destacó en este campo el trabajo de Clara Campoamor, verdadera impulsora del sufragismo, al margen de consideraciones políticas o ideologías, y que hubo de luchar contra personajes como Victoria Kent, que defendía que la mujer no debía poder votar porque estaría influenciada por sus maridos y por la Iglesia y por ello su voto sería a la derecha.

        -La Constitución de 1978: La Constitución de 1978 es una de las pocas en la historia de la Humanidad que ha tenido la fortuna de suponer un cambio de Régimen de una dictadura militar a una democracia sin necesidad de revueltas violentas ni derramamiento de sangre en una guerra civil.

        En efecto, a través de la Ley Para la Reforma Política de 1977 se establecieron los mecanismos necesarios para dicho cambio, mientras se elaboraba el nuevo texto constitucional, que sustituiría a las Leyes Fundamentales del Régimen Franquista, y que sería aprobado por la inmensa mayoría del pueblo español mediante referéndum en 1978, siguiendo vigente hoy en día.

        La experiencia adquirida a través de los siglos y de las diferentes Constituciones anteriores se encuentra presente en el actual texto, recogiendo las enseñanzas de cada período e intentando sumar lo mejor de cada uno de los textos anteriores. Se establece así como forma política la Monarquía Parlamentaria (Monarquía Constitucional de los sistemas anteriores), toma muchos de los Derechos Fundamentales y Libertades Públicas del modelo social de la República, coge gran parte del modelo territorial evitando los errores del cantonalismo, etc.

        Destaca especialmente por su papel en la Transición la figura del monarca, don Juan Carlos I, ya que, aunque la legislación no le atribuye poderes reales, lo cierto es que, viniendo de un régimen dictatorial, su auctoritas sobre los militares es fundamental (se debe considerar que cambiar de régimen y de legislación no supone que inmediatamente cambie la mentalidad de personas que habían vivido 40 años de una forma) para impedir que se produzca el golpe de estado del 23-F, al igual que resulta vital para el establecimiento del modelo constitucional la labor de don Adolfo Suárez y los Pactos de la Moncloa, gracias a los cuáles verá la luz la democracia española. A ello se suma el espíritu constructivo y de concordia que envolvió a los cargos políticos de la época, que teniendo posturas enfrentadas e incluso irreconciliables, lograron superar sus diferencias y llegar a acuerdos por el bien del país.

        AGRADECIMIENTOS

        La finalización del recorrido histórico de las Constituciones originales supuso también el punto y final de la visita, por lo que se procedió a despedir a nuestra anfitriona, la Diputada doña Silvia Valmaña Ochaita, cuyas atenciones se quiere aprovechar para agradecer desde la Unidad de Estrategia y Operaciones (UEO) y desde la Federación Española de Ligas Navales (FELAN), por facilitarnos la realización de la presente visita.

        Asimismo, se quiere agradecer a doña Sandra Rodríguez Bermejo, del Archivo del Congreso de los Diputados, sus apuntes e información facilitados sobre la historia constitucional española, y a doña Concepción Ramos del Olmo, Comisaria del Cuerpo Nacional de Policía, al mando de la Comisaría Especial del Congreso de los Diputados, Defensor del Pueblo y Tribunal de Cuentas, por su amabilidad al recibirnos y por habernos acompañado durante parte de este recorrido por la Alta Institución del Estado.