Visita a las instalaciones de la NASA

        El pasado 24 de mayo de 2015 se llevó a cabo por parte de la International Police Association (IPA) en su Delegación de Madrid, una visita a las instalaciones de la NASA en la madrileña población de Robledo de Chavela, que junto con otros dos complejos, conforman las bases de seguimiento de satélites que la organización norteamericana conserva en territorio nacional, y que son un punto fundamental para el normal funcionamiento de los ingenios espaciales.

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        INTRODUCCIÓN: UN POCO DE HISTORIA

        Aunque no es específicamente el tema tratado en la Unidad de Estrategia y Operaciones, no cabe duda que la carrera espacial y las exploraciones han ido siempre intrínsecamente relacionadas con el apartado militar. Así, el primer cosmonauta, Yuri Gagarin, pertenecía al ejército soviético, y la mayor parte del desarrollo de aparatos espaciales ha sido financiado y supervisado por las fuerzas armadas de los países, como es el caso norteamericano, en que gran parte de sus primeros ingenios fueron lanzados al espacio desde misiles intercontinentales Titán, hasta el desarrollo de las lanzaderas espaciales. Incluso hoy en día, las agencias espaciales cuentan con gran presencia militar en sus proyectos.

        Cuando las grandes potencias comenzaron a lanzar ingenios al espacio, una de las primeras consecuencias de las que se dieron cuenta era que, dado que la Tierra se encuentra en continuo movimiento, existían períodos de tiempo en los que sus naves perdían la señal de las comunicaciones, al atravesar la órbita sobre territorios del otro lado del globo. Así, pronto se desarrolló la necesidad de establecer puntos de contacto a lo largo de toda la geografía del planeta, en países afines a uno u otro bando, y de ese modo comenzaron a surgir estaciones de seguimiento tanto de la OTAN como del Pacto de Varsovia por todas partes.

        El lanzamiento del Sputnik, con la perrita Laika por parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en plena Guerra Fría, demostró rápidamente las posibilidades estratégicas que abría el dominio espacial, ya que gran parte de los misiles nucleares intercontinentales (ICBM) se desarrollaron para subir hasta la órbita y desde allí para caer sobre sus objetivos enemigos. La idea de comenzar a colocar satélites que pudieran interceptar esos misiles, de poder cartografiar el territorio enemigo mediante fotografías desde la órbita y la mera política de prestigio de ser los primeros en alcanzar el dominio y la exploración espacial, propiciaron un rápido desarrollo de la materia, que alcanzaría su punto álgido con la llegada del hombre a la Luna con Kennedy o la Guerra de las Galaxias con Ronald Reagan.

        El proyecto financiado por el presidente Kennedy de colocar un hombre en la Luna presentaba una serie de problemas agravados en relación con la comunicación. Dado que se trataba de colocarse en otro cuerpo celeste, había que contar que el período de tiempo durante el cuál los Estados Unidos estaban en el lado opuesto al del satélite de la Tierra, la sonda Apolo no tendría comunicación ni recibiría señales desde Cabo Cañaveral. Además, había que contar con el período de tiempo en el que la nave estuviera en la cara oculta de la propia Luna.

        Este último problema se resolvió calculando la velocidad de rotación de la Luna, y estableciendo una posición orbital a esa misma velocidad, de modo que conservara la misma localización.

        Por su parte, en lo que a la emisión y recepción de señales se refiere, el gobierno norteamericano inició la construcción de nuevas antenas e instalaciones de comunicaciones en países considerados óptimos para ello, ya fueran aliados o simplemente estables y afines a la causa anticomunista. En ese sentido, el régimen del General Franco ofrecía una posición estratégica inmejorable, en los alrededores de la capital, la sierra de Madrid, y la seguridad de que la información no caería en manos del enemigo soviético estaba garantizada, dada la condición ideológica del gobierno.

     

        Así, iniciados los trámites, nacía el proyecto de múltiples estaciones de seguimiento de satélites, que incluirían los complejos de Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela y Villafranca del Castillo, este último en la actualidad bajo el control de la Agencia Espacial Europea. El proyecto fue un éxito rotundo, y de hecho, en 1969, cuando Neil Amstrong pronunció su famoso "Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la Humanidad", al tocar suelo en la Luna, la comunicación se recibió en España, por la posición planetaria en el momento, siendo retransmitida posteriormente a Houston.

        LOS ORGANIZADORES DE LA VISITA: IPA MADRID

        Antes de abordar la visita propiamente dicha, conviene dejar una pequeña reseña de la entidad que organizó la visita y con la que colabora en diversas actividades la Unidad de Estrategia y Operaciones. La International Police Association es una organización formada por agentes de las fuerzas del orden de todo el mundo, cuyo objetivo es establecer lazos de hermandad entre los componentes de los cuerpos policiales de los diferentes países.

        En la actualidad, bajo el lema "Servo per amikeko" (Servicio por Amistad), existen delegaciones por prácticamente todo el planeta, y entre sus actividades destacan cursos, jornadas de hermanamiento y visitas culturales, ya sea entre miembros del mismo país o cuando hay visitas de compañeros extranjeros. La actividad en concreto de visitar las instalaciones de la NASA corrió a cargo de la Sección Motera de la Delegación de la IPA Madrid, y fue aprovechada para realizar un recorrido por la sierra madrileña, en la zona del Puerto de la Cruz Verde.

        LA VISITA

        Como ya se ha indicado anteriormente, las instalaciones de Robledo de Chavela se encuadran dentro de un complejo que incluye varias instalaciones en sendas poblaciones de la Comunidad de Madrid, que a su vez se encuentran dentro de una vasta red de comunicaciones que incluyen bases por todo el planeta. En concreto, la red a la que pertenece específicamente la instalación de Robledo, incluye puestos en la Unión Europea (España), Australia y los propios Estados Unidos de América, donde se encuentra la sede central de la NASA.

        Es tradicional en las instalaciones norteamericanas que exista un Centro de Visitantes, enfocado, según la cultura estadounidense, a dar a conocer a sus contribuyentes la labor de la referida instalación, de tal modo que junto con la transparencia de su actividad, se pueda dar una difusión cultural a sus ciudadanos. Lo cierto es que, aunque se encuentre situado en España, el Centro de Visitantes es un completo viaje a lo que implica la cultura norteamericana en lo que a exposiciones se refiere, a parte, por supuesto, del viaje espacial en el que nos permite adentrarnos.

        Como en la mayor parte de estas instalaciones, la primera fase de la visita incluye un vídeo realizado en una sala de proyección en la que se narran los orígenes del proyecto, sus funciones actuales y por supuesto, la historia de la propia instalación, que ya se ha descrito anteriormente.

        El resto del área del Centro de Visitantes incluye diferentes salas en las que se exponen reproducciones del material utilizado por la NASA a lo largo de sus diversas misiones, colocados por temáticas y en orden cronológico, y completados con diferentes paneles explicativos y material interactivo, enfocado especialmente para el público infantil como colegios y demás.

     

        De entre las diferentes salas y paneles informativos que se ofrecen al visitante, destacan primeramente unos relacionados con la evolución de las diferentes sondas de la NASA, en especial las que han recibido comunicación con el complejo situado en España. Así, por ejemplo, destaca la presencia de los viejos aparatos aeroespaciales como las "Pioneer" o el distante programa "Voyager", cuya sonda espacial es la que más lejana se encuentra en la actualidad del planeta Tierra, y cuya señal tarda tanto tiempo en recibirse que ya es inútil intentar controlarla.

        En un aspecto más moderno, está tratado el tema de Marte, el Planeta Rojo, tan de moda estos últimos años. Así, destaca especialmente una reproducción de la sonda "Mars Pathfinder", que obtuvo muestras del suelo del planeta vecino. También hay diferentes referencias a la "Galileo", e inevitablemente al Telescopio Orbital "Hubble", ambos implicados en el estudio del Universo y en la localización de formas de vida. En la actualidad, dentro del Sistema Solar, las lunas Europa y Titán son los lugares donde los científicos establecen que podría haber más posibilidades de encontrar organismos microscópicos y agua.

        Otro de los aspectos tratados por el Centro de Visitantes es el de las distancias planetarias y entre cuerpos celestes, a fin de transmitir la realidad de lo improbable de contactar con vida inteligente o de establecer colonias espaciales, temas que tan indocumentados como populares suele tratar la ciencia ficción.

        Finalmente, en la exposición y en el apartado interactivo, se muestran gran cantidad de medios y material utilizado en las misiones espaciales (reproducciones, por supuesto), incluyendo los aspectos científicos. Todo ello constituye en sí mismo una perfecta introducción para el visitante neófito y desconocedor del mundo de la carrera espacial, ya que, al estar enfocado para el público infantil, el esfuerzo ha sido claramente para transmitir la información de forma didáctica, simple y comprensible.