Zamoragrado 2018

        El pasado mes de noviembre de 2018 tuvo lugar en la ciudad de Zamora la mayor representación del Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial que se ha llevado a cabo hasta la fecha en España. Organizado por la Asociación "Imperial Service" y por el Excmo. Ayuntamiento de Zamora, la muestra atrajo a más de un centenar de recreadores, algunos de ellos venidos expresamente desde Rusia, a reproducir una de las más famosas batallas de la más sangrienta guerra de la historia de la humanidad: El cerco del VI Ejército Alemán en la ciudad de Stalingrado.

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        EL PROYECTO

        Desde hace ya algún tiempo se viene planificando desde la Asociación Imperial Service dar a la recreación española un nuevo punto de vista sobre la II Guerra Mundial, que incluya recreaciones de grandes dimensiones sobre el llamado Frente del Este, es decir, la lucha entre el Eje y la Unión Soviética. En efecto, aunque ciertamente se han realizado otras recreaciones de esta temática anteriormente, lo cierto es que han sido pequeños conatos en lo que a despliegue se refiere, cuando, curiosamente, existen muchos grupos en España que recrean esta temática.

        Así, por parte de la Presidencia de Imperial Service, se habló con la propia Embajada de Rusia, ya que una de las ideas era la de dar el carácter de internacional al evento, eligiéndose como enclave para llevar a cabo la recreación la localidad de Zamora, un enclave espectacular con el mítico puente de piedra que cruza el río Duero, y que haría las veces del Puente de Kalach, el lugar por el que el Sexto Ejército Alemán fue cercado finalmente por las tropas soviéticas.

        Desde un primer momento, el Ayuntamiento, y en especial su Concejal de Cultura, se mostraron partidarios del proyecto, que sin duda supondría una inyección para el turismo en la ciudad, al mismo tiempo que supondría una nueva alternativa de ocio y cultura con respecto a lo que en este campo ofrece la urbe, centrada especialmente en el aspecto medieval y en sus famosas procesiones.

        Por parte de la Asociación "Imperial Service" se propuso, además, el montaje de una exposición a lo largo del mes anterior (cuyo éxito obligaría a alargarla hasta después del evento), que además de servir de punto de información y publicidad para la recreación, haría las veces de introducción histórica para los interesados que acudieran a verla.

        La utilización del Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales supondría además la oportunidad de servir de lugar para realizar conferencias sobre la batalla, así como demostraciones complementarias con juegos de miniaturas, y también serviría de base de operaciones desde el que coordinar el evento, al estar junto al puente.

        LA BATALLA DE STALINGRADO: INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

        Los orígenes para la batalla de Stalingrado hay que buscarlos en los planes expansionistas del III Reich, que incluían el concepto de "Lebensraum" o "espacio vital", un concepto por el que los alemanes debían ocupar nuevos territorios y recursos para el desarrollo del Reich por un lado y para enfrentarse a los enemigos del mismo. Siguiendo esa filosofía, Adof Hitler emitió en 1941 la llamada Directiva 21º del Führer, que ordenaba iniciar la "Operación Barbarroja", invadiendo así a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) de Stalin, un antiguo aliado con el que se habían repartido Polonia, a pesar de la desconfianza mutua que existía entre ambos líderes.

        La ofensiva alemana en la "Operación Barbarroja" empezó de una manera espectacular, y una vez más, la "Blitzkrieg" logró unos resultados sorprendentes, rompiendo las defensas soviéticas y embolsando a cientos de miles de soldados del Ejército Rojo, que fueron hechos prisioneros. La primera fase de "Barbarroja" estaba siendo un éxito, y el 30 de septiembre se iniciaba una segunda fase no tan planificada, la llamada Operación Tifón, que buscaba la conquista de la capital soviética, es decir, Moscú.

     

        Sin embargo, la llegada del invierno detuvo en seco los avances alemanes. Las carreteras se convirtieron en lodazales, y las fuertes heladas y bajas temperaturas congelaban hasta los motores de los vehículos, lo digamos ya a los hombres. La respuesta soviética se inició en diciembre, con un contraataque que estabilizó el frente, al tiempo que el gobierno de Stalin ordenaba trasladar las industrias cientos de kilómetros a la retaguardia, en una operación que no tuvo igual en la historia, terminando así con las esperanzas de Hilter y de su Estado Mayor de una rápida victoria.

        En la primavera de 1942, los mandos alemanes recibían órdenes de reiniciar las operaciones ofensivas. Tras la Batalla de Jarkov, que primero detuvo un contraataque soviético y después supuso la destrucción de 21 divisiones del Ejército Rojo con la respuesta alemana, caía también Crimea, con la base naval de Sebastopol, y Hitler ordenaba invadir los campos petrolíferos del Cáucaso, en la zona Sur del frente, a través de la Directiva nº 45.

        La ofensiva incluía la ocupación de una ciudad con nombre emblemático, a la que en principio no se le dio importancia, pero que posteriormente ambos bandos consideraron su posesión como una fuerte baza publicitaria: Stalingrado. En efecto, el hecho de que la localidad llevara el nombre del dictador soviético, hacía que para los rusos fuera un verdadero símbolo de resistencia para la Gran Guerra Patria, mientras que para los alemanes, el hecho de ocuparla, supondría una gran humillación para los soviéticos. Así, el General Paulus y el 6º Ejército recibieron la orden de tomar Stalingrado, apoyados por el 4º Ejército Panzer de Hoth.

        Por su parte, el mando soviético también se dio cuenta de la importancia simbólica de la localidad, y ordenó al General Chuikov su defensa a ultranza. Chuikov, al mando del 62º Ejército, era consciente de que las fuerzas alemanas gozaban de superioridad aérea y artillera, así como de carros de combate, por lo que diseñó una batalla defensiva que eliminara estas ventajas enemigas, y conseguir de esa manera estabilizar la balanza.

        Así, para eliminar la ventaja de los vehículos acorazados alemanes, diseñó la batalla dentro del entorno urbano, donde no existieran grandes extensiones donde los carros pudieran hacer valer su efectividad. Al mismo tiempo, cada edificio, y cada escombro, podía ofrecer cobertura a los equipos anticarro soviéticos, que podrían moverse entre las ruinas para atacar a los tanques desde varios puntos. Respecto a la superioridad aérea y de artillería, el general soviético ordenó a sus soldados combatir a corta distancia del enemigo, incluso en cuerpo a cuerpo, de modo que si los alemanes querían bombardear sus posiciones correrían el riesgo de eliminar a unidades propias por el fuego amigo. Por supuesto, ello convirtió a la batalla por Stalingrado en una de las más sangrientas y crueles de la guerra.

        La lucha por la ciudad de Stalingrado se alargó durante meses, y en el resto del frente, el Mariscal Zhukov diseñó una ofensiva que envolviera los flancos del VI Ejército de Paulus, cubiertos por unidades rumanas, de peor calidad, y de ese modo se atrapara a todas las fuerzas alemanas en una enorme bolsa. El 19 de octubre de 1942 se iniciaba la ofensiva roja, bajo el mando de Operación Urano.

        La Operación Urano rompió al 3º y 4º Ejércitos Rumanos, que cubrían el flanco Norte y el flanco Sur del 6º de Paulus, y el 22 de noviembre, las dos pinzas soviéticas enlazaban en Kalach, tomando su famoso puente y cortando las líneas de suministros de Paulus.

        Para tratar de liberar el cerco del VI Ejército, los alemanes realizaron varios intentos, el primero de los cuáles fue el suministro aéreo. Goering, en otra de sus fantasiosas visiones, prometió a Hitler que la Luftwaffe podría abastecer por el aire a los soldados alemanes de Stalingrado, pero la realidad se fue imponiendo conforme se intentaba llevar a cabo la misión, que no fue capaz de transportar ni la mitad de los suministros que eran necesarios para mantener operativas a las unidades desplegadas en el frentes.

        

        La segunda de las operaciones fue la llamada "Tormenta de Nieve", una ofensiva lanzada por Manstein, que planeaba lanzar tres Ejércitos Panzer, apoyados por tropas rumanas, y que se iniciaría en pleno invierno, en el mes de diciembre. Sin embargo, tal y como cabía esperar, el ataque fue rechazado por el 2º Ejército de la Guardia Roja del General Malinovsky, que impidió que la cuña más avanzada germana llegara a 50 kilómetros de las defensas de Stalingrado, las cuáles capitularían finalmente el 2 de febrero de 1943.

        EL EVENTO (I): VIERNES

        Como suele suceder en los grandes eventos que abarcan todo el fin de semana, el viernes suele emplearse para que los grupos de recreación vayan llegando desde toda España y comiencen a desplegar sus campamentos, que además de lugar de pernocta para quien así lo decida, sirven de atractivo para el público y se utilizan a veces como parte de la batalla. En el caso del alojamiento, lo normal es que también se ofrezca a quien lo desee un polideportivo para poder disponer también de duchas y aseos, y ya, quien se lo quiera financiar, está por supuesto la oferta hotelera de la localidad. En el caso del evento de Zamora, la proximidad de todo ello al puente donde se haría la batalla convirtió esa parte de la ciudad en un parque temático lleno de tropas y vehículos de época.

        Para el caso del desplazamiento de los invitados venidos de Rusia, se acordó con ellos un punto de recogida en Madrid, y ya en varios vehículos de la organización (entre los que estuvo el de la Unidad de Estrategia y Operaciones) se les transportó a Zamora. En el convoy se dispuso que tanto por parte rusa como por parte española hubiera al menos una persona que hablara inglés, para permitir la comunicación a lo largo del viaje.

        Una vez llegados a la ciudad, se realizaron diferentes actividades de difusión del evento, tanto con los medios de radio y televisión locales, como con el propio público, que contemplaba atónito la llegada de tropas soviéticas a la ciudad.

        También tuvieron lugar diversas charlas sobre la campaña de Stalingrado, que fueron llevadas a cabo por parte de la organización, y en especial de "Imperial Service", y que se combinaron con una conferencia impartida por el recreador y escritor don Daniel Ortega del Pozo, quien además es autor de diversas obras relacionadas con la II Guerra Mundial, y sobre la propia Batalla de Stalingrado. La masiva afluencia de público pronto dejó pequeña la sala de conferencias, y una vez finalizadas las actividades, procedieron a retirarse a descansar los participantes, pues el fin de semana se preveía lleno de actividades.

        EL EVENTO (II): SÁBADO

        La primera acción a desarrollar para el sábado por la mañana era el cumplimiento de la legislación, mediante la inspección por parte de la Intervención de Armas de la Guardia Civil del armamento aportado tanto por los recreadores como por la organización. Este primer paso es un elemento imprescindible en cualquier evento, no solamente por la cuestión legal, sino por la seguridad de los propios recreadores, ya que en ocasiones se utiliza armamento real pero con munición de fogueo, y todo ello debe ser controlado al milímetro para evitar accidentes.

        Una vez concluida la inspección del armamento por parte de las autoridades, las tropas procedieron a marchar a los campamentos, a fin de comenzar las actividades.

        Tal y como estaba previsto, a las 11 de la mañana se inició un desfile de tropas y vehículos por la ciudad, para gran entusiasmo de la población de Zamora, que cámara en mano observó la evolución de ambos ejércitos, cada uno de ellos avanzando desde un extremo del casco antiguo, para darse encuentro las dos columnas en la Plaza Mayor, donde ambas agrupaciones formaron para realizar una parada militar y un homenaje a los caídos en la II Guerra Mundial, en especial a las víctimas civiles del conflicto, estando presentes las autoridades municipales y del Gobierno, así como el Embajador de Rusia en España, que vino expresamente desde Madrid para los actos.

     

        Una vez finalizados los actos, las tropas iniciaron su descenso hacia el que se convertiría en el campo de batalla de Kalach, es decir, el conocido en Zamora como "Puente de Piedra", mientras que las autoridades, por otra ruta, aprovechaban a realizar una visita a la exposición que durante todo el mes la Asociación Imperial Service había realizado para los zamoranos en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales. La visita fue llevada a cabo por el Excmo. Alcalde de Zamora, varios de sus concejales (incluyendo, por supuesto, a la de Cultura, sin cuya labor no se habría podido llevar a cabo el evento), el Subdelegado del Gobierno y el Embajador de Rusia, siendo explicada la exposición por el Presidente de la UEO, que en nombre de Imperial Service cumplimentó las cuestiones protocolarias.

        Terminada la visita de las autoridades, destacando el interés mostrado por el Embajador en los pormenores de la batalla y los uniformes expuestos, estas se incorporaron a la zona asignada para presenciar la batalla, mientras que las tropas ocupaban sus posiciones, con los alemanes en ambos lados del puente y los soviéticos sólo en la zona Norte. El público, que sin duda superó los 10.000 asistentes, se colocó a lo largo de varias riberas del río Duero, abarcando con mucho más allá de las zonas aledañas del Puente de Piedra.

        La toma del Puente de Kalach fue realizada históricamente por el 26º Cuerpo de Carros Soviético, que para lograr la sorpresa hizo avanzar por delante de la columna a varios vehículos capturados a los alemanes, lo cuál se representó en los comienzos de la recreación, al atacar por sorpresa el punto de control que los recreadores que representaban a la Wehrmacht habían montado en el comienzo del puente.

        Una vez iniciados los primeros disparos, las avanzadas alemanas comenzaron a replegarse, mientras la horda de soldados soviéticos avanzaba tras los vehículos blindados, un Sdkfz 222 y un Stug III, ambas reproducciones pertenecientes a la Fundación Don Rodrigo, al tiempo que el 5º de Zapadores Soviético cruzaba el río en botes, para coordinar el ataque del puente con un desembarco.

        Para facilitar al público el visionado de la batalla, a medida que las tropas soviéticas avanzaban a lo largo del puente, se fue permitiendo al público entrar en el mismo, ya que la última resistencia germana tendría lugar en la zona de campamentos, que podía verse desde lo alto de los arcos, de modo que el espectador avezado pudo contemplar ambas fases de la batalla.

        La finalización de la batalla supuso también el cierre de actividades por la mañana, aunque gran parte del público deambuló largo tiempo por la zona de los campamentos, interactuando con los recreadores, y pudiendo subir a los vehículos militares, para gran entusiasmo de mayores y pequeños, retirándose a continuación tanto las tropas soviéticas como del Eje a comer la paella que ofreció la organización, a fin de estar listos para la representación de la batalla por la tarde.

        La tarde del sábado, también repleta de actividades para el público, incluyó una segunda representación de la batalla de por la mañana, de cuya descripción se prescindirá, dado que el guión empleado fue el mismo para las tres recreaciones que se llevaron a cabo en el evento, para permitir al público que no pudiera asistir a alguna poder acudir a otra a lo largo del fin de semana, aunque lo cierto es que mucha de la población estuvo presente en las tres batallas, cambiando muchos de ellos de posición para tener tres puntos de vista de los combates. Esta última observación da una idea del éxito que supuso tanto para el Ayuntamiento de Zamora como para la propia organización de la Asociación "Imperial Service" el interés mostrado por el público de la ciudad.

        En referencia de nuevo al aspecto cultural, tras la finalización de la batalla de la tarde, y a medida que se iba poniendo el sol y los visitantes se retiraban de los campamentos, tuvo lugar nuevamente en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales una nueva conferencia, impartida por don Daniel Ortega del Pozo, en la que de nuevo se explicó a los asistentes el desarollo de la campaña de Rusia de 1942, haciendo hincapié, por supuesto, en la Batalla de Stalingrado e, inevitablemente, en la captura del Puente de Kalach y el embolsamiento del VI Ejército Alemán de Paulus.

     

        También en el mismo Centro de Interpretación, por parte del Presidente de la Asociación "Imperial Service", don Jose Miguel Alberte, se llevó a cabo una visita guiada a la exposición, que incluyó una explicación detallada y pormenorizada de toda la Campaña, con interacción para el público y para los más pequeños, a los que, como suele hacerse en las exposiciones organizadas desde esta asociación, se premiaba con monedas de chocolate cuando estos eran capaces de responder a alguna de las preguntas hechas al público. El cierre del horario del Centro de Interpretación marcó el cierre de las actividades del sábado, ya que los recreadores se retiraron a una cena de hermanamiento, que también corrió a cuenta de la organización.

        EL EVENTO (III): DOMINGO

        Las actividades del domingo dieron comienzo a las 10 de la mañana, en un soleado día en el que los zamoranos acudieron a la zona de los campamentos a visitarlos. Al igual que en el caso del sábado, se preparó un desfile que recorrería la ciudad hasta la Plaza Mayor, pero en esta ocasión, ambos ejércitos realizaron el mismo recorrido, con las tropas alemanas y sus vehículos en primer término, y los soldados soviéticos a continuación.

        En el caso del domingo, aunque el desfile terminó en el mismo sitio que el sábado, no se llevó a cabo parada militar u homenaje a los caídos, sino que simplemente sirvió para que la población pudiera interactuar y fotografiarse con los recreadores, y al mismo tiempo de reclamo publicitario para la batalla.

        Los combates volvieron a realizarse empezando a las 13:00 horas, con la ventaja que supuso tanto para organización como para los participantes el hecho de repetir la batalla del día anterior, ya que ello permitió corregir errores, mejorar la visual del público y redesplegar unidades para darles un mayor protagonismo. El entusiasmo por el público por el evento fue de tal magnitud, que ya desde mucho antes de las 13:00 horas, en que según el programa se iniciaba la batalla, los zamoranos ya agolparan la zona asignada, por lo que mientras se llevaban a cabo los preparativos, desde la megafonía se procedió a ir realizando una introducción histórica sobre la campaña y sobre el Frente del Este.

        Por fin, una vez dados los últimos retoques, dio comienzo la recreación, siguiendo en líneas generales el guión de las dos batallas anteriores, pero con las mejoras correspondientes, que incluyeron el redespliegue de artillería y defensas alemanas en la salida del puente, a fin de que el público pudiera disfrutar de ellas casi en un primer plano, aunque siempre respetándose las medidas de seguridad.

        Los combates y de nuevo la visita del público a los campamentos marcó el fin de las actividades del evento de recreación en sí, aunque la exposición sobre Stalingrado, en vista del gran éxito del evento, fue prolongada hasta enlazar con las siguientes actividades realizadas por la Asociación "Imperial Service", aunque eso ya es otra historia. Así, tras una comida final de hermanamiento, se procedió a desmontar los campamentos y a retirarse  cada uno de los grupos y asociaciones de recreación a sus respectivas ciudades por toda España, salvo el grupo venido de Rusia, al que se llevó de nuevo a Madrid para poder tomar su vuelo.

        LA COLABORACIÓN DE LA UEO

        El Frente del Este no es una de las temáticas más trabajadas en la UEO, por lo que en este caso se acudió a la muestra a realizar labores relacionadas con la organización, usándose la uniformidad de los anfitriones del evento, esto es, la Asociación "Imperial Service".

        Primeramente, la colaboración consistió en cuestiones logísticas, que incluyeron la recogida y transporte de parte del grupo de recreación venido de Rusia, ya que estos visitantes aterrizaban en Madrid, pero no tenían vehículo propio para desplazarse hasta Zamora. Así, en coordinación con los propios vehículos de la organización, en el de la UEO se llevó a un primer grupo de ellos, con los que se tuvo la oportunidad de interactuar y de comentar eventos anteriores, incluyendo su participación en alguna de las ediciones de "Revive la Historia... De Cine" que organiza la Asociación "Codex Bélix".

     

        Una vez sobre el terreno, se colaboró con la organización en la coordinación del dispositivo de seguridad y emergencias del evento, que fue realizado por la Policía Local y Protección Civil en cuestión de control de público, por el Cuerpo Nacional de Policía en cuestiones de amenazas terroristas (ya que España sigue en nivel de Alerta 4 por el Yihadismo) y por Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos de Zamora en todo lo relacionado con las cuestiones de emergencias y del río, cubriendo estos últimos el aspecto fluvial con varias lanchas zodiac y hasta una moto de agua.

        En las cuestiones burocráticas, se colaboró por parte de la Unidad de Estrategia y Operaciones en la realización de la inspección de armamento que, como marca la legislación, fue llevada a cabo por la Intervención de Armas de la Guardia Civil, al tiempo que se realizaban las labores de protocolo y explicación de la exposición realizada en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales para las autoridades que acudieron a la misma, que incluían al Excmo. Alcalde de la ciudad de Zamora y a varios de sus concejales, al Subdelegado del Gobierno de España y al Embajador de Rusia, a quienes también se acompañó a su lugar para poder contemplar la batalla.

        Finalmente, la principal colaboración de la UEO consistió en realizar la narración por megafonía del evento, en especial las tres batallas que se recrearon, que incluyó no sólo la descripción de los hechos, sino también información sobre detalles de los vehículos, grupos y unidades participantes, introducción histórica, etc, destacando al final del evento en los comentarios del público la atención mostrada por este último a lo que por megafonía se les contaba. También es de justicia, en este punto, destacar la excepcional colaboración de los ciudadanos de la ciudad a las indicaciones que se les iban dando, una actitud que se quiere aprovechar para agradecer, ya que normalmente el público no suele hacer caso tan rápidamente a las indicaciones que se le dan.

        CONCLUSIONES Y AGRADECIMIENTO

        No cabe duda a la vista de la masiva afluencia de público que el evento "Zamoragrado 2018" (el nombre no es oficial, pero popularmente se le denomina así...) fue un rotundo éxito para los organizadores de "Imperial Service" y del Excmo. Ayuntamiento de Zamora.

        Una temática no tratada antes con estas dimensiones en España, la presencia de recreadores venidos de toda España y sobre todo desde Rusia, la colaboración de la Embajada de aquél país y otra serie de detalles marcarán sin duda este evento como uno de gran relevancia en el mundo de la recreación y, por supuesto, como un gran evento público y totalmente diferente a lo que la población está acostumbrada en la ciudad de Zamora.

  

        En ese sentido, es de justicia destacar la gran labor y esfuerzos realizados tanto por la Asociación "Imperial Service", cuyo presidente, don Jose Miguel Alberte, se volcó en el éxito de la empresa (ya sea en la exposición como en el hecho de llevar un mes en una ciudad que no es la suya para prepararlo todo...) como por la Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Zamora, doña Maria Eugenia Cabezas, quien demostró una calidad humana y un nivel de compromiso con su ciudad como pocos cargos públicos son capaces de tener en la actualidad. Por todo ello, se quiere desde la Unidad de Estrategia y Operaciones agradecer el esfuerzo de ambos y desearles lo que sin duda serán éxitos seguros en sus futuros proyectos, que también sin duda redundarán en beneficio de una ciudad tan especial como ha demostrado ser Zamora.