Zamoragrado 2019

        El pasado mes de noviembre de 2019, en vista del rotundo éxito que marcó la I Recreación de la Batalla de Stalingrado en Zamora, que fue realizada el año anterior a través de la Asociación Imperial Service y el propio Ayuntamiento de la localidad, tuvo lugar una segunda edición del evento, que de nuevo contó con la presencia de alrededor de un centenar de recreadores venidos de toda España, así como con diversos vehículos, entre los que de nuevo destacó la presencia de la imponente réplica de un Sdkfz 222 y de un Stugg III, ambos pertenecientes a la Fundación Don Rodrigo.

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        INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

        La Batalla de Stalingrado fue sin duda alguna una de las más famosas y de las más cruciales del Frente Oriental y, por supuesto, de la II Guerra Mundial. Su desenlace supuso un radical cambio de iniciativa, en el que la Unión Soviética pasó a cambiar su doctrina de una defensa a ultranza a una serie de operaciones ofensivas que a la postre serían cruciales para la caída del III Reich, mientras que la Alemania de Adolf Hitler comprendió finalmente que la guerra no se podía ganar, si bien costó todavía 3 años más de lucha la caída del "Reich de los 1000 Años".

        En 1941 se iniciaba la "Operación Barbarroja", el plan de operaciones que incluía la invasión de la Unión Soviética por parte de las tropas germanas y sus aliados. La "Blitzkrieg", que tanto éxito había tenido ya en Polonia, Holanda, Bélgica y Francia, también triunfó en Rusia, y pronto el Ejército Rojo tuvo que lamentar cientos de miles de bajas y prisioneros, mientras no era capaz de encajar los espectaculares golpes que les propinaban los alemanes en todos los frentes. Sólo algunas bolsas de resistencia, de las que destacó especialmente Leningrado, fueron capaces de contener la acometida enemiga.

        Por el Sur, en la Península de Crimea, una feroz resistencia del Puerto de Sebastopol se convirtió en un ejemplo para los combatientes de la Unión Soviética, aunque finalmente el puerto terminaría capitulando. En la ruta a Moscú, los alemanes se acercaban peligrosamente a la capital.

        Sin embargo, el éxito de la "Blitzkrieg" demostró que el propio Alto Mando de la Wehrmacht no había previsto tamañas victorias, y las propias líneas de abastecimiento se tensaron y quedaron desbordadas al avanzar tanto el frente. Peor aún, los caminos de la Unión Soviética no eran como las carreteras del resto de Europa, y con las lluvias terminaron embarrados, ralentizando aún más el suministro, a lo que se unió el cambio de tamaño de las vías férreas, que impedían a las fuerzas del Eje usar sus propios trenes.

        A todo ello se unió la llegada del invierno, para el que el III Reich no había preparado adecuadamente a sus tropas, lo que detuvo en seco las operaciones. Peor que eso, durante meses, los soldados del Eje malvivieron en condiciones espantosas, sufriendo gran cantidad de bajas, que poco a poco fueron reemplazadas con nuevos hombres y con los aliados de Hitler, que había proclamado una "Cruzada contra el Comunismo", a la que respondieron hasta naciones neutrales en la guerra, como fue el caso de España, que envió a la zona de Leningrado a la "División Azul", aunque eso es otra historia...

        La llegada de la primavera y del buen tiempo permitieron a los alemanes reiniciar la ofensiva, comprobando que la masa de tropas rusas, a pesar de las derrotas, no había disminuido, siendo sustituidas las bajas por nuevos reclutas, y demostrando que la inmensidad de Rusia no sólo lo es de territorio, sino también de población, lo que a la larga sería un factor determinante.

        El Alto Mando de Hitler previó una ofensiva principal en la zona Sur del frente, haciendo creer a los soviéticos que el ataque principal sería en la zona centro, hacia Moscú, cuando en realidad la idea era la de atacar la región petrolífera del Cáucaso y el cruce de comunicaciones de la ciudad de Stalingrado. Muy pronto dicha ciudad se convertiría en el epicentro de la llegada de tropas de ambos bandos, ya que el nombre de la misma la convirtió no sólo en un objetivo estratégico, sino en un verdadero icono político del que ambos contendientes querían apropiarse. El General Chuikov fue el encargado de su defensa por parte de Stalin, mientras que Von Paulus, al mando del 6º Ejército, sería el encargado de conquistarla.

     

        Los avances de Paulus le llevaron hasta los aledaños de la propia ciudad, y para compensar la superioridad artillera y aérea de sus enemigos, Chuikov ordenó combates cuerpo a cuerpo, lo que convirtió la lucha por la ciudad en una de las más sangrientas de toda la guerra. Por desgracia para Paulus, sus avances no lograron ocupar toda la ciudad, sino sólo una parte, cuando cayó el invierno y de nuevo los suministros y los avances del resto del frente se detuvieron. Peor aún, los soviéticos aprovecharon para lanzar una serie de ofensivas que terminaron por cercar al 6º Ejército, que tras meses de lucha, penuria y sufrimiento, terminaron por rendirse, dando un golpe mortal al prestigio de la Wehrmacht y una fuerte inyección de moral a los soviéticos, además de las cientos de miles de bajas y de prisioneros...

        EL EVENTO

        Organizado desde la Asociación "Imperial Service" y por el Excmo. Ayuntamiento de Zamora, el evento acogió a un centenar de recreadores entre los dos bandos, y siguió las líneas generales de la edición anterior, si bien fue modificado para por una parte dar variedad al público que repitiera su asistencia, y por el otro para poder adaptar mejor las líneas de visión de los interesados que quisieran visionar la batalla.

        Además, se introdujeron una serie de nuevas actividades, enfocadas a la difusión cultural y también a incentivar a los recreadores a esmerarse en el desarrollo y documentación de sus respectivas uniformidades, mediante la realización de sendos concursos de uniformes y campamentos, que estaban premiados económicamente.

        De entre las asociaciones y entidades participantes también estuvo presente, como en la edición anterior, la Fundación Don Rodrigo, con el despliegue de sus espectaculares reproducciones de vehículos blindados alemanes, esto es, el Sdkfz 222 y el Cazacarros Stugg III que hemos visto en incontables eventos por toda España. Además, a este parque móvil se unieron una motocicleta con sidecar y un Citröen ataviado con el equipamiento y distintivos de los observadores de la Cruz Roja, a los que también se aprovechó para darles un papel destacado en el desarrollo de la recreación.

        Como es habitual en esta clase de eventos que duran todo el fin de semana, y que atraen a participantes de toda España, el viernes se empleó para recibir a los diferentes grupos de recreación histórica, así como para realizar el montaje de los campamentos en el caso de aquellos que montaron uno, ya que en este caso los displays fueron menores con respecto a la edición anterior.

        Las largas distancias que muchos de los recreadores deben recorrer y el hecho de las circunstancias laborales de muchos de ellos obligan a que en la mayor parte de los eventos los viernes sean los días de menor actividad en los eventos.

        También esa tarde se abrió al público el mercadillo de militaria, en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales, donde además se impartieron diversas charlas sobre la Batalla de Stalingrado y sobre una exposición que "Imperial Service" había montado en dicho lugar, sobre la Posguerra Española y los movimientos revolucionarios del momento, en especial los llamados "makis".

        Finalmente, a lo largo del día se aprovechó también a equipar a un grupo de participantes de la ciudad de Zamora, que visto el éxito de los diferentes eventos realizados por "Imperial Service" en su ciudad ya se han convertido en colaboradores habituales con la organización.

        El sábado sería pues el día principal de las actividades, que incluían tanto la mañana como la tarde. Así, desde primera hora de la mañana se reunieron los participantes a fin de realizar la revista de armas con la Guardia Civil que exige la ley para el correcto funcionamiento del evento, al haber implicado armamento en tiro con munición de fogueo, la cuál fue repartida posteriormente. A continuación, se llevó a cabo una primera reunión operacional en los campamentos, situados en la Playa de Pelambres, junto al río Duero, a fin de dar comienzo al desfile y a la parada militar que se llevaría a cabo en el centro del casco histórico de Zamora.

     

        -El desfile: Como ya ocurriera en la edición anterior, el desfile se inició desde puntos opuestos de la ciudad, avanzando las tropas soviéticas por un lado y las alemanas, con los vehículos, por el otro, siendo coordinado el movimiento de los mismos por la Policía Local de Zamora. Ambos ejércitos se encontrarían en la plaza frente al Ayuntamiento, donde los dos bandos formaron y escucharon las palabras de las autoridades, entre las que destacaron las del alcalde de la localidad, que aprovechó la circunstancia en plena jornada de reflexión electoral para enviar un mensaje político en el que destacó que igual que en la Segunda Guerra Mundial se venció al fascismo, en la actualidad se debía luchar contra ese mismo fascismo de la derecha española.

        Tras dicho discurso desde el Ayuntamiento se hizo sonar la Internacional Comunista, introduciendo por todo ello en el evento un conjunto de elementos políticos que siempre deben estar al margen de cualquier actividad de recreación histórica que se precie, ya que el fin fundamental de estas recreaciones es contar el pasado, siempre con criterios de objetividad, y que sea el estudioso o el espectador el que decida con su propio juicio sus opiniones sobre dichos sucesos históricos. En ese sentido, se debe destacar que se produjo un verdadero patinazo por parte de la organización, en la parte que corresponde a los cargos políticos de la ciudad.

        Finalizado el acto, ambos ejércitos interactuaron con la población de la ciudad que estuvo presente durante la parada militar, para a continuación encaminarse hacia el Puente de Piedra, donde tendría lugar la recreación de la Toma del Puente de Kalach, el lugar por el que los soviéticos terminaron por cercar finalmente al 6º Ejército de Paulus en la campaña de Stalingrado.

        -La Recreación de la Toma del Puente de Kalach: El punto fuerte del evento, al igual que en la anterior edición, fue la recreación de la Batalla de Stalingrado, en concreto la representación de la toma del Puente de Kalach. Este puente, situado en la retaguardia de las líneas germanas, era la principal ruta de abastecimiento de las tropas alemanas del 6º Ejército de Paulus, y por ello sería el objetivo de la pinza soviética una vez rompieran el frente por los dos flancos, cercando así a las tropas del III Reich.

        El ataque fue encabezado por el 26º Cuerpo de Carros soviético, que a fin de lograr la sorpresa, empleó como avanzada varios tanques alemanes capturados, de modo que ni dieran al enemigo la más mínima oportunidad de reacción. Aprovechando la participación en el evento de la Fundación Don Rodrigo, su reproducción del Cazacarros Stugg III hizo ese papel, mientras que el Sdkfz 222 se empleaba para representar a las fuerzas germanas que defendían la retaguardia del 6º Ejército.

        El comienzo de la recreación se inició con un control de la Wehrmacht que defendía el Puente de Kalach, representado por el Puente de Piedra de Zamora, y cuya primera interacción fue la negativa a acceder a la Cruz Roja Internacional, lo que permitió al narrador de la batalla explicar al público las labores de inspección que llevaban estos representantes del conocido organismo, contando además una breve reseña de la historia del mismo. Cabe destacar que no siempre se permitía a estos observadores acceder a las zonas de conflicto.

        A continuación, hizo su aparición el cazacarros Stugg III, el cuál iba a ser inspeccionado por los centinelas alemanes cuando las tropas soviéticas lanzaron su ataque, siendo apoyados por el propio carro de combate, que enarboló la bandera del Ejército Rojo y comenzó a avanzar por el puente, donde tuvo lugar una parte importante de la lucha, en la que diversos retenes y patrullas alemanas trataban de detener el ataque enemigo, apoyadas por vehículos ligeros y por el blindado de reconocimiento Sdkfz 222.

        Al igual que ocurrió en la edición del primer año, a medida que avanzaba la batalla a lo largo del puente se permitió al público, siempre tras el cordón móvil de Protección Civil, avanzar tras los combates, de tal modo que la segunda fase de la recreación, en la ribera del río Duero en dirección a la Playa de los Pelambres, pudo ser contemplada desde lo alto, tanto en el caso del propio puente como en el del paseo que discurre por encima de los laterales del cauce. Ello, unido a que la climatología no acompañó, ya que la lluvia estuvo presente a lo largo de diversos momentos de todo el fin de semana, hizo que, si bien la afluencia de público fuera menor, los asistentes pudieran ver el desarrollo de la recreación con mayor detalle.

     

        Los combates se prolongaron a lo largo de toda la ribera, hasta llegar a la Playa de los Pelambres, donde los campamentos fueron utilizados para representar las últimas posiciones defensivas de las tropas alemanas, informándose a los asistentes de que el domingo se continuaría la recreación en ese lugar, para reproducir los combates de los últimos retazos del 6º Ejército. Sin embargo, lejos de terminar las actividades del día, finalizada la batalla se permitió al público visitar esos campamentos, apreciar los vehículos y poder interactuar con los recreadores, uno de los elementos básicos de estos eventos dedicados a difundir la historia.

        -El resto de actividades: Una vez concluida la batalla y retirados los visitantes con la llegada del crepúsculo y del frío, se continuaron las actividades en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales, donde se llevó a cabo el Concurso de Uniformes y el Concurso de Campamentos, al que acudieron recreadores de todas las épocas (en la parte de los uniformes, no de los campamentos, claro), así como el público que permitió el aforo de la Sala donde tuvo lugar. Cada uno de los participantes debía documentar y explicar la uniformidad mostrada, siendo ello una parte importante de la valoración para obtener el primer premio.

        Finalmente, y ya como elemento final del día, tuvo lugar una cena de hermanamiento entre los recreadores en el polideportivo donde dormían muchos de ellos, que como en el caso del año anterior fue a base de barbacoa, retirándose posteriormente a los respectivos alojamientos a descansar para las actividades del día siguiente.

        -Las actividades del domingo: Para la batalla del domingo, dadas las dificultades de personal de apoyo por parte del Excmo. Ayuntamiento de Zamora, que tuvo que atender otros eventos, la zona de la recreación se redujo sensiblemente, empleándose únicamente la Playa de Pelambres, donde se encuadraron lo que representaría a las últimas reservas alemanas. A la ausencia de recursos de apoyo de Protección Civil también se unió que algunos de los grupos de recreación tuvieron que marcharse a primera hora, aunque lo cierto es que los elementos principales, como los vehículos, quedaron para participar en las actividades del domingo.

        Como quiera que la mayor parte de los recreadores que tuvieron que marcharse antes eran del bando alemán, se asignó a los dos vehículos para que representaran las últimas posiciones de resistencia del 6º Ejército, mientras que las tropas soviéticas atacarían a lo largo de toda la ribera, de modo que pudiera verlo la mayor parte del público, que no obstante fue menor que en la recreación del sábado.

        Destacó en la recreación que, si bien no se empleó el Puente de Piedra, si que se utilizó el ferry del río Duero para que varios elementos del Ejército Soviético cruzaran en la barcaza, atacando así la retaguardia de los alemanes.

        Finalizada la batalla, se llevó a cabo una comida de confraternización entre los recreadores, que posteriormente iniciaron el desmontaje de los campamentos y el largo camino de vuelta a sus respectivos lugares de origen.

        Como conclusión al desarrollo del evento, simplemente se debe destacar que por parte de la población de Zamora, si bien la afluencia fue menor que en la anterior edición, lo cierto es que la actitud de los asistentes fue la de un evento consolidado en el calendario, y que la climatología fue un factor determinante para que menos público acudiera a la muestra. No obstante, se augura que se producirán posteriores ediciones en años sucesivos...